[R-P] "La Serenísima" (dos notas de La Nación)

Nestor Gorojovsky nmgoro en gmail.com
Mar Jun 16 06:33:06 MDT 2009


[Pueden ser todas mentiras de "La Nación" (la nota que "manda" es la 
segunda de estas dos, y se ve claramente que carece de base segura, pero 
igual hacemos algunas reflexiones que serán válidas si la nota fuera 
certera y si no lo fuera... estarán bien rumbeadas de todas maneras, 
sociológicamente al menos...)

"Pascual se cansó y dijo basta", titula la primera nota un tal Félix 
Sammartino, probable descendiente o pariente de aquél que inventó lo de 
"aluvión zoológico" para referirse a una multitud de Pascuales, de otros 
Pascuales, claro, que en su momento también se habían cansado para decir 
basta.

Pobrecito Pascualito, tan honrado y laburador él. Tan buen muchacho, tan 
dedicado a su oficio de lechero, tan cuidadoso del bienestar de todos 
los que consumen sus productos y de todos los que le proveeen los 
insumos, tan interesado en el futuro del país y el bienestar de las 
masas, ésas que degluten lo que sale de sus empresas, tan comprometido 
con asegurar que los yogures de alta gama se puedan vender tanto en el 
exclusivo Barrancas del Sol como en la popular Pasco al fondo...

Ejemplo típico del empresario asociado al poder oligárquico, se olvida 
generalmente que la fortuna de los Mastellone se generó, realmente, 
cuando al amparo de sus vínculos con el poder del onganiato, La 
Serenísima logró desbancar a sus competidores y en especial a las 
cooperativas lecheras con el pretexto técnico de la pasteurización y el 
ensachetamiento. Ahora "se cansó", pobre Pascual.

Se cansó no se sabe de qué: tan mal no le debe de haber ido, si se tiene 
en cuenta que -según los propios escribas de "La Nación"- no solo la 
imperialista Danone sino también muchos argentinos están dispuestos a 
hacerse con el "pesado trabajo" que Pascual, cansado, abandona.

A decir verdad, esto no me asombra. En el mismo momento en que los 
Mastellone se asociaron con Danone pensé para mis adentros "cagamos, 
ahora va a pasar finalmente a manos francesas". Tenía antecedentes para 
creerlo (cada vez que un empresario argentino se asocia a una multi, lo 
que suele ocurrir al final es que la multi le compra su parte al 
criollo), pero nunca lo dije por pura cábala. Sin embargo, parece ser 
que sí, que "La Serenísima" pasa a manos del imperialismo francés. Y que 
quizás solo la intervención del gobierno central puede impedir que así 
suceda con una firma que según lo indica la insospechable nota de "La 
Nación" abstece con el 70% de la leche fluida al área metropolitana (es 
decir, a dos de cada diez argentinos).

En otro país la prensa del privilegio clamaría para que esta empresa no 
pase a manos extranjeras. Pero estamos en la Argentina, donde el 
privilegio es tan antagónico al país como -para volver a algo que 
dijimos arriba- lo son a las barriadas circundantes los residentes en un 
country club bonaerense.

La segunda nota, en cambio, alarma con una serie de datos reservados. En 
la volanta, La Nación pone el grito en el cielo porque la crisis provoca 
cambios de titularidad en las empresas argentinas. El mismo grito que se 
metió en... el bolsillo en esos tiempos en que sin crisis aparente los 
Martínez de Hoz usaron el poder del Estado en manos de los comandos 
oligárquicos para "comprar" toda la siderurgia argentina y luego 
destruir todas las plantas que le hacían la competencia a su Acindar...]


Fuente: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1139779

Pascual se cansó y dijo basta
Félix Sammartino
LA NACION
Noticias de Economía: anterior | siguiente
Martes 16 de junio de 2009 | Publicado en edición impresa

"Cuando lleguemos a elaborar 30.000 litros de leche, vamos a tener a 
Dios agarrado de las patas", era la frase que repetía, quizá para darse 
ánimo, el joven Pascual Mastellone en los inicios de la empresa familiar 
dedicada a producir queso mozzarella y provolone. No sólo cumplió ese 
sueño imposible, lo superó varias veces al punto de elaborar actualmente 
cuatro millones de litros diarios y llegar a ser la empresa líder de la 
industria lechera argentina.

Pero este sueño llegó a su fin.

Este visionario, una leyenda de la lechería argentina, finalmente se 
cansó de tanta lucha, en especial estos dos últimos años, y puso en 
venta a Mastellone Hnos. y a una de las marcas más emblemáticas de 
nuestro país: La Serenísima.

La decisión se ha hecho pública en distintas ocasiones durante los 
últimos meses. En el brindis de fin de año, en la planta de General 
Rodríguez, ante todo el personal, Pascual Mastellone comunicó la 
decisión que tomó con sus hermanos José y Vittorio. En febrero la 
ratificó, y esta vez explicó con más detalle, ante sus directivos de más 
alta responsabilidad. Y la semana pasada, se la comunicó al secretario 
de Comercio Interior, Guillermo Moreno, en el medio de los tira y afloja 
por el ajuste de los precios de los lácteos en las góndolas.

El motivo oficial que esgrimieron los hermanos Mastellone era que no 
tenían una continuidad familiar dispuesta a hacerse cargo del manejo de 
la empresa. Prefieren entonces venderla ahora.

Pero existen otras razones de peso que apuraron esta determinación.

Por un lado, están los problemas financieros. Una deuda pesada, de 230 
millones de dólares, que ya desde el año pasado se les hizo difícil de 
atender en sus vencimientos. Justamente, a fin de mes vence una cuota 
del pago de intereses (el año pasado la terminó pagando su socia, la 
francesa Danone), que podría acelerar el proceso de venta.

Existen también las dificultades propias de manejar un negocio en el que 
las principales variables las maneja otro. En este caso, es el Gobierno 
el que hace de titiritero al fijar el precio de venta de los productos 
en los supermercados y el precio de compra de la leche cruda pagada al 
productor. Esto ocurre desde hace dos años y se reflejó en las pérdidas 
operativas de la empresa. En otro plano, también está el fenómeno 
mundial de concentración de las industrias lácteas, que buscan mejorar 
su competitividad a partir de una mayor escala. Este camino de 
crecimiento era difícil de recorrer para una empresa como Mastellone, a 
la que no se le hacía fácil encontrar el fondeo con tasas de interés 
adecuadas para reestructurarse.

La decisión de los hermanos Mastellone de vender una empresa que maneja 
el 70% de la leche fluida que se consume en la Capital Federal y en el 
Gran Buenos Aires mueve al más alto nivel tanto el tablero empresarial 
como el político.

Se especula con que el Gobierno impediría cualquier arreglo con una 
empresa multinacional. ¿Qué ocurriría si la multinacional en cuestión 
pretendiera manejarse con mayores grados de independencia del Gobierno, 
al estilo de Shell, por ejemplo? Danone, en los papeles el comprador 
natural, pondría sólo una parte del capital. Por este motivo, la venta 
se podrá concretar sólo en la medida en que participe un grupo 
argentino. Varios ya levantaron la mano.

(2)

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1139778

La crisis / Otra empresa nacional cambia de dueño
La Serenísima está en venta y la compraría un grupo francés
Danone, que ya controla el negocio de yogures y postres de la marca, es 
el principal interesado
Noticias de Economía
Martes 16 de junio de 2009

Fernando Bertello
LA NACION

De una manera muy reservada, Mastellone Hnos., la compañía que controla 
el empresario Pascual Mastellone, comenzó a negociar la venta de su 
emblemática industria láctea La Serenísima.

En 2008, la empresa cerró por tercer año consecutivo con pérdidas, y el 
agravamiento de su situación financiera disparó todo tipo de rumores 
sobre un inminente traspaso y hasta un salvataje desde el Gobierno. Pero 
en los últimos días recrudecieron las versiones sobre la venta.

La política de precios controlados tuvo un fuerte impacto en la 
viabilidad de la empresa, que en 2008 facturó 2300 millones de pesos, 
según destaca en su página de Internet.

En este contexto, varias fuentes afirmaron que hay "una negociación 
abierta desde hace un tiempo y está encaminada". La negociación es con 
la francesa Danone, firma con la cual en 1996 Mastellone selló un joint 
venture para la producción, comercialización y distribución de yogures y 
postres de La Serenísima. Siguiendo un esquema que repite en algunos 
países, Danone empezó a adquirirle la materia prima a Mastellone.

Fue tan fuerte el vínculo entre ambas empresas en los últimos años que 
en diciembre pasado Danone le prestó a La Serenísima US$ 8,4 millones 
para que pudiera concretar un pago de intereses de deuda.

Por esa acción y otras similares que habría realizado la firma francesa, 
no pocos analistas del sector lácteo comenzaron a considerar posible que 
Danone terminara por controlar la firma de Mastellone.

En las últimas horas, las versiones sobre esa operación fueron creciendo 
y hasta se agregó otra: que junto a un traspaso a la francesa también 
tomaría participación un grupo nacional, cuyo nombre no trascendió.

El año pasado, cuando trascendió que el secretario de Comercio Interior, 
Guillermo Moreno, habría sugerido la venta de la empresa, inmediatamente 
aparecieron rumores de que los interesados podrían ser el grupo Eskenazi 
-que ya intentó quedarse con Sancor hace tres años, en el mismo momento 
en que lo buscó el grupo Adecoagro- e IRSA, a través de su firma 
agropecuaria, Cresud. Ante la consulta de LA NACION, ambas empresas 
desmintieron, no obstante, los rumores.

Una versión reveló que la posible presencia de un grupo nacional en La 
Serenísima habría sido solicitada ahora por el propio Gobierno, que no 
querría que la emblemática industria láctea nacional quedara 
completamente en manos extranjeras.

No por nada, apenas ocurre un problema con el mercado lácteo, La 
Serenísima es una de las primeras en ser convocadas por Moreno.

La empresa maneja más del 70% del negocio de la leche fluida que se 
comercializa en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires. La Serenísima 
destina diariamente más de 2 millones de litros a la producción de leche 
fluida, producto sensible al humor oficial por cualquier variación de 
precios.

En total la empresa procesa a diario 4,8 millones de litros para 
convertirlos en distintos productos.

Precisamente, esta alta exposición de la empresa al negocio de la leche 
fluida, que muchos empresarios consideran de bajo margen frente a los 
controles oficiales, no sería muy atractiva para Danone. Por eso también 
se evaluaría la incorporación de un socio nacional.
Rumores

La Nacion buscó en las últimas horas conocer la opinión de la empresa 
sobre estas versiones, pero no obtuvo respuestas de sus voceros. 
Llamativamente, la versión de la venta habría comenzado a correr entre 
algunos productores importantes e industriales lácteos, de boca de 
algunos integrantes de la propia empresa, que habrían intentado 
adelantarles la situación de la negociación.

Respecto de Pascual Mastellone, no pocas versiones indicaron que le 
habría confiado a su círculo íntimo en la empresa que su deseo era 
continuar al frente un tiempo más. En rigor, y siempre según las 
versiones, tras un eventual traspaso de la empresa Mastellone quedaría 
al frente de la firma como gestor de la compra de leche, por tratarse de 
una figura conocida para los tamberos.

Con todo, una de las incógnitas de la operación serían los tiempos de la 
negociación. En este punto, las versiones van desde que ya está cerrada 
hasta que demandaría aún unos cuantos meses más. "La negociación estaría 
encaminada, pero aún es incompleta; hay cosas por resolver, como la 
actitud que tomaría el Gobierno frente al ingreso de una empresa 
extranjera", dijo una fuente cercana a las negociaciones.
Vida láctea

     * 1929
       Fundación: Ese año Antonino Mastellone funda La Serenísima.

     * 1960
       Pioneros: La empresa es la primera en vender leche pasteurizada.

     * 1996
       Alianza francesa: Se une a Danone para fabricar postres y yogures.

     * 2008
       Caída en picada: La firma presenta su tercer balance consecutivo 
en rojo e incumple con un pago de su deuda.



Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular