[R-P] [Carlos Alarcón] Nación y República
Nestor Gorojovsky
nmgoro en gmail.com
Mie Jun 17 09:33:37 MDT 2009
Gentileza de Andrés Soliz
Nación y República
Carlos Alarcón*
El reciente decreto supremo promulgado por el Presidente de la República
establece un nuevo nombre oficial para Bolivia, denominándola
oficialmente como “Estado Plurinacional de Bolivia”. De manera
premeditada deja de lado las palabras de Nación y República que son las
cenicientas del nuevo texto constitucional. El oficialismo a
regañadientes aceptó su inclusión en artículos marginales de la nueva
Constitución (fuera del artículo 1 en los artículos 3 y 11) y ahora de
un plumazo, en una norma subalterna como es la de un decreto supremo,
las hace desaparecer. La Nación y la República de Bolivia son los
elementos centrales de la sociedad boliviana que garantizan la cohesión
e integración de todos los bolivianos en un proyecto de vida y futuro en
común, independientemente de nuestras diferencias accidentales de etnia,
cultura, credo, ideología, sexo, condición social o económica, etc.
La megalomanía de Evo Morales, al considerarse el alfa y omega de la
historia boliviana, rechaza a la Nación boliviana porque no acepta que
antes de su llegada al poder existió en el tiempo y en el espacio la
Nación boliviana (y a pesar suyo seguirá existiendo), como una historia
compartida por todos los bolivianos, con sus luces y sombras, que se
expresa y materializa, hace carne en los hechos y en la vida de cada uno
de nosotros, a través de esta identidad del ser nacional, que ni el
esfuerzo estéril de mil constituciones o decretos supremos podrán
retirarla de nuestro espíritu.
Los que propugnan la plurinacionalidad rechazan a la República porque
hace a la esencia de esta un Estado conformado sobre la base de todos y
cada uno de los bolivianos individualmente considerados. La República
concreta la idea de que todos los bolivianos somos iguales en derechos,
deberes y responsabilidades en cuanto al manejo de la cosa pública. En
la República cada uno de nosotros es considerado y tratado como un fin
en sí mismo y no como un medio al servicio de grupos o entes colectivos.
En la plurinacionalidad la persona pierde su identidad, dignidad y
personalidad como individuo, al ser un costo necesario para su ingreso y
permanencia dentro del grupo al que pertenece (étnico o social). La base
del Estado ya no son las personas de carne y hueso sino los grupos y
colectivos sociales que terminan siendo cooptados y manipulados por el
poderoso de turno y su camarilla de gobierno.
La Constitución de Oruro que no incluía a la Nación y República era como
un mueble corroído y carcomido por termitas, así no podía salir a la
venta, necesitaba de hábiles barnizadores que hagan confundir la
realidad con la apariencia. Los barnizadores fueron el senador Carlos
Börth y el ministro Carlos Romero que rescataron la Nación y República
en artículos marginales y no en la esencia y espíritu de la nueva
Constitución. Desgastado con el tiempo el barniz, el mueble de la nueva
Constitución se convertirá en polvo porque en esencia niega a la Nación
y República de Bolivia.
*Carlos Alarcón
es abogado constitucionalista.
Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular