[R-P] [ADITAL] Hace 50 años se convocaba el Vaticano II

Juan María Escobar escobar45 en infovia.com.ar
Dom Feb 1 04:19:21 MST 2009


[ADITAL es la sigla de la Agencia de Información Fray Tito de Alencar Lima 
denominada así en homenaje a un sacerdote franciscano brasileño muerto en 
1974 a consecuencia de las torturas recibidas  a manos de la dictadura 
militar que gobernaba Brasil en esos años. Sus asesinos, como los de tantos 
sacerdotes, religiosas y laicos a lo largo y ancho de América Latina, que 
conforman una larga lista de mártires que incluye a un arzobispo como Oscar 
Romero y al Pelado Angellelli, obispo de La Rioja, jamás fueron acusados de 
anticatólicos, ni de perseguir a la Iglesia. Juan María Escobar]


Aniversario: Hace 50 años Juan XXIII convocaba Vaticano II


Letra
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Domingo Riorda

Adital -

El 25 de enero de 1959 Juan XXIII convoca la realización de un nuevo 
Concilio. Nadie lo esperaba. Solo tres meses antes había sido consagrado 
Papa. Tenía 77 años, lejos de la edad juvenil sobre la cual se afirma que es 
cuando se toman las decisiones más aventureras.
Vaticano II, como se llamará el Concilio, revoluciona el catolicismo romano, 
las iglesias protestantes, modifica el tablero ecuménico y las coordenadas 
de las relaciones entre ICR y sociedad y abre las puertas y ventanas para 
que entre aire fresco al recinto eclesial del Vaticano y de paso a otras 
iglesias que estaban  anquilosándose.

El Papa de transición, que aún conservaba los olores y costumbres de su 
origen campesino, revoluciona el ambiente de su tiempo con lo que él mismo 
catalogó como "un Nuevo Pentecostés" Tenía razón. La convocatoria no era 
para defender alguna doctrina en especial, condenar herejes, preparar una 
nueva inquisición, sino para abrir los corazones al diálogo, las mentes a 
las disquisiciones y el cuerpo al compromiso.
Navegante de navegantes, el Juan vigésimo tres sabía que el barco que 
comandaba estaba demasiado cargado con el peso de lo institucional, las 
trincheras defensivas, el hábito condenatorio, el corazón y el pensamiento 
centrado en Europa y los muros de la centralidad romana.
Sabía que con esa mercancía el barco no podía navegar en el mundo que se 
abría a rutas insospechadas y a vientos inesperados. Hacía falta una 
renovación a fondo con una verdadera conversión dirigencial.

Biblia, catequesis, liturgia, doctrina, acción directa, misión. Todo debía 
ser revisado con puntos de partida más evangélicos, más humanos, más 
cercanos al caminar de Aquel que anduvo por los caminos de Galilea, 
Jerusalén, que muere fuera de la ciudad y que Resucita para seguir 
participando en la lucha de los hombres y mujeres de "buena voluntad", hacia 
quien el Papa Bueno dice que también es el Vaticano II.
En febrero del 59 comienza la preparación del Nuevo Concilio. En los inicios 
del 60 ya se percibía que la jerarquía católica romana no era de la onda del 
Papa. La higuera no estaba dispuesta a dar frutos aptos para la necesidad 
humana. En el Vaticano se preparan documentos que estaban lejos de las 
indicaciones papales.  Se refuerzan las trincheras. Se solidifican  los 
muros.

El 11 de octubre de 1962  2.500 obispos estaban en la Plaza San Pedro para 
la inauguración del Concilio. Las campanas repican. La gente se entusiasma 
por la renovación de la iglesia. Es el inicio de una nueva época.  En medio 
de ese escenario  están los supuestos grandes jerarcas que esperan frenar la 
iniciativa. Afirman que luego del Concilio, los obispos volverán a sus 
diócesis y que todo seguirá igual. En ese tiempo nadie sospechaba que un tal 
Ratzinger podría sentarse en el sillón papal.

El Papa Sencillo vuelve a sorprender en su presentación de Vaticano II. 
Bonachón apela a la alegría del Espíritu para desechar temores, exhorta a la 
aventura de la fe, denuncia a los falsos profetas del discurso plagado de 
desdichas, los "que prevén constantemente la desgracia, como si el mundo 
estuviera a punto de perecer". No hay que repetir lo anterior, sino superar 
veinte siglos de cristianismo. Con osadía proclama  "Preocupémonos por lo 
que une, y dejemos aparte, lo que nos divide" Incluye la "caricia a los 
niños"

El 8 de diciembre de 1962 fue la última vez que Juan XXII habló en el 
Concilio. Pudo contabilizar algunos éxitos.  Estaban en la retina de sus 
ojos y en lo hondo de su corazón cuando murió el 3 de junio de 1963, vaya, 
lunes de Pentecostés. Episodio aún abierto en cuanto a si lo envenenaron o 
no.
Hay consenso en diez palabras claves de Vaticano II. Aggiornamiento, 
Colegialidad; Diálogo; Comunión; Libertad Religiosa; Liturgia; Ecumenismo; 
Palabra de Dios (Biblia); Pueblo de Dios; Presencia (de la Iglesia ante Dios 
y los hombres y mujeres).

La diferencia entre el propósito original de Juan XXIII y quienes lo 
apoyaron, sobre el contenido de esos términos y su realidad actual, la marca 
la opinión de quienes aún mantienen su esperanza en Vaticano II. Dicen que 
la iglesia no estaba preparada para ese acontecimiento. Que el proceso sigue 
pues aún no está asimilado. Opinión aceptada. Sin embargo, muy limitada, 
teñida de la tristeza del fracaso.
Aquel 25 de enero de 1959, el de los 50 años de la convocatoria de Juan XIII 
a un nuevo Concilio, fue recordado por el actual Papa, B XVI. El 24 de enero 
de 2009 publicó el decreto por medio del cual se levanta  la ex comunión de 
cuatro obispos consagrados por Mss. Marcel Lefebvre, acérrimo enemigo de 
Vaticano II. 




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