[R-P] [Claudio Díaz] Peroísmo y Peronismo

Néstor Gorojovsky nmgoro en gmail.com
Mie Jun 10 07:32:49 MDT 2009


[Sustancioso "análisis del discurso", en verdad.]

Gentileza Agencia ALC
Peroismo y Peronismo

Por Claudio Díaz*

La conjunción adversativa pero es una de las partes de la oración que
más frecuentemente evidencian las verdaderas intenciones del que habla
o escribe. Son como las bikinis: revelan casi todo, aunque tapen lo
esencial. Aquí tenemos dos hermosos ejemplos de peroismo (no confundir
con peronismo). Ambos provienen de conocidas figuras políticas
opositoras al gobierno, y refieren a las agresiones físicas y verbales
a las que fue sometido recientemente Daniel Scioli, gobernador de la
Provincia de Buenos Aires.

“No me gustan las agresiones, pero la gente está enojada y con ánimo
exacerbado”, afirma Margarita Stolbizer en La Nación, el sábado 30 de
mayo.

“Nunca estuve de acuerdo con ninguna agresión. No lo avalo. Pero la
gente tiene mucha bronca”, dice Alfredo de Ángeli en Clarín del 31 de
mayo.

Palabras casi coincidentes. ¿Intenciones convergentes…? Por lo pronto,
se inscriben en un contexto de creciente violencia pre-electoral.
Verbal y de la otra. A la oposición se le ven los pelos. El gorilaje
siempre apela, como recurso dialéctico, a la violencia. Y el
periodismo independiente, como nueva fuerza de choque, le provee las
municiones.

Hoy asistimos a la escandalosa unanimidad de los medios de prensa que
juzgan no ya los errores contemporáneos del gobierno sino lo que
advierten con dramatismo como futuros y peligrosísimos planes
estatizantes. La asimilación de las posibles actitudes del gobierno
nacional con las de otros gobiernos soberanos de nuestra América
(Venezuela) es grotesca.

La falsa invocación al lobo que lanza el Grupo Clarín a través de sus
altavoces mediáticos tiene escasos precedentes en la historia del
periodismo argentino. Han perdido hasta el decoro. Ante los
cuestionamientos del ex presidente Kirchner al Grupo Techint, Ricardo
Kirschbaum, convertido en lobbista de la multinacional siderúrgica,
refiere “la preocupación de que este sea el comienzo del asedio
oficial a la compañía”.

En su carta al lector del 5 de junio agrega sin el más mínimo pudor:
“El fondo de la cuestión es que se instaló la sospecha de que el
Gobierno puede avanzar en la misma dirección de Chávez”. ¿Pero quién
instaló esa sospecha? El propio Clarín y la oposición a la que manijea
desde sus productos de consumo informativo.

En la misma edición, el título de tapa del matutino lo dice casi todo:
Kirchner atacó a Techint y el Grupo le salió al cruce (no queda claro
si el grupo que salió a chucear al ex presidente es Techint o el
propio Clarín; en todo caso ambos).

Ahora bien, ¿cuál había sido el ataque de Kirchner, si se entiende por
esa acción combatir a otro o ejercer sobre él una embestida física?
Simplemente una manifestación pública en la que revelaba que el pulpo
empresario había distribuido honorarios millonarios entre sus
directivos mientras seguía sin pagar a sus trabajadores la deuda de 27
millones de dólares.

El jueguito manipulador de Clarín no debe sorprender a nadie. El 28 de
mayo último dos páginas del diario anunciaban con pitos y matracas el
lanzamiento de una nueva edición de la Maestría de Periodismo que,
desde 2001, el Grupo creó para formar hombres y mujeres de prensa que
adscriban a su línea editorial e informativa. Algunas fotografías
permitían observar las caras sonrientes de la plana mayor, con Héctor
Magnetto, los hermanos Aranda, Kirschbaum y Ricardo Roa a la cabeza. Y
en otra página, un aviso destacado daba cuenta del agradecimiento de
Clarín a las corporaciones que auspician el emprendimiento, entre
ellas el Grupo Techint.

La oposición no hace la guerra: practica el tiro al blanco sobre un
“target” kirchnerista-peronista que la Mediocracia ha dibujado
previamente. La ofensiva está sostenida por los viejos argumentos
antinacionales y por los mismos medios y agentes que por derecha e
izquierda fueron sucesivamente rechazados durante más de medio siglo
por el pueblo. A las balas no las carga el diablo sino los medios. Que
al fin y al cabo es lo mismo, porque la clase dominante del periodismo
hoy se viste con la capa del Demonio.

Claudio Díaz

* Periodista, profesor de historia y escritor. Entre sus títulos se
encuentran el “Manual del antiperonismo ilustrado”, “La ultraderecha
argentina” y “La prensa canalla” (compilador). Obtuvo tres Martín
Fierro (1992, 1993 y 1995) al mejor servicio informativo por el
noticiero de Radio Mitre, del cual fue productor entre 1991 y 1997.
Trabajó en La Razón, El Periodista, El Porteño, Línea y Clarín. En
1988 le otorgaron el Premio Latinoamericano de periodismo José Martí.

www.elortiba.org


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Néstor Gorojovsky
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