[R-P] [Aritz Recalde] La UBA en crísis

Nestor Gorojovsky nmgoro en gmail.com
Mar Dic 29 14:57:07 MST 2009


[Si bien el rechazo de Aritz Recalde a la autonomía universitaria suena 
bastante a tirar el bebé con el agua sucia, el siguiente artículo, que 
nos llegó por gentileza de Lido Iacomini, merece muchísima atención.]
*La crisis de la Universidad de Buenos Aires*

Aritz Recalde, CEHA - diciembre 2009



/“Los estudiantes, al defender la “autonomía universitaria”, sin 
saberlo, tal es la fuerza de los credos morales, luchan en rigor, por el 
colonialismo”./

Juan José Hernández Arregui [1]


La crisis actual de la Universidad de Buenos Aires (UBA) se vincula 
directamente a su incapacidad para acompañar el debate y las acciones 
necesarias para promover el desarrollo nacional. El conflicto por la 
elección de autoridades es sólo una expresión más de su imposibilidad 
para contribuir a la resolución de los problemas nacionales y a la 
producción de conocimiento socialmente relevante.

La derecha radical cobista y el izquierdismo iluminista se juntan para 
producir y perpetuar la crisis. Los conflictos permanentes del 
cogobierno universitario y la última elección de Rector de la UBA , son 
sintomáticos de un sistema organizado en torno de un bagaje de ideas y 
de doctrinas arcaicas y lo que es innegable, analizando sus resultados, 
las acciones terminan siendo profundamente reaccionarias. El conflicto 
concreto por la elección de un Rector o el debate desatado en torno de 
él, son hechos atendibles y habituales a la universidad. No es habitual 
que el conflicto impida uno de los rasgos centrales en el cual se 
inscribe su supuesta causa: la democracia del cogobierno. Uno de los 
grupos en pugna - el sector estudiantil- bloquea las acciones de los 
ámbitos en donde pierde la elección y lo hace en nombre de la 
“democratización” e impide la libertad por la que supuestamente aboga. 
La única elección legitima, parece, es la que gana algún candidato de la 
FUBA. Dejando de lado este detalle, paradójico y absurdo, lo que nos 
interesa remarcar son los argumentos y las doctrinas esgrimidos por la 
FUBA y por algunos miembros docentes y graduados de la universidad. La 
desubicación del “desmovimiento estudiantil”, no es un tema nuevo y por 
el contrario y con pocas pero honrosas excepciones, es una práctica 
frecuente de los cenáculos vanguardistas indigestados con bibliotecas 
europeas, que los distancian del país y los estrecha a los pasillos de 
la isla democrática. Lo grave de esta situación no son simplemente sus 
dificultades tácticas para hacer política y que en algún momento e 
indefectiblemente, los llevó a enfrentar a todos los gobiernos 
progresistas del siglo XX y XXI o como dijo Juan José Hernández Arregui 
/“Han estudiado tanto que en política siempre se equivocan”/[2]. El 
problema tampoco son sus excéntricos métodos que fomentan que haya 
elecciones sólo donde ellos ganan y que además lo hagan en nombre de la 
autonomía y el reformismo de 1918. *Por el contrario, la crisis de la 
universidad se define por su incapacidad para democratizarse en su 
verdadera y única forma y contenido: servirle al país que la financia y 
le da razón de ser*. Para comprender la desconexión, la falta de 
seriedad en las agendas de debate o su desprecio con el país real, 
solamente hay que escucharlos hablar. Por ejemplo, el estudiante crónico 
y presidente de la FUBA Cristian Henkel, arguye que el problema de la 
UBA es la falta de democratización del cogobierno caracterizado por 
contener “camarillas”. En su opinión si le damos algún congresal más a 
la FUBA y el voto a algunos docentes relegados, la UBA será democrática. 
Su poco original planteo iluminista y vanguardista preocupado solamente 
por mantener sus privilegios en la universidad, reposa en un 
infantilismo absurdo y simplista que tuvo alguna lógica a 6 años de la 
Ley Sáenz Peña, pero no en pleno siglo XXI y a 26 años de la reapertura 
democrática de 1983.

La representación de los intereses y los miembros del pueblo y sus 
organizaciones no existe para estos democratizadores. Con banderas rojas 
y consignas rimbombantes piden por sus privilegios que son propios de la 
vida interna de la universidad y *en ningún momento, se discute 
seriamente cuál debería ser el rol de la UBA para contribuir con el 
desarrollo sustentable* del país: ¿Qué profesionales deberían formar? 
¿Qué transferencia demanda la región de la C.A .B.A. y el conurbano? 
¿Cuáles son los posgrados que necesita el país? ¿Cuáles son las Carreras 
que demanda el país?, ¿Cómo podría intervenir la universidad con 
acciones socialmente relevantes para los humildes?, ¿Cómo podría 
intervenir la universidad en los debates sobre la pobreza, la 
industrialización, los recursos naturales, la vivienda, la dependencia 
tecnológica, el medio ambiente, la energía o la salud?.  A la FUBA y a 
muchos de los Asambleistas[3], de izquierda a derecha, radicales e 
izquierdistas, docentes y alumnos, no se les ocurre pensar que en un 
país con 40 millones de argentinos, solamente 1,3 millones van a ir a la 
universidad y que además y tema preocupante, aproximadamente el 70% de 
ellos no van a culminar sus estudios. Posiblemente tenga razón Hernández 
Arregui cuando estableció que /“piensa, la clase media universitaria, 
que al pueblo hay que enseñarle a ser libre”/. Frente a este panorama 
hay que reconocer que la única y verdadera “camarilla” es el cogobierno 
de la UBA que se desentiende del pueblo y del país. El día que la clase 
media acomodada que consume su tiempo y el dinero de los pueblos en 
rimbombantes luchas “por un pibe, un docente o un graduado más en el 
cogobierno”, se enteren a conciencia de que hay un país que paga sus 
estudios, van a actuar en consecuencia. *El año 1918 y la “reforma” que 
tanto se nombra para defender el privilegio de administrar dinero ajeno 
sin importar para qué y con qué finalidad, nos legó medios (cogobierno) 
y además fines: los fines de la reforma vinculados a la impronta 
renovadora de la juventud coexistieron en su origen con el cogobierno, 
pero y es bueno decirlo, no siempre estuvieron fusionadas dichas 
variables.* El APRA peruano, el Movimiento 26 de julio de Fidel Castro y 
el peronismo retomaron los “fines” de la reforma y los jóvenes y los 
científicos actuaron junto a su pueblo en la resolución de sus problemas 
nacionales, sin preocuparse demasiado por la autonomía o por que algún 
joven o docente entre al cogobierno para salvar a la universidad y al 
mundo. Ninguna revolución social y nacionalista de América Latina con la 
excepción del peronismo en 1973, introdujo la autonomía de la 
universidad como sinónimo de cogobierno. La cara opuesta de esto, es la 
experiencia argentina y hoy parece que a la FUA , la FUBA y a los 
Asambleístas y docentes, cobistas e izquierdistas, lo único que les 
preocupa profundamente es administrar la plata ajena sin rendir cuentas 
a la sociedad. Hernández Arregui lo vaticino cuando afirmó que /“la vida 
universitaria, en su alto nivel, queda reducida a una diputa de cargos”/.

*Lo chocante de todo esto es la coexistencia de discursos totalmente 
distanciados de las prácticas*. Por un lado, se enuncia un argumento de 
izquierda y por otro, hay una práctica liberal, de derecha y 
acomodaticia y por ejemplo, no podemos desconocer que entre tanto 
/modernismo y vanguardia/ de los discursos hay mucho medievalista en la 
FUBA : sus empleados de las fotocopiadoras son verdaderos siervos de la 
gleba que no conocen los derechos laborales. La política del “pone un 
pibe de la FUBA o un docente cobista al gobierno y salvarás al mundo”, 
se complementa con la consigna de quién propone la concepción y el 
modelo de sociedad más inaplicable. El mundo nunca se ajusta al modelo 
teórico cobista UCR liberal y tampoco al del socialismo estrafalario y 
por eso estos grupúsculos ven “todo negativo” en los procesos de masas. 
Decir “todo negativo” es simple y no así, lo es construir una 
alternativa para el país y por eso les fascina “denunciar” ante Clarín y 
la prensa oligopólica: la Franja Morada marcha “contra” las Retenciones 
K y la FUBA “contra” los burgueses K. Ahora, nunca se los vio en las 
casas de los humildes, en el campo o la ciudad, contribuyendo y por 
ejemplo, a que los hijos de los trabajadores gestionen el subsidio 
universal por hijo recientemente sancionado, desarrollen un 
emprendimiento productivo o accedan a los derechos laborales que fija la 
ley. Todo muy mundano y simple, cosas de “burgueses cegetistas o 
kirchneristas”. Hay que crear conflictos y espectáculos y por ejemplo, 
se da la paradoja de que en los años 60 y 70 las organizaciones evitaban 
con complejos esquemas de seguridad la represión y hoy en plena 
democracia, hay que organizar el autobombo para luego “denunciar” las 
respuestas buscadas.

La UCR cobista, el izquierdismo y los “independientes” se enroscan en 
estos debates sobre porciones de poder del cogobierno como si fueran los 
únicos temas. De izquierda a derecha, se le rinde tributo a la UBA de 
Bernardino Rivadavia inaugurada en 1821: una universidad de espaldas al 
país, y profundamente elitista. Por suerte para la Argentina , los 
problemas de la UBA no son los del conjunto del sistema de educación 
superior y *hay otras universidades que se vinculan a los intereses 
nacionales y a la resolución de los dramas sociales de la región*. Por 
ejemplo, hay instituciones preocupadas por el problema social y por eso 
este verano la Universidad de Lanus recibirá a más de 500 niños de 
comedores comunitarios de la zona para hacer actividades comunitarias, 
deportivas y culturales. Asimismo, hay universidades que están 
promoviendo la formación de carreras estratégicas y la ejecución de 
investigaciones que sirvan a la consolidación de la ciencia y las 
innovaciones tecnológicas, como es y por citar solo un ejemplo, la 
universidad de Río Negro que está trabajando con el INVAP para el 
desarrollo de Ingeniería Electrónica. Estas instituciones están 
verdaderamente consustanciadas con el desarrollo nacional y no se ven 
inmersas en feroces internas del cogobierno y lamentablemente, no salen 
en la prensa.

*El cogobierno es un privilegio de los universitarios que les otorga 
derechos, pero y especialmente y para ser justos con la tradición de 
1918, también establece deberes y responsabilidades*. En este cuadro, el 
desenvolvimiento de los principales sucesos del país y de la universidad 
han demostrado un hecho fácilmente contrastable: mientras los 
reformistas y la derecha de la UCR dicen bravuconadas izquierdistas o 
liberales, el peronismo hace obras y desarrolla acciones. Mientras 
históricamente los liberales y la FUBA se pelearon en el cogobierno, el 
peronismo desde la democracia de masas construyó obras, desarrolló la 
ciencia aplicada a la industria automovilista o aeronáutica y sancionó 
las reivindicaciones del pueblo postergado como fueron la gratuidad 
universitaria o los servicios sociales para estudiantes. La actualidad 
es más que esquemática en ello y se puede observar que hay un gobierno 
nacional que avanza en realizaciones en medio de estos estériles e 
irresponsables conflictos. Por ejemplo, hay que decir que desde 2003 el 
gobierno está consustanciado con el establecimiento de los derechos de 
los universitarios y por eso sancionó el 82 % móvil para las 
jubilaciones docentes, creo 8 universidades, construyó cientos de obras 
e implementó planes para pasar a planta a los docentes ad honorem y 
aumentó sueldos, entre otros temas. Asimismo y  lejos de los debates 
infecundos y sectarios propios del ombliguismo ilustrado, el gobierno 
está promoviendo las carreras estratégicas para la nación (Promei, 
promagro, etc.), financiando la ciencia y las innovaciones tecnológicas 
con un nuevo Ministerio, repatriando científicos, apoyando al CONICET, 
entregando becas en las áreas de producción de conocimiento socialmente 
relevante, financiando el Voluntariado, etc. Ni la FUBA , ni la UCR 
cobista, ni la izquierda independiente dice nada de la inversión actual 
en educación Superior que realiza el gobierno. Posiblemente, su ceguera 
ideológica, sus feroces internas sectoriales y sus intereses 
individuales no se lo permitan. La UCR cobista y el infantilismo de 
izquierda, están solamente preocupados por sus cargos y espacios y por 
eso cuestionan y ven solamente “todo negativo” en la trascendente 
gestión universitaria iniciada en el año 2003.

*La universidad será democrática si se compromete con los intereses del 
pueblo y no importa si la gobierna un docente o un alumno más o uno 
menos. Frente este panorama sólo podemos reconocer una cosa: a la 
izquierda de la democracia de masas que acompañó y acompaña al peronismo 
no hay nada, solo discursos de una clase media autodenominada 
vanguardia. Solamente hay un liberalismo de izquierda y de derecha 
preocupados por mantener y perpetuar sus propios intereses.*

N O T A S

[1] Juan José Hernández Arregui, Nacionalismo y Liberación. Ed. Peña 
Lillo. Ed. Continente. Buenos Aires, 2004. P 144

[2] Muchos docentes y la FUBA enfrentaron públicamente a Hipólito 
Yrigoyen, a Juan Perón, a Arturo Frondizi, a Arturo Illia, a Néstor 
Kirchner y actualmente son opositores a Cristina Fernández.

[3] Hay que reconocer que la oposición a la Asamblea por los miembros de 
las Facultades de Ciencias Sociales, Ciencias Exactas, Medicina, 
Arquitectura, Diseño y Urbanismo, Filosofía y Letras e Ingeniería, 
encuentra entre sus argumentos cuestiones más profundas y por ejemplo, 
en el comunicado del 14/12/09 sostienen que /“La UBA es de sus docentes, 
graduados, estudiantes y trabajadores no docentes, pero también del 
conjunto de la sociedad que la sostiene con el valor de su trabajo. 
Defendemos a la autonomía como principio fundamental para el ejercicio 
de una práctica regida por el interés del conocimiento, pero rechazamos 
el aislamiento universitario. Creemos necesario profundizar la defensa 
de la Universidad pública y gratuita y trabajar por una Universidad con 
compromiso social, creadora y popular. Juzgamos imprescindible vincular 
la producción académica de excelencia con los principales temas de la 
agenda pública, de modo de constituir a la UBA en voz pública respecto 
de los grandes temas sociales y políticos, a partir de su tarea 
específica, esto es, la producción de conocimientos. Queremos, en 
definitiva, una universidad definida por su misión principal y no por 
los diversos pragmatismos, dependientes de las coyunturas, que suelen 
devenir en simple y llano oportunismo”./





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