[R-P] [J. Rachid] La ignorancia histórica
Nestor Gorojovsky
nmgoro en gmail.com
Mar Feb 3 11:51:46 MST 2009
La ignorancia histórica.
Un artículo de Jorge Rachid
Cuando el mundo se sigue conmoviendo por efectos de la crisis provocada
en los países centrales por los “dueños de la verdad” durante décadas de
extorsiones y exacciones financieras a nuestros pueblos, en la
Argentina, lejos de esa realidad, seguimos crispados y confrontando en
un alegre marco de anticipo electoral.
No son suficientes los ejemplos históricos de la división del campo
nacional, frente a las agresiones e imposiciones de los poderes de turno
internacional. La dirigencia política de rodillas ante el menor murmullo
imperial, desde las relaciones carnales a los ositos de Malvinas, desde
el petróleo hipotecado por generaciones hasta el desmantelamiento
ferroviario, desde criticar en sintonía con EEUU a nuestros hermanos
venezolanos o bolivianos en procesos de emancipación, hasta aplaudir
cuando cesa lo que ayer permitían como las torturas y la guerra
preventiva a escala mundial.
Sin dudas el mapa mundial cambiante hace previsible futuros escenarios
todavía frescos para diseñar, pero lo indudable es que el mundo será
multipolar, por bloques de discusión, con EEUU y sus satélites, con la
UE, con los chinos, indios, rusos, los países árabes y toda una nueva
realidad emergente de la post globalización como concepto hegemónico del
pensamiento único.
Por esa razón es poco entendible el nivel de confrontación a que someten
los líderes políticos y sectoriales opositores de nuestro país a la
población a través de los medios de comunicación. Cuando el sector
llamado “campo” pedía la derogación de la resolución Nº 125, la misma
fue enviada al Congreso de la Nación y allí murió. Sin entrar a analizar
los pormenores lamentables de su tratamiento en el Senado, su
culminación significó un triunfo de los sectores que resisten la
discusión de la renta extraordinaria y de la distribución de la riqueza.
Siguió la embestida sumando la sequía y la baja de los precios
internacionales. El Gobierno ha dado al sector las respuestas posibles
en el escenario descripto, mas que a cualquier otro sector económico
aportante tanto o mas al PBI de nuestro país. Sin embargo exigen mas,
acuden a la violencia, amenazan por los medios y son convocados a
aumentar el volumen crítico.
A su vez, la repercusión de la crisis internacional que sin dudas
afectará a nuestra economía, le es facturada al Gobierno como propia.
Sin embargo cuando el análisis se enfría del calor electoral, del
continuo esmerilamiento al Gobierno que ejecuta la Mesa de Enlace por
ellos mismos declarado, vemos que las condiciones con las cuales
enfrentar la situación son mas favorables que otros países, habiendo
revertido la supuesta debilidad de estar fuera de los Mercados, en una
fortaleza ante los acontecimientos que sacuden al mundo.
No haber cedido a las líneas establecidas por el FMI y el BM en su
momento con ajustes imposibles para el pueblo argentino, haber
construído superávit fiscal y comercial en los últimos años aumentando
el nivel de reservas duplicando la base imponible, son datos macro que
manejan los economistas y se cuidan de divulgarlos. Cierto es que existe
hipoteca social alta desde hace 7 años. También sabemos que superar la
pobreza e indigencia llevará tiempo después de años de neoliberalismo
aún reinante en lo estructural. No son todas rosas en el jardín
gubernamental, pero las causas de las críticas parecen mas destinadas a
impedir distribuir riqueza que a instalar justicia social; tienen olor a
romper el UNASUR antes que fortalecerlo y en algunos casos impedir la
Justicia sobre los genocidas maquillando las críticas con
caracterizaciones ideológicas.
Nada mas alejado de la llamada “izquierda” en lo ideológico es este
Gobierno aunque haya procedido a eliminar las AFJP, cara visible de la
mayor apropiación y robo de la historia nacional, junto a la llamada
Deuda Externa y al Tratado Roca-Runciman.
Hemos sido saqueados por falsos profetas, gurúes económicos al servicio
del capital financiero, codicioso y estafador. Nuestra debilidad como
Nación fue la falta de políticas de Estado que contuviesen a la
necesaria puja de intereses sectoriales que se producen en el seno de
toda comunidad.
Si hoy recreásemos el IAPI, es decir la compra absoluta del producto del
campo por parte del Estado, seríamos marxistas. Perón lo hizo en el 48.
Si tuviésemos la Flota del Estado, los Ferrocarriles y las Líneas Aéreas
garantizaríamos los tres espacios que componen la soberanía del país,
pero seríamos estatistas. Perón lo hizo en el 46. Si conformamos la
alianza estratégica con Brasil, Venezuela, Bolivia, Ecuador, Paraguay,
Chile y otros países hermanos latinoamericanos, estaríamos confrontando
con EEUU y su propuesta colonial del ALCA. Ahora con Obama es diferente
y Perón lo propuso en el 47 con el ABC (Chile-Brasil-Argentina) y con el
ATLAS (Asociación Latinoamericana de Trabajadores) invirtiendo tiempo y
dinero en el desarrollo de una propuesta que aumentase la masa crítica
de su propuesta del Tercer Mundo y Tercera Posición Justicialista en un
escenario de Guerra Fría. Hoy sería internacionalista y catalogado como tal.
En este escenario, desconocer la historia, nos lleva a los argentinos a
recorrer caminos donde el triunfo está garantizado para los enemigos de
la Nación. Cualquiera puede estar en desacuerdo con las actitudes y
manejos del Gobierno Nacional, pero no se lo puede tildar de dictadura
cuando venimos de una larga noche de muerte y terror creada por los que
hoy critican desde trincheras neoliberales. Poner en juego la
gobernabilidad es distinto a posicionarse electoralmente, derecho al
cual debe acceder todo aquel que quiera. Pero usar la denostación, el
agravio, el insulto personal y la violencia, es no tener políticas de
confrontación superadoras. Quienes son oficialistas por conveniencia al
uso del calor del poder, sabrán que la memoria tiene futuro y que la
defensa del sistema político no es navegar siempre en el SI, sino tener
convicción de defender sus propias ideas, poniendo en juego los espacios
de poder obtenidos con propuestas políticas, desde un marco ideológico,
con convicción personal y compromiso con el pueblo, que es como se
construye la historia.
Hace menos de doscientos años nuestro país asistía a un nacimiento
tortuoso en su confrontación colonial; pasaron casi cincuenta años de
matanzas entre hermanos; perdimos la unidad de bloque del ex Virreynato
por designios ingleses y por ello nacieron Bolivia, Uruguay, Paraguay y
Río Grande do Sul. Entre el “Puerto” y el “Interior”, todo fue guerra
promovida por el Imperio de turno, con desniveles e injusticias hasta la
institucionalización del país.
Muy pocos, pero poderosos, quieren construir otros escenarios como los
de los años 30, 55 o 76. La inmensa mayoría del Pueblo Argentino
redobla su apuesta a la democracia como la mejor herramienta actual como
ordenador de nuestras diferencias.
Por ello, instalar un escenario de lucha encarnizada en el marco actual
de la crisis internacional, sólo suena a estar jugando intereses
contrarios a la Nación. Construir un destino común merece un esfuerzo
común, sin ventajas sectoriales ni políticas, sin agravios ni violencia,
sin hacer el juego a los factores de poder desplazados en la última
década, prebendarios del poder financiero internacional y hoy en crisis
existencial.
DR. JORGE RACHID.
En Buenos Aires, a tres dias de febrero de 2009.
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