[R-P] [F.Maurente] NADA QUE ELEGIR, NADA QUE DECIR, NADA PARA HACER.

Gustavo Battistoni gustavo.battistoni en gmail.com
Lun Jun 22 07:04:59 MDT 2009


[UN APORTE IMPORTANTE PARA DISCUTIR EL PRESENTE Y EL FUTURO DE LA
IZQUIERDA NACIONAL]




NADA QUE ELEGIR, NADA QUE DECIR, NADA PARA HACER, a propósito de las
reflexiones del socialismo latinoamericano, por Fernando Maurente




NADA QUE ELEGIR…

NADA QUE DECIR…

NADA PARA HACER…



por fernando maurente




NO HAY NADA QUE ELEGIR...




El 28 de junio el oficialismo y la oposición partidocrática dirimirán
fuerzas para ver quién se queda con la mayoría en la cámara de
diputados y en los sucesivos escalones del aparato legislativo. Para
el kirchnerismo esta elección es crucial al punto que el matrimonio
presidencial ha llegado a advertir que una derrota precipitará al país
en el caos, y por consiguiente se perderá lo realizado en seis años de
gobierno. En realidad nada de esto ocurrirá. Entre el oficialismo y la
oposición hay más intereses en común que antagonismos que los
enfrenten.

Eso de que «nada de ésto ocurrirá» es el argumento que esgrime  la
oposición para descalificar los del campo nacional, «desdramatizar» lo
que realmente se juega en las próximas elecciones. Buscan instalar la
idea de que las elecciones del próximo 28 de junio son   una elección
de mediano término, de municipalizar o provincializar el comicio. Es
una táctica de la oposición  para no exponer la naturaleza
contrarrevolucionaria de su programa: retrotraer el país a la  época
de la desregulación neoliberal. Calello, sin proponérselo, cruza el
charco y se suma a los argumentos del bloque opositor como su franja
izquierda usurpando el lenguaje de la Izquierda Nacional.


El kirchnerismo es la expresión característica de una pequeña
burguesía carente de política independiente, cuyo “progresismo” de los
primeros tiempos y sus sueños de transversabilidad, superadores del
viejo peronismo, se transmutaron pragmáticamente en una fusión con el
aparato del PJ, a poco que las limitaciones de clase y las urgencias
electorales tomaron por el cuello a los improvisados innovadores.

Este mismo planteo inconsistente es el que llevó a Libres del Sur a
pegar un portazo y retirarse del gobierno (no del aparato del estado
porque varios de sus cuadros son cobistas, son oposición-oficialismo),
del FpV y del Movimiento Nacional. La transversalidad de la que habla
Calello es, desde mi punto de vista, la superación como construcción
del pejotismo. No así del peronismo como movimiento  histórico.
Superar dialécticamente al peronismo sería partir de su programa
histórico de nacionalizaciones, profundizarlo y construir un Frente
Nacional con una perspectiva autogestionaria con participación obrera
y popular .

K no se fusiona con el PJ, K es el PJ.  Opta por PJ como táctica en su
lucha contra el duhaldismo en la provincia de Buenos Aires. El
transversalismo no es el Frente Nacional, fue utilizado por como
táctica por Néstor Kirchner en 2005 para confrontar con el poder
bonaerense de Duhalde. K hubiera podido convocar,,como hizo Perón en
1973,  desde el PJ a un nuevo Frente Nacional, sumar al
transversalismo que no es otra cosa que un frente de la militancia
social. El transversalismo va perdiendo  su fuerza en la medida que
los desocupados van consiguiendo trabajo y se van sumando al aparato
productivo. En los 90, ante la desestruturación del aparato industrial
y el mercado interno,  el sujeto histórico emergente de la crisis, fue
el desocupado.* Un sujeto histórico transitorio y a la defensiva. Si
el transversalismo fuese el motor de la revolución entonces
Sabatella-Ceballos tendrían que estar disputándole el primer puesto en
las encuestas a K en el Gran Buenos Aires..



*En el caso de Patria y Pueblo, ese desarrollo del frente social se
dió con Aukache. En la medida que el país se vaya estructurando
industrialmente, van ir apareciendo y adquiriendo la importancia que
en los años 60 tuvieron  otros frentes de trabajo en fábricas,
sindicatos y universidades.

Néstor Kirchner alcanzó el poder gubernamental luego que las
movilizaciones populares de diciembre de 2001, que derribaron al
gobierno neoliberal de radicales y frepasistas, entraran en reflujo y
posibilitaran la recomposición de las viejas fuerzas políticas que
habían sido repudiadas por las masas en la calle.

K es la expresión de la voluntad, temerosa y elíptica, pero expresión
al fin,  de las movilizaciones de diciembre de 2001. Es la legitimidad
institucional del decembrazo como Campora fue la legitimidad
institucional del cordobazo, a la defensiva y conservadora.


Kirchner, como antes Duhalde y luego Cristina Fernández, gobernó sobre
la base de un pacto con las grandes corporaciones de la industria, la
construcción, la minería, el petróleo y los grupos exportadores; pacto
que le otorgó al gran capital más de cinco años de ganancias
extraordinarias. A cambio, el kirchnerismo obtuvo el firme respaldo
entre los cuadros dirigentes de la Unión Industrial y de la Cámara de
la Construcción y una actitud favorable de la Asociación Empresaria
Argentina, el mayor polo patronal de capital local y extranjero.

K fue un presidente sin Estado. La desregulación olígárquica (un
estado sin contralor estatal) fue lo que recibió en 2003. Al revés de
Perón que recibió una semicolonia próspera alimentada por las
chimeneas surgidas  de la sustitución de importaciones en la década
del 30.. K recibió una semicolonia famélica producto de la sustitución
de las exportaciones en la infame década (que duró medio siglo. Lo de
década es en términos históricos no biológicos). Eso es lo que no
advierte Calello. Había cuatro millones de desaparecidos de las
fábricas en la semicolonia en andrajos!!!!!.

Al mismo tiempo fortaleció su poder de negociación frente al capital
monopolista, centralizando al máximo los resortes institucionales y
avanzando en una serie de nacionalizaciones de empresas privatizadas
por el menemismo, cuyo ciclo de negocios estaba cerrado o habían
entrado en crisis.

Ese «centralizando al máximo los resortes institucionales...»,
estimado Calello, me suena a retórica balbinista. Radical, no
radicalizada. Lo que hizo K, quien administró el país con menos votos
que Illia, al ser deslegitimado por Carlos Menem al negarse a  ir a
una segunda vuelta,  fue acumular poder como presidente. Recién con
las elecciones bonaerenses de 2005 (en las que su esposa, pone  de
espaldas a la Chiche), logra legitimar su gestión y tomar decisiones
como presidente de la República, como designar, por ejemplo, a su
ministro de economía, fruto de la decisión del poder duhaldista sobre
su gobierno..No olvidemos que el filo-golpista, el Dr. Mariano
Grondona definía a Kirchner como el chirolita de Duhalde.

Con respecto a las empresas estatizadas como Aguas y el Correo, qué
pretendía Calello que se hiciera, cerrarlas? Dejar en la calle a los
trabajadores?¿ Podía tener el kirchnerismo ante el panorama planteado
un programa prolijo  de estatizaciones y nacionalizaciones ante veinte
millones de indigentes y famélicos?. Convengamos que el kirchnerismo
ejecutó y ejecuta,  al menos hasta ahora, un «nacionalismo a los
cachetazos», que no responde a un programa escroto. No es lo mejor. Es
un programa empírico,  que se hace con  la práctica, pero el resultado
es lo que debe interesar a los revolucionarios y es que esas
decisiones del gobierno nacional se toman  respondiendo a conflictos
puntuales y  son tomadas en favor de la clase obrera y el pueblo
argentino y en detrimento del  imperialismo y la oligarquía. Son en
favor del Estado Nacional como hacía décadas que no se tomaban.



El programa resultante de esos acuerdos no alteró las transformaciones
estructurales producidas por la contrarrevolución de marzo de 1976 y
profundizadas por el gobierno de Menem.

El programa resultante, incorporó cuatro millones de trabajadores al
proceso productivo. Eso de por sí es revolucionario. K no partió del
pleno empleo y con los pasillos del Banco Central abarrotados de oro
como Perón después de su victoria del año 46. Por eso hoy, después de
casi seis años de gobierno kirchnerista,  la CGT pudo hacer un acto
con mas de cien mil trabajadores en la 9 de Julio. El mayor acto de
masas de la clase obrera desde la epoca de Ubaldini. El proceso de
contrarrevolución hay que ubicarlo en 1955. El aparato del estado y el
proceso de desnacionalización de la pequeña burguesía industrial-pymes
y el endeudamiento con el FMI,  comenzaron con el gobierno de Rojas y
Aramburu y se acentuaron con la «la revolución argentina» de Onganía y
su ministro de economía el ciudadano norteamericano Adalbert Krieger
Vasena, proceso cuyas consecuencias desembocaron en el  cordobazo.

Calello, los K, el pueblo argentino y las fuerzas nacionales y
populares que lo acompañamos, debemos  remontar medio siglo de
gobiernos neoliberales civiles y militares. La deuda externa no se
generó en el 76. Crecieron sí, exponencialmente durante el proceso, el
alfonsinismo y se desmadró en el último período de Menem-De La Rúa.


De forma tal, hoy en día gravitan plenamente sobre el patrón de
acumulación el régimen de inversiones extranjeras, los tratados de
protección al capital de las multinacionales, el código minero, la
matriz petrolera construida por el menemismo y una estructura
impositiva que hace más regresiva aún la distribución del ingreso,
resortes típicos de una situación de dependencia semicolonial.

Es cierto Calello, aún este gobierno podríamos definirlo groseramente
como un estofado liberal con salsa industrialista.. Persiste aún y
convive con los cambios que lentamente, demasiado lentamente a mi
gusto, con  la estructura económica heredada de medio siglo en el que
gobernó la anti patria. El 25 de Mayo de 2003 es un punto de partida
para los revolucionarios que estamos comprometidos, no con el gobierno
kirchnerista, sino con la Revolución Nacional. Si un gobierno estatiza
Aerolíneas, las AFJP, promueve una legislación que favorece a los
trabajadores, a los jubilados, estatiza la fábrica de aviones en
Córdoba, realiza una política de derechos humanos ejemplar, concretiza
el UNASUR, el Banco del Sur, le dice que no al ALCA en 2005 , hace
causa común con el Brasil de Lula, dejando de lado el dólar como
moneda de intercambio, se propone construir el automóvil argentino con
autopartes argentinas y el presidente del PJ dice que hay que dejar de
importar celulares para construirlos en el sur, propone un proyecto de
Ley para medios audiovisuales que democratiza y nacionaliza los Medios
de Comunicación enfrentándose al grupo Clarín-La Nación-América e
intenta poner coto a la oligarquía sojera con la 125 haciendo enervar
a la Sociedad Rural enemiga histórica del pueblo argentino...¿Donde se
supone que debemos estar los revolucionarios socialistas de la
Izquierda Nacional? ¿Dónde debería haberse ubicado el socialismo
latinoamericano? No hay tres bloques históricos enfrentados sino dos.
De qué lado estás Calello.


Hacia la “izquierda” el gobierno estableció un acuerdo con la CGT,
mediante el cual los dirigentes sindicales se comprometieron a
contener la presión salarial, en niveles compatibles con las altas
tasas de rentabilidad que caracterizaron durante sus años de esplendor
al denominado “modelo productivo”. Este acuerdo está fundado en
concesiones que han reforzado el control de la burocracia sobre el
aparato de los sindicatos y las obras sociales.

. Calello, mi estimado amigo. Cuando la clase obrera, el sujeto
revolucionario del socialismo, considera que hay que rebalsar los
límites que le imponen las estructuras sindicales, no hay burócrata
que pueda detener su ímpetu revolucionario. No lo pudieron hacer en el
45 cuando la burocracia cegetista tenía una posición dubitativa con
respecto al coronel detenido en el Hospital Militar, el proletariado
cruzó a nado el Riachuelo y los obreros tucumanos declararon al margen
de la burocracia porteña, la huelga revolucionaria y los cañeros se
vinieron caminando para liberar al coronel del pueblo. La burocracia
cegetista porteña tampoco pudo evitar que los obreros y los
estudiantes cordobeses se enfrentaran a la policía brava de Onganía y
las tropas del lanussismo.  Y el sistema burocrático (mucho más
aceitado que el actual) no pudo impedir las gloriosas jornadas de
junio-julio de 1975 cuando la viuda de Perón impuso un ministro
neoliberal y no homologó los convenios colectivos .Ni las bandas del
lopezrreguismo ni el corset vandorista, pudieron impedir que los
trabajadores tomaran por asalto la Plaza de Mayo .Los trabajadores con
su acción movilizadora obligaron a los burócratas sindicales a ponerse
a la vanguardia del proletariado indignado que entró en la Plaza  y se
llevó puesto a Mondelli y  al brujoterrorismo al grito de «Lopez re
Lopez re Lopez Rega la p..que te parió». El terrible jefe de las AAA
tuvo que tomarse un avión e ir a hacer negocios a Libia con la
urgencia de un súperman con diarrea.


El programa gubernamental, sujeto al pago de una deuda pública de
origen fraudulento, y el sistema de alianzas correspondiente,
funcionaron exitosamente hasta mediados de 2008, momento en que el
frente de tormenta desatado por la crisis mundial del capitalismo
comenzó a repercutir sobre la economía local.


Inexacto. El frente de tormenta para el gobierno comenzó con la 125.
No con la crisis del capitalismo mundial. Esta comenzó a repercutir a
fines de 2008. Fue tan «tremenda» la crisis que mientras en nuestro
país se discutían  aumentos de salarios, en el mundo quedaban sin
salarios cincuenta millones de trabajadores.



Por entonces se agravó la disputa con las corporaciones patronales
rurales por la distribución de la renta agraria, y el círculo de las
clases dirigentes quedó sometido a una fuerte tensión interna. Pero no
sólo esto. El choque de intereses desató una fuerte presión sobre el
aparato gobernante y provocó importantes desprendimientos en el
partido y el gobierno, especialmente en Córdoba, Santa Fe y Entre
Ríos, que han puesto en cuestión el futuro del ciclo kirchnerista.

Esto merece otra reflexión. Es tal la autosatisfacción intelectual de
Calello  que la SRA, la enemiga histórica del pueblo argentino,  se
pone en pie de guerra contra el gobierno y él ni se inmuta. Todo pasa
por su análisis insípido, inoloro e incoloro. Es como si los 120 días
en que el país se dividió en un dramático enfrentamiento de clases,
para él sólo merece una reflexión de unas líneas desde una
ultraizquierda tibetana. Estimado Calello «esos importantes
desprendimientos» fueron el producto de un país al borde de la guera
civil. Fue el peronismo de la pampa húmeda el que se desprendió del
FpV y votó en contra de la 125. Fue el peronismo sojero. El actual
properonismo, en realidad peronismo pro oligárquico o alvearista. No
fue la clase obrera la que se desprendió del gobierno. Fueron Romero,
Solá, Schiaretti y Reutemann, los peronistas de la Sociedad Rural los
que  abandonaron al gobierno movidos por sus intereses de clase
coincidentes con el empresariado sojero. Fue Solá quien compartió el
escenario junto a Miguens y Macris en el acto de cierre de campaña
realizado en Tandil y  que tuvo como principal orador a Francisco de
Narváez. Toda una postal histórica. Lo que más le preocupa a Calello
que esos «desprendimientos en el partido y el gobierno (pongan) en
peligro el ciclo kirchnerista».  Seguramente si hipotéticamente
llegara a ganar la contrarrevolución neoliberal él y sus socialistas
latinoamericanos estarán satisfechos por haberle dado a la revolución
dos décadas de retroceso.


El programa gubernamental, sujeto al pago de una deuda pública de
origen fraudulento, y el sistema de alianzas correspondiente,
funcionaron exitosamente hasta mediados de 2008, momento en que el
frente de tormenta desatado por la crisis mundial del capitalismo
comenzó a repercutir sobre la economía local.









Inexacto. El frente de tormenta para el gobierno comenzó con la 125.
No con la crisis del capitalismo mundial. Esta comenzó a repercutir a
fines de 2008. Fue tan tremenda la crisis que hasta se discutieron
aumentos de salarios mientras en el mundo 50 millones de asalariados
se quedaban sin trabajo.







Por entonces se agravó la disputa con las corporaciones patronales
rurales por la distribución de la renta agraria, y el círculo de las
clases dirigentes quedó sometido a una fuerte tensión interna. Pero no
sólo esto. El choque de intereses desató una fuerte presión sobre el
aparato gobernante y provocó importantes desprendimientos en el
partido y el gobierno, especialmente en Córdoba, Santa Fe y Entre
Ríos, que han puesto en cuestión el futuro del ciclo kirchnerista.





Al mismo tiempo, pasado el período de prosperidad y de ganancias
excepcionales, en la UIA ha comenzado a discutirse el apoyo al
gobierno, mientras que desde la Cámara de la Construcción su
presidente lanzó un grito de alerta: “Hay que cuidarse del avance del
sector público sobre la actividad privada”.



Es increíble. Parece que Calello escribe sin tomar conciencia de lo
que escribe. El es un espectador, no un partícipe. Está hablando de la
UIA, que no es unión, no es industrial ni es argentina. Ha sido junto
a la SRA impulsora de golpes de estado neoliberales, que representa
los intereses de la burguesía imperialista o pro imperialista. Esa UIA
, se está enfrentando al gobierno que realiza una serie de jugadas
estatizantes y él no se inmuta. Si la UIA y la SRA están del lado
opuesto del gobierno, enfrentando a los trabajadores, dónde se supone
que tienen que estar los Socialistas de la Izquierda Nacional..Qué
otra prueba de vida tiene que dar este gobierno para que al Socialismo
Latinoamericano y sus seguidores no le queden dudas de qué lugar
tienen que ocupar?.





Pero si los gobiernos de Duhalde, Kirchner y Cristina Fernández
estuvieron lejos de sostener un programa de transformaciones en
condiciones de revertir más de tres décadas de reconversión
neoliberal,



Duhalde es igual Cristina Fernández como Perón era igual a Lanusse en
los años 70. Verdad Calello?. Da lo mismo desnacionalizar Aerolíneas
que estatizarla?



¿qué decir de la oposición partidocrática? Radicales, cívicos,
socialdemócratas, macristas y peronistas disidentes, constituyen una
expresión abiertamente antinacional, imbuida de los prejuicios de las
capas más conservadoras de la clase media, y orientada según el
discurso reaccionario que imponen los medios masivos de difusión.



Calello sigue sin escucharse a sí mismo. Me pregunto y te pregunto
estimado compañero: si los radicales, los cívicos, los
socialdemocrátas y peronistas disidentes son antinacionales es porque
hay un polo nacional y ese, desde mi punto de vista y el de millones
de trabajadores que el 28 saben a quién votar,  es este  gobierno con
todas sus contradicciones y dificultades. A menos que el polo nacional
lo sean las huestes de Calello-Cangiano...y yo no lo haya advertido y
los millones de proletarios tampoco.. O bien el gobierno es una
expresión «veladamente antinacional y los millones de trabajadores,
militantes sociales, etc. no lo hayamos advertido. Y entonces habría
que preguntarse siguiendo la lógica del SL y sus ideólogos
Cangiano-Calello; ¿Hacia  quién tienen los Medios que forman parte del
sistema oligárquico, un discurso reaccionario sino es frente al
gobierno?. Que yo sepa hablan de Cristina, de su gobierno y de Néstor
Kirchner como presidente del PJ, ellos son el centro de los exocet que
mandan La Nación, Clarín, Infobae, etc.etc.

Si son todos lo mismo como Calello afirma en tus tesis,  entonces para
que tanto ataque, es para jugar no más.¿ Entonces los muertos, los
fusilamientos de la historia han sido de mentira. Los treinta mil
desaparecidos viven..? Ha sido todo un mal sueño. Calello  mismo se
está pisando el poncho...Es este grupo del SL lo más parecido a un  De
Angelis con buenos modales,  cuanto más hablán o escriben  más les
aflora su  gorilismo. Recitan los escritos de Spilimbergo y Ramos de
las décadas del 60 ó 70 pero tienen profundas dificultades para
comprender la realidad y que lo único que hacen es recitar en teoría
Clase Obrera y Poder para ponerse en contra en la práctica con los
obreros que pretenden representar.





Imbuida de un moralismo pequeñoburgués y presa del culto a un ritual
institucional vacío de contenido, a esa oposición le irrita la
inclinación del kirchnerismo a hacerse con la suma del poder público,
y a intervenir estatalmente en áreas reservadas al dominio exclusivo
del capital.



Aviesamente ´Calello no agrega una palabra fundamental: y a intervenir
estatalmente en areas reservadas al dominio del capital antinacional o
imperialista.No es cualquier capital, Calello. No es lo mismo
Aerolíneas en manos del Estado argentino que en manos de los
españoles. Es lamentable, Calello pero tu cipayismo rosa ahora la
mentira y el ocultamiento.



Así, esa oposición partidocrática se unificó en bloque junto a las
patronales durante la disputa por la renta agraria; se opuso
decididamente a la estatización del fraudulento sistema de las AFJP y,
finalmente, denunció que el país iba camino a transformase en
Venezuela cuando se abrió el debate en torno a un sistema de
radiodifusión dominado por monopolios mediáticos, que construyen la
“opinión pública” según el discurso de los círculos de los grandes
negocios contrarios al interés general.



Si ante estas reflexiones impuestas por el propio Calello como líder
del Socialismo Latinoamericano sigue pensando lo mismo, mi conclusión
es que este grupo es  un estofado gorila con salsa de izquierda
nacional. O bien autistas, porque no analizan lo que ellos mismos
escriben.







Si el kirchnerismo nunca estuvo dispuesto a romper con un pasado
neoliberal que aún pesa sobre el presente, sus opositores constituyen
una expresión hipócrita y miserable de una Argentina semicolonial que
sobrevive a su tiempo.

Ninguna de las maquinarias electorales que medirán fuerzas el 28 de
junio constituye alternativa alguna para el país. Es entre los
trabajadores, ocupados y desocupados, en las capas de la pequeña
burguesía empobrecida, entre las grandes masas explotadas, donde está
encerrado el futuro. Ese conjunto de fuerzas populares, democráticas y
antiimperialistas constituyen la base social de un gran Frente
Nacional resuelto a llevar a la práctica un programa revolucionario
que recupere los recursos básicos del país en poder del capital
imperialista, estatice el comercio exterior, nacionalice la banca,
expropie los monopolios de la prensa, la radio y la televisión y abra
paso a una patria liberada en camino hacia la unidad socialista de
América Latina. Este frente se organizará de abajo hacia arriba, y en
sus primera filas de combate estará la izquierda nacional militante,
continuidad histórica de las mejores tradiciones del movimiento obrero
y popular.





Cuando Calello estaba llegando a conclusiones correctas más arriba, su
autismo puede más que sus precisas observaciones. Da vueltas y vueltas
 como el perro que se quiere agarrar la cola, La realidad para los
socialistas latinoamericanos  se tiene que amoldar a su preconceptos:
del que  son todos iguales. Entonces este 28 dirán con otras palabras
lo que los  los «chinos setentistas» tenían como consigna:  ni golpe
ni elección revolución.


Calello, demuestra con su «No hay nada que elegir» que no es un
político, ni le interesa la acción política. Podrá hacer política
cultural con sus charlas y convocatorias, pero no le interesa el
poder. Pongo como ejemplo la decisión política del  partido
revolucionario guevarista, que llega por otras vías a un diagnóstico
parecido al de Calello y Solanas, pero como se propone hacer política
de poder, no sólo periodismo político, propone a sus afiliados y
seguidores el voto en blanco.



El voto en blanco o la abstensión fue utilizada como táctica por
nuestros dos Movimientos Nacionales del siglo XX: el yrigoyenismo y el
peronismo. Eran no sólo actitudes principistas sino desligitimadoras
del régimen usurpador.



Pero nuestros amigos del socialismo latinoamericano llaman a la
inacción, a no tener política.Y el que no tiene táctica tampoco tiene
estrategia de poder. Porque la estrategia es la sumatoria de las
construcciones tácticas y el Socialismo Latinoamericano se queda en
esta coyuntura sin táctica. Lo paradójico es que Cangiano, Calello y
seguidores proponen una consigna estratégica: la construcción de un
Frente Nacional Revolucionario. Una consigna estratégica lanzada de
manera abstracta es como una escalera sin peldaños.



Fernando Maurente




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