[R-P] [La Nación] Diálogo con Antonio Cafiero.
Gustavo Battistoni
gustavo.battistoni en gmail.com
Mie Jun 3 12:44:24 MDT 2009
Cafiero: "La discusión en el peronismo tiene que ser por los programas
y no por la marcha"
Afirmó que el debate en torno al himno "no debería ser eje de
polémica"; dijo a lanacion.com que Macri y De Narváez "no representan"
al PJ y se mostró confiado en que el partido "va a superar las
diferencias", Por Lucrecia Bullrich
Noticias de Política
Miércoles 3 de junio de 2009
Cafiero: "La discusión en el peronismo tiene que ser por los programas
y no por la marcha"Antonio Cafiero
Por Lucrecia Bullrich
De la Redacción de lanacion.com
lbullrich en lanacion.com.ar
La decisión judicial de prohibir al kirchnerismo el uso de la versión
original de la "Marcha peronista", cantada por Hugo del Carril, no
sólo abrió un debate sobre la utilización del himno partidario, sino
que también reavivó la polémica sobre la identidad peronista del
Gobierno y las diferencias entre el peronismo K y el peronismo
disidente.
Antonio Cafiero, uno de los emblemas del partido que fundó Perón,
lamentó que la utilización de la marcha se haya instalado como tema de
discusión y planteó que, en cambio, el partido, en sus versiones "K y
no K", como las llamó, debería estar discutiendo "su programa y su
visión de país".
En diálogo telefónico con lanacion.com, el dirigente reconoció que las
diferencias entre ambos sectores existen pero aseguró que son
"fácilmente" superables, al tiempo que opinó que ni Francisco De
Narváez ni Mauricio Macri "representan al peronismo". Además, pidió no
dramatizar la discusión sobre las candidaturas testimoniales y expresó
sus reparos a la relación de los Kirchner con Hugo Chávez.
Justicia y política. "Creo que Del Carril hijo tiene todo el derecho
de pedir lo que pidió porque tiene los derechos de autor, pero no creo
que cantar o no cantar la marcha deba ser un tema de polémica. No
podemos empequeñecer el debate a ese punto. Si el peronismo K y el no
K tienen diferencias que resolver son las que giran en torno a los
programas, a la visión de país y a qué hacer con el peronismo, y no de
quién canta o no canta la marcha. Ese es el verdadero capítulo
pendiente: discutir cosas serias, hablar de las cosas que le importan
a la gente", reclamó.
En este punto, ahondó sobre las "oposiciones internas" que conviven
dentro del PJ y pidió no convertir a la marcha en botín de esa pelea.
"No me quiero detener en esto. Del Carril es uno de los íconos del
peronismo y estuve preso con él. Pero no tenemos que convertir el tema
en una cuestión de diferencias entre un sector y otro, no es bueno
para los peronistas".
No obstante, se empeñó en dejar claro que las diferencias entre los
peronistas son pasajeras y apeló a la vieja metáfora que equipara a
los peronistas con los gatos. "Cuando hacemos ruido, lejos de estar
peleándonos, estamos reproduciéndonos", comparó entre risas. "Tenemos
una gran capacidad para volver a reunirnos y estoy seguro de que vamos
a superar las diferencias", reforzó.
Peronómetro. Hábil, eludió una definición tajante sobre si el
kirchnerismo es o no peronista. "No estoy en condiciones de decirlo,
no tengo el peronómetro en el bolsillo", graficó con un suspiro.
Volvió a hacer equilibrio cuando tuvo que opinar sobre los años de los
Kirchner en el poder y su vínculo con el peronismo. "Hay cosas de los
gobiernos de Néstor y Cristina que son perfectamente compatibles con
el peronismo y otras, que son más de trazo, con las que no", arrancó.
A la hora de dar ejemplos, no dudó. "El tratamiento de la deuda
externa me pareció bueno, está en la línea del peronismo. Estoy de
acuerdo con la estatización de los fondos de las jubilaciones y con
imponer retenciones al campo, aunque podemos discutir el nivel",
enumeró.
Enseguida, contrapuso: "Lo que de ninguna manera constituye una
muestra de peronismo es el maltrato que el Gobierno emplea para
dirigirse a algunos interlocutores. No hay un trato lo suficientemente
hábil ni generoso con otras fuerzas políticas o con actores como los
empresarios. Esto es algo que el Gobierno debería reconsiderar".
Macri y De Narváez en la mira. En este punto, llegó su filosa
descripción del acuerdo electoral entre Mauricio Macri, Francisco De
Narváez y Felipe Solá. "Los tres son amigos míos y les tengo respeto.
Pero, salvo Solá, me parece que no son una representación válida o
legítima del peronismo. Nunca tuvieron preocupación por el peronismo",
disparó.
Por otra parte, aseguró que lo ideal hubiera sido no apelar a las
candidaturas testimoniales, pero las justificó como estrategia.
"Hubiera sido mejor que no se usaran, pero tampoco es para rasgarse
las vestiduras. Es un recurso que usaron otros partidos y en otras
épocas", planteó.
Modelo bolivariano. Hacia el final, llegaron los cuestionamientos al
vínculo con Chávez. "No soy partidario de estatizar empresas. Eso
corresponde a una época que vivimos los peronistas, pero que tenía que
ver con otro mundo", comenzó. Casi como si fuera un representante del
oficialismo, añadió: "Venezuela tiene el derecho soberano de estatizar
empresas, y si se trata de firmas argentinas, tiene que pagarle
exactamente lo que correponde".
No obstante, concluyó: "No soy chavista ni comparto lo del socialismo
bolivariano. La Argentina tiene que tener buenas relaciones con
Venezuela, como con otros países del mundo, pero no por eso adoptar su
forma de gobierno".
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