[R-P] Los ruralizantes: cinco notas reveladoras en P. 12
Néstor Gorojovsky
nmgoro en gmail.com
Lun Oct 6 06:33:43 MDT 2008
Gentileza Alicia Ester
1) EL GOBIERNO ANUNCIARA SUBSIDIOS AL AGRO Y UN PLAN PARA EL SECTOR
Un arsenal de medidas sin prestar atención al lockout
La Casa Rosada cambia de estrategia frente al nuevo desafío agrario.
En lugar de confrontar con sus ideólogos, la Presidenta lanzará un
paquete integral de fomento a la producción. Incluye 530 millones en
subsidios, ayudas por la sequía y a los tambos y retenciones cero.
Por Roberto Navarro
El Gobierno anunciará un plan agropecuario para cuando termine la
nueva ronda del lockout del sector del campo privilegiado. Se trata de
un importante paquete de medidas que no se frenará pese al nuevo
desafío político de la mesa empresaria del sector. Cristina Fernández
de Kirchner quiere anunciarlo antes del término de la protesta, pero
aún se están evaluando los últimos detalles. PáginaI12 tuvo acceso
exclusivo a ese plan elaborado por la Secretaría de Agricultura.
El proyecto apunta, fundamentalmente, a incrementar la producción de
maíz y trigo, premiando con retenciones cero al excedente de un umbral
determinado de producción de esos dos granos. También podría incluir
una rebaja inmediata a las retenciones al trigo.
Se propone salir en ayuda de las zonas más afectadas por la sequía y
apoyar al sector lácteo, que viene golpeado por la caída de los
precios internacionales.
En concreto, el plan incluye medidas referidas a los aranceles para la
exportación de granos, 130 millones de pesos en subsidios para ganado
y trigo por las pérdidas sufridas a raíz de la sequía, 160 millones de
pesos en subsidios para alcanzar un precio de corte de la leche de 1
peso, 240 millones en subsidios para las economías regionales,
subsidios a la tasa de interés de los créditos del Banco Nación para
el sector, que llegan a tasa cero en el caso de los agricultores
familiares, y la conformación de una mesa de negociación para diseñar
una nueva política ganadera.
"Las medidas que anunciaremos están siendo analizadas desde hace más
de un mes y la dirigencia agropecuaria lo sabe, porque el secretario
de Agricultura, Carlos Cheppi, se lo dijo en la última reunión con la
Mesa de Enlace", señaló a PáginaI12 un importante colaborador de la
Presidenta.
En la Casa Rosada afirman que, dado el delicado panorama financiero
internacional, resulta imprescindible realizar un "análisis
responsable" del impacto fiscal de las medidas que se implementarán
para apoyar al sector.
Sumando el dinero que se les entregará a los afectados por la sequía,
más el subsidio anual para las economías regionales y anualizando el
subsidio a la leche, el Estado destinará a ese paquete unos 530
millones de pesos, sin incluir el monto por la eventual rebaja de
retenciones.
Con respecto a los derechos de exportación, la principal y casi
exclusiva razón por la que los productores volvieron a las rutas, el
Gobierno dice mantener la filosofía que impulsó la resolución 125:
asegurar la soberanía alimentaria.
Se le sumó el proyecto con el que llegó Cheppi a Agricultura: aumentar
la producción de granos, como vía para resolver el conflicto del
suministro de alimentos para el mercado interno y la exportación.
Es decir, que haya una producción suficientemente importante de maíz y
trigo –los dos granos que mayor incidencia tienen en la canasta básica
de alimentos– para que los productores puedan ganar dinero exportando
a precios internacionales y los argentinos puedan alimentarse a
precios que estén en línea con los salarios locales.
El Gobierno reconoce que los números del sector lechero son cada vez
más estrechos, pero discrepa con los dirigentes del sector en las
razones del problema.
Alfredo De Angeli asegura que el año que viene el país tendrá que
importar leche. Pero los datos de Agricultura reflejan una realidad
distinta. Este año se producirán 10,2 millones de litros de leche, de
los que se exportará el 25 por ciento.
"La verdad es que el mundo va camino a una recesión y ya se empezaron
a anular operaciones externas. El precio internacional está cayendo
bruscamente", señaló a PáginaI12 un importante funcionario de la
Secretaría de Agricultura.
Las empresas procesadoras y comercializadoras de lácteos quieren pagar
el precio internacional: 86 centavos por litro de leche.
Según afirman en esa dependencia, lo que quiere el campo es un
subsidio del Estado para ayudar a los tambos. "El Gobierno se lo va a
dar; la discusión es cuánto será el monto", completó la fuente de la
cartera agrícola.
Las principales medidas para el sector agropecuario que anunciará la
presidenta Cristina Fernández –posiblemente esta semana– son las
siguientes.
Retenciones
Carlos Cheppi llegó a su cargo con un proyecto elaborado en el INTA
denominado Base Productiva para el Desarrollo Sostenible Administrado.
En ese trabajo propone pasar de las actuales 94 millones de toneladas
de producción de granos a 148 millones de toneladas en 2015.
Los aumentos más importantes son para el maíz –de 20 a 45 millones de
toneladas– y para el trigo –de 15 a 23 millones de toneladas–.
Para incentivar ese aumento e ir bajando el promedio de las
retenciones a las exportaciones, Cheppi propuso a la Presidenta que si
la producción total de maíz del año próximo supera un umbral –aún no
decidido, pero que estará relacionado con las últimas cosechas–, el
excedente tenga arancel de exportación cero.
Lo mismo regirá para el trigo, pero en este caso ese umbral podría ser
más bajo, dado que la próxima cosecha será menor que la anterior
debido a la sequía.
Una vez superado el objetivo de producción nacional, cada productor
que haya comercializado más granos que en la campaña anterior (en el
caso del trigo se analiza el procedimiento) recibirá ese tratamiento
fiscal diferenciado. Obviamente, es un premio que recibirán sólo los
que operan en blanco.
A la vez, se sigue analizando la posibilidad de rebajar algunos puntos
el actual arancel de exportación de trigo, situado en 28 por ciento.
En el Poder Ejecutivo afirman que el conflicto lácteo "no tiene nada
que ver con los pactos de precios llevados adelante por el secretario
de Comercio Interior, Guillermo Moreno".
En la actualidad, las empresas lácteas les pagan a los tambos 94
centavos de peso por litro de leche. Pero con la caída de precios
internacionales comenzarán a pagarles 84 centavos.
La dirigencia agropecuaria pide que el Estado les complete un precio
de corte de 1,25 peso. En Agricultura afirman que ese valor es el que
necesita el tambo más ineficiente del país. Y que con un precio de un
peso se cubre el costo y una ganancia razonable de la mayoría de los
establecimientos lecheros del país.
"El resto será tratado con políticas especiales", señalaron a este
diario técnicos de la cartera agrícola.
Por eso Fernández de Kirchner anunciará que el Estado subsidiará los
16 centavos de diferencia entre los 84 centavos de peso que pagan las
procesadoras lácteas y el precio de corte de 1 peso que dispuso el
Gobierno.
El costo fiscal anual estimado de esta medida es de 160 millones de pesos.
Sequía
En Agricultura aseguran que en algunas zonas del país la sequía tiene
características "catastróficas".
Pero, a la vez, señalan que la Mesa de Enlace aprovechó la situación
de los productores afectados para reclamar subsidios para todo el
país.
Según un mapeo realizado por el INTA, antes de las lluvias de la
semana pasada, las zonas que necesitan un aporte del Estado por
pérdidas en trigo y ganado son Chaco, el norte de Santa Fe y el este
de Santiago del Estero. Los subsidios serán manejados a través de las
provincias y los municipios. El total de los fondos que destinará el
Estado rondará los 130 millones de pesos.
Economías regionales
La mayor parte de las producciones regionales pagan para exportar un
arancel externo del 5 por ciento. El reclamo de la dirigencia
empresaria agropecuaria es que se elimine esa retención. En el
Ejecutivo piensan que de esa manera sólo se beneficiarían los
exportadores, que son unas pocas firmas.
La decisión entonces fue generar un fondo de subsidios para todos los
productores de las economías regionales por un monto igual al total de
lo recaudado por ese 5 por ciento de retenciones. También en este caso
los subsidios serán administrados por las provincias y los municipios.
El costo fiscal de esa medida será de 240 millones de pesos.
Créditos
El Banco Nación otorga créditos para pymes a cinco años de plazo al 12
por ciento anual. La Presidenta anunciará un subsidio de la Secretaría
de Agricultura para bajar los costos de los créditos para el sector
agropecuario.
El subsidio general para todas las pymes del sector será del 50 por
ciento de la tasa.
Así, el interés será del 6 por ciento anual.
Para las pequeñas y medianas explotaciones de noreste y noroeste
argentino el subsidio será del 75 por ciento de la tasa. Es decir que
el interés que pagarán por sus créditos será de sólo el 3 por ciento
anual. Para las pequeñas explotaciones, la nueva Subsecretaría de
Agricultura Familiar subsidiará el ciento por ciento de la tasa. Es
decir que esas familias que trabajan sus pequeños campos tendrán
créditos a cinco años en pesos a tasa cero.
Ganadería
En la Casa Rosada consideran que se trata de un sector con grandes
posibilidades, pero que, en el presente, resulta el más complicado de
reordenar. Por eso pretenden armar una mesa de negociación con fuerte
peso político. Están sondeando a los gobernadores para poner en
funcionamiento el Consejo Federal Agrícola, conformado por los
secretarios de Agricultura del país, para que la negociación con el
sector se lleve a cabo en ese ámbito.
http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-112829-2008-10-05.html
2) Volvé 125, te perdonamos
Por Horacio Verbitsky
Parte del problema que enfrentan las cámaras patronales para explicar
a la sociedad las razones de su nueva agresión es que los productores
de cereales estarían en mucha mejor situación si la Mesa de Enlace y
sus aliados hubieran fracasado el 18 de julio y estuviera vigente la
resolución 125 con las modificaciones que le había introducido la
Cámara de Diputados.
La ventaja sería mayor para los productores más pequeños, de las zonas
extrapampeanas. Sólo los mayores productores de soja hubieran sufrido
una leve merma de ingresos, lo cual además ratifica la eficiencia de
la 125 para contener la expansión sojera. Economistas de instituciones
privadas que estudiaron estos números los hicieron llegar al gobierno
que, sin embargo, prefirió no difundirlos para no dar pretextos a la
escalada de agresión que plantean las cámaras patronales.
El proyecto votado por los diputados establecía compensaciones
diferenciales por niveles de producción y distancia de los puertos.
Hasta 1500 toneladas anuales de soja o girasol, las primeras 750
toneladas no hubieran tenido aumento y sus retenciones hubieran
quedado en el 35 por ciento. Los productores de hasta 750 toneladas no
hubieran tenido cambios en sus retenciones.
Para quienes produjeran y comercializaran no más de 300 toneladas
anuales la compensación hubiera implicado una reducción de la
alícuota, al 30 por ciento.
Pero además se hubieran pagado reintegros por el transporte de hasta
750 toneladas de soja y girasol, desde las regiones extra-pampeanas y
una serie de departamentos de las provincias de Santa Fe, Córdoba y
Buenos Aires.
El cotejo entre esta solución derrotada el 17 de julio y la situación
actual se hizo mediante supuestos muy conservadores:
1. Un productor que no es dueño de la maquinaria agrícola y debe pagar
los servicios de labranza y cosecha hasta un 20 por ciento por encima
de los costos del contratista.
2. Un rinde efectivo máximo al momento de la cosecha de las zonas más
productivas (como el norte de Buenos Aires y el sur de Santa Fe para
la soja) igual al esperado al momento de la siembra y al de varias
campañas anteriores (menos de 34 quintales en las zonas pampeanas).
3. Se toman todos los costos del productor a su valor de reposición y
no al costo real que pagó en la siembra o durante la producción. Esto
sobreestima, entre otros, los costos de semilla y labranza.
4. También se subestiman los ingresos al suponer que el productor
sojero no combina cultivos cuando en realidad en las regiones núcleo
se alternan los cultivos.
5. Se excluyen del reintegro por flete los departamentos de la región
pampeana que hubieran sido alcanzados por el beneficio.
Proyectando todas estas variables la conclusión es que con los precios
internacionales del miércoles 1 de octubre los productores de trigo y
maíz hubieran pagado retenciones más bajas y obtenido mayores
beneficios, mientras los de girasol y soja hubieran debido pagar
retenciones apenas superiores a las vigentes (35,5 y 36,2 por ciento
en lugar del actual 35 por ciento).
En la zona núcleo, con la resolución 125 los grandes productores de
trigo hubieran obtenido un margen bruto 16 por ciento más alto,
ventaja que se hubiera elevado al 22 por ciento para los pequeños. La
diferencia hubiera sido mayor aún con el maíz en el norte de Buenos
Aires y sur de Santa Fe: 38 por ciento para los grandes productores y
62 por ciento para los pequeños.
En el caso de la soja los grandes productores hubieran tenido menores
márgenes brutos: 5 por ciento en el norte de Buenos Aires y sur de
Santa Fe, 6 por ciento en Santiago del Estero y 10 por ciento en
Salta.
Distinta hubiera sido la situación para los productores de soja de
hasta 750 toneladas anuales: los del norte de Buenos Aires y sur de
Santa Fe hubieran obtenido márgenes brutos 3 por ciento menores, pero
los de Santiago del Estero hubieran incrementado sus beneficios en un
33 por ciento y los de Salta en un 80 por ciento. Los de hasta 300
toneladas anuales hubieran mejorado sus márgenes brutos en un 8 por
ciento, los santiagueños un 55 por ciento y los salteños un 110 por
ciento.
Sólo hubieran tenido retrocesos significativos los productores de soja
de hasta 1500 toneladas, con detrimentos en sus márgenes brutos del 4
por ciento en el norte de Buenos Aires y sur de Santa Fe, 30 por
ciento en Santiago del Estero y 32 por ciento en Salta. Esto indica
que la resolución 125 y las modificaciones que se le introdujeron en
la Cámara de Diputados no era perfecta y que en algunos casos muy
acotados hubiera disminuido la rentabilidad empresarial.
Pero también queda claro que la situación general hubiera sido mucho
mejor. Sólo la puja de poder, que resplandece en cada frase de
Biolcati, De Angeli, Mario Llambías y Eduardo Buzzi explica porque
vuelven a la intemperie en vez de seguir las negociaciones para
perfeccionar un instrumento más válido que la cerrada negación con la
que condujeron a punto muerto.
Por eso los miembros de la Mesa de Enlace dejan sus sillas vacías en
los foros semanales que convoca para ajustar los mecanismos la ONCCA:
Verde, sobre cereales, Rojo, de carnes, y Blanco, de lácteos.
Tampoco respondieron a la invitación del presidente de la Comisión de
Agricultura de la Cámara de Diputados, Alberto Cantero, para opinar
sobre más de una docena de proyectos que les conciernen. Van por todo
y no quieren dialogar.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/112828-35721-2008-10-05.html
3) TRANSFERENCIAS DEL ABORRECIDO ESTADO A BIOLCATI
La vaca atada
El líder de la nueva agresión de las cámaras patronales agropecuarias,
Hugo Biolcati, es uno de los grandes beneficiarios del régimen de
compensaciones establecido en 2007. Desde entonces, el poderoso
tambero ha percibido 750 mil pesos. Las transferencias no se
interrumpieron ni siquiera cuando fue a cacerolear a la quinta de
Olivos. Se entiende mejor por qué se ofusca cuando le preguntan por
los números de su actividad.
Por Horacio Verbitsky
El presidente de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati, es uno de los
principales perceptores de subsidios estatales, dentro del régimen de
compensaciones a los productores agropecuarios.
Biolcati es propietario de grandes tambos, junto con sus hermanos y
sus hijos. Sus tambos El Broquel y Estancias La Dorita han recibido
750 mil pesos de compensaciones desde que se puso en práctica este
sistema en 2007. Esos tambos están entre los principales proveedores
de la transnacional suiza Nestlé en todo el mundo. Así se comprende
mejor la hostilidad de uno de los promotores de la politización de un
reclamo sectorial cuando se le pregunta por los números de su
explotación.
Biolcati sucedió en la Rural a Luciano Miguens, de quien había sido
vicepresidente durante tres períodos de dos años. Ese lapso coincidió
con los seis años de mayor rentabilidad del sector agropecuario.
Antes, Biolcati había dirigido las entidades representativas de los
tamberos. Fue uno de los impulsores de las medidas de fuerza
reiniciadas el viernes por las cuatro cámaras patronales
agropecuarias.
Es uno de los dirigentes más inclinados a relegar las demandas
sectoriales por ataques personales contra los funcionarios del Poder
Ejecutivo, desde la presidente CFK hasta el responsable de la oficina
de control del comercio agropecuario, Ricardo Echegaray. Tiene una
notable sintonía personal con el reelecto jefe de la Federación
Agraria, Eduardo Buzzi, de quien valora el ardor con el que defiende
los intereses de los grandes productores. Esta semana Buzzi recibió un
diploma de honor de la Fundación Konex en su concurso para elegir al
mejor dirigente empresario.
A pesar de la cacerola
El tambo El Broquel recibió 178 mil pesos en 2007 y 124 mil en lo que
va de 2008, con un total de 302 mil. Los pagos a Estancias La Dorita
fueron de 278 mil pesos en 2007 y de 167 mil este año, con un total de
445 mil pesos.
Una comprobación llamativa es que en pleno conflicto por las
retenciones móviles, entre marzo y julio de este año, el Estado
nacional no interrumpió el otorgamiento de compensaciones a los tambos
de Biolcati.
En marzo, cuando comenzaron los cortes de rutas y el desabastecimiento
de productos alimenticios a las grandes ciudades, se le otorgaron
compensaciones por 56.000 pesos. En junio, Biolcati fue parte de una
manifestación que golpeó cacerolas a las puertas de la residencia
presidencial de Olivos.
En un comentario posterior al episodio, Biolcati contó que la
presidente le dijo "en un tono muy amable" que lo recibiría cuando él
quisiera y le indicó que tocara el timbre por la entrada de la calle
Villate, "pero venga sin cacerola". Dijo que le pareció gracioso y lo
tomó a bien. No es para menos: ese mes la Oncca asignó a sus
establecimientos compensaciones por 91 mil pesos.
En julio, cuando Biolcati participó en un acto de la Mesa de Enlace en
Palermo junto con la senadora Hilda González de Duhalde, la ex
ministra de trabajo Patricia Bullrich y el ex gobernador de Córdoba
José De la Sota, y festejó como si fuera un campeonato de fútbol la
votación del Senado en contra del proyecto oficial de retenciones
móviles, el actual presidente de la Rural recibió 38.000 pesos en
compensaciones del aborrecido Estado.
Las transferencias a Biolcati están entre las mayores que se han
pagado hasta ahora. En lo que va de este año las compensaciones a los
9600 productores tamberos registrados ascendieron a 203 millones de
pesos, con un promedio por cada operador individual de 21 mil pesos.
En cambio Biolcati recibió 124 mil pesos por El Broquel y 167 mil por
La Dorita, es decir seis y ocho veces más que el promedio.
Operadores habituales son aquellos que permanecen en el régimen de
compensaciones desde que ingresaron. Otros fueron excluidos por
presentar declaraciones juradas inexactas o no cumplir con sus
obligaciones tributarias.
Pese a su desahogada situación, Biolcati es uno de los dirigentes que
han descollado en los vaticinios apocalípticos respecto del futuro de
la producción alimentaria en el país y la liquidación de tambos y de
vientres. El proyecto de retenciones móviles frustrado por la anterior
movilización agromediática procuraba frenar ese proceso, mejorando la
rentabilidad relativa de esas actividades respecto de la producción de
soja.
El cuadro general
Las transferencias a los tambos de Biolcati forman parte de una
política general que se aplica desde marzo de 2007. En el año y medio
transcurrido desde entonces, el Estado pagó compensaciones por casi
3500 millones de pesos. Entre enero y setiembre de 2008 se pagaron
2329 millones y el presupuesto enviado al Congreso contempla una
partida de 3900 millones en 2009.
Para aspirar a las compensaciones es necesario inscribirse en la
Oncca. Los requisitos son simples para quienes trabajen dentro de la
ley, con declaraciones juradas exactas y pago oportuno de las
obligaciones fiscales.
Quienes ya han realizado ese trámite son dieciséis mil productores.
Los tamberos son los más numerosos: 9600. También hay inscriptos 5500
productores de trigo, 520 empresarios que engordan ganado en corrales
llamados feedlots, 400 productores, engordadores o invernadores de
porcinos, 96 molinos de trigo, 55 faenadores de aves, 17
establecimientos de la gran industria láctea y cinco de la pequeña y
mediana, doce fabricantes y fraccionadores de aceite comestible y seis
molinos de harina de maíz.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-112828-2008-10-05.html
4) EL 70 POR CIENTO DE LA PRODUCCION GRANARIA SE DA EN CAMPOS ALQUILADOS
La dura vida de los campesinos rentistas
Por Roberto Navarro
A mediados de 2001, según datos de la consultora agropecuaria SEA, una
hectárea de soja en el norte de la provincia de Buenos Aires, una zona
con una rentabilidad promedio en el escenario general del país,
arrojaba una rentabilidad bruta de 155 pesos.
No eran los mejores tiempos para el campo, ni en Argentina ni en el mundo.
En ese momento, ningún dirigente empresario del sector agropecuario
propuso organizar un lockout de cuatro meses.
Protesta patronal que le costó al país, por lo menos, un punto de
crecimiento del PBI anual y cuatro puntos de inflación.
Con los precios del viernes último, según datos de la revista Márgenes
Agropecuarios, la rentabilidad por hectárea de soja en la misma zona
es de 1490 pesos, un 860 por ciento más que en 2001 y aproximadamente
un 600 por ciento más que la inflación acumulada desde la salida de la
convertibilidad.
En el caso del maíz, el aumento de la rentabilidad supera el 2000 por
ciento. En ambos casos el cálculo se refiere a un campo trabajado por
su dueño.
Pero esta realidad –que cada propietario trabaje su propia tierra–,
que era común en 2001, se volvió infrecuente: el 70 por ciento de la
producción nacional de granos se realiza en campos arrendados.
De un solo campo ganan dos, el arrendador y el arrendatario. Es decir
que, en la abundancia, la mayoría de los dueños de la tierra dejó de
trabajar y, de todas maneras, al quedarse con más de la mitad de las
ganancias (que en los últimos años fueron extraordinarias) vivieron
muy bien, acumularon ahorros y vieron crecer el valor de sus tierras.
A su vez, a esta doble ganancia de los propietarios, ganar con el
alquiler y con el incremento del valor de la tierra, los especialistas
la llaman renta de doble piso.
Pero no son sólo dos los que ganan con un solo campo.
La mayor parte de los productores tercerizan las labores, tanto de la
siembra como de la cosecha. Es decir, ellos tampoco se encargan de la
parte más dura del trabajo.
El tercer actor que gana con el mismo campo es el contratista, dueño
de las maquinarias, que realiza la mayor parte del trabajo.
Esta cadena de la felicidad está compuesta por el eslabón del
propietario que gana sin trabajar, del inquilino que entra en un
negocio en el que no podría participar de otra manera por el alto
valor de las tierras y de los contratistas que aumentan sus ingresos
al ritmo de la evolución internacional de los granos. Pero como
consecuencia de la crisis internacional, los precios ya no son tan
irracionales.
El campo sigue siendo un gran negocio. El tema es que de aquí en más
no satisfará los objetivos de ganancias de esos tres eslabones de la
cadena. Entonces, el productor que quiere ser agricultor tendrá que
trabajar la tierra y dejar de ser rentista.
EL CAMPO PRIIVILEGIADO
RENTABILIDAD POR HECTAREAS EN PESOS
EN UN CAMPO TRABAJADO POR SU PROPIETARIO
EN ZONA NORTE DE BUENOS AIRES
2001 3/10/2008 DIFERENCIA
EN PORCENTAJE
SOJA 155 1490 860
MAIZ 80 1715 2050
GIRASOL 70 1407 2000
TRIGO 95 840 790
Fuentes: Para el 2001, Consultora agropecuaria SEA. Para el cálculo
del 3/10/2008
Elaboración propia en base a datos de la revista Márgenes agropecuarios
http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/subnotas/112829-35723-2008-10-05.html
5) PRODUCTORES DE SOJA, GIRASOL Y MAIZ GANAN MAS QUE HACE UN AÑO
Un mar de lamentos que naufragan en la realidad
Por Roberto Navarro
En julio de 2007 el campo era una fiesta. En el primer semestre de ese
año, las ventas de sembradoras aumentaron un 42 por ciento y las de
cosechadoras, un 47 por ciento respecto del mismo período de 2006.
Las terminales automotrices tenían tres meses de espera para entregar
las camionetas 4x4 que utilizan los productores para recorrer sus
campos.
Inmobiliarias de Puerto Madero señalaban que los agricultores
competían con los inversores extranjeros para quedarse con los mejores
departamentos de esa zona.
¿Qué cambió para transformar esa extraordinaria bonanza en el mar de
lamentos con el que los dirigentes empresarios de la Mesa de Enlace
fundamentan el actual lockout?
Con los datos del mercado de Chicago y los aranceles de exportación de
la Secretaría de Agricultura, PáginaI12 comparó los ingresos de ese
momento con los del viernes último. En la soja, los productores
reciben un 21 por ciento más que en julio de 2007; en el maíz, un 15
por ciento más; en el girasol, un 9 por ciento arriba. Sólo en el caso
del trigo están un 10 por ciento abajo.
Los dirigentes agropecuarios aseguran que sufrieron un fuerte aumento
en sus costos, pero los principales gastos de producción están atados
al precio de los granos, como el de labranza, el de cosecha y el de
comercialización. En el caso de los agroquímicos y fertilizantes, el
precio creció, en promedio, un 60 por ciento desde julio de 2007.
Pero la participación total de esos gastos en el costo total de
producción es, en el promedio de los cuatro granos más importantes, de
17 por ciento.
Por lo tanto, su incidencia en los costos fue de un incremento de 10
por ciento: bastante menor a la suba de los ingresos. Es decir que,
salvo el trigo, en el resto de los granos los productores están
ganando más que cuando el campo era una fiesta.
La soja y el maíz juntos representan el 80 por ciento de la
producción. En promedio, esos dos granos aún les proporcionan a los
productores –ponderando su participación– un 19,5 por ciento más de
ingresos que en julio de 2007.
En realidad, más allá de las quejas diarias, la venta de maquinaria
agrícola se mantuvo en niveles altísimos durante el primer semestre de
2008, a pesar del conflicto agrario, después de cuatro años de
crecimiento. Nadie cambia una máquina de dos millones de dólares todos
los años. Y, según las inmobiliarias, los productores siguen siendo
excelentes clientes de las mejores zonas de la ciudad Buenos Aires.
Es cierto que por unos meses los productores vivieron una etapa mejor,
inédita, acaso irrepetible por la burbuja en los precios de los
commodities agrarios, y quieren recuperar ese paraíso excepcional que
nació de la especulación financiera internacional, reclamándole al
fisco una reducción en los aranceles a la exportación.
En el Gobierno afirman que, esta vez, dada la crisis internacional es
muy difícil que encuentren eco no sólo en la opinión pública urbana,
sino que "tampoco lo tendrían en el Congreso".
http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/subnotas/112829-35724-2008-10-05.html
--
Néstor Gorojovsky
El texto principal de este correo puede no ser de mi autoría
Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular