[R-P] [A. Soliz] Europa y el tráfico de esclavos

Néstor Gorojovsky nmgoro en gmail.com
Vie Nov 14 17:59:34 MST 2008


EUROPA Y EL TRAFICO DE ESCLAVOS

Por: Andrés Soliz Rada

Los paradigmas éticos y políticos globales provocan interpretaciones
equívocas en las metrópolis y los países marginales. Tal el caso de la
Declaración Universal de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, de
1789, fruto de la Revolución francesa, según la cual "todos los
hombres nacen y permanecen libres e iguales en derechos". Lo mismo
ocurre con la Declaración de Independencia de EEUU, de 1776, que
puntualiza: "Sostenemos que… todos los hombres son creados iguales;
que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que
entre estos derechos están la vida, la libertad y la búsqueda de la
felicidad". ¿Cómo compatibilizar estas palabras con la prédica del
"destino manifiesto" (que postula la superioridad de la raza blanca),
los genocidios y el tráfico de esclavos posteriores a esos textos? Si
bien se han sucedido matanzas y actos de barbarie en toda la faz de la
tierra, la distancia entre las palabras y los hechos ha adquirido en
Europa y EEUU dimensiones que asombran. La objetividad de las cifras
es elocuente:

La población indígena de Norteamérica que, el año 1500, alcanzaba a 5
millones de personas, se redujo a  menos de 250.000, en el año 1900
(1). "El año 1500, la población global llegaba a 400 millones, de los
cuales 80 millones estaban en América. A mediados del Siglo XVI, de
esos 80 millones quedaban 10. Si nos limitamos a México, en vísperas
de la conquista su población era de 25 millones, la que se redujo a un
millón, en el año 1600… Ninguna de las matanzas del Siglo XX puede
compararse con semejante hecatombe" (2). Según Eric Hobsbawm, la cifra
de esclavos africanos transportados a América bordeaba el millón en el
Siglo XVI, tres millones en el XVII y 7 millones en el XVIII. El
filósofo francés Christian Delacampagne califica de genocidio sólo la
matanza de armenios por los turcos, en la primera guerra mundial, de
los judíos europeos en la segunda, y de los tutsis por los hutus, en
Ruanda, en 1994 (3). Las matanzas  en las colonias y semicolonias
sucedieron, al parecer, en otro planeta. Los engaños comienzan en el
diccionario. El "Larousse" indica que "escalpar" es cortar la piel del
cráneo. Luego añade: "Los pieles rojas escalpaban a sus víctimas". Se
oculta que la realeza británica otorgaba premios  pecuniarios a sus
emigrantes por cueros cabelludos de los indios, especialmente de
mujeres y niños, a fin de que su exterminio sea más rápido. Datos
conservadores relativos a la"Trata Atlántica" de esclavos entre el año
1500 y mediados del Siglo XIX, indican:

EEUU/Norteamérica Británica 1.775.000 en el norte
y 3.950.000 en las colonias del sur.
Portugal/Brasil 4.650.000
Gran Bretaña 2.600.000
España 1.600.000
Francia 1.250.000
Países Bajos 500.000
Dinamarca 50.000
Otros 50.000  (4)

Se trata de 17 millones de seres humanos, cifra que debe ser por lo
menos duplicada por las matanzas que seguían a la persecución y
captura, las muertes en los traslados a los puertos (la inenarrable
crueldad de separar a las madres de sus hijos) y en las travesías
marítimas, debido a las enfermedades, ya que era más barato reemplazar
un esclavo que curarlo. Si bien la esclavitud tiene orígenes lejanos,
en los inicios del Siglo XIX alcanzó su máxima intensidad. La
exploración del interior de África por los europeos comenzó en el
Siglo XIX (anteriormente, los esclavistas se limitaban a capturar
esclavos mediante alianzan con pueblos aborígenes). Gracias a la
violencia, las potencias dominaron el continente. Tras la conferencia
de Berlín de 1885 (96 años después de la Revolución francesa), Francia
ocupaba el Magreb, África occidental y ecuatorial, Madagascar, Comores
y Yibuti; Inglaterra, se apoderó de Nigeria, Sierra Leona, Gambia,
Costa de Oro (hoy Ghana) y en un arco que va desde Egipto hasta
Sudáfrica; Alemania de Togo, Camerún, Namibia y de la región de los
Grandes Lagos; Bélgica del Congo belga; España de Guinea ecuatorial y
Río de Oro (Sahara occidental); Portugal de Angola, Mozambique, Guinea
Bissau, Santo Tomé y Príncipe y Cabo Verde; Italia de Libia, Somalia y
Eritrea… La derrota de Alemania en la primera guerra mundial
desmanteló su imperio colonial,  que se repartió entre Francia,
Inglaterra y Bélgica (5).

NO LO DIGA EN VOZ ALTA

La investigadora norteamericana Susan Back-Morss cita estas palabras
del padre del liberalismo moderno, el filósofo inglés John Locke, de
su obra "Dos Tratados Sobre el Gobierno Civil", de 1690: "La
esclavitud es un Estado del Hombre tan vil y miserable, tan
directamente opuesto al generoso temple y coraje de nuestra Nación que
apenas puede concebirse que un inglés, mucho menos un Gentleman, pueda
estar a favor de ella". Sin embargo, el influyente pensador era
Accionista de la Compañía Real Africana, involucrado en la política
colonial en Carolina (América del Norte). Fue el autor de la
Constitución Fundamental de Carolina, cuyo texto dice: "Todo hombre
libre de Carolina tendrá poder y autoridad absoluta sobre sus esclavos
negros" (6).

El historiador moderno más sobresaliente de Holanda, Simon Schama,
autor de "The Embarrassment of Riches: An Interpretation of Duch
Culture in the Golden Age" (Nueva York, 1987), sostiene que la
formación de la conciencia nacional de los holandeses tuvo lugar en su
lucha por la independencia nacional (1570 – 1609), contra España que
los esclavizaba. Añade que los enormes ingresos del país hicieron que
Holanda corriera el riesgo de caer en la "esclavitud del lujo" y de la
"avaricia consumista". Felizmente, al centrar su atención no en el
comercio, sino en la familia, se llegó a construir "la esencia de lo
holandés". Schama silencia que Holanda fue, desde mediados del Siglo
XVI hasta mediados del Siglo XVII, la primera potencia esclavista,
después de desplazar a España y Portugal de ese vergonzoso sitial.
Apenas se refiere a la Compañía Holandesa de la India Occidental,
instrumento del tráfico de esclavos. No censura la esclavitud de
africanos, pero reprocha a sus antecesores el haber perseguido a
judíos, homosexuales, gitanos, vagabundos y prostitutas. Sus
distorsiones alcanzan a la cultura visual, ya que su libro está
ilustrado con pinturas del afamado artista holandés, Franz Hals, del
que han sido eliminadas las reproducciones de cuadros en las que
aparecen esclavos negros (7)

En marzo de 1685 (104 años antes de la revolución francesa), Luís XIV
promulgó el "Código Negro", cuyo artículo 44 dice: "Declaramos que los
esclavos son bienes muebles". Su preámbulo indica que se lo aprueba a
fin de mantener la disciplina de la Iglesia Católica y socorrer con
prontitud las necesidades de los esclavos (8). Entre 1751 y 1772,
D'Alembert y Diderot publicaron, en 33 volúmenes, "La Enciclopedia",
en la que se afirma que "todos los hombres son libres e iguales en
virtud de un derecho natural, idéntico para todos". Se hablaba de un
hombre universal, que no es ni mujer, ni indio, ni negro esclavo.
Añade que Occidente violó este postulado de manera sistemática (9).
Las contradicciones emergen aún en la misma persona. Montesquieu,
quien condenó la esclavitud no porque esta no sea útil sino "porque
quienes la defienden no quisieran sufrirla (10), manifestó luego lo
siguiente: "El  azúcar sería demasiado cara si no trabajaran los
esclavos. Dichos esclavos son negros de los pies a la cabeza y tienen
la nariz tan aplastada que es casi imposible tenerles lástima. Resulta
impensable que Dios, que es un ser muy sabio, haya puesto un alma, y
sobre todo un alma buena, en un cuerpo enteramente negro" (11). Joseph
Arthur de Gobineau sostuvo que "la belleza humana está encarnada en la
raza blanca" (12), en tanto, Jorge Luís Leclerc, conde Buffon, había
añadido que "el hombre primitivo fue blanco y todo cambio de color es
una degeneración" (13). Estas contradictorias posiciones hicieron que
la Escuela de Frankfurt, a través de Adorno y Horkheimer, sostuviera
que el nazismo era una filial de la Ilustración y no una ruptura con
esa corriente de pensamiento" (14). Ninguna encíclica papal ha
condenado el tráfico de esclavos, pero el Nuevo Testamento admite la
esclavitud (Epístola de San Pablo a Filemón) y la social democracia
europea no destaca la contribución del tráfico de esclavos a la
acumulación originaria del capitalismo, analizada en "El Capital", de
Carlos Marx (15).

AFRICA HOY

La expoliación de las semi colonias en general y del Africa en
particular continúa hasta el presente. El Banco Mundial, en años
previos a la independencia de Zaire, ex Congo Belga (1971), donde las
matanzas prosiguen con demencial violencia, desembolsó préstamos a
compañías belgas, francesas y británicas que explotaban estaño,
diamantes, oro, cobre y radio del país africano. La obligación
contraída por las transnacionales fue transferida a la nueva
República, cuya deuda externa creció de 1400 millones de dólares, en
1973, a 12.000 millones de dólares, cuatro años más tarde (16). En la
década de los sesenta, África era un exportador neto de alimentos. El
valor promedio de sus exportaciones fue de 1.3 millones de toneladas
anuales entre 1966 y 1970. Hoy importa el 25 % de sus productos
alimenticios. Las hambrunas se incrementan. Sólo en los tres últimos
años, se han producido emergencias alimenticias en el Cuerno de
África, el Sahel, Africa del sur y Africa central. El impacto negativo
de los programas de ajuste se agravó con prácticas comerciales
injustas por parte de la Unión Europea y EEUU. La producción de
biocombustibles exacerbó aún más la crisis alimenticia de la región
(17). Las hambrunas hicieron recrudecer las migraciones africanas a
las metrópolis, lo que motivó que el presidente francés Nicolás
Sarkpzy advirtiera que "Europa no puede recibir a toda la miseria del
mundo" (18)

Hablar a los europeos de tráfico de esclavos (salvo excepciones), se
asemeja a mencionar al hijo drogadicto en familias acomodadas. En
tanto Europa, tan despierta para organizar ONG, oculte y tergiverse su
participación en el tráfico de esclavos y en la actual succión de
plusvalía de las periferias, las posibilidades de cambio serán
escasas. Tal vez sea mucho pedir que los textos escolares y libros de
historia europeos reconozcan la expoliación de naciones oprimidas por
naciones opresoras, pero, por lo menos, que no prediquen las virtudes
del  Socialismo del Siglo XXI, basado en esa expoliación. A su vez, en
las colonias y semicolonias tampoco habrá esperanza en tanto nuestros
niños y jóvenes sigan aplaudiendo entusiasmados las antiguas películas
en las que John Wayne derriba pieles rojas con singular puntería y
Johnny Weiss Muller, el popular tarzán blanco, de dos metros y ojos
azules, es mostrado como el único capaz de columpiarse en lianas y
matar leones con cuchillo, mientras los negritos del lugar sólo sirven
para tocar tambor.


CITAS BIBLIOGRAFICAS

1.- Sophie Bessis: "Occidente y los Otros". "Historia de una
Supremacía" Alianza Editorial. Madrid-España, 2002. Página 27
2.- Tzvetan Todorov: "La Conquista de América. El problema del Otro".
Siglo XXI Editores. México, 1994. Página 144.
3.- "La Esclavitud en la Antigüedad". WIKIPEDIA.ORG/wiki/esclavismo.
4.- Wikipedia.0rg/wiki/esclavismo
5.- Damián Millet: "Africa sin Deuda". Icaria Editorial.
Barcelona-España, Noviembre 2002. Página 27.
6.- Susan Back-Morss: "Hegel y Haití". Editorial "Norma". Buenos Aires
– Argentina. Febrero de 2005. Páginas 20 y 21.
7.- Susan Back-Morss (Ob. Cit.) Páginas 12 a 17.
8.- La versión completa del Código Negro está en
www.latinchatnet.com/foros/archive/index.php/t-14656.html-63k.
9.- Sophie Bessis (Ob. Cit.). Páginas 36 a 39.
10.- Todorov (Ob. Cit.). Página 418
11.- "Clase contra Clase". Periódico 64. 15-II-04. Sección
Internacional. La Rebelión en Haití.
12.- Todorov (Ob. Cit.). Página 286
13.- Todorov: "Nosotros y los Otros". Editores Siglo XXI. México.
Primera edición en español, 1991. Página 130.
14.- Sophie Bessis (Ob. Cit.). Páginas 72 y 73
15.- Carlos Marx: "El Capital". Editorial "Pueblo y Educación" Cuarta
reimpresión, 1983. La Habana-Cuba. Tomo I.- Capítulo XXIV: "La llamada
acumulación originaria del capital". 6.- "Génesis del capitalista
industrial". Páginas 687 a 697.
16.- PAT M. Congo Tribune: "La Deuda Externa de la República
Democrática del Congo". Rebelión.org, 17-05-08.
17.- Walden Bello: "Destruyendo la agricultura africana".
Rebelión.org,  24-06-08.
18.- Periódico "La Prensa". La Paz – Bolivia, 2-02-08.

-- 

Néstor Gorojovsky
El texto principal de este correo puede no ser de mi autoría


Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular