[R-P] Algunos prontuarios políticos revelados por Raúl Isman
Nestor Gorojovsky
nmgoro en gmail.com
Lun Jun 1 16:28:44 MDT 2009
Quienes son los enemigos del pueblo
y como luchan contra el proyecto nacional
Por Raúl Isman.
Docente. Escritor.
Miembro del Consejo Editorial.
de la
Revista Desafíos y colaborador del periódico socialista El Ideal.
Director de la revista
Electrónica Redacción popular.
raulisman en yahoo.com.ar
www.geocities.com/raulisman
http://raulisman.blog.terra.com <http://raulisman.blog.terra.com/>
*/ /*
*/En la dura emergencia que se vive hoy en el orbe,/*
*/ no hay lugar para los opositores sistemáticos que, /*
*/quizá sin advertirlo por ser parte de su accionar, se han convertido
en verdaderos saboteadores de la tranquilidad pública./*
Salvador Treber. Economista.
En las presentes líneas, que en su título parafrasean un conocido
texto de Lenín, se realizará un somero y necesariamente incompleto
listado de los diversos enemigos del proyecto nacional implementado
desde mayo de 2003. Una enumeración detallada y exhaustiva de los
sujetos mencionados pudiera ser demasiado farragosa (además de
requerir varios tomos); por lo cual nos limitaremos a los más
caracterizados. A medida que se aproximan los cruciales comicios del
año 2009 va quedando claro que ha quedado atrás el tiempo de las
definiciones tibias o imprecisas y será plebiscitado lo central que
se halla en disputa: Es decir si se está con una nación autónoma
crecientemente soberana y un estado con capacidad de influenciar en
la economía favoreciendo a las mayorías populares o se es cómplice,
gestor e idiota (in)útil al servicio de un status (semi)colonial;
como ocurrió en los ’90; nada casualmente la época dorada en los
relatos de la mayor parte de las fuerzas de oposición. Los
intelectuales orgánicos, los periodistas rabiosamente derechosos y
los falsamente progresistas, entre sus constantes maniobras
embusteras y difamatorias; cada tanto reconocen la realidad, casi
como concesión inevitable. Es así que el editorialista del matutino
La (Anti) Nación, Joaquín Morales Solá dice que el gobierno con
respecto al campo “somete a una persecución implacable al sector más
dinámico de la economía argentina en medio de una monumental
crisis”. Llamar de tal modo a la elite de pooles de siembra y
terratenientes sojeros que encabeza el golpe contra el gobierno
nacional es un (¿involuntario?) modo de confesar la idea de nación
que ostenta el semicalvo escriba. Con utilización de muy escasa
fuerza de trabajo, con niños sometidos a condiciones de explotación
degradante cuasi esclavistas, con la expulsión ilegal y violenta de
verdaderos campesinos parcelarios para ampliar las áreas sojizadas,
con la ubicación de otras producciones agrarias en zonas marginadas:
es indudable que la siembra del “mágico” poroto jamás puede ser un
cultivo a través del cual se pudiere estructurar una verdadera
patria que incluyera a todos sus habitantes (ciudadanos). De manera
que llamar a la producción sojera “el sector más dinámico de la
economía argentina” no puede pasar de ser la intención de embellecer
discursivamente la atávica y parasitaria costumbre de la clase
terrateniente de colocar su mezquino interés de clase como si fuera
la auténtica plasmación de las necesidades de la patria. De
semejante modo buscan servirse de todas las fuerzas de la nación
para su exclusivo beneficio. También en dichas opciones se
manifiesta si estamos a favor de un país para todos o la patria es
tan sólo es para pocos elegidos. Morales Solá se cuenta
indudablemente entre los segundos, por si no les quedó del todo
claro a los lectores desprevenidos.
Pero por somera que fuere nuestra descripción del cambalache de
nuevos y viejos políticos coaligados contra el pueblo, no puede
hallarse ausente la condigna mención correspondiente al gran
titiritero del aquelarre opositor: el imperialismo norteamericano y
sus aliados estructurales. la oligarquía terrateniente, los grandes
bancos, los massmedia ligados al poder global, los empresarios
carentes de proyectos autónomos y con raíces en el suelo patrio y
los sectores más reaccionarios de la iglesia católica. En efecto,
sea con operaciones valijeras, con maniobras cuartaflotistas,
impulsando reuniones continentales de neoliberales o de los mil
modos en que actúan, como el sol, la operatoria imperial siempre
está y sus aliados internos no hacen más que amplificarla. Pero lo
cierto es que en este artículo nos dedicaremos centralmente a
discurrir, caso por caso, los peores adefesios que la oposición nos
legó: por supuesto que el primer lugar le corresponde por cierto a
una abonada infaltable e infalible. Se trata de
Elisa Carrió
No importa ya demasiado si es la máxima cultora del gorilismo más
cerril (en tal ramo, le sobran competidores), o del embuste
revestido de vómito republicoso o de la exageración delirante
convertida en práctica habitual. No puede omitirse que se destaca,
sin dudas, en la desmesura propia de un discurso delineado por
alguien que padece una enfermedad psiquiátrica (como dijera
oportunamente legándolo para la posteridad Raúl Alfonsín) o de los
efectos causados por la excesiva ingesta de sustancias alcohólicas.
Al tratarse de una persona que actúa como dirigente político; las
(ocultas) motivaciones individuales ceden en importancia frente a
las consecuencias públicas de su accionar. Y por cierto que Elisa
Carrió no tiene otra motivación que deponer a la presidente legitima
y constitucionalmente electa y operar para bloquear el proyecto
nacional impulsado por el tándem Cristina-Néstor. Desde barruntar
rebuznando que Kirchner desea fundir al campo para comprar el ex
presidente las haciendas muy baratas (como si la historia y la
sociología no enseñasen que existe en toda sociedad un poder
económico más allá del político); hasta llamar en diversas ocasiones
a deponer sin más a la presidente; pasando por mentir descaradamente
al decir que el resultado de la elección presidencial de 2007 (46% a
23) fue efecto del fraude; pero sin presentar jamás prueba alguna
para fundamentar dichos tan estrambóticos y temerarios. En realidad,
sus únicos propósitos son defenestrar a un bloque de fuerzas que no
sólo realizó lo mejor de su programa cuando era progresista; si no
que conserva la condición de fuerza mayoritaria a favor de la
consecuencia para mantener el rumbo; pese a la continúa diatriba
massmediática. Las (recientes) máximas perlas del delirium
carrioensis han sido pretender pedirle dinero al F.M.I. para que la
oligarquía no pagase impuestos; porqué según la citada dirigente “el
fondo ya no es lo mismo”. Interesante sería que se dirigiese a los
países emergentes de Europa (fundidos por aplicar los recetarios
fondomonetaristas) para decirles que el organismo económico
transformó su orientación sesgada y furiosamente antipopular. De
todos modos queda claro su alineamiento incondicional con los
enemigos del pueblo; como lo certifican sus posiciones con relación
a la ley de medios y con respecto a las nacionalizaciones dispuestas
por el (soberano) estado de Venezuela. Toda coincidencia objetiva y
subjetiva con los intereses del imperio no es casual, sino más bien
deliberada.
Los sueños de acceder a la presidencia de Carrió tienen el mismo
sustento de sus afirmaciones acerca de la historia o la política.
Escondida en un tercer lugar en la boleta de su acuerdo Pan-radical,
su segura derrota en el próximo comicio la posicionarán en
desventaja contra las dos esfinges que también disputan la
candidatura por el citado espacio pan-radicheta: el inclito “Judas”
Cleto y el poco locuaz Hermes Binner. Como Carrió no hace culto de
cumplir con la palabra empeñada (lo cual es una práctica escasamente
republicana) en el 2011 volverá a ser candidata como en el 2015. De
modo que podremos seguir degustando su ofídica verba alocada e
insolente, sus porcinos modales groseros y elitistas y sus
psicóticas evasiones de la realidad por la cadena nacional de medios
privatizados. Pero no hay mal que por bien no venga. La condición de
(escasamente) grácil decorado en los programas televisivos de la
derecha que ostenta la citada dirigente política; finalmente y muy a
su pesar le provee un toque de (involuntaria) comicidad a la
televisión pretendidamente seria. El cuadro lo completa la senadora
del espacio María Eugenia Estenssoro- truchísima copia de Frida
Khalo- lamentándose hipócritamente por los modos de la presidente;
que califica como agresivos, pero sin mencionar si quiera la
constante siembra cóprica de Carrió.
Párrafo aparte, no un entero parágrafo, merece el neoliberal
economista que lleva como primer candidato a diputado en el
territorio capitalino, Alfonso Prat Gay. En el estilo carente de
fundamentos propio del discurso que caracteriza al conjunto de la
oposición rebuznó: “la política económica del gobierno nacional se
sintetiza en el dengue”. Es decir que califica como epidemia a un
proyecto que redujo en varios puntos porcentuales el desempleo y la
pobreza, esta (re)industrializando al país y recuperando un estado
paralizado por décadas de latrocinio globalizador. Como si lo que él
propone (retorno no triunfal al F.M.I.) no fuera las siete plagas
posmodernas, como demuestra el inclemente sufrimiento de los pueblos
de todo el orbe (aún) sometidos al recetario neoliberal profesado
por el economista con la misma devoción mística que la impresionista
líder a la coalición cínica dispensa a sus reces cotidianas.
Gerardo Morales
Aunque su título es Presidente de la Convención Nacional de la Unión
Cívica Radical su verdadero papel es el de sepulturero del cadáver
maloliente de lo que alguna vez fuera un partido popular: la U.C.R..
Inserto en las peores tradiciones históricas de su fuerza; aquellas que
arrancan en el antipersonalismo, la organización de grupos de choque
anti-obreros hacia 1919, la represión salvaje y asesina de trabajadores
(semana trágica, Forestal y Patagonia), la complicidad con la corrupción
durante la década infame, la oposición salvaje a las mejores
realizaciones del primer peronismo, la colaboración mas que activa con
el golpismo del ’55 y la posterior proscripción del pueblo peronista. En
fin, necesitaríamos un tratado para hacer detallada alusión a la inmunda
persistencia en la historia radical en el modo en que el partido
acuchilla por la espalda las expectativas populares: tanto para el que
lo votó y como para el que no. Recordemos a Fernando De La Rua que
traicionó a “sus” votantes de clase media con el impuestazo, el
corralito y terminó despidiéndose de la presidencia repudiado por el
pueblo movilizado y dejando detrás de si un mar de sangre con más de una
treintena de ciudadanos asesinados. El último “Judas” radical ha sido
Cleto Cobos y su voto no positivo: un verdadero subrayado y frutilla del
postre en la trayectoria antipopular del radicalismo.
Gerardito es un patético personaje de tono menor, cuyo único objetivo es
mantener el rumbo antinacional y enemigo del pueblo del partido. Para
ello no vacila en valorizar su palabra en varias toneladas de materia
fecal; como cuando jugó toda su influencia personal en hacer votar por
el partido la expulsión de por vida de Cleto, para aceptarlo en su
espacio poco después al comprobar que es el mejor candidato del palo
para el (no muy lejano) 2011. Carece de toda propuesta por la afirmativa
y es un consecuente ladero de terratenientes, massmedia gorilas y cuanto
interés antipopular ande por allí. De modo que la historia no lo absolverá.
Maurizio Macri, F. De Narvaez
y Felipe II
Macri, una persona que aprendió a trabajar recién al llegar a jefe de
gobierno en la ciudad de Buenos Aires, es la versión autóctona del
Berlusconismo criollo junto a su aliado, el “filántropo” colombiano
Francisco de Narvaez. Desde su construcción se intenta llevar a la
práctica la gestión de una argentina atendida por sus verdaderos dueños
(el poder económico); sin la molestia intermediación de políticos
populistas. Es decir, los intereses por los cuales se hicieron los
golpes de estado en el pasado. Su prosapia golpista quedó marcadamente
expuesta cuando afirmó en repetidas oportunidades que el kirchnerismo
había terminado. Hasta allí son sólo opiniones. Pero a continuación
pidió una comisión para gestionar la transición del ejecutivo; luego de
las elecciones de junio de 2008. Pobre Maurizio. Olvidó el guión de sus
imprescindibles asesores- sin cuya ayuda su discurso se diferencia poco
del correspondiente a hombres del paleolítico- que le recomiendan
constantemente esconder sus verdaderas motivaciones. De tal modo quedó
marcadamente expuesto que no puede esperar por minucias tales como ser
electo en comicios para lanzarse sobre el ejecutivo nacional. Además
trató, en los hechos, a su ladera porteña Gabriela Michetti como una
verdadera tonta; ya la candidata poco antes había dicho que Maurizio no
se metería en la campaña porqué estaba plenamente abocado a la gestión.
Desde entonces no hace más que participar de la competencia electoral. O
Maurizio es idiota o lo es Gabriela. Pónganse de acuerdo por favor,
referentes de la derecha. El inefable Maurizió completó su raid
mediático pidiendo la (re)privatización de Aerolíneas Argentinas y las
A.F.J.P. como si no tuviéramos ante nosotros desplegada la clara visión
del desastre que supuso el saqueo neoliberal sobre nuestro patrimonio
nacional. Por lo menos es preciso agradecerle la sinceridad al poner
negro sobre blanco sus verdaderos objetivos, no como en la campaña
electoral del 2007 en que los ocultó con un celo digno de figurar en
récords mundiales en la materia. Si hubiera intentado gobernar para los
sectores sumergidos de la ciudad con el mismo empeño que puso en mentir,
la situación de los estratos populares hubiera mejorado muchísimo. En
realidad, Maurizio es la verdadera encarnación en política de las
fuerzas que someten a nuestro pueblo a la pobreza y otros latrocinios;
por lo cual mal puede encarnar una gestión superadora de dichos
problemas. En esta ocasión electoral, si alguien- más allá que los
consumados derechistas- lo votase es demasiado distraído y estaba viendo
otro canal.
Además y por si fuera poco, Maurizio, De Narvaez y Felipe (II) Solá
constituyen una alianza pegada con moco. Es que cuentan con un único
sino en común: la oposición al proyecto nacional. Sus trayectorias
demuestran que la adhesión que dicen profesar por la democracia es un
taparrabos nada más que para ocultar sus verdaderos fones. En efecto, De
Narvaez, el primero de la lista a la “Cámara joven”, faltó a casi el
100 % de las votaciones mientras fue diputado; demostrando que el sitio
sólo le interesa como promoción a cargos ejecutivos. Lo mismo Maurizio y
Michetti, quien incumplió groseramente el mandato constitucional de
presidir las sesiones de la legislatura porteña. Al hombre de la roja
cabellera y el tatuaje decadentemente modernoso la pétrea facialidad que
lo caracteriza lo lleva a prometer imposibles (un cartel callejero con
su rostro dice “el puede crear empleo”); que además están fuera de lugar
en una elección legislativa. Los trabajadores de Casa Tía lo recuerdan
demasiado bien como destructor de puestos de trabajo, más que como
gestor de los mismos. Sus empresas actuales son pantallas sin actividad
material tangible, como ocultando maniobras financieras. En aplicación
de futboleros principios (la mejor defensa en un buen ataque) ve
conspiraciones kirchneristas hasta en la sopa. Pero debería explicar
porqué comparte un abogado con el narcotraficante que recibió más de un
llamado desde un celular de su propiedad.
Felipe II (Solá) pasó de ser gobernador de la provincia de Buenos Aires
y diputado disidente con el proyecto nacional a la incómoda posición de
mucamo vapuleado por los enfants terribles colorado tatuado y Maurizio.
El introductor en la Argentina y durante el menemato del tóxico
glifosato y de la soja transgenérica tiene así la incómoda oportunidad
de comprobar como trata el poder real a sus diversos lacayos (en
desuso). Su única función es acercarle algunos sufragios a los dueños
de la lista en los territorios agrarios de la provincia. La alianza
entre ellos y con el macrocefálico conductor entre las sombras (Eduardo
Duhalde acompañado por su esposa) a cada instante se halla al borde del
naufragio. Se hundirá sin dudas luego del comicio. Pero tal vez ocurra
antes, con lo cual al menos harán un modesto aporte para una mínima
comprensión de lo que se juega el 28 de junio.
Como síntesis puede decirse que carecen de una estructura partidaria a
nivel nacional para pelear las presidenciales en el 2011. Su premio
consuelo es empiojarle la gobernabilidad en la provincia de Buenos Aires
al kirchnerismo y mantenerla en territorio porteño. Política de vuelo
bajo, típica de la oposición carente de propuestas. Pero es natural, ya
que cuanto más demuestran su prosapia neoliberal y noventosa, más caen
en las encuestas.
Reutemann, Schiaretti
y otros adefesios peronistas
El factotum de las políticas neoliberales en Santa Fe y ex corredor de
Formula I ha hecho un estilo propio de la oración unimembre y del vacío
de sentido discursivo. Su gestualidad- tal lavada como sus palabras- lo
habilitan tanto para los noticieros televisivos de la derecha (en los
que los movileros parecen tener interdicta la repregunta), como para
programas de chimentos farnadulezcos o de autoayuda. Excede los
propósitos de estas notas; pero debería ser materia de debate dilucidar
las razones por las cuales muchos de los políticos que mejor miden en
las encuestas se caracterizan por no emitir ningún sonido alguno que
incluyere algo de sentido; si fuere profundo, mejor.
Juan Schiaretti, gobernador de Córdoba, dejó en el pasado muy lejano su
militancia popular. Justamente se cumplen cuatro décadas del cordobazo,
hecho de masas del cual ha quedado muy poco en la Argentina actual y en
el que el gobernador cordobés iniciara su militancia. Pero siempre es
algo más lo que persiste en el pueblo de la patriada ocurrida en el año
1969 que lo que el ex interventor de Santiago del Estero pudiere
ostentar de vínculos con una perspectiva popular. Llegó a la notoriedad
como cavallista y es un esbirro del poder económico. Su muy probable
tercer puesto en los próximos comicios muy probablemente serán el
preparativo para su ostracismo definitivo de la lucha política.
The Rodríguez Saa Brothers son parte de una cierta especie en extinción:
caudillos conservadores estatistas en el orden territorial y
neoliberales en la nación y en el mundo. En Capital Federal uno de sus
candidatos es Pereyra de Olazabal, de la U.C.E.D.E y ex funcionario
menemista. Si en San Luis la Iglesia los enfrenta son anticlericales,
fungen como cuasi anarquistas. Pero acusan al kirchnerismo de atropellar
a la citada institución en el orden nacional por enfrentar diversos
atropellos autoritarios de la clerecía. Su indudable peso político
territorial- que les asegura cargos legislativos- lo jugarán contra el
proyecto nacional y en construcciones que favorecen a los enemigos del
pueblo, sin lugar a dudas. Pero el 2002 ya quedó atrás y no existe
posibilidad alguna que un brother tenga posibilidades de construir una
candidatura nacional con alguna chance.
Los máximos titiriteros- ya se ha dicho- del aquelarre peronista
antinacional son los integrantes de la pareja Duhalde, quienes mueven
los hilos y tejen de cara a lograr la venganza contra Néstor y Cristina
en razón de haberles arrebatado los recién nombrados la conducción del
peronismo. Se puede llegar y permanecer en la política desde muchos
lugares y motivaciones. A los Duhalde los motoriza la mezquindad
personal y el servilismo con los intereses opuestos al pueblo.
Marcos Aguinis
Marcos Aguinis es médico, psicoanalista, escritor e integrante de lo
peor y más gorila de nuestras clases medias, a las que adula de modo
harto pertinaz en sus impresentables defectos. Otrora ligeramente
progresista en tiempos triunfales del Alfonsinismo, devino severo
custodio de un orden republicano leguleyamente vacío y alejado de toda
vinculación con los intereses y expectativas populares. Aceptable
narrador, como ensayista cultiva un estilo propio de los esbirros
intelectuales del imperialismo, como Mario Vargas Llosa. Si lo incluimos
en la presente galería de enemigos del pueblo es por causa de la
profunda derrota cultural que aún sufrimos. Una de las peores
materializaciones de la referida derrota es la cuña introducida entre
los sectores populares y las clases medias; hiato que prédicas como la
de Aguinis buscan ahondar y perpetuar. De modo que la función que se
autoasignó o que le impusieron sus mandantes del norte supera largamente
su brillo estilístico; en el que sobresale su incapacidad total de
argumentar en un debate franco.
Resulta insoslayable que nuestro plumífero muestra eficacia en el uso de
la palabra. Pero con decir eso no avanzamos mucho en dilucidar el modo
en que Aguinis hace uso y abuso de su instrumental lingüístico. Y el
referido modo de construir discursos del escriba de marras es el mismo
de la oposición argentina golpista, derechosa y antipopular; por un
lado. Y por el otro de George W. Busch. En efecto, cualquier observador
crítico de lo que circula por los massmedia no puede dejar de reconocer
que para algunos dirigentes políticos y opinadotes está completamente
prohibida la repregunta. Esta es la complicidad que permite que sujetos
como Aguinis pueda hacer gala de su palabra que- lejos de abrir caminos
al pensamiento- sólo buscar defenestrar al proyecto nacional sin
argumentos valederos ni apertura a necesarias polémicas. Es decir, es el
correlato discursivo y el fundamento ideológico de golpes como el que
hubo en Venezuela en el 2002 o en nuestro país el año pasado. Y de las
bombas de los ejércitos imperialistas como sufren los pueblos
victimizadas por la U.S.A. Army. Remitámonos a dichos del autor de
referencia, en un reportaje que le hiciera la revista Veintitrés. En el
mismo califica a Cristina Fernández, la presidente de “montonera
soberbia”. “Tiene ese tono, basta escucharla”,.
La ausencia total de fundamentos y argumentación recuerda a Busch, quien
espetado por los periodistas acerca de la ausencia de armas de
destrucción masiva en Irak, se limitó a decir que ellos sabían de su
existencia y listo. Por otra parte, al centralizar la cuestión en
asuntos personales (soberbia o modestia) escamotea que el debate es por
proyectos. Y Aguinis es un consecuente esbirro del proyecto imperial;
que es lo que importa, aunque en lo personal se considere a si mismo
como insignificante. Similares son sus palabras al referirse al ex
presidente Néstor Kirchner, al que califica como tirano.
“El atril que no admite preguntas ni críticas ha maltratado a distintos
sectores de la sociedad y eso ha ido crispando un modelo de violencia
dentro de la sociedad, por la cual muchos argentinos creen que se puede
tratar con violencia al resto. Y ha ido generando el incremento de la
ley de la selva”. Considera gestor de la violencia a un presidente que
gobernó un país en medio de una tremenda crisis social y no reprimió
protesta social alguna. Y tampoco ve como violenta la insolente prédica
destituyente que debió soportar su esposa y continuadora. Si tratar a
los que hundieron al pueblo en la miseria de responsables de dicha
situación es maltratarlos, podemos aceptar el cargo. Y a mucha honra.
Pero ¿por que no mirar a sus dirigentes de la oposición que no admiten
nada defendible en el gobierno como responsables? ¿No es el manejo que
hacen de la problemática delincuencial causante de la ley de la selva?
¿Fracasar en el gobierno y cubrir la huida del él (De La Rua) con más de
tres decenas de muertes es ejemplo de pureza republican según Aguinis?
Un contenido clásico de la derecha liberal republiquienta es la
sobrevaloración puramente formal de la educación; para- en los hechos-
propiciar orientaciones políticas que niegan al pueblo el derecho a
estudiar. Marquitos no podía ser la excepción. Veamos sus dichos:
“La educación es un elemento clave del progreso para los países
emergentes. En la sociedad del conocimiento sólo se crea riqueza con
ciencia y tecnología. En países como China, Indonesia o Malasia, donde
se hacen esfuerzos para que no haya exclusiones clasistas, el ingreso a
la educación _no es irrestricto,_ se exigen esfuerzos extraordinarios
para acceder a la educación”. (Subrayado nuestro). Llenarse la boca
hablando de educación y propiciar limitaciones en el acceso a ella es
típico las orientaciones como la de Aguinis. El cuadro lo completa
propiciando aranceles para cursar carreras universitarias. Es decir,
arriando banderas históricas del mejor radicalismo (el heredero de la
reforma de 1919).
Es que mucha república y calidad institucional como taparrabos de las
verdaderas motivaciones; pero el buen lector encontrará rápidamente las
verdaderas intenciones expuestas con elogiable sinceridad muy poco después.
“La Argentina cometió un gran error a partir de la década del treinta,
que es descalificar la propiedad privada. Por eso la marcha peronista
dice “combatiendo al capital”. Esta idea se origina en Proudhon y fue
copiada por Marx, que no conoció la producción de riqueza sin plusvalía.
Porque Marx no conoció a Japón o a Singapur, que generaron riqueza sin
plusvalía a través de la tecnología. Entonces, esto de que toda
propiedad es un robo es un concepto equivocado. Se puede crear con la
inteligencia. Si esa propiedad privada no es garantizada para quien la
crea estamos en problemas. Sarmiento, cuando vuelve de Estados Unidos,
trae dos ideas cardinales: la educación y que cada argentino sea dueño
de una heredad, porque quien tiene una heredad la va a cuidar, la va a
cultivar y va a respetar la del vecino. Ese deseo de querer violar la
propiedad ajena metiéndose a través del Estado deviene en inseguridad
jurídica. ¿Y qué significa la inseguridad jurídica? Que yo no me animo a
tener los bienes en este país porque temo que me los van a robar. Eso
explica por qué la Argentina bate récords en fuga de capitales”.
Cuando ubica la fuga de capitales en otras razones que no fueran la
voracidad de los capitalistas, Aguinis demuestra claramente a quienes
sirve en sus poco (y nada) elaboradas elucubraciones. Como por otra
parte, mueve a profunda misericordia intelectual la pretensión de
enterrar, nada menos que, la irrefutable teoría de la plusvalía.
Dejémoslo a Marquiotos en el mundo de los Bernardo Nesutadt (qepnd),
Mariano Grondona, Gerardo Morales, Carrió y tantas alimañas. El 28 de
junio sepultémosles las ínfulas petulantes en votos y preparémonos para
soportarlos hablando de fraude.
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