[R-P] Chantanosky nos da la solución contra la pobreza.
Gustavo Battistoni
gustavo.battistoni en gmail.com
Jue Jun 4 17:47:50 MDT 2009
[Leer uno o mil artículos de Chantanovsky (gracias Cassia) da lo
mismo.Siempre repite el mismo discursito.Más que la solución de los
problemas económicos le interesa defender la propiedad privada.Lo
decía Von Mises, el capitalismo es la defensa de la propiedad
privada.Pero no hay que engañarse, entre el autor de "Acción Humana" y
su émulo criollo dista la misma distancia que separa a Carlos Marx de
Rúben Giustiniani.
Lo repito para el Outa: Andate a la puta que te parió]
Pavimentando el camino a la pobreza
Por Roberto Cachanosky
Especial para lanacion.com
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Jueves 4 de junio de 2009 | 20:00 (actualizado a las 20:00)
Los avances de Néstor Kirchner sobre la propiedad privada han sido
muchos y parecen no tener límites. El listado es largo. Desde las
directivas de Moreno a las empresas indicando qué, cómo y cuánto
tienen que producir y a que precios vender, pasando por las
restricciones a las exportaciones y las confiscaciones de ahorros
privados llegamos, en las últimas semanas, al nombramiento de
burócratas estatales en las empresas privadas y la última: la
prohibición a la empresa EDESUR de repartir utilidades.
Por supuesto que detrás de cada una de estas medidas siempre hay
preparado un discurso populista por el cual se argumenta que las
mismas se toman para defender a los sectores de menores ingresos.
Tanto insisten Kirchner y su esposa con este argumento, que pareciera
ser que solamente ellos dos tienen el monopolio de la bondad, la
solidaridad y la benevolencia. Cuando uno insiste tanto con este
punto, aparece el dicho popular: dime de que te jactas y te diré de
qué careces.
Es posible que algunas personas compren este argumento, pero,
¿Kirchner está realmente beneficiando a los sectores de menores
ingresos?
Cualquier economista sabe que la única manera genuina de mejorar los
ingresos reales de la población es con más inversiones. A mayor
cantidad de inversiones que capta un país, mayor es la demanda de mano
de obra. Si las inversiones son suficientes como para llevar la
desocupación a niveles cercanos a cero, las nuevas inversiones solo
conseguirán mano de obra ofreciendo más salarios y mejores condiciones
laborales. Es la constante creación de puestos de trabajo mediante
inversiones la que permite incrementar los ingresos reales de la
población.
Por otro lado, cuando un país consigue tener un alto stock de capital
por trabajador, su productividad aumenta. ¿Qué significa esto? Que el
mismo trabajador, gracias al mayor stock de capital, puede producir
más en menos tiempo. La mayor oferta de bienes se traduce en más
exportaciones y mejor poder adquisitivo para el asalariado.
Salvo que Kirchner quiera derogar la ley de la oferta y la demanda, la
realidad es que si la oferta de bienes crece más rápido que la
demanda, los precios bajan. Y si los precios bajan, el salario puede
comprar más bienes. Eso es lo que se conoce como mejora del salario
real.
Cuando Kirchner ataca la iniciativa privada, por más que diga que lo
hace a favor de los pobres, está condenando a la inmensa mayoría de la
población a la pobreza y a la desocupación. Las permanentes
violaciones de Kirchner a los derechos de propiedad, su constante
cambio en las reglas de juego y la imprevisibilidad de sus políticas
conspiran contra la inversión y, por carácter transitivo, contra el
bienestar de la gente.
Si Kirchner realmente quisiera defender a los pobres, debería
establecer reglas de juego estables en el tiempo, respeto por los
derechos de propiedad y un fuerte marco de competencia. Puesto de otra
manera, si Kirchner realmente estuviera luchando por los pobres
tendría que hacer lo imposible para atraer inversiones que, llegado un
punto, no tuvieran más remedio que pagar cada vez más a sus
trabajadores para que no se los quite la competencia. ¿Cómo se logra
esto?
Con lo dicho, respetando la propiedad privada, eliminando mercados
cautivos para que las empresas tengan que competir, viendo al mundo
como una oportunidad para colocar los bienes producidos en el país,
reformando el Estado y bajando la carga impositiva para que las
empresas sean competitivas y no pidan un dólar alto para esconder esas
ineficiencias detrás de un peso depreciado.
En definitiva, la calidad institucional y las buenas políticas
públicas de largo plazo son el único camino posible para mejorar el
nivel de vida de la población en forma constante. La otra es generar
un artificio durante un tiempo hasta que se agota el modelo y estalla
la inflación, la pobreza y la desocupación como ha ocurrido con el
famoso modelo de Kirchner.
De lo anterior se desprende que no hace falta darle privilegios,
mercados cautivos y demás prebendas a las empresas para que inviertan.
Lo que hay que darle es un horizonte previsible de las reglas de
juego, mucha competencia y un Estado que no entorpezca la capacidad de
innovación de la gente, sino que la estimule. Es mucho más beneficioso
para la gente tener a un mundo empresarial con capacidad de
innovación, que recurrir al supuesto iluminismo del comisario Moreno.
Nunca una dupla como la de Kirchner-Moreno ha trabajado tanto contra
el nivel de vida de la población. Nunca se hizo tanto para sumergir a
los más pobres.
El ejemplo más claro es el del sector agropecuario. Lo destruyeron y
hoy la gente que trabaja en las fábricas de maquinaria agrícola está
sin trabajo. Los camioneros que transportaban hacienda y granos ven
como les cae la demanda. La gente que trabajan en las empresas de
agroquímicos ven caer las ventas y sus ingresos. Los pueblos del
interior sufren la desocupación con el cierre del restaurante, la
concesionaria de autos, el comercio que vende ropa, etc.
Con su política de atacar la producción, Kirchner ha sembrado la
desocupación y la pobreza en el interior del país. No solo arruinó a
los productores, sino también a la gente que vive en esos pueblos del
interior y no son productores agropecuarios. Hasta que no destruyó la
actividad agropecuaria no paró. Ahora, pareciera estar dispuesto a
llevar la misma política a escala nacional avanzando sobre el resto de
los sectores productivos.
Y si alguien cree que esta nota es a favor de los empresarios se
equivoca de medio a medio, porque mi propuesta es que los empresarios
tengan que invertir para ganarse el favor del consumidor en vez de
hacer lobby para ganarse el favor del funcionario de turno.
Sus utilidades tienen que surgir de producir bienes y servicios de
buena calidad y a precios competitivos y no de la reserva de mercado o
el subsidio. Su éxito para satisfacer las necesidades de los
consumidores tiene como premio las utilidades. Su fracaso por no
atender bien a los consumidores tiene como castigo las pérdidas. Su
crecimiento tiene que surgir de la inversión y del riesgo empresarial,
no de la decisión de un burócrata. Porque ese mismo burócrata puede
hundirlo de un día para otro como lo estamos viendo. No hay inversión
de mayor riesgo que la que depende de los caprichos del gobernante de
turno.
Por eso lo que está haciendo Kirchner no afecta solamente a los
accionistas de las empresas. Afecta a toda la población, porque de
seguir con este ritmo de destrucción del aparato productivo,
destrozando todo vestigio de calidad institucional y propiedad
privada, va a haber muy poco trabajo y muy mal remunerado.
En todo caso, los accionistas de las empresas irán a invertir a otros
países más confiables, pero los empleados de esas empresas se queda
sin trabajo acá. Y esto nos lleva a una inevitable conclusión: por más
que diga otra cosa desde la tribuna, con su política, Kirchner está
pavimentando el camino a más pobreza y desocupación.
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