[R-P] [Univ. Nac. de Lanús] El Ser Nacional y las Islas Malvinas

Juan María Escobar escobar45 en infovia.com.ar
Sab Jun 20 21:02:31 MDT 2009


SOLICITADA
EL SER NACIONAL Y LAS ISLAS MALVINAS

José Hernández en 1869 en el periódico Río de la Plata escribía su artículo 
Islas
Malvinas: una cuestión urgente, donde nos decía:

"Los argentinos, especialmente no han podido olvidar que se trata de una 
parte
importante del territorio nacional, usurpada a merced de circunstancias
desfavorables, en una época indecisa, en que la nacionalidad luchaba aún con
escollos opuestos a su definitiva organización.
Se concibe y explica fácilmente ese sentimiento profundo y celoso de los 
pueblos
por la integridad de su territorio, y que la usurpación de un solo palmo de 
tierra
inquiete su existencia futura, como si se arrebatara un pedazo de nuestra 
carne.
La usurpación no sólo es el quebrantamiento de un derecho civil y político; 
es
también la conculcación de una ley natural.
Los pueblos necesitan del territorio con que han nacido a la vida política, 
como
se necesita del aire para la libre expansión de nuestros pulmones.
.El precedente de la injusticia, es siempre el temor de la injusticia, pues 
si la
conformidad o indiferencia del pueblo agraviado consolida la conquista de la
fuerza, ¿quién le defenderá mañana contra una nueva tentativa de despojo o 
de
usurpación?
El pueblo comprende y siente esas verdades, y su inquietud es la 
intranquilidad
de todos los pueblos que la historia señala como victimas de iguales 
atentados.
Allí donde ha habido un desconocimiento de la integridad territorial, hemos
presenciado siempre los esfuerzos del pueblo damnificado por llegar a la
reconquista del territorio usurpado.
.Entre tanto, deber es muy sagrado de la Nación Argentina, velar por la 
honra
de su nombre, por la integridad de su territorio y por los intereses de los
argentinos. Esos derechos no prescriben jamás."

Hace 140 años, el mayor poeta nacional, José Hernández, nos alertaba sobre 
el
deber sagrado de la Nación y nos llamaba la atención sobre la gravedad de la
cuestión de las Islas Malvinas ya que no hay otra fuerza legítima y 
respetable
que la fuerza del derecho y de la justicia.
Tenía la esperanza de que tanto los Estados Unidos como Inglaterra dieran
"testimonio de su respeto al derecho de la Nación Argentina, reparando los
perjuicios inferidos, devolviendo a su legítimo soberano el territorio 
ocupado".
Hoy, en el año 2009, dicho testimonio no ocurrió. Por el contrario, 
Inglaterra se
sigue negando a hablar sobre soberanía.
Acaban de votar por aclamación los legítimos derechos argentinos sobre las 
Islas
Malvinas los 34 miembros de la Organización de los Estados Americanos ¿Qué
hacemos los intelectuales y académicos comprometidos con la causa nacional y
popular?
Ya Hernández Arregui nos enseñaba en 1963: "Ningún libro escrito con pasión
nacional equivoca la lección de los problemas". Tampoco se equivocan quienes
usan su palabra para denunciar los atropellos de la "corona".
Continuaba Arregui diciendo "lo que se llama ponderación de juicio,
consideración de las opiniones del prójimo, espíritu crítico equilibrado, en 
los
tiempos tempestuosos de una nación, son con frecuencia evasivas de parte de 
los
intelectuales nativos para no afrontar responsabilidades, la forma cómoda y
nirvánica de no comprometerse y evitar los odios contumaces que provocan
escritos cuyo único compromiso es la fidelidad al país.Pero si alguna 
dignidad
tiene la inteligencia nacional, debe afirmarse en el amor a la patria."
Y concluye "el tema de América Hispánica. es tarea de equipos universitarios
coordinados de los diversos países latinoamericanos. Y esto sólo se logrará
cuando las universidades estén al servicio de sus países y no del coloniaje, 
como
pasa hasta ahora en la Argentina"
En la polémica sobre la función de los intelectuales, el filósofo francés 
Julien
Benda decía que era una traición si se dejaban llevar por las pasiones 
políticas,
nacionales, de raza, partido o clase y el escritor Paul Nizan contestaba que 
si uno
no se compromete con sus ideales en la tierra es por lo menos un desertor, 
si no
directamente un traidor, ya que debe estar al servicio de los hombres reales 
en el
mundo que le toca vivir. Nizan murió en Dunquerque combatiendo al nazismo.
Creemos que Nizan tenía razón. Porque vivimos en la Argentina y porque los
derechos universales pueden llegar a ser abstractos. Si tuvieran vigencia,
Inglaterra debería devolver la tierra que usurpó por la fuerza como pensaba 
José
Hernández.
Pero la fuerza, ya lo sabemos, es el derecho de las bestias.
Creemos, como nos enseñó Hernández Arregui, que "el ser nacional no es una
categoría reseca del espíritu. Es un hecho político vivo empernado por 
múltiples
factores naturales, históricos y psíquicos, a la conciencia de un pueblo.en 
una
comunidad establecida en un ámbito geográfico y económico, jurídicamente
organizada en nación, unida por una misma lengua, un pasado común,
instituciones históricas, creencias y tradiciones también comunes 
conservadas en
la memoria del pueblo y amuralladas."
Por eso, los intelectuales, académicos y miembros de la comunidad 
universitaria
abajo firmantes nos comprometemos a seguir defendiendo el legítimo derecho
argentino sobre las Islas Malvinas, 140 años después que lo hiciera José
Hernández y apoyamos a los veteranos y familiares en su próximo viaje de
reencuentro con sus seres queridos el 3 y 10 de octubre de este año.
Porque forma parte inescindible de nuestro ser nacional. 





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