[R-P] Odio a Chávez: motor de la oposición

Administración de la Lista Reconquista Popular recpopad en gmail.com
Lun Feb 2 09:18:25 MST 2009


[Queda por explicar el origen de ese odio, porque bajarlo de las alturas 
idealistas y encontrar sus raíces materiales es el primer paso para 
comprenderlo y enfrentarlo correctamente. Y por favor, que no me vengan 
con que las raíces materiales se pueden leer en las estadísticas 
económicas. La revolución bolivariana tiene que encontrar el camino de 
reescribir la historia de Venezuela desde el punto de vista de las 
masas, y no de las oligarquías.

Envío esto, además, porque demuestra las enormes y sustanciales 
coincidencias entre la oposición venezolana y los diversos intentos de 
organizar un frente antikirchnerista en la Argentina. Suscriptores 
argentinos, ¿se acuerdan de Jauretche y su "Los profetas del odio"?]

Gentileza de la lista Redial Simón Bolívar

Quizá lo que mejor caracteriza a un sector de la oposición -por no decir 
que a toda- es un sentimiento de odio, espeso, fétido, contra Chávez y 
el chavismo.

Odio irrefrenable que salta a cada instante como un resorte y contamina 
el ambiente político. Ha habido intentos por analizar lo que ocurre. 
Trabajos de investigadores serios que asumen el tema con preocupación y 
tratan de ubicar su origen.

La explicación, lo reconozco, no es fácil. Todo cuanto se refiere al 
tema es polémico. Pero creo que vale la pena decir algo a las puertas de 
un nuevo evento electoral, cuando los ánimos se tensan al máximo y el 
fenómeno del odio aflora con la intensidad de un huracán.

El origen. Lo que ocurre tiene que ver con el desplazamiento del poder, 
del control sobre el Estado, de una clase política y económica, 
insensible y voraz, que lo ejercía con absoluta impunidad. Ésta no es 
una respuesta de manual. Hay que pasearse por los factores que 
controlaron el poder en el país, por la relación entre dirigentes 
políticos y económicos. Me refiero a las cuatro décadas de la IV 
República. A la alianza que se forjó bajo el paragua del Pacto de Punto 
Fijo. A los vínculos que se establecieron entre el estamento político y 
el económico. Esa realidad colapsó y se abrió paso la respuesta popular 
encarnada por Chávez y su proyecto bolivariano. Pero los sectores 
sociales y políticos desplazados jamás aceptaron lo ocurrido.

Los estímulos. Desde 1999 existe una tenaz y agresiva resistencia del 
bloque políticoeconómico que perdió el control del país a los cambios 
que comenzaron a darse en materia social, económica, política e 
institucional. Los grupos económicos que perdieron su acceso al poder y 
los políticos que fueron relegados, decretaron la guerra a muerte a 
quienes asumieron la conducción nacional. Esa conducción se identifica 
con el liderazgo de Hugo Chávez y contra él, por tanto, se vuelca el 
odio visceral de aquellos que dejaron de ser protagonistas. De quienes 
se acostumbraron a ejercer el mando a plenitud y lo perdieron. Algo 
imperdonable en política. Los que fueron desalojados de las posiciones 
de dominio que ejercían nunca han asimilado, democráticamente, el cambio 
operado. En vez de aceptar la nueva realidad e insertarse en ella 
-respetando la nueva institucionalidad-, con el fin de constituirse en 
alternativa, pretenden subvertirla de variadas maneras. En algunos casos 
lo lograron a medias, hostigando y generando daño a la economía; y, en 
otros, materializando su propósito durante el 11A, el sabotaje de la 
industria petrolera e incontables acciones terroristas.

La pérdida de la racionalidad. La reacción de la oposición al proceso 
bolivariano está plagada de irracionalidad.

De absurdas actitudes, como el empleo de recursos que nunca antes se 
utilizaron en el país, por ejemplo, recurrir descaradamente a la ayuda 
extranjera.

O bien mediante la utilización de innobles argumentos para combatir al 
adversario, con lo cual la oposición perdió calidad democrática. Incluso 
los partidos delegaron la conducción en factores sin data cívica. En 
poderes fácticos que son la negación de las aspiraciones populares, como 
es el caso de algunos medios de comunicación y de grupos económicos 
monopólicos.

El odio como inspiración. Es por eso que la oposición no está en 
capacidad de actuar de manera distinta, es decir, con arreglo al estado 
de derecho.

Todo cuanto hace -o deja de hacer- está fatalmente guiado por el odio. 
Odio consistente en rechazar a priori a una persona, a Chávez. A quien 
aparentemente se le odia por la sin razón de su origen social, su color, 
su verbo y sus planteamientos. Mas en el fondo no es por eso: es porque 
les arrebató el poder limpiamente, con las reglas de juego que ellos 
mismos crearon. Se le odia ciegamente, sin ideología, sin principios ni 
proyecto de país. Sólo porque necesitan de ese odio para sobrevivir a la 
desolación en que se debaten. Así Chávez no los haya despojado de nada; 
no los haya silenciado, y ahora se puedan expresar con más libertad; no 
los haya reprimido ni coartado sus derechos, como sucedía en el pasado. 
Definitivamente Chávez representa algo que ellos no tragan, sin 
importarles para nada que millones lo sigan. La polarización, de la que 
tanto se habla, no es otra cosa que la obsesiva raya de odio trazada 
frente a una persona, más que ante una política o una revolución.

Es el desahogo desesperado de quienes se sienten perdidos y se refugian 
en ese turbio sentimiento que busca la muerte física o política del ser 
odiado, equivalente para ellos a la resurrección.

El signo. Bajo este oprobioso signo del odio, los venezolanos votaremos 
el próximo 15 de febrero. A eso se reduce, para muchos opositores, el 
ejercicio del sufragio en el referendo, cuando en verdad se trata de un 
acto de elevada calidad cívica. Para ellos es otra oportunidad de 
materializar el desprecio hacia un ser humano. O bien, como viene 
ocurriendo en estos días precedentes al evento del 15F, en la 
oportunidad de repetir guarimbas y mensajes siniestros.

Ya se verá quiénes se impondrán: si aquellos que apuestan a la 
racionalidad o los que apuestan al odio.

Así de sencillo.

LABERINTO

Se perfila en las encuestas una tendencia a favor del Sí.

En encuestadoras como Ivad, GIS, Datanálisis, el Sí se impone al No. 
Datanálisis, vinculada a la oposición, confirma el crecimiento del Sí. 
Por eso sus clientes tradicionales se eximen de publicar los resultados...

Además, los encuestadores serios -no los mercenariosobservan que es 
mayor la disposición a votar en el chavismo que en la oposición.

De mantenerse la tendencia, se estima que el Sí logre en el referendo, 
aproximadamente, 54% y el No 34%...

Por cierto, hay gente de la oposición que plantea revisar la línea de 
participar en el referendo. Dudan de un resultado favorable, y 
consideran que un revés tendría efectos desmoralizadores. Piensan que la 
abstención serviría para deslegitimar la consulta. Lo otro es denunciar 
fraude...

Titular de un medio: "Súmate inicia campaña en defensa de la 
Constitución". Progreso: antes Súmate estuvo con el golpe del 11A, el 
sabotaje petrolero y descalificó el sistema electoral...

"Israel cometió crímenes de guerra en Gaza", afirma el relator especial 
de la ONU, Richard Falk, judío de religión...

Zulia, gobernado por la oposición que hace demagogia con la inseguridad, 
cerró 2008 con 106 secuestros; comenzando 2009 se han producido 7 nuevos 
plagios...

Comparto la opinión del excelente columnista Ignacio Avalos respecto al 
libro del mejicano Enrique Kraus sobre Chávez, "El poder y el delirio": 
"No obstante las expectativas que me había hecho -dice Avalos-, aterrizo 
en un libro que parece redactado por la oposición". La decepción mía fue 
mayor, porque Kraus utilizó una declaración que me pidió insistentemente 
-hasta que se la di para no parecer desatento-. Una vulgar manipulación 
para un libro de encargo...

El chileno-norteamericano Arturo Valenzuela sustituirá, en breve, a Tom 
Shannon en el cargo de subsecretario de Estado para América Latina.
 
Por: José Vicente Rangel
Fecha de publicación: 02/02/





Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular