[R-P] [Morales Solá, J.] El campo y la muertre de la política

Néstor Gorojovsky nmgoro en gmail.com
Dom Feb 22 07:16:32 MST 2009


Fuente: La Nación
El campo y la derrota de la política
Por Joaquín Morales Solá

Domingo 22 de febrero de 2009

Algo se echa de menos y tal vez sea la ausencia de la política. Todos
los manuales parecen extraviados. Resulta indescifrable ya, por
ejemplo, que el matrimonio presidencial insista todavía en librar
batallas en nombre de causas perdidas. El perpetuo conflicto con el
campo le propinó la primera derrota política en el Senado; lo
convirtió al vicepresidente Julio Cobos en un extraño enemigo
político; empujó a la oposición a tres ex gobernadores peronistas
(Carlos Reutemann, Felipe Solá y Juan Carlos Romero); amenaza con
dejar al oficialismo sin mayoría propia en el Senado, y está a punto
de rodear a los productores rurales, otra vez, de una amplia simpatía
urbana.

El kirchnerismo avanza hacia elecciones cruciales con pasos políticos
torpes y cuando todavía no llegó aquí, aunque comienza a perfilarse,
el maremoto de la crisis financiera y económica internacional.

Ningún problema del campo se ha resuelto y todos se han agravado. El
conflicto del año pasado era todavía una disputa por la abundancia de
gobernantes y campesinos; el de ahora se cifra en la escasez de todos
ellos. Ese es el problema. Sin embargo, el Gobierno trata el asunto
como si fuera una interna partidaria. Llamó a los dirigentes rurales a
una reunión con la ministra Débora Giorgi apenas 15 minutos antes de
que se anunciara el paro que está vigente y 24 horas antes de un acto
en Córdoba largamente anunciado. ¿Podían los dirigentes rurales
levantar por segunda vez un paro por ese gesto casi forzado del
Gobierno?

Rebotaba entre la dirigencia rural, además, el caso Biolcati. El
presidente de la Sociedad Rural había sido formalmente delatado por el
Gobierno como ocasional interlocutor reservado de Julio De Vido. De
ahora en más, los dirigentes de la administración sólo podrán dialogar
delante de los periodistas. Nadie, bueno o malo, querrá exponerse de
nuevo a la traición de los acuerdos que ha cometido el oficialismo. El
propio Biolcati debió exponerse a un análisis de lo que hizo delante
de los otros dirigentes rurales. Yo no lo hubiera hecho , escuchó de
los otros varias veces.

Biolcati cerró la negociación con el desautorizado ministro en un
tenso cara a cara. Todavía el Gobierno no había hecho públicos los
encuentros entre el ministro y el dirigente rural, pero ya se habían
producido fidedignas filtraciones periodísticas. Biolcati le dijo a De
Vido que era mejor terminar con todo, porque la propuesta oficial era
pobre y porque los encuentros comenzaban a conocerse.

Sólo después de esa última reunión, el martes último, el presidente de
la Sociedad Rural se sinceró ante la Comisión de Enlace. Fue un error,
pero no hubo nada malo de parte de Biolcati , sentenció luego un
importante dirigente de otra entidad. ¿Y la unidad de las
organizaciones? La unidad ya está por encima, por debajo y más allá de
los presidentes , respondió.

Aquí hay muchas líneas internas , trató de justificarse De Vido ante
Biolcati. Yo también tengo líneas internas , le respondió Biolcati,
ciertamente crispado. Sí... pero lo mío es muy difícil , concluyó el
ministro. No obstante, De Vido lo dejó a Biolcati y corrió a redactar,
junto con la propia Cristina Kirchner, el documento que dio cuenta
públicamente de todos sus encuentros con el líder rural, supuestamente
protegidos por la reserva que pidió el funcionario mismo. Nadie, y
mucho menos De Vido, está ya en condiciones de decirles que no a los
Kirchner.

Si Alberto Fernández y De Vido, los ministros más importantes que tuvo
el matrimonio presidencial, fueron desautorizados en sus gestiones con
los productores rurales, ¿qué se puede esperar de una intermediación
de Giorgi, una ministra que nunca llegó a escalar la difícil confianza
de los Kirchner? Nada. Esa es la conclusión a la que llegaron los
productores rurales y por eso decidieron continuar con el paro.

Néstor Kirchner no acepta encuestas que les den a él y a su esposa
menos del 60 por ciento de aceptación popular. Echó hace unos días a
un encuestador que le llevó cifras sinceras. En rigor, no tiene los
índices que él quiere tener y ése es, en el fondo y en el frente, la
médula de la crisis política. Reutemann se fue del bloque peronista
porque en Santa Fe no se puede hacer campaña en nombre del
kirchnerismo.

Intendentes del conurbano están liberando concejales y punteros hacia
territorios de Felipe Solá. Repiten el modelo de 2005. Entonces le
prometieron a Duhalde una cosa, pero le terminaron cumpliendo a
Kirchner. La diferencia consiste en que ahora es al revés: lo serenan
a Kirchner, pero permiten las fugas hacia la coalición neoperonista de
Macri, Solá y De Narváez.

Reutemann es implacable con las retenciones. Al propio Duhalde, cuando
éste era presidente, no le perdonó un aumento arbitrario de las
retenciones. La soja es para mí como el petróleo es para vos. Y por
defender el petróleo llegaste a decir que Menem era un gran presidente
, le recordó Reutemann a Kirchner en la última reunión que tuvieron.

Con un papel y un lápiz, el senador santafecino es capaz de explicar
los problemas de los grandes inversores, de los propietarios de la
tierra y de los arrendatarios del campo. Pero nunca nadie del Gobierno
lo llamó para consultarlo sobre la política agropecuaria. Esto es un
crimen , gritó en el Senado cuando se enteró de la resolución 125,
hace casi un año. La derrota de Kirchner en el Senado fue una obra
prolija y silenciosa de Reutemann, que se llevó primero muchos
senadores y luego dejó en manos de Cobos el tiro de gracia. El
vicepresidente nunca hubiera desempatado sin el trabajo previo de
Reutemann.

Lo mismo ha sucedido ahora en el bloque peronista. Muchos se querían,
y se quieren, ir. Reutemann abrió la primera puerta. Detrás de él se
fueron Romero y la también salteña Sonia Escudero. Dicen que una
decisión idéntica podría tomar en los próximos días el senador
cordobés Roberto Urquía. Si fuera así, y tras la ruptura de cinco
senadores (incluida la santafecina Roxana Latorre), el peronismo se
quedaría sin quórum propio en el Senado.

El previsible giro de Reutemann forma parte de la naturaleza política.
El senador está duplicando en intención de votos a su contrincante por
la senaduría por Santa Fe, el socialista Rubén Giustiniani, pero el
gobernador Hermes Binner, también socialista, tiene una aceptación de
entre el 65 y el 70 por ciento. El matrimonio Kirchner ronda el 75 por
ciento de rechazo en esa provincia.

¿Qué margen tenía Reutemann para hacer campaña del brazo de los
Kirchner? Ninguno, si quería seguir caminando la provincia, como lo
hace siempre, y hablando con su gente. La rebeldía del senador no es
una novedad: ya venía votando contra el Gobierno en casi todos los
asuntos decisivos para la administración. Reutemann siempre dice que
su único destino seguro es su natal Santa Fe. Siempre voy a volver ahí
y quiero que la gente me quiera o me respete como lo hace ahora ,
suele deslizar. Kirchner no advirtió esos síntomas previos de la
hemorragia anunciada.

Las presidenciales de 2011 son, para Reutemann, un proyecto para
después. Sobre todo, para después de octubre. ¿Cómo saldrá entonces
Daniel Scioli? ¿Qué será de Felipe Solá? ¿Qué sucederá con Mauricio
Macri? ¿Qué será de él mismo? Reutemann conoce demasiado al peronismo
como para pensar en otras elecciones antes de una elección. Eso sí:
tiene ganas de ser presidente, que es lo único que puede tener por
ahora, si es prudente.

Y la prudencia es también una inopia de la política argentina.
Sectores importantes de la Iglesia le aconsejaron al Gobierno que
abriera una instancia de amplio diálogo para evitar eventuales y
peligrosas tensiones sociales. Pero Kirchner sostiene que esas cosas
son revoltijos propios del duhaldismo. Rechazar la mano tendida, en
medio de crisis actuales y por venir, es otra traición a la política

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Néstor Gorojovsky
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