[R-P] [Nelson Valdez] De Perón a Kirchner, desde la óptica de la IN
Nestor Gorojovsky
nmgoro en gmail.com
Mar Jul 28 08:06:18 MDT 2009
Gentileza del suscriptor Ricardo J. Lacroix
DE PERÓN A LOS KIRCHNER, DESDE LA ÓPTICA DE LA IZQUIERDA NACIONAL
"Ni imberbes, ni estúpidos"
[Del portal electrónico Catamarcactual]
Nelson Valdez compartió la lucha y la prisión junto a Agustín Tosco en
los tiempos del Cordobazo. Hoy, 40 años después, sigue reivindicando el
socialismo encarnado en la ideología de las Izquierda Nacional y llevado
a la práctica (de forma imperfecta) por el peronismo. "Ni imberbes ni
estúpidos", se diferencia de los "montos" echados por Perón en el "74.
El hoy médico Nelson Valdez fue un activo partícipe del histórico
“Cordobazo” (la rebelión obrero-estudiantil que marcó el comienzo del
fin del gobierno de Onganía) en 1969, a través de la Agrupación
universitaria nacional (AUN) presente en la mayor parte de las
manifestaciones de la época en la ciudad mediterránea.
La Izquierda Nacional nace en 1943 con la formación de un grupo político
denominado “Frente Obrero”, “la única agrupación de izquierda que apoyó
al movimiento que surgió el 17 de octubre”. Según Valdez, el movimiento
nunca fue absorbido por el Justicialismo; la construcción teórica del
movimiento proviene de la obra de Abelardo Ramos, basada en el “apoyo
crítico” (alentar las decisiones correctas sin perder el sentido crítico
para cuestionar las incorrectas). Valdez define a la Izquierda Nacional
como de raíz socialista incluida en el Revisionismo Histórico.
¿El peronismo le robó al socialismo su sujeto histórico?
Catamarcactual le preguntó a Valdez si el poco caudal electoral que la
izquierda tuvo históricamente en nuestro país se debe a la cooptación de
la clase obrera por parte del peronismo. El médico lo niega y efectúa un
breve racconto histórico para justificar su posición. Argumenta que las
clases obreras de principios del siglo XX no eran argentinas, era
mayoritariamente europea. “Los obreros de esa época leían a Marx
directamente del alemán”, Fueron sus hijos los que vitorearon a Perón en
la Plaza y conformaron la primera expresión obrera auténticamente
argentina, afirma Valdez en la pulcra quietud de su despacho. El error
de la izquierda de entonces fue confundir un movimiento
“cuasi-socialista” con un surgimiento del nazi-fascismo. El diario del
Partido Comunista anunciaba por aquellos tiempos la llegada de “un
aluvión zoológico” de las despreciables capas “lumpen proletarias”. Se
trataba de una “izquierda cipaya, que en última instancia era
pro-imperialista y anti-obrera”. Además, Perón no convocó a un
proletariado revolucionario, sino a un sector marginado e históricamente
ignorado, que encajaba perfectamente con sus pretensiones de ascenso
político.
Otra razón que expone es el colonialismo pedagógico, cultural y
mediático que impidió (y aun impide) que las clases puedan acceder a la
comprensión del socialismo. La clase obrera argentina del `45 en
adelante no tuvo la preparación ideológica necesaria para entender que
“de la casa al trabajo y del trabajo a la casa” no es un consejo
moralmente inocente sino una forma de conducta que pretende acallar las
voces de protesta y de reivindicación que podrían alterar el status quo
imperante.
En cuanto al núcleo de su movimiento, Valdez recuerda que “era
pequeñísimo y no teníamos medios”. En efecto se limitaba a publicar
“pequeñas revistas y publicaciones” para un público que en muchos casos
“no sabía ni leer ni escribir”, con lo cual no podían transmitirle “la
perla más preciada del pensamiento occidental”: el socialismo.
- Sin embargo, la izquierda tuvo todo el siglo XX para aleccionar a su
clase proletaria…
- Por eso consideramos que la mejor expresión para combatir al
imperialismo era el peronismo (…) allí está presente el núcleo central
que es la clase obrera, nos replicó Valdez.
Ni imberbes ni estúpidos
Valdez separó a esta línea de pensamiento de izquierda de Montoneros y
otras agrupaciones que tuvieron que retirarse de Plaza de Mayo en el 74
cuando Perón los trató de “imberbes y estúpidos”. Según Valdez, esas
expresiones políticas mostraron “un infantilismo de izquierda (…) para
nosotros Perón nunca iba a aceptar el socialismo, sino que era un
nacionalista burgués en un país atrasado, y en donde se opone a las
pretensiones del imperialismo”. Ante el enemigo común (el imperialismo),
el socialismo de los países periféricos apoyaron este tipo de
liderazgos, pese a no coincidir integralmente con su ideología.
Con la vuelta de Perón, presentaron una boleta propia apoyando la
fórmula del anciano líder, obteniendo un caudal de 1.200.000 votos en
todo el país.
Durante los “años de plomo”, muchos partidarios perdieron la vida a
manos de la tristemente recordada “Triple A”. Luego de la dictadura y de
Malvinas, el partido se escinde y reaparece recién en 2003, (sobre todo
mediante publicaciones de debate político). En Catamarca se funda la
“Mesa Provincial Severo Chumbita” (integrada por Valdez, Ricardo
Solohaga y la profesora de literatura Claudia Oréfice); “y nos agrupamos
nuevamente a través de un nuevo lineamiento que se llama Patria y
Pueblo”, que no es más que una expresión de la histórica Izquierda Nacional.
Algunos conceptos polémicos
El movimiento no comparte la reforma política que propone la oposición,
pues afirman que cercena las posibilidades de las expresiones
minoritarias en el Parlamento a favor de “dos o tres partidos
mayoritarios”, por lo que no pretenden asumir aún candidaturas en el
corto plazo, sino seguir la lucha desde un plano más ideológico que
político.
En las actuales circunstancias de desprestigio del Poder Legislativo
prefieren el presidencialismo personalista al Parlamento “porque se ha
convertido en un negocio en sí mismo (…) acá en Catamarca hemos visto
que se ha presentado dos y tres veces la misma ley. Es un aberración
contando con tantos asesores jurídicos”.
La dispersión de los partidos de izquierda no es un motivo de
preocupación para nuestro interlocutor: “A nosotros la unidad de la
izquierda no nos interesa. No nos importa la discusión con las otras
izquierdas, son discusiones bizantinas que no llevan a nada”. La
pretensión de la Izquierda Nacional es discutir problemas fundamentales
del país como la presión de la Mesa de Enlace al gobierno nacional, el
pedido de mega-devaluación “que piden algunos supuestos burgueses
nacionales” y la normalización de la banca para que preste dinero a bajo
costo
Asimismo, apoyan la decisión del gobierno de llamar al diálogo. Respecto
a la oposición, la acusan de “estar jugando con el caos” y de ser
funcional a los intereses de la gran burguesía urbana y rural. Según el
ex compañero de lucha de Agustín Tosco, si se sigue tirando de la
cuerda, el país puede caer en un caos y “la Revolución Rusa va a ser un
poroto”.
Marco A. Andrada
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