[R-P] Beijing y los apátridas

Néstor Gorojovsky nmgoro en gmail.com
Mie Sep 3 10:40:39 MDT 2008


[Otra historia que se repite...

Quién no recuerda lo que sucedió con los grandes valores y talentos
deportivos surgidos entre 1945 y 1955? Y la historia de Gatica? Y...?]

Gentileza de Mario Pereira

>
> Nota: Los que han criticado la actuación de los deportistas
> venezolanos, en especial los medios privados que se alegraban
> cuando un deportista no alcanzaban una medalla, parecieran ignorar
> que la delegación que fue a Beijing no fue elegida a dedo, sino que fue
> el resultado de haber logrado, en competencias internacionales, el
> derecho a participar de las olimpiadas. Nunca mencionaron la
> importancia de que hubieran logrado ser, en el mundo, el 6º...ó 20 de
> su especialidad. mp

>
> Beijing y los apátridas
> Texto: Douglas Marín 27.08.08
>
>
> La masiva representación venezolana en las Olimpíadas de Beijing y
> su magra cosecha de galardones, es la válvula de desahogo actual
> para los irracionales opositores del Gobierno, quienes ven en cada
> derrota de los nuestros, una victoria sobre el presidente Chávez.
> Carentes de ideas novedosas, como no sea la de disfrazar sus
> decadentes conceptos de adecos y copeyanos bajo nuevas siglas
> partidistas, los líderes opositores y sus fanáticos, sólo se manifiestan
> cuando reaccionan ante las iniciativas oficiales en cualquier ámbito de
> acción.
>
> Por eso apuestan en cada lance al fracaso de nuestra delegación
> olímpica, simplemente porque en cualquier rostro triunfante de los
> atletas verían reflejada la imagen satisfecha del Presidente que los
> apoya. El país no cuenta, tampoco el contendor, sólo importa que
> pierdan los de aquí porque se trata de la "delegación de turistas que
> mandó Chávez para China".

> No se puede esperar otra cosa del sector de la población que se
> amarga día tras día con Globovisión y la prensa derechista, así que
> muy lejos estamos de demandarles respeto frente a jóvenes que a
> fuerza de sacrificios e interminables horas de entrenamiento, lograron
> su cupo a la cita olímpica. Ante las reacciones de pública alegría y
> burlas por la derrota de Alfonso Blanco y Héctor Manzanilla, y el
> orgullo que manifiestan por las ocho medallas de oro de un nadador
> gringo o los logros de los españoles, uno se pregunta que hacen
> todavía viviendo en este país de sudacas mestizos, cuando
> su lugar debe ser Miami o Madrid.
>
> Independientemente de los resultados y al margen de una promoción
> exagerada de nuestros deportistas de alta competencia, que generó
> expectativas mayores que las posibilidades reales en cada disciplina,
> la política gubernamental en la materia parece correcta.
>
> Se brinda apoyo sostenido a los atletas no sólo en materia
> económica (lo cual jamás hicieron los gobiernos del pasado), sino
> también en la inversión de los recursos necesarios para que mejoren
> su desempeño técnico y compitan internacionalmente, al tiempo que
> se amplía la búsqueda de nuevos talentos para conformar el relevo.
>
> Si bien habrá que analizar caso por caso, y en particular en aquellas
> especialidades donde teníamos mayores esperanzas, quienes nos
> sentimos contentos de ser venezolanos, estamos seguros de que los
> nuestros dieron lo mejor de si mismos para buscar la victoria, y que
> habrá nuevas oportunidades, particularmente para aquellos que siendo
> muy jóvenes acaban de concluir su primera experiencia olímpica.
>
> Profesor UCV
>
> ----------
>
> Venezuela y las olimpíadas
> Texto: Juan E. Romero
>
>
> Las recientes olimpíadas celebradas en China son una muestra de las
> enormes contradicciones que se generan en el proceso socio político
> venezolano. La controversia ha sido el signo característico de la
> gestión del presidente Hugo Chávez, entre otras cosas por establecer
> un nuevo marco interpretativo de la acción colectiva, construida sobre
> el planteamiento que enormes sectores excluidos de la sociedad
> pudieran estar articulados dentro de la dinámica socio histórica.
> >
> Esa incorporación ha generado resistencias, basadas en el hecho que
> el propio presidente ha favorecido a los estratos D y E, que son
> mayoritarios en la actualidad, desplazando como sujetos de las
> políticas públicas a los estratos B y C, con ello se ha ganado su
> resistencia y oposición. Un caso evidente es lo sucedido con la
> selección olímpica de Venezuela, que a pesar de duplicar el número
> de atletas en competición fue objeto de un ataque despiadado por
> parte de algunos medios de comunicación social. Los alegatos para
> tal ataque son diversos.
>
> Por una parte, se señaló que estaban mal preparados; por la otra, que
> la incidencia de los entrenadores cubanos y los acuerdos de
> cooperación deportiva son insuficientes y la última, está ligada a una
> especie de alegría subyacente por el fracaso. Fuera de la veracidad o
> no de estos alegatos, debe reconocerse que la elevación de la
> capacidad competitiva de los atletas venezolanos quedó evidenciada,
> no sólo por el resultado matemático de aumentar el número de
> representantes, también por el hecho que muchos de ellos figuran en
> los más altos puestos de la clasificación mundial en sus respectivas disciplinas.
>
> Esta figuración es el resultado de una política de incremento de la
> inversión en deportes, de popularización y conformación de una red de
> entrenamiento que ha facilitado la extensión del deporte por toda la
> geografía nacional. Sin embargo, en este punto debemos señalar que
> el Estado ha tenido la enorme falla de no resaltar suficientemente esa
> circunstancia, por otro lado era lógico que el Ministerio del Poder
> Popular para la Información hiciera eco del aumentó en la cifra de
> competidores y lo mostrara como un logro de gestión; no obstante, el
> fallo consiste en la creación de una expectativa muy grande que fue
> acompañada por una agresiva campaña publicitaria.
>
> Ese acompañamiento no es criticable, lo criticable es no haber sido
> igual de extensivo en dejar claro las dificultades que significa acudir a
> una olimpíada donde acuden los mejores atletas, en representación
> de sus respectivos países, muchos de ellos con una enorme tradición
> deportiva y experiencia en entrenamiento que supera, sin lugar a
> dudas la nuestra.

> El Gobierno Nacional, debió ser más enfático en las dificultades que
> representaba cumplir con el lema propagandístico "oro a la revolución
> deportiva", que se traducía no en el hecho inmediato de aumentar el
> caudal de medallas, sino en el reconocimiento al esfuerzo realizado
> por los atletas para alcanzar las marcas mínimas clasificatorias. Es
> loable la dedicación de nuestros atletas, muestra de ello ha sido su
> clasificación, pero de ahí a aumentar significativamente el número de
> medallas queda un largo trecho, que sin duda ha comenzado a
> recorrerse, pero el clima de confrontación ha sido especialmente duro
> con nuestros atletas desmeritando —por cuestión de oposición
> política— su esfuerzo. Insisto, en parte es responsabilidad del
> Gobierno, que en su afán de mostrar lo que indiscutiblemente es un
> logro, creó demasiadas expectativas que colocaron en una situación
> muy comprometida a nuestros atletas, exponiéndolos a la
> inclemencia y al odio manifestado a través de ciertos articulistas o ex
> dirigentes deportivos.
>
> Se trata de entender, que ese aumento de atletas es una primera
> etapa —muy larga en su recorrido— para disfrutar de las mieles del
> éxito que ya disfrutan otros países en Latinoamérica con potencial
> deportivo, tal es el caso de Jamaica, Brasil o Argentina. No obstante,
> es sin duda un buen comienzo el que la estructura organizativa del
> Estado se haya visto impulsada por una mayor inversión, que sigue
> siendo insuficiente pero es una diferencia importante con lo
> estructurado antes.
>
> Queda por seguir adelantando el fortalecimiento de esa red de
> entrenadores, la extensión de la actividad deportiva a cada espacio
> del territorio y más importante aun el establecimiento de una red de
> captación de talentos deportivos, que sirva para mejorar la calidad de
> vida y la propia autoestima de los venezolanos. No puedo dejar de
> comentar mi indignación por el escaso sentido venezolanista
> expresado por los principales medios de comunicación, que
> parecieron alegrarse ante el "no cumplimiento" de la meta, imagino
> que pensaron que de lograrlo el Gobierno Nacional hubiese tenido un
> efecto publicitario difícil de aceptar por ellos. No hay duda que las
> expectativas y esperanzas están cifradas en nuestros atletas para un
> futuro próximo.
>
> Historiador / Profesorjuane1208 en gmail.com
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Néstor Gorojovsky
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