[R-P] [C. M. Duré] CONFLICTO JURISDICCIONAL ARGENTINO BRITÁNICO POR EL MAR DE USO ECONÓMICO EXCLUSIVO
Nestor Gorojovsky
nmgoro en gmail.com
Lun Abr 20 09:49:16 MDT 2009
http://www.cartaargentina.com.ar/servicio_informativo_view_show.php?id=342
CONFLICTO JURISDICCIONAL ARGENTINO BRITÁNICO POR EL MAR DE USO ECONÓMICO
EXCLUSIVO
Por: Carlos Mario Duré, 07/03/2006
Ayer CA intentó poner en contexto las denuncias de Liam Fox - Secretario
en las sombras para asuntos de defensa del partido conservador británico
– de maniobras inquietantes de aviones y submarinos argentinos cerca de
la zona de exclusión de las Malvinas.
A las alarmas del señor Fox, CA yuxtapuso la invasión del mar de uso
económico exclusivo argentino por un buque pesquero inglés con base en
Malvinas y la escala del HMS Endurance – buque de guerra ex combatiente
de la batalla de Malvinas – en el puerto de Ushuaia obteniendo, en el
corto lapso de un mes y medio, una sucesión de episodios causados por
los britanos con la probable intensión de medir la reacción política y
militar de los argentinos.
El secreto del pesquero capturado
Durante la instrucción judicial del caso del pesquero sorprendido por la
Prefectura robando pescado argentino se produjo el contacto de rigor
entre los ministerios de relaciones exteriores de ambos países. De ese
intercambio de opiniones trascendió que el incidente no suponía una
alteración de las relaciones entre ambas naciones y se mantuvo en
secreto una discrepancia de fondo que puede derivar en futuros problemas.
En realidad no es un secreto que el UK no reconoce un derecho
internacional que le asiste a todo país sobre las 200 millas de uso
económico exclusivo. Sólo admite la franja de mar soberano de tres millas.
Al chequear la denuncia sensacionalista de Líam Fox, el diario The
Observer procuró la opinión del Foreing Office cuyo vocero aprovechó la
oportunidad para decir que todo estaba tranquilo al margen de la captura
del John Cheek "que estaba pescando en aguas internacionales".
La discrepancia secreta que no alcanzó estado público en Buenos Aires
quedó claramente expuesta en Londres.
La diferencia entre admitir o no el derecho sobre las 200 millas no es
retórica para los ingleses y especialmente para los kelpers (o
subingleses)del archipiélago.
Los habitantes de las Malvinas viven del cobro ilegal de permisos de
pesca. Durante la dos décadas pasadas la actividad depredadora de flotas
de todas las banderas (menos la argentina, por supuesto) redituaron a
los 2000 habitantes de Malvinas un promedio de us$ 15 millones por año.
Semejante renta los hizo los súbditos británicos de segunda selección
más ricos del imperio. Hasta que en el 2005 se conjuraron en su contra
dos desgracias: el alza incontrolable de los combustibles (los kelpers
importan todo por avión o barco) y la caída vertiginosa de los volúmenes
de pesca con la consiguiente mengua de permisos. De manera que el
autosustento del archipiélago tiene los días contados
A esto hay que cargarle el costo de mantenimiento de la base de Mount
Pleasant y de las naves de guerra británicas surtas en Puerto Argentino.
Baste considerar que sólo el mantenimiento del HMS Endurance cuesta us$
5 millones por año.
La Argentina posee los dos recursos que asegurarían la presencia
británica en el Atlántico sur
Para no abundar en otros motivos de especulaciones militares británicas
sobre el mar argentino, se puede decir que la solución hipotética a las
carencias de los ingleses de Malvinas están dentro de las 200 millas
argentinas.
Aunque los cardúmenes de merluza negra de la costa patagónica sufrieron
también los efectos de la depredación, parecen estar aun más nutridos
que los de las 180 millas de la zona de exclusión de las islas. Y, por
otro lado, los altos costos originados en el precio de los combustibles
podrían compensarse si el UK pudiera instalar una plataforma petrolera
en el golfo San Jorge antes que lo haga el consorcio ENARSA, PDVSA y
PETROBRAS: Argentina, Venezuela y Brasil.
Al respecto decía CA el 23 de enero pasado:
"Gran Bretaña es una amenaza para el golfo San Jorge. La milla 350
Uno de los acuerdos hidrocarburíferos a los que arribaron Brasil,
Venezuela y Argentina la semana pasada incluye la exploración y eventual
explotación de yacimientos en el golfo San Jorge. La cuenca potencial se
extendería hasta la zona de exclusión impuesta por Gran Bretaña
alrededor de las islas Malvinas –a 500 km de la costa del golfo San
Jorge -, territorio argentino ocupado por fuerzas militares que en algún
momento estuvieron armadas con artefactos nucleares.
Aunque la Armada Argentina evita expresiones alarmistas en éste sentido,
el contraalmirante Carlos Sánchez, director ejecutivo de la Dirección de
Material Naval, dice en el sitio web del arma: ‘...la Armada requiere
medios. Nosotros tenemos hoy otros 2,7 millones de kilómetros cuadrados
en el mar, equivalentes al territorio propio terrestre. Eso con las 200
millas de la plataforma continental. Con la COPLA (la milla 350), se
triplica’ "
Todas éstas hipótesis se originan en la relación costo – beneficio
implicada directamente en el mantenimiento de la ocupación de las
Malvinas. Pero, con la amenaza islámica cernida sobre su propio
territorio, se preguntará el lector por qué el Reino Unido todavía hace
juegos de guerra sobre la soberanía argentina.
Una de las respuestas es por la península antártica. Pero ese es otro tema.
Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular