[R-P] la debacle...
hhmanzolillo
hhmanzolillo en yahoo.com.ar
Lun Ene 5 11:17:30 MST 2009
EDITORIAL DEL DOMINGO 4 DE ENERO DE 2009
La terrible debacle del Capitalismo que, sacude
actualmente a los Estados Unidos y a Europa, y
que los medios denominan crisis financiera, es en
realidad, una gigantesca crisis de
sobreproducción y de sobreconsumo. La circulación
fantástica de bienes y de recursos monetarios,
especialmente virtuales, favorecidos por las
dimensiones de los nuevos mercados globales y por
las transacciones instantáneas, la desregulación
a ultranza, el fundamentalismo de mercado y la
especulación convertida en única ley, condujeron
a una sobreeexasperación de la llamada
Globalización y por fin, al colapso presente. La
compleja red de Corporaciones transnacionales,
grupos de investigación y desarrollo, bancos y
compañías aseguradoras, empresas certificadoras y
consultorías, Universidades y partidos políticos,
grupos financieros y de lobbys, fondos de
inversión y mercados de hipotecas, llegado un
momento, se hicieron ingobernables e
imprevisibles, y favorecieron el surgimiento de
una crisis que, probablemente, no será el fin del
Capitalismo según algunos románticos empedernidos
pronostican, sino una debacle pronunciada que
acarreará a las poblaciones enormes sufrimientos
y que conducirá mediante concentraciones
brutales, hambrunas e indigencias, a un nuevo
escenario del Capitalismo global, pero con muchísimos menos protagonismos.
Nos dice el economista argentino, Bernardo
Kliksberg, en un texto que le pertenece: “En
Estados Unidos se perdieron en noviembre de 2008,
533.000 puestos de trabajo, en octubre 320.000 y
en septiembre 430.000. Esta es la mayor
destrucción de fuentes de trabajo desde la crisis
de 1930. Son dos millones de puestos de trabajo
en lo que va de este año. Esto disparó la
desocupación al 6,7 por ciento, el porcentaje más
alto de los últimos años. Si le suman las
personas que están subocupadas y los
desalentados, que se retiraron del mercado porque
no consiguen trabajo, la tasa es actualmente del
12,5 por ciento. Una de cada diez personas que
tiene una vivienda en los Estados Unidos por un
crédito, está actualmente en mora o está siendo
ejecutado judicialmente. La ciudad de Nueva York
alcanzó un triste record, el de gente que vive en
las calles: son ya 50.000. Noviembre fue el peor
mes de ventas de los comercios de Estados Unidos
desde 1982. La economía norteamericana representa
la cuarta parte del producto bruto mundial, de
manera que en un mundo globalizado todo esto
tiene impacto en todo el planeta: desde el 13 por
ciento de desocupación que tiene España, hasta la
reducción del crecimiento de la economía china,
que se pensaba que iba a ser el motor
compensatorio y está afectada ya por la crisis.
La situación de dificultades económicas severas
ya afecta a todo el planeta a través de las
múltiples conexiones de la economía americana con el resto del mundo”.
Estamos sin duda, en el final de un sistema que
se consideró eterno y que no dudó en arriesgarlo
todo en aras de la ganancia irrestricta. Alan
Greenspan que fuera durante muchos años el
responsable de la Reserva Federal, lo confiesa
sin ambages ante el Congreso norteamericano que
lo interpeló: “Estoy en estado de shock, de
estupor. Creía que en un sistema de libre mercado
las empresas iban a defender los intereses de sus
inversores y accionistas, y eso no ocurrió”. No,
eso no ocurrió. Cada cuál trató de ganar lo más
que pudo, incluso arriesgando al conjunto y
sacrificando los bienes de aquellos que habían
depositado en ellos su confianza. Extraviada toda
ética, volvemos como en el tango cambalache, a
mezclar la Biblia con el calefón. El resultado lo
conocemos, lo hemos sufrido reiteradamente. La
crisis deviene en catástrofe y la catástrofe nos
arrastra, sin que podamos asirnos de valores o
conductas que considerábamos confiables. Los
principales desmontadores actuales de la
provincia de Salta son los mismos que ayer como
Directores vaciaron el Banco Hipotecario y que
antes de ayer, funcionaron como empresas
consultoras de la privatización de la Caja
Nacional de Ahorro y Seguro. Contaron seguramente
con la complicidad de importantes funcionarios, e
incluimos en una de las últimas operatorias, a la
ministra a la que se le encontró una bolsa con
dólares en el baño privado y que hoy reciclada
por las madres de la plaza y homenajeada en
reuniones de antiguos militantes setentistas,
impulsa importantísimos planes de construcción de
viviendas a cargo de presupuestos oficiales. Es
el cambalache. El dueño de la empresa que en el
Chaco salteño habría desmontado en una sola
estancia, la Estancia Los Pozos, en el
Departamento Rivadavia, alrededor de 25 millones
de árboles nativos, luego donó una escuelita para
los niños de la zona, y el gobernador Juan Carlos
Romero lo homenajea en el acto de inauguración,
tanto por la escuela donada, como por haber
“alterado favorablemente la zona con la tecnología”.
Además de la corrupción, del prebendismo, del
incumplimiento de los deberes de funcionario
público, de la incompetencia o de la complicidad
con los negocios privados, que comúnmente se
inculpan en casos como estos, lo que se configura
es, evidentemente, un desprecio absoluto por el
entorno, un rechazo por todo aquello que tenga
que ver con la ecología, a la vez que un
fundamentalismo en la relación con
las tecnologías. ¿A quién se le puede ocurrir
que toda alteración del entorno mediante las
nuevas tecnologías, resulte necesariamente
favorable? Seguramente a un colonizado por las
empresas que venden esas tecnologías, a alguien
que ve el mundo circundante con los ojos de un
invasor, que lo ve como un extraño, como un
extraño que, en primer lugar, siente la pulsión
de modificar de manera arbitraria los
ecosistemas, a la vez que de reemplazar la fauna
y la flora nativa por otras especies que le
resultan aceptables a los propios fines. El
invasor es alguien que no puede complementar su
humanidad con el medio que lo rodea sino
brutalizándola y modificándola. Lo que estamos
planteando, es, en definitiva, el desafío de cómo
resolver el estar en el mundo que nos tocó por
suerte, de cómo considerarlo propio y de cómo
adaptarnos a él, con el mismo respeto que
empleamos en otros actos íntimos de nuestra vida…
Es el desafío de arraigar en la tierra. Si lo
vemos de esta manera comprenderemos que, entre el
común de nosotros y ese gobernador de Salta que
consideramos emblemático del abuso de poder, o
entre ese desmontador implacable, dueño a la vez
de Alto Palermo y de casi todos los shopping de
Buenos Aires, que usa su respectiva kipá como
distintivo religioso y que es conocido en su
colectividad por su honorabilidad y filantropía,
no existen tan grandes diferencias como
habitualmente suponemos, sino en escala.
La lucha por salvar el Planeta a la vez que por
construir una Sociedad más justa, exige una
conducta en los pequeños actos de la vida, exige
una entrega a los propios ideales y un activismo
vivido como acto de servicio, que nos han
enseñado a menospreciar desde izquierdas y
derechas, en nombre de la toma del poder, de los
grandes éxitos de la gran escala o sencillamente,
por un culto irracional a la eficiencia. Es que
se han compartido escalas de valores entre
víctimas y victimarios y eso es precisamente lo
que hoy está cambiando. En ese sentido, modificar
la mirada implica una revolución. Desmontar la
selva Salteña como hace el Señor Esztain de la
empresa CRESUD, que es también, dueño del
shopping Alto Palermo en Buenos Aires, es a todas
luces un crimen incalificable contra los
ecosistemas de selva, que aporta al cambio
climático y a la desaparición de los bienes de
que podrían disponer las próximas generaciones de
argentinos. El problema es que hasta ahora a la
rapiña a gran escala de esta oligarquía,
solamente le hemos opuesto el maltrato relativo
del monte, por parte de campesinos que utilizan
un quebrachito de veinte años para hacer un
miserable poste o que, hacen carbón con los
árboles del monte para el típico asado de los
argentinos. Es el caso asimismo, de tantas
familias que utilizan el Chaco para la cría de
cabras, y resulta fácil ver desde el aire los
“peladales” alrededor de las casas, consecuencia
de la desaparición de toda cobertura, por el modo
en que se alimentan los caprinos. Y los hemos
exculpado porque el daño resulta irrisorio
comparado con las devastaciones tecnológicas que
ahora se aplauden como progresistas. Pero eso no
justifica que en tantos años, no hayamos sido
capaces de hallar modelos productivos adecuados
al medio, modelos que posibiliten
sustentabilidad. Que, debido a modelos
extractivos y de agricultura industrial,
provincias enteras vivan en la emergencia año
tras año, pasando con aceptación resignada de la
sequía a las inundaciones, y reclamando cada vez,
ayudas y subsidios, sin reconocerse que esa
situación es el producto de la estulticia de sus
gobernantes y de la extrema sumisión a los
Agronegocios, de organismos como el INTA.
No hay víctimas, lo que hay en todo caso, es
gente que no pelea suficientemente sus derechos.
Todos tienen armas a su alcance para reclamar
justicia y también, para luchar por la justicia,
y las primeras armas son siempre la conducta, la
conciencia y la palabra, después viene el
espíritu de la Ley que nos ampara en nuestros
derechos a un ambiente sano, y que cada vez más,
y más jueces están reconociendo operativa. El
primer deber de todo hombre y mujer es el de
asumir la propia humanidad. Ello implica muchas
veces, tener que luchar y arriesgar la propia
vida, y ello implica también una conducta con el
medio que permita ser reconocido. No podremos
enfrentar a los devastadores sino somos capaces
de generar modelos sustentables, sino somos
capaces de asumir el entorno como parte de una
humanidad que se nos retacea también, en la injusticia y en la iniquidad.
Se pretende detener la debacle que viene con
inversiones en nuevas rutas y en obra pública,
con aliento al consumo especialmente automotriz,
con planes de viviendas y la generación de
empleos urbanos. Se refieren al necesario aumento
del producto bruto y del crecimiento, y nos lo
repiten como si fuera un mantra. Eso está
absolutamente destinado al fracaso. Es justamente
la economía del crecimiento la que está en
crisis, la que ha llegado a un punto de no
retorno. Ese modo de tratar de salir de las
complicaciones actuales con mayor crecimiento,
como si dijéramos que para salir de los
problemas, deberíamos problematizarnos más… es
lo que ha fracasado a nivel global, pero es
también, lo que ha fracasado entre nosotros. Es
esa idea del país campamento, la mirada del
invasor en quienes no terminan de aceptarse y
aceptar el entorno. Es esa idea del derrame que
prima en las reuniones de los intelectuales, ese
desarrollismo progresista que pasa indiferente
frente a los niños que duermen en la calle…. Este
modo de vivir es insensato y estoy convencido que
nuestros funcionarios lo sospechan, pero los
negocios y los compromisos los tienen atrapados.
Frente a la economía del crecimiento existe como
antinomia una economía de los cuidados, de los
cuidados por el medio y por los más indefensos.
Llegó el momento de cuidar a nuestra gente, ya
crecimos, ya desmontamos; ya tenemos mucho, pero
mucho más parque automotor del que necesitamos,
ya tenemos carreteras, ya tenemos mucho más de
todo lo que necesitamos…o que podríamos
necesitar… llegó el momento de cuidar de nuestra
gente, de cuidar de la tierra, de cuidar del
bosque que ha sobrevivido, llegó el momento de
planificar el esfuerzo, de medir las inversiones
en energías humanas que se realizan. Es el
momento de pensar con criterios de
sustentabilidad los modelos productivos, es el
momento de planificar para que los alimentos que
pongamos en la mesa sean llegados de cercanías,
sin packaching, sin cadenas de fríos, sin fechas
de vencimiento. Es la hora de los mercados de
pequeños productores, la hora de bajarse de la
soja y de los modelos de agro exportación. Es la
hora de modificar las miradas que han fracasado,
el momento de ver el mundo con otros ojos…
Jorge Eduardo Rulli
http://horizontesurblog.blogspot.com/
__________________________________________________
Correo Yahoo!
Espacio para todos tus mensajes, antivirus y antispam ¡gratis!
¡Abrí tu cuenta ya! - http://correo.yahoo.com.ar
Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular