[R-P] Las lacras del post-comunismo en Hungría.
Gustavo Battistoni
gustavo.battistoni en gmail.com
Mar Jun 23 15:49:54 MDT 2009
Una abogada antisemita irá al parlamento europeo
La niña mimada del nacionalismo húngaro
El partido ultraderechista Jobbik saltó a la fama después de que su
líder, Krisztina Morvai, declaró que los “ judíos orgullosos” deberían
dedicarse “a jugar con sus pequeños penes circuncidados en lugar de
insultarme”
23.06.2009
CRÍTICA
Política de raza. Morvai liderará la bancada de tres eurodiputados que
consiguió su partido. Jobbik, que significa “los mejores”, es la base
de apoyo de la Guardia Húngara, grupo paramilitar nacionalista cuyo
lema es “Hungría para los húngaros”.
Los euroescépticos más extremos podrán mostrar una cara bonita en el
nuevo Parlamento Europeo elegido hace dos semanas por sufragio
universal. Krisztina Morvai, una abogada húngara de 46 años, liderará
en Estrasburgo la pequeña pero nada desdeñable bancada de tres
legisladores del partido ultraderechista Jobbik (“los mejores”, en
húngaro) que obtuvo el 15% de los votos en la tierra de los magiares.
Sin embargo, la popularidad en ascenso de la blonda parece tener
relación directa con su antisemitismo declarado, que la catapultó a la
portada del diario progresista israelí Haaretz después de poner en
alerta a la comunidad hebrea de su país al declarar que le alegraría
que “los que se definen como orgullosos judíos húngaros se dedicaran a
jugar con sus pequeños penes circuncidados en lugar de insultarme”.
Morvai respondió de esa forma a Gabor Barat, director de un instituto
médico de Nueva York, que se declaró “orgulloso de ser un emigrante
judío y húngaro” y no dudó en calificar a la dama como “un caso
psiquiátrico, un monstruo” por los discursos que pronunció durante la
campaña electoral para renovar el Parlamento de la Unión Europea. La
Morvai aprovechó para disparar contra todos los judíos que viven en
Hungría al advertirles con palabras poco equívocas que “las personas
como ustedes se acostumbraron a que personas como nosotros estemos
pendientes cada vez que se les ocurre tirarse un pedo. Deberían darse
cuenta de que todo eso se terminó. Hemos levantado cabeza y no
toleraremos más esa forma de terror. Vamos a retomar el control de
nuestro país”.
Sus promesas fueron respaldadas por Gabor Vona, presidente del partido
que saltó a la fama gracias a Morvai. “Jobbik no habla por hablar,
sino que lleva sus palabras a la acción. Hungría pertenece a los
húngaros”, celebró después del triunfo en las elecciones europeas que
consolidaron el avance de la centroderecha en el Viejo Continente.
Las reflexiones de la abogada también despertaron reacciones de
rechazo en Budapest. El partido de derecha moderada Fidesz, que obtuvo
el 56,3% de los votos al Parlamento Europeo, acusó a la dama de tener
una mentalidad “inadmisible y antisemita” y pidió disculpas públicas.
El ex ministro húngaro de Exteriores, Geza Jeszenszky, aseguró que la
Morvai se “autoexcluyó de la vida pública” y el presidente del
Congreso Hebreo Europeo, Moshe Kantor, propuso una condena “en los
términos más duros al uso cínico de lenguaje antisemita, racista y
dirigido a generar miedo por parte de algunos candidatos”.
El líder de la comunidad judía en Hungría, Gustav Zoltai, también
exigió que la dama no asuma su banca en el Parlamento Europeo, pero la
abogada no parece preocupada. Fue elegida en las urnas y por el
momento no existen vías legales para excluirla del cargo que asumirá
el próximo 14 de julio. Los defensores de Morvai tampoco parecen
atemorizados. Uno de los principales sindicatos de la policía húngara,
que agrupa al 10% de los efectivos del país, publicó un boletín en el
que defiende que “en la situación actual el antisemitismo no es sólo
nuestro derecho, sino también un deber de cada húngaro que ama su
tierra”. La publicación está a cargo de otra mujer de carácter, Judit
Szima, compañera partidaria de la Morvai en las elecciones europeas.
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