[R-P] [Raúl Wiener] La Navidad de Alan García

Néstor Gorojovsky nmgoro en gmail.com
Lun Dic 28 06:23:12 MST 2009


[Alan García, a lo que parece, no para de metamorfosearse en Carlos
Menem. Que se cuide, porque la estación final de ese trayecto no es el
trepadorcito riojano, sino un atildado cordobés que tuvo que subirse a
un helicóptero en condiciones bastante desdorosas...]

La navidad de Alan García
por Raúl Wiener
 27.12.2009

Para los que empezaban a reducir la política peruana la aparente
disyuntiva entre Castañeda, Keiko, Ollanta, o el outsider misterioso;
Alan García acaba de hacerles recordar cuál será el personaje
dominante de los próximos meses. Más aún ha ratificado que las
navidades y las fiestas de fin de año no son una tregua, sino el mejor
momento para tomar decisiones sorpresivas o desatar debates,
justamente cuando algunos periodistas cierran sus programas, suspenden
o adelantan sus columnas seguros que aquí no pasará nada.

Pero pasa. El 22 de diciembre García hizo lo que sus aliados de la
derecha temían desde que decidieron apoyarlo para la segunda vuelta:
tomar en sus manos el ministerio de Economía, colocando como ministra
a una dama que ha dado las más notables muestras de una ambición de
poder que sobrepasan largamente sus virtudes intelectuales y que sabe
perfectamente a quién debe los puestos que ha venido ocupando.

No es que Carranza fuese el freno que se dice a los excesos del
presidente. Ese Carranza desapareció hace mucho y, si se quiere una
prueba, ahí están los asuntos del tren eléctrico y los tanques chinos
para probar que el doctor no de Toledo se ablandó tremendamente bajo
la sombra de García. Pero en todo caso era un ministro
condescendiente, que algún prestigio profesional de banquero tenía que
guardar. Para Mechita su prestigio consiste en ser parte del gabinete
y eso es lo que va a tratar de mantener. Lo que es perfectamente
sabido por García.

Y en esto no hay machismo ni prejuicio alguno, sino mera
interpretación de los roles de cada uno. Algo más. Es evidente que
García ha aprovechado el grado de inversión recibido de Moodys que
Carranza lustraba como propio. El presidente no sólo se lo ha quitado
de las manos sino que ha desafiado a la agencia que se lo otorgó,
premiando mucho más que su desempeño (0% de crecimiento en el 2009) su
fidelidad al neoliberalismo en plena crisis, y que sabe que no podrá
retirárselo a corto plazo. Ahora el de García es un gobierno
certificado, con una ministra de papel.

Pero ahí no acaban los temas de la semana. Para que entendamos de que
se trata, García se ha lanzado a una cruzada de cuño fujimorista sobre
el Congreso, aprovechando el desgaste de esta institución. Ahora el
presidente que cobró 2 millones en devengados que no le correspondían
va a luchar contra los sinvergüenzas de la Plaza Inquisición que comen
demasiado pollo o se hacen lavar los pies. Todas las encuestas
advierten que nadie defenderá al Congreso si lo cierran, y García se
ofrece por supuesto. Abajo los políticos corruptos grita el más
corrupto de nuestros políticos.

De pronto ya estamos embarcados en una discusión sobre si el Congreso
puede o no disolverse, como si se tratara de salvar el puesto de los
actuales; o si la renovación a mitad de período y el voto voluntario
fueran a evitar la corrupción galopante y el descrédito de la política
peruana. Pero usando la maquinaria del poder y la complicidad de los
medios se puede decidir agendas que sirvan para que el país se acuerde
quién es el director de la orquesta. Al final, volvemos a tomar nota
que el presidente no puede decidir a su sucesor, pero sí tiene poder
como para manipular el proceso y alterar la voluntad del voto.


--

Néstor Gorojovsky
El texto principal de este correo puede no ser de mi autoría




Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular