[R-P] [E. Basualdo] [2 de 3] Tierra, oligarquía, tecnología y distribución del ingreso.
Néstor Gorojovsky
nmgoro en gmail.com
Mar Sep 2 02:59:11 MDT 2008
[parte 2 de 3]
Gentileza de Mirta Muragua
Lo mismo ocurre, para finalizar el correspondiente tema, con el
contratismo. Cuanta mayor superficie yo tengo trabajada, mayor
capacidad de negociación tendré con los contratistas. Y esto implica
descuentos en los costos. El INTA en la zona de Pergamino (núcleo
sojero y maicero del norte de la Provincia de Buenos Aires) calculó
las diferenciales del costo de siembra para mediados de los `90. Hay
muy pocos estudios sobre economías de escala en este sentido en el
agro pampeano, por eso este es tan interesante. En el se ve que el
diferencial del costo de la siembra entre un campo de 500 hectáreas y
otro de 3.000 hectáreas, con una combinación estándar de la zona
agrícola del norte, asciende a más del 50 % por hectárea, utilizando
contratistas y trabajando la tierra mediante esa forma.
Entonces mi conclusión, que me parece muy importante tener en cuenta
en la actualidad, es que efectivamente todas las transformaciones en
el agro pampeano han exacerbado las economías de escala, y digo
exacerbado porque ya existían, pero han aumentado las diferenciales de
los grandes productores respecto de los pequeños y medianos, y este me
parece que es un elemento importante a tener en cuenta cuando se
evalúa el significado y el contenido del conflicto Gobierno-Campo.
En este contexto quiero hacer un breve comentario y mostrar algunas
evidencias acerca de la vigencia de la gran propiedad en el agro
pampeano, y nada más adecuado que estar acá, porque lo voy a hacer a
través de la situación en la Provincia que constituye el núcleo
central de la región pampeana, que es la Provincia de Buenos Aires. Si
uno mira la distribución de la propiedad de la tierra hasta mediados
de los años 90, según estratos de superficie, dentro de lo que se
considera tradicionalmente la cúpula de propietarios en la Provincia
de Buenos Aires, veremos que aquellos propietarios que tienen 2500 o
más hectáreas, y son más o menos 1300, poseen 8,8 millones de
hectáreas. Esto es lo que muestra el censo de 1988, que revela una
superficie agropecuaria de 27,3 milllones de hectáreas, lo que
representaría más o menos el 32-33 % de la superficie total, que
tienen estos 1300 propietarios. Sus propiedades tienen un tamaño medio
de 6.700 hectáreas. Una característica mayoritaria, dentro de estos
propietarios, es la extensión de la tierra. Aquellos tienen 7.500 o
más hectáreas. Los que tiene más de 20 mil hectáreas son sólo 53
propietarios. Yo quiero superar ese nivel de abstracción y abrir esos
53 apellidos y ver de quiénes estamos hablando. Estos no son los
únicos grandes, pero expresan el contenido social concentrador del
gran propietario de en la zona pampeana.
Esos 53 propietarios tienen aproximadamente 2,4 millones de hectáreas,
es decir que tienen más del 8 % de la superficie agropecuaria
provincial, y tienen un promedio, por propietario, en tamaño medio, de
44 mil hectáreas y ahí están representadas distintas fracciones del
capital agrario que son captadas por distintas formas de propiedad. Lo
que son los grupos económicos es la fracción diversificada de la
oligarquía, diversificada desde principios del Siglo XX, (Tornquist,
Loma Negra, Ingenio Ledesma, etc). Son fracciones de capital de la
oligarquía que diversificó su renta y se incorporó a la industria.
Muchos de ellos eran fuertes industriales, como la cementera Loma
Negra, ahora de capitales brasileños (Camargo Correa), lo que abre y
cierra un círculo. Ahora vamos a volver sobre ese tema.
Esta fracción es la que condujo, desde mi punto de vista, al conjunto
de la oligarquía a partir de la industrialización en Argentina y tiene
una inserción típica de los grupos económicos en otros sectores,
porque son los más grandes de esa cúpula, de esos propietarios de más
de 20 mil hectáreas, su promedio está arriba de las 70 mil has, cuando
el promedio de esos 53 propietarios con 20 mil o más está en 44 mil.
(y recordemos que los propietarios más concentrados tienen el 17 % de
la superficie total de las tierras cultivadas). El núcleo central de
los propietarios de más de 20 mil hectáreas son distintas ramas de la
familias tradicionales agropecuarias, que son las fundadoras del
estado moderno argentino. Si ustedes miran hay, incluso, apellidos
repetidos: Züberbühler, Álzaga, Anchorena. Unzué, Bemberg. Son grupos
sociales que están controlados por ramas familiares que se
desprendieron del tronco original.
Con esto quiero decir que, efectivamente, la oligarquía agropecuaria
pampeana no tiene la superficie que tuvo en las primeras décadas del
siglo. No controla semejante superficie. Porque entre los años '20 y
la actualidad median los dos primeros gobiernos peronistas que fueron
las etapas de mayor desconcentración de la propiedad agraria. No
porque haya habido reforma agraria en la Argentina, sino por el
tratamiento que le dio el peronismo al problema social más importante
de la Argentina en esa época, equivalente a lo que fue en la década de
los `90 la desocupación, que era el arrendatario, el arrendatario
explotado por la oligarquía agropecuaria, y era un núcleo central del
comportamiento del modelo agro exportador. El congelamiento de los
arrendamientos, los créditos para la compra de tierras por parte de
los arrendatarios y otras medidas produjeron una desconcentración de
la propiedad de la tierra muy significativa, sobre todo en tres
provincias: Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe. El marcado antiperonismo
que se observa en las poblaciones rurales de esas tres provincias
tiene ese origen, un origen de clase.
Pero quiero ir un poquito más allá de eso. Acá tenemos las familias,
este es el núcleo central, esos sectores de la oligarquía
evidentemente, o únicamente, o principalmente agropecuarios, y
quisiera analizar un caso, para ver de qué estamos hablando, de qué
tipo de propietarios, y por qué se llaman grupos de sociedades o
grupos económicos, porque en realidad son un conjunto de sociedades,
muchas veces combinados con otras formas de propiedad del sector
agropecuario. El condominio por ejemplo. El condominio es la forma más
importante de propiedad en la Provincia de Buenos Aires, porque tiene
que ver con la herencia, y la herencia corta todos los sectores
sociales sean grandes, pequeños o medianos. Toda herencia que no ha
sido prevista previamente mediante la conformación de una sociedad
termina en un condominio entre los herederos.
Pero en este caso es una familia alemana, los Facht, que se radicaron
a principios del siglo XX y es el único integrante de la cúpula de más
de 20 mil has que es extranjero. Una curiosidad. Eso mientras duró el
Registro de Inversiones Extranjeras, registrado como capital
extranjero, porque como ustedes recordarán la dictadura disolvió el
RIE en Argentina. Los Facht es un grupo económico que controla 13
sociedades agropecuarias. Ahí tenemos el cruce de accionistas y
directores, entre personas y sociedades. No me puedo detener mucho a
explicarlo pero son las dos formas fundamentales de determinar los
grupos de sociedades: cruzando los accionistas y/o cruzando los
directores. Lo que vemos es que el grupo, que tiene trece sociedades y
23 mil hectáreas en la Provincia de Buenos Aires (…) y el núcleo
central está en Coronel Suárez, es la rica zona agrícola del sur,
donde tiene 15 mil hectáreas, y después la zona de cría, al norte de
la provincia, tiene casi 8 mil hectáreas más. Lo que vemos es que 6
sociedades de las 13 tienen tierras en la Provincia de Buenos Aires y
entonces uno dice qué pasa con las otras tierras, y pasa que las otras
tierras las tiene en otras provincias.
A mí me toco comentar un trabajo sobre la región precordillerana de
Neuquén, en un seminario hace algunos años, donde aparecía la lista de
los grandes propietarios en esa zona precordillerana, que es zona de
cría, la zona ganadera de Neuquén, y en esa lista aparecía por ejemplo
Bemberg, que es uno de los grandes propietarios en la Provincia de
Buenos Aires. Pero otro que aparecía, además de la familia de la mujer
de Pinochet, que cría ganado en la zona precordillerana de Neuquén y
hace invernada en Chile, es decir cruza la cordillera, eran los Facht,
que tienen allí 50 mil hectáreas, y hacen un circuito, para mi hasta
ese momento desconocido. Uno conoce diferentes circuitos ganaderos de
crías e invernadas, entre Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires, pero no de
Neuquén-Buenos Aires, porque hacía cría en la zona precordillerana de
Neuquén e invernada en la Provincia de Buenos Aires.
¿Por qué traigo a colación y me detengo un poco en esta cuestión?
Porque el gran propietario bonaerense, en general, es un gran
propietario a nivel nacional. Esto es un rasgo importante a tener en
cuenta. Hay oligarquías provinciales y grandes propietarios en las
provincias más importantes de la pampa húmeda que son solamente
provinciales, los nacionales siempre están en la Provincia de Buenos
Aires, también, pero no únicamente. Tenemos a Bemberg que está entre
los 10 propietarios más grandes de tierras en Misiones; Pérez Companc
gran propietario en Entre Ríos; Werthein gran propietario de Santa Fe,
además de la Provincia de Buenos Aires, etc…
Quisiera decir dos palabras finales sobre esto. Hay un gran cambio en
los años 90 en una estructura que estuve comentando de los de arriba
de 20 mil has, que creo que es importante de tener en cuenta en el
conflicto actual. La oligarquía pampeana tenía esa fracción que la
conducía durante la industrialización, era muy importante en la
industria. Combinaba agro e industria. Bueno, como ustedes saben hay
grandes transformaciones a nivel estructural en Argentina en la década
del `90, la primera y más importante (y más importante de la historia
de Argentina, por lo menos de la Argentina moderna) son las
privatizaciones, y la segunda es lo que se llama la extranjerización
de la economía argentina, y sobre todo de la industria argentina.
No me voy a detener mucho en esto pero, si me permiten, quisiera
caracterizarla. El vendedor más importante de empresas industriales
durante esa etapa son los grupos económicos, es la fracción
diversificada de la oligarquía. Pérez Companc, de acuerdo con lo que
vimos ahí, vende sus industrias y su banco pero sólo vende parte de
sus tierras; Bunge y Born liquida su complejo industrial, muy
importante en Argentina, pero no liquida sus tierras; Bemberg liquida,
vende al capital extranjero la cervecería Quilmes y su complejo
industrial, pero no vende sus tierras. El único de esta fracción que
vendió una cantidad considerable, sobre todo en la Provincia de Buenos
Aires, de sus tierras es Pérez Companc. Y bueno, ¿qué ocurre? Ocurre
que la oligarquía agropecuaria tiene hoy su base de sustentación, no
exclusiva pero si más importante, en el agro pampeano y se está
desplegando con toda su fuerza otra vez en el agro, replegando sobre
el agro, porque vendió sus empresas industriales y fugó esos capitales
al exterior.
Es decir, esa fracción diversificada hoy es mucho más financiera y
agropecuaria que industrial y agropecuaria, y por ello perdió la
posibilidad de condicionar, como lo hizo a lo largo de todas las
décadas de la sustitución de importaciones industriales, el
funcionamiento del Estado, y esto yo creo que es una cuestión muy
relevante a tener en cuenta, que juega en este conflicto del agro, es
decir la conformación de expresiones políticas afines y permisivas con
el agro pampeano.
Voy a terminar con lo que mencionaba al principio acerca de los pooles
de siembra. Si uno revé las caracterizaciones que surgieron de las
entidades de los sectores involucrados en la crisis, incluso del
Gobierno, va a encontrar que el sujeto dinámico, que se apodera de las
rentas que le corresponden a los productores son los pooles de siembra
y los fondos de inversión. Aludiendo a los pooles de siembra y los
fondos de inversión como capitales, generalmente financieros, que se
introducen en la producción agropecuaria mediante el arrendamiento de
tierras, arrendamiento de muchos miles de has, a semejanza de los
grandes propietarios pampeanos, buscando dónde está el punto mínimo de
costo por has, es decir el óptimo de economías de escala. Estos son
los sectores que están reemplazando a los verdaderos productores, que
son los pequeños y medianos, porque en toda esta historia los grandes
no aparecen, es como si se hubiera diluido la oligarquía agropecuaria
pampeana.
Entonces es muy interesante ver, me parece, qué estamos diciendo
cuando se habla de los pooles de siembra, cómo ha evolucionado el
arrendamiento, si es cierto que la propiedad ha perdido incidencia
como un factor fundamental en la producción agropecuaria pampeana y
por suerte tenemos los instrumentos para hacerlo. Porque esta el censo
de 1988, que uno dice es lejano, efectivamente, y lo vamos a tomar
como punto inicial, pero esta el censo de 2002, y el censo del 2002
tiene la virtud de que se hizo en plena expansión sojera, en pleno
desarrollo de la etapa actual del agro pampeano. Quisiera recordar
además que el 2002 no es un año de crisis para el agro pampeano, lo es
para la economía argentina histórica, el agro siguió evolucionando a
tasas muy importantes en su expansión de la producción.
Entonces en este cuadro están comparados ambos censos, tenemos 1988,
2002, está en millones de has y porcentaje. En el punto 1 lo que
tenemos son las tierras trabajadas por los propietarios, en el 88 era
prácticamente el 90 % de la superficie de la región pampeana (las
provincias están en la parte inferior del cuadro: Buenos Aires, La
Pampa, Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos), en el 2002 el 86 % de la
tierra es trabajada por propietarios. Esto significa que fuera de los
propietarios, las tierras trabajadas por no propietarios era del 10%
ahora es del 13,5%, y los arrendamientos realizados por agentes
económicos no vinculados a la propiedad, a los propietarios
agropecuarios, era del 8%. Si uno presenta esto como estudio de caso,
uno dice, bueno dejemos de lado los arrendamientos de los no
propietarios porque realmente tienen una escasísima significación, es
el 8% de la tierra el arrendamiento, hay otras formas con lo cual se
llega al 15%.
Lo que sí es cierto es que la composición, esa estabilidad que muestra
el propietario como eje fundamental de la producción agropecuaria
sectorial, 90 % de la tierra en el `88 y 86% en 2002, esa estabilidad
encubre un cambio de composición. Si vemos los puntos 2 y 3 ahí están:
los propietarios que no toman tierra, es decir que trabajan
exclusivamente su propia tierra y que eran el 62% en el 88, van a ser
el 50,5% en 2002, hay una caída de 10 millones de has. Por otro lado
están los propietarios que toman tierra, que representaban el 27 % del
total y ahora representan aproximadamente el 36 % de la superficie
total, crecen hay un cambio de composición adentro del propietario
hoy, hay mucha más superficie que toman los propios propietarios, y la
principal forma de tomar tierras por parte de los propietarios, como
ustedes ven en el cuadro, es el arrendamiento.
¿Qué podemos sacar como primera conclusión de todo esto? Que
efectivamente los pooles de siembra existen, y existen los fondos de
inversión, pero son propietarios, no capitales financieros. Son los
propietarios los que están arrendando a otros propietarios, y esto ha
tenido un crecimiento muy importante.
Hay una hipótesis más, antes de terminar, uno podría decir puede ser
que quizás 8% no sea importante en el total, pero sea muy importante
en la toma de las grandes superficies arrendadas en la Provincia de
Buenos Aires. Entonces uno puede ver por el propio censo, y ustedes lo
pueden buscar en Internet, la distribución de estos arrendamientos
totales (propietarios y no propietarios), lo vemos en el otro cuadro,
de acuerdo al tamaño de la tierra arrendada. Hasta 500 has hay 5
millones de has arrendadas, 3,4 millones correspondes a propietarios y
1,6 millones a no propietarios, y así sucesivamente, de 500 a 1500,
hasta llegar a 10 000, lo que uno ve es la inversa de lo que podía
suponerse, de decir el 8% es poco y lo tienen pocos, por lo tanto son
grandes arrendatarios, a medida que aumenta el tamaño de la tierra
arrendada es más importante la tierra tomada por los propios
propietarios, por eso en el último tramo sobre 2,3 millones de has
arrendadas, lo que toman los propietarios son 2 millones de has, eso
es el 80 %, y los no propietarios toman 300 mil has, con lo cual me
parece que uno puede deducir dos cuestiones: primero que la propiedad
es fundamental y segundo que efectivamente aumentaron los
arrendamientos, aumentaron estos pooles de siembra informales, muy
importantes en los tramos inferiores de los que toman 500-1500, pero
que todos ellos están principalmente, fundamentalmente ligados a los
propietarios agropecuarios, que acá no hay un conflicto entre el agro
y el sector financiero, al sector financiero le podemos achacar muchas
cosas, pero no esta, que extrae renta porque hay alta rentabilidad en
el agro.
Y yo creo que ahí se abre una interrogante acerca de en qué consiste
esta alianza dentro del agro pampeano, y esta alianza consiste en la
gran propiedad que vimos anteriormente y en aquellos pequeños y
medianos propietarios que son arrendatarios de tierras, por eso es tan
importante para ellos que la derogación de la Resolución 125 sea
acompañada de una ley de arrendamientos, pero no porque proteja al
propietario, sino porque protege al arrendatario.
El carácter de la FAA desde este punto de vista ha cambiado
notablemente desde sus orígenes a la actualidad, porque el Grito de
Alcorta en el año '12, el que da lugar a la conformación de la FAA
tiempo después, se genera debido a la explotación de la oligarquía
agropecuaria a los arrendatarios pampeanos, a los pequeños y medianos
arrendatarios de esas tierras. Hoy el arrendamiento sigue siendo un
punto importante del agro pero el pequeño y mediano esta aliado a esa
oligarquía que antes enfrentó. Estamos hablando de un agro distinto
pero, sobre todo, de una representación de las entidades y
específicamente de la FAA muy diferente y sectorial. La FAA desde mi
punto de vista, en la actualidad, está expresando una de las
fracciones de los pequeños y medianos, que son los que arriendan. ¿Por
qué? Porque cuanto más puedan arrendar mayor margen bruto tienen por
la vigencia de las economías de escala, no cuenta solo para los
grandes terratenientes, también cuenta para los pequeños, porque no
van a llegar al óptimo que está entre la 30 mil y 40 mil hectáreas en
la zona pampeana, pero sí hay caída entre la 500 y la 1500, que es
donde está la mayor concentración de arrendamientos.
Esta me parece es la nueva alianza, que por supuesto creo que durante
el desarrollo del conflicto le ganó al Gobierno el sentido común en la
sociedad, le ganó la calle y le ganó la batalla parlamentaria con los
ingredientes que mencionaba al principio, y nadie que gana para donde
gana. Este conflicto -no porque se van a repetir las formas, pero si
porque se va reciclar este conflicto, esa es mi hipótesis- va a tomar
nuevas alternativas porque está en construcción y hay una vieja
aspiración de nuestra oligarquía que es liderar el frente social, cosa
que no pudo hacer en muchas décadas y por eso las dictaduras en
Argentina. Muchas Gracias.
Basualdo: Si alguien quiere hacer alguna pregunta o algún aporte está
abierta la posibilidad.
*Pregunta: ¿Qué pasa con las hectáreas no explotadas no hay un método
de que se puedan fiscalizar para…..
Basualdo: En la zona pampeana no hay hoy hectáreas no explotadas.
Desde el año 94 es al revés, hay una expansión de la frontera
agropecuaria. Una de las cuestiones, me parece, típicas de estas
últimas décadas en la producción agropecuaria, es que se expande la
frontera agrícola y agropecuaria, no sólo en términos físicos (el
Impenetrable en el Chaco convertido en zona ganadera), sino también
porque con esta tecnología de los híbridos, la siembra directa, la
producción agrícola pampeana le dan pelea a cultivos no pampeanos,
este es el fenómeno de la zona productora de algodón del Chaco y del
norte santafecino, en alguna medida, donde está siendo desplazado por
la soja. No es que hay hectáreas no utilizadas. De todas maneras si
uno mira el censo de 2002 y lo digo para la representatividad de esto
que estaba diciendo recién, las provincias pampeanas tienen el 70% del
stock ganadero y el 80% de la superficie plantada, así que estamos
hablando de expansiones marginales que no cambian el eje productivo de
la región pampeana. Pero no hay hectáreas sin utilizar en la zona
pampeana.
[sigue en parte 3 de 3]
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