[R-P] Desastre el Tartagal

Abulafia abulafia en arnet.com.ar
Dom Feb 15 04:50:05 MST 2009


Un excelente y escueto informe de la Ing. María Laura Ríos, sobre las causas 
del aluvión que asoló a Tartagal.
La Ing. Ríos, luego de graduarse con notas sobresalientes, se ha desempeñado 
algunos años en la división de control Ambiental de la Provincia de Salta. 
actualmente se desempeña como Consultora en varias empresas dedicadas al 
Análisis de Impactos Ambientales.

Outa

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Amigos, colegas, familia:

Mucho se dijo sobre los hechos acontecidos el pasado 10 de febrero en la 
ciudad de Tartagal. A raiz de ello y ya que algo conozco de la zona quise 
escribir mi opinio humilde, pero con mi verdad, a fin de que conozcan el 
transfondo de todo esto. No con el afan de culpar a nadie, sino de aprender 
de los errores, errores que fueron devastadores en 2006 y mortales en 2009.

Recibo devoluciones a este escrito, el que fue realizado basandome en uno de 
los principios mas importantes que me enseñó la Universidad y es que "en 
cuestiones ambientales no se pueden analizar los factores por separado, sino 
en conjunto, como un todo, como un sistema donde los elementos intervinentes 
dependen entre si y donde la modificación a cualquiera de ellos generara 
cambios en el resto del sistema".

Saludos


Ing. María Laura Ríos
MP 4538
Cel: 0387 - 154189467


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La situación acaecida a partir del alud del 10 de febrero en la Ciudad de 
Tartagal y alrededores ha sido la causa de múltiples factores, pudiendo 
estos resumirse como sigue:




  1.. La zona presenta una Geología particular, perteneciente a la Región de 
Sierras Subandinas:

  a.. Las rocas aflorantes más antiguas corresponden al Paleozoico inferior 
(Ordovícico) y este es su rasgo distintivo.

  b.. La cubierta sedimentaria es potente (de areniscas mayormente), 
registrándose espesores considerables que alcanzan el orden de los 20.000 
metros.

  c.. Los efectos de empuje, procedentes del oeste sobre esta cubierta más 
plástica, hicieron que la misma a la vez que se plegaba y fracturaba, se 
deslizara hacia el este a traves de superficies de despegue.

  d.. Los pliegues son largos y asimétricos y se disponen en el sector 
septentrional con una orientación general norte sur; y en el sector austral 
con rumbo noroeste suroeste. Se presentan volcados y fallados por fracturas 
que siguen el rumbo mencionado y cuyos planos en general se inclinan con 
gran ángulo en el primer caso y hacia el este en el segundo.




  2.. La Geomorfología, de gran actividad en la zona,

  a.. Tartagal presenta al oeste un relieve tipo serrano, seguido hacia el 
este por un sector de piedemonte y luego por una llanura. En el ambiente 
serrano se desarrollaron gran cantidad de valles intermontanos muy activos.

  b.. El ambiente serrano en su mayor parte está cubierto por un denso tapiz 
vegetal que lo protege de la incisión por el escurrimiento superficial. Por 
otra parte, el clima húmedo tropical y la condición friable de las areniscas 
del Subgrupo Terciario Subandino, que cubre gran parte del área, favorecen 
la meteorización química y el desarrollo de un potente regolito que en 
faldeos de fuerte pendiente es propenso a ser removido por deslizamientos, 
reptación y flujos densos.

  c.. Los deslizamientos aportan importantes volúmenes de detrito a los 
cauces fluviales y colmatan la capacidad de transporte de sedimento de los 
ríos.




  3.. Los suelos: de gran friabilidad favorecen el desmenuzamiento y en 
algunos sectores su origen coluvial y alivual otorga inestabilidad al 
terreno.




  4.. La hidrología: indicando para la zona ríos y arroyos con 
acontecimientos de tipo torrencial

  a.. La fragilidad del material superficial ha permitido el tallado de 
profundas quebradas con pendientes abruptas y muy profundas (23% de 
pendiente y 280 metros de profundidad entre la naciente de la Quebrada de 
Zanja Honda y su tramo distal; 31% de pendiente y 320 metros de profundidad 
en la Quebrada de Panteón) que originan zonas de avenidas estacionales, 
donde el escurrimiento se concentra formando arroyos torrenciales, con 
abruptas crecidas estivales y escaso a nulo caudal de estiaje.

  b.. La modificación permanente de los cauces -río arriba- genera una 
constante búsqueda del perfil de equilibrio, ocasionando erosión 
retrocedente en las cabeceras, erosión en zonas meandrosas y depósitos aguas 
abajo.




Los cuatro puntos anteriores son de origen "natural" y constituyen una parte 
importante de las causas que generaron el alud del pasado 10 de febrero de 
2009.




A estas causas hay que agregarles otras, de naturaleza antrópica:

  5.. Los desmontes y la modificación de la cobertura vegetal con los 
siguientes fines:

    1.. Actividad hidrocarburíferas

    2.. Aprovechamiento forestal

    3.. Explotación agrícola

    4.. Explotación ganadera




La eliminación de la cubierta vegetal genera una desprotección del suelo 
(frágil en la zona) y un aumento en la erosión causada por el impacto de las 
gotas de lluvia, quienes ya no encuentran resistencia para llegar al 
terreno. La falta de vegetación reduce la capacidad de infiltración del agua 
y el consecuente aumento de la escorrentía provocando la movilización de 
suelos y restos vegetales hacia aguas abajo. Sinérgicamente, la falta de 
cobertura vegetal -que actúa como sostén del terreno- deja liberada gran 
cantidad de material edáfico. Consecuentemente aumenta la velocidad de la 
escorrentía en zonas desmotadas y una mayor cantidad de sólidos (suelos, 
restos vegetales, residuos, etc) se disponen en los cauces de ríos y 
arroyos, generando aumento en los caudales, velocidades y contenido de 
sólidos.

Las picadas sísmicas, los caminos hacia pozos petroleros, caminos en fincas 
y zonas de extracción de madera que no se diseñan y mantienen adecuadamente 
se convierten en una fuente segura de los movimientos en masa típicos de la 
zona. Las evidencias de esto son grandes, se avistan inclusive en imágenes 
satelitales (como en Google Earth). En la Sierra de Tartagal, 
particularmente, las pérdidas de suelo y materia vegetal ocasionadas son 
severas; hasta el punto de derrumbarse laderas o perderse caminos completos. 
Todo este material suelo queda a disposición de la gravedad y la escorrentía 
que se encargarán de arrastrarlo pendiente abajo, hasta alcanzar algún 
cauce.




  6.. La falta o el mal ordenamiento territorial:

Esto hace que ciudades enteras se asienten en o cerca de cauces, al pie de 
laderas geológicamente activas o en llanuras de inundación de ríos. Es así 
que a sólo pocos metros de los barrancos (terrazas) de los Ríos Tartagal, 
Zanja Honda y Cuña Muerta se levantaron casas, escuelas, comercios, etc.

La falta de estudio y planificación de EN DONDE? a sentar barrios genera un 
riesgo potencial y latente; ya que queda librado al azar que el río arrastre 
todo lo que encuentra a su paso durante una crecida. (Cabe destacar que esto 
no sólo ocurre en esta zona, sino que ocurre también en otros puntos de la 
provincia, el país y el mundo).




La Geología de la zona no puede modificarse, la actividad geomorfológica no 
puede frenarse, los Suelos no pueden cambiarse y la hidrología no puede 
rediseñarse.

Pero las dos últimas causas, puramente antrópicas, son aquellas sobre las 
que podemos y debemos actuar, planificando y cambiando políticas y 
metodologías.

De estas causas antrópicas, el Ordenamiento Territorial es algo que debe 
surgir progresivamente ya que incluye el traslado de familias, el abandono 
de construcciones y estructuras e incluye fundamentalmente estudiar y 
planificar obras hídricas, viales, edilicias, etc. Esto es una pauta 
fundamental que debe considerarse en el recientemente lanzado plan del 
gobierno de reconstrucción de la ciudad de Tartagal. En otras palabras, el 
Ordenamiento Territorial debe comenzar YA.




La otra causa de origen antrópico, los desmontes, es sobre lo que podemos 
incidir rápidamente.

No debemos dejar de lado la realidad social de muchos que ocupan el bosque 
como fuente de sustento, crecimiento económico, etc. Por ello no se trata de 
evitar o prohibir todo, sino de planificar y fiscalizar, sobretodo 
fiscalizar y sancionar a quienes no cumplan las reglamentaciones.

La explotación forestal debería requerir de un estudio previo minucioso, 
análisis multidisciplinario y un control estricto y permanente a fin de 
evitar los actuales problemas ambientales (desmontes clandestinos, quema de 
restos vegetales, carencia de cordones forestales, eliminación de zonas de 
protección de riveras y cabeceras de cuenca, entre tantos otros).




La Sierra de Tartagal, en mi opinión (que es poca, pero no por ello inútil), 
debería preservarse por ser el pulmón de la ciudad de Tartagal y la cabecera 
de numerosos arroyos que desembocan en el tan problemático Río Tartagal y en 
los Rios Zanja Honda, Cuña Muerta y Yariguarenda, entre otros.




La actividad petrolera, foco de grandes discordias entre quienes las aman y 
quienes las odian, deberían tener mayor conciencia y muchos más controles 
por parte del Estado. Las Empresas, en algunos casos se preocupan solo por 
extraer hidrocarburo y no por preservar el ambiente, la salud y la vida 
humana.

Generalmente los caminos y picadas no son planificados ni mantenidos. Lo que 
en algunos lugares puede verse como banquina vegetadas, arroyo sin 
protección o surco en la senda, en esta zona se potencian por las causas 
naturales anteriormente mencionadas y se muestran como grandes 
deslizamientos en taludes y contra taludes, aumento de la erosión 
retrocedente en arroyos y ríos, modificación de cauces, contaminación, etc.




Entonces muchos (me incluyo) vemos como factores capaces de ser modificados 
a la actividad forestal y la hidrocarburíferas, en pos de prevenir y evitar 
otra catástrofe en la zona de Tartagal.




Se escuchó decir que el equipo técnico de profesionales que la nación llevo 
al lugar de desastre concluyeron que éste tuvo puro y exclusivamente origen 
natural. Que el alud fue causado por las intensas precipitaciones y la 
inusual acumulación de agua en una hollada natural del Río Tartagal.

Esto no se discute, el alud fue natural, pero muchas de las causas que 
favorecieron la abrupta crecida del río y la gran cantidad de material 
edáfico y vegetal fueron y siguen siendo potenciado por causas antrópicas. 
Como antes dije: los desmontes y la actividad hidrocarburífera ambos mal 
planificados y operados fueron el disyuntor que favoreció al alud "Natural".

Se perdieron vidas, por causas que en informes previos se especificaron y 
predijeron (Bianchi 2002, Cazon - Cabral 2006, Ríos 2008 entre otros).

A fin de evitar otros desastres como este, habrá que comenzar a actuar sobre 
factores que pueden modificarse, dejando de lado la utopía de que la pobreza 
es quien causa peor mal al ambiente.




Es esto una causa natural o su origen salta a la vista????







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