[R-P] [Luis D´Elía] Jueces, bañeros y drogas

Nestor Gorojovsky nmgoro en gmail.com
Vie Abr 3 09:04:04 MDT 2009


Editorial del Compañero Luis D’ Elía del 31 de Marzo del 2009.

Lo que les voy a narrar a continuación es una historia de autoritarismo 
y de impunidad, en la cual los argentinos parece que, de manera suicida, 
siempre tenemos el riesgo, la tentación de reincidir.

Ya hace varios años, cierto día, mi amigo Néstor Piccone iba caminando 
despreocupadamente, helado en mano, con su compañera, por la avenida 
Independencia de la Ciudad de Mar del Plata. Cuando de pronto se le 
acerca un coche negro con vidrios polarizados, del que desciende un 
señor desconocido. Lo intercepta y le pregunta: “¿Vos sos amigo de D’ 
Elía?” Saca dos hojas dobladas en cuatro y le dice: “Entregale esto, es 
el único tipo con bolas en este país para ir al fondo con este tema”. El 
anónimo se titulaba “Eduardo Duhalde y el narcotráfico”.

Allí básicamente se denunciaba una causa fechada en 1992, cuya carátula 
se denominaba “Drin según denuncia”, que se tramitaba en el Juzgado 
Federal Nº 1, en la Secretaria Nº 2, que llevaba el numero 1830.

Este juzgado queda ubicado en la esquina de Viamonte y Bolívar de la 
Ciudad de Mar del Plata. El Juez de la causa era el Doctor Julio Eduardo 
Pettigiani, y la Secretaria que estaba a cargo de la misma era la 
Doctora Liliana Bustos. El expediente original fue llevado por el Doctor 
Pettigiani a la Ciudad de La Plata cuando el Doctor Duhalde era 
gobernador, y fue entregado al mismo gobernador Duhalde en forma personal.

Al poco tiempo Pettigiani renunció a su cargo de magistrado, fue 
candidato a intendente de la ciudad de Mar del Plata, apoyado por 
Duhalde, fracasando rotundamente. Luego fue Ministro de Seguridad en la 
Provincia de Buenos Aires, destacándose por los negociados hechos con 
helicópteros con prohibición de volar sobre ciudades, móviles policiales 
y uniformes para la policía comprados a Taiwán, resultando estos ser 
talles para niños. Posteriormente fue nombrado, siempre por el mismo 
Duhalde, Ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Provincia de 
Buenos Aires.

Básicamente el anónimo me decía que se había perdido una causa que 
vinculaba a Duhalde con el narcotráfico, y que el juez que la perdió 
había tenido una meteórica carrera política y judicial como acabamos de 
señalar. Con el afán de buscar la verdad y la justicia, formulé la 
denuncia al Fiscal Paulo Starc en Comodoro Py, que rápidamente se sacó 
el tema de encima y habilitó a la Fiscal Rita Molina (conocida en la 
jerga judicial como “la manzanera del Departamento Judicial de San Isidro”).

Allí formulé finalmente la denuncia e intervino el Juez Federal 
subrogante, Juan Manuel Culotta, en el Juzgado que había dejado vacante 
por sus incidentes con Ernestina Herrera de Noble (dueña del Grupo 
Clarín) el Juez Federal Roberto Marquevich. Independientemente del curso 
de la investigación judicial, es que, con el periodista Carlos Liñan de 
la Revista 23, resolvimos tomar la investigación en nuestras manos.

Y fue así que nos fuimos a la Ciudad de Mar del Plata a entrevistar, 
primero, a quien ocupaba catorce años después la titularidad transitoria 
del Federal 1, dado que el mismo había quedado vacante. Era el Doctor 
Rodolfo Pradas, quien nos recibe amablemente, nos cuenta que se 
desempeña en esa sede judicial desde que era un joven meritorio y que 
recordaba perfectamente que esta causa había existido y era, lo que se 
denomina en la jerga popular, una “papa caliente”.

Se comprometió a investigar en caso de que el Doctor Culotta se lo 
pidiera, cosa que este último hizo rápidamente. Grande fue la sorpresa 
cuando el Doctor Rodolfo Pradas y su Secretaria Federal interina, la 
Doctora Silvia González, le comunican al Doctor Culotta en fecha 13 de 
setiembre del 2005 a fojas 116 que, en realidad, la causa desaparecida 
no era una sino 2: la 2860 y la 10313, que en la vieja denominación 
judicial llevaba el número 3902, y efectivamente, como decía el anónimo, 
la carátula era “Drin según denuncia”. Acompañan además fotocopias del 
libro de movimientos del juzgado, y como si esto fuera poco, algún 
pelotudo se había olvidado de destruir los cassettes con las grabaciones 
de inteligencia realizadas por la justicia en su momento.

Prada nos aclaro que enviaba dos cassettes, pero que tenía conocimiento 
de que en la bóveda del Tribunal Nº 2 había 60 cassettes más. Obviamente 
de haberse pedido todos estos materiales de inteligencia, estaríamos en 
una especie de “Tangentópolis Argentina”, donde varios políticos 
prominentes de los 90 irían presos o tendrían que haber elegido el 
camino del suicidio como forma de dignificarse. Estos dos cassettes 
fueron remitidos por el Doctor Culotta al Departamento Narcotráfico de 
la Prefectura Naval Argentina, quien procedió al peritaje y desgrabación 
correspondiente.

Allí los narcos, con lenguaje encriptado, hablan entre sí y mencionan a 
Duhalde y a otros políticos de la Provincia de Buenos Aires, en 
reiteradas ocasiones, en particular en la vuelta 177 del peritaje, donde 
dos NN mencionan pedirle a Duhalde el robo de otra causa por 
narcotráfico. Sí, lo que escuchó, el robo de otra causa por narcotráfico.

En la misma jornada decidimos visitar al Doctor Jorge Ferro, 
Vicepresidente de la Cámara Federal de Mar del Plata, quien ratificó 
todo lo que veníamos investigando y que, junto con otros cuatro jueces 
más del Departamento Judicial de Mar del Plata, fueron en su momento 
testigos de identidad reservada en la causa de marras.

Cuando Culotta iba a procesar a Duhalde, porque tenía todos los 
elementos, fue relevado del cargo, reemplazándolo la Doctora Sandra 
Arroyo Salgado (esposa de mi querido amigo Alberto Nisman, fiscal 
especial de la Causa AMIA). La Doctora Arroyo Salgado durante 2 años, 
aproximadamente, se negó a sobreseer a Eduardo Duhalde.

Recién cuando ella pidió licencia por maternidad, un fiscal de apellido 
Passero (recuerde este apellido: Passero), pariente de quien fuera el 
Jefe de Policía de Duhalde, actuando como subrogante y desconociendo 
todas las pruebas que había en el expediente, decide sobreseer al bañero 
y ex Presidente, vecino histórico de Lomas de Zamora.

Lo que sigue es historia conocida: Duhalde me querella por calumnias e 
injurias en el Juzgado de Servini de Cubría, y en la audiencia 
conciliatoria yo ratifico todos mis dichos, con la clara intención de 
transformar el juicio civil contra Luis D’ Elía en nuestro Nuremberg 
contra la droga y Eduardo Alberto Duhalde. De Narváez es el candidato de 
Duhalde, el pueblo de la Provincia de Buenos Aires debe saber que De 
Narváez es el mascarón de proa de Duhalde.

Cuando hoy vemos la provincia asolada por el narcotráfico y a miles de 
jóvenes destruidos por la droga, por el paco; cuando constatamos los 
triángulos mafiosos compuestos por la política, la policía y la 
justicia, de las cuales no podemos desembarazarnos, debemos tener bien 
claro este nombre, en un país propenso a la amnesia y a la anestesia: 
Eduardo Alberto Duhalde.

Posdata: De Narváez es igual a Duhalde. Con no olvidar, suficiente. Esta 
investigación provocó que balearan mi casa dos veces. La última vez, 
cinco balazos de calibre 45 en el portón de mi casa a la altura de la 
cintura.

http://blogs.clarin.com/luisd-elia/posts
Radio Online: www.am740.com.ar/
“A Boca de Jarro” se emite por la AM 740 Radio Cooperativa, de Lunes a 
Viernes de 22.30 a 24 horas. Conduce Leonardo Cofré con la colaboración 
especial del profesor Luis D´Elía.



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