[R-P] [Carlos Pagni] Telecom, el gran objetivo de Kirchner

Nestor Gorojovsky nmgoro en gmail.com
Mar Jun 16 06:08:21 MDT 2009


[Es gracioso ver a Carlos Pagni criticar a los que “hacen negocios sin 
plata”.

Por un lado, uno se ríe porque sabe que lo que más les molesta a los que 
“hacen plata sin negocios” (es decir, a los que hacen plata como 
rentistas, sin alterar sus ocios) son los nuevos ricos que se asocian al 
poder para enriquecerse. Y porque uno sabe que éste ha sido siempre el 
origen de toda burguesía real. O sea que a quienes les molesta es a los 
que ahora “tienen la plata para hacer los negocios”. Y que éstos no 
quieren que ningún otro tenga la plata que ellos tienen, ni mucho menos 
que hagan negocios distintos a los suyos.

Por otro lado, porque además uno sabe también cómo “hicieron la plata” 
los que ahora se indignan leyendo la nota de Pagni. Desde el contrabando 
en tiempos coloniales hasta las expropiaciones forzosas del Proceso, 
pasando por la enfiteusis, la especulación con tierras de fines del 
siglo XIX, el sometimiento de la Argentina al orden semicolonial inglés, 
el caso Swift-DELTEC, el vaciamiento empresario que hizo la María Julia 
Alsogaray -según sus propias palabras- en los teléfonos, etc., etc., 
etc. siempre hicieron "negocios sin plata", pero usando vínculos con el 
poder.

Justo hoy, 16 de junio, podemos recordar otros métodos que usaron estos 
muchachos para “hacer plata”… A llorar a otra iglesia, che.

De si a Kirchner le hará bien o le hará mal confiar en estas alianzas 
con empresarios al estilo de los Werthein o los Petersen, dará cuenta la 
historia. A Perón no le sirvió de mucho. Pero de que a “La Nación” el 
moralismo es un ropaje que le queda mal, no hay la menor duda.

Pagni debería tener frente a su escritorio un cartelón que diga “Peor es 
meneallo, Sancho”.]

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1139808

La matriz del despojo / Nota II y última
Telecom, el gran objetivo de Kirchner
Carlos Pagni
LA NACION
Noticias de Política
Martes 16 de junio de 2009

En un marco de estricta confidencialidad, el banco Credit Suisse First 
Boston está conduciendo, a pedido de Telecom Italia, una licitación 
privada para la venta de Telecom Argentina. Es la operación económica 
que más interés despierta en Néstor Kirchner. Sus amigos confiesan que, 
por razones que de a poco se van haciendo evidentes, le gustaría verla 
concluida antes de las elecciones del 28.

En el concurso compiten sólo dos pretendientes: el Grupo Clarín, que 
conduce Héctor Magnetto, y una asociación entre Corporación América, de 
Eduardo Eurnekian, y el presidente de una de sus compañías, Aeropuertos 
Argentina 2000, Ernesto Gutiérrez. Altos ejecutivos de ambos grupos 
pretendientes van y vienen de Italia en estos días.

La empresa factura unos 3300 millones de dólares al año, controla la 
mitad de la telefonía fija y el 30% de la móvil en todo el país, exhibe 
un ebitda del 30% y carece casi de deuda financiera.

Para Clarín, el acceso a la empresa sería, más allá de su atractivo 
específico, una vía rápida hacia el triple play. Es decir, la 
posibilidad de ofrecer TV por cable (hoy es el principal operador de ese 
negocio), Internet y teléfono con una misma conexión. Es también un modo 
de evitar que otro lo haga. Kirchner se refirió ayer a esta disputa 
cuando dijo que la tapa de Clarín con "hipótesis" sobre una salida 
anticipada del Gobierno se debía al "temor pánico de perder su hegemonía 
en el monopolio de las comunicaciones".

La venta de Telecom expresa la decisión de Telecom Italia de abandonar 
el país por razones políticas. Hace apenas un año, esa compañía 
pretendía comprar el otro 50% de la empresa, que pertenece a la familia 
Werthein, que se resiste a vender.

Para comprender la puja, hay que remontarse a 2003, cuando France 
Telecom, socia allí de Telecom Italia, se fue del país. Los italianos 
resolvieron que un empresario local comprara la parte de los franceses, 
por un plazo determinado. Así llegaron los Werthein al negocio. La 
sociedad W de Argentina Inversiones compró el 48% de Sofora, la 
controlante de Telecom, por US$ 165 millones. A la vez, los italianos 
pagaron a los Werthein US$ 60 millones por el derecho a adquirir sus 
acciones después de diciembre de 2008. Para el 30% de las acciones se 
fijó una fórmula de actualización financiera. Para el 18% restante, se 
pagaría el precio de mercado en el momento de ejercer la opción.

A mediados del año pasado, Telecom Italia quiso usar su prerrogativa. 
Según fuentes independientes, los Werthein habrían recibido una oferta 
de alrededor de US$ 400 millones. Pero pretendieron más. Se habían 
propuesto anular la opción de los italianos, que representaba un precio 
inferior al del mercado. Una vez que se pronunció la crisis actual, el 
que empeoró fue el precio del mercado. Entonces, los Werthein se negaron 
a vender. Hasta pensaron en comprar.

Planteado el entredicho, un proceso que ya estaba decidido en mayo de 
2007 obtuvo una relevancia inesperada: la adquisición por parte de 
Telefónica, de España, del 42% de la empresa italiana Telco, que a la 
vez controla el 12% de Telecom Italia.

Esta operación le abrió la ventana del negocio a la Comisión Nacional de 
Defensa de la Competencia (CNDC), que depende del ultra-intervencionista 
Guillermo Moreno, secretario de Comercio Interior, y que preside el 
abogado Ricardo Napolitani, ex funcionario de la justicia santacruceña.

En el caso de Telecom, había que definir si, por aquella compra europea, 
Telefónica no terminaba ejerciendo una posición monopólica en el país. 
Pronto a los italianos se les prohibiría ampliar su posición en Telecom. 
La opción de compra adquirida en 2003 se volvería condicional.

Otra vez, la CNDC empezó a ser usada como la palanca a través de la cual 
el Gobierno decide la identidad de los propietarios de las compañías que 
son sometidas a su jurisdicción. Se entiende que la constitución de un 
Tribunal de Defensa de la Competencia independiente siga demorada.

Los Werthein levantaron el argumento antimonopólico en agosto de 2007, 
mucho antes que los encargados de velar por la libre competencia. La 
guerra fue despiadada. Llevaron a sus socios a los tribunales, donde 
siempre se movieron con habilidad, y también los acusaron de hacer 
tareas de espionaje dentro de la empresa. A la vez, los italianos 
reprocharon a los Werthein hacer negocios de telecomunicaciones con el 
Estado, sobre todo en la provincia de Buenos Aires, por fuera de la empresa.

Según fuentes de la compañía, los Werthein habrían insinuado que, para 
ganar la guerra, apelarían a sus contactos con el Gobierno. Los 
italianos no les creyeron: los menospreciaron. Pero el 26 de junio de 
2008, un año después de que Telefónica comprara acciones de Telecom 
Italia, el secretario de Comunicaciones, Lisandro Salas, no sólo impidió 
mediante una nota que Telecom Italia ampliara su participación en 
Telecom, sino que, con la excusa del peligro monopólico, le prohibió 
también venderla. A partir de ese momento, los italianos sintieron que 
quedaban rehenes de Kirchner.

De nada sirvió impedir a los dos directores que tiene Telefónica en 
Telecom Italia tomar decisiones sobre Telecom Argentina. El eventual 
monopolio de Telefónica fue el túnel que permitió a los directivos de la 
CNDC irrumpir en una discusión entre socios -Telecom Italia y los 
Werthein- por el ejercicio de una opción de compra que comenzaría a 
regir dentro de seis meses. El 29 de diciembre, la Comisión notificó a 
los italianos (resolución N° 123) que, hasta que no se definiera el 
problema del monopolio, no podrían ejercer las opciones acordadas, pero 
tampoco cederlas, transferirlas o ejercer cualquier otro acto jurídico 
relacionado con ellas.

El 28 de abril, las autoridades de la CNDC fueron al Congreso a hablar 
sobre Telecom. El diputado Federico Pinedo (Pro-Capital) hizo notar a 
Humberto Guardia Mendonça, vicepresidente del organismo, que, gracias a 
la resolución 123, la Argentina se convertía en el único lugar del mundo 
donde, para desmonopolizar, en vez de exigirse la venta de una posición 
accionaria, se la prohibía. Pero el funcionario confesó no recordar la 
medida que él mismo había firmado.
Balanza

La resolución 123 se completó con la N° 44, del 3 de abril, por la cual 
a los directores designados por Telecom Italia se les prohibió tomar 
decisiones en Telecom. Kirchner acababa así de disponer la expulsión de 
Telecom Italia de la Argentina.

Si la resolución 123 había paralizado a favor de los Werthein la opción 
de compra, la 44, además, los convertía en los únicos socios en 
condiciones de conducir Telecom. Una semana después de esa medida, en 
Telecom Italia sugirieron que dejarían la Argentina. La Sala II de la 
Cámara Federal en lo Civil y Comercial terminó aceptando sus argumentos 
e impidió a Telecom -en la práctica, a los Werthein- hacer asambleas u 
otros actos societarios hasta tanto se despejara la cuestión del monopolio.

El Gobierno inclinó la balanza a favor de los Werthein. El proceso de 
licitación actual los encuentra en Telecom, sin la obligación de vender 
al precio pactado con los italianos seis años antes y preparándose para 
dar la bienvenida a nuevos socios.

Ellos supieron agradecer esa generosidad. En plena campaña electoral, 
los primos Gerardo y Adrián Werthein trajeron a Bill Clinton para que el 
matrimonio Kirchner se sacara una foto internacional que no fuera la de 
siempre, con Hugo Chávez. A las reuniones no fue invitado ningún 
dirigente opositor. El esposo de la secretaria de Estado de los Estados 
Unidos tal vez no advirtió que participaba de un acto proselitista; 
cobró sus 250.000 dólares y se fue sin hacer preguntas.

El oficialismo ayudó a los Werthein al impedir que les compraran sus 
acciones, y se ayudó a sí mismo al prohibir a los italianos vender las 
propias. Esta última disposición, a cargo de la Secretaría de 
Comunicaciones, le abrió a Kirchner la puerta para modelar toda la 
operación. Simple: sólo estaría en condiciones de comprar la compañía el 
que consiguiera que el Gobierno levantara la prohibición de vender.

Hay infidencias que fortalecen esa sospecha. Fuentes ligadas a Telecom 
Italia afirman que, durante sus conversaciones con Julio De Vido, el 
ministro les habría sugerido: "Si hablan con la gente de Aeropuertos, 
ellos les pueden resolver el problema de la venta". Ahora se entiende 
por qué el Crédit Suisse está licitando un activo cuya enajenación está 
prohibida.

El caso Telecom corrige a quienes se quejan de que a los Kirchner les 
gusta estatizar. Error: cuando la empresa en cuestión es interesante, el 
Gobierno prefiere la doctrina de la "burguesía nacional" y la pone en 
manos de amigos. Mágica aventura de hacer negocios sin plata.



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