[R-P] "América Latina será competitiva si invierte en capital humano"

Aurelio Horacio Bujaldon abujaldon en arlinkbbt.com.ar
Sab Nov 8 19:57:22 MST 2008


Nota muy interesante, publicado por la Deutsche-Welle hoy.

Salu-2

Aurelio
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“América Latina será competitiva si invierte en capital humano”
http://www.dw-world.de/dw/article/0,,3774566,00.html?maca=spa-newsletter_sp_
Titulares-2358-html-nl

La euforia de América Latina con China se desinfla. Ahora se le analiza
mejor, e incluso se duda de las ventajas de la conexión China-Latinoamérica.

Y es que si el boom de la exportación de materia prima hacia Oriente ha sido
motivo de júbilo —hasta ahora—, la percibida “invasión” de mercancía made in
China es la otra cara de la moneda.

DW-WORLD habló al respecto con el profesor Hartmut Sangmeister (62), de la
Universidad Ruprecht-Karl de Heidelberg, Alemania Un apasionado investigador
del acontecer latinoamericano y profesor de Economía del Desarrollo en la
Universidad de Heidelberg —una de las principales instituciones élite y la
más antigua de Alemania— que acaba de regresar de China.
No trajo muy buenas noticias, pero sí lúcidas observaciones en torno al
futuro de las relaciones entre América Latina y el país asiático.
Su investigación "La conexión china: Los intereses económicos chinos en
Latinoamérica" fue publicada en septiembre de 2008, poco antes de que
estallara la crisis financiera internacional.


DW-WORLD: ¿Qué conclusiones o pronósticos querría Usted corregir a la luz de
los nuevos acontecimientos? 

Hartmut Sangmeister: Pasé tres semanas en China y conversé con empresarios y
científicos locales para saber cómo estaban siendo afectadas las
perspectivas económicas del país por la actual crisis financiera. Llegamos a
la conclusión de que China no podrá sostener el grado de crecimiento
económico que había demostrado hasta ahora y eso trae consecuencias de peso
para sus socios comerciales en América Latina. 

Los sectores ligados al desarrollo de alta tecnología para cohetes,
satélites y la industria de la aviación no van a padecer mucho, pero ese es
un ámbito de colaboración muy pequeño entre China y Latinoamérica. Los que
de inmediato se verán afectados por la desaceleración de la economía china
serán Chile y Brasil: sus proveedores de materia prima por excelencia.

DW:  Asumiendo que la actual crisis financiera que azota a Estados Unidos y
Europa le permita a la República Popular China vender sus productos aún más
baratos en Latinoamérica, ¿qué países y sectores productivos se verán más
afectados por la competencia con China y cómo podrían proteger sus
respectivas economías?

HS:  México, Guatemala y otros países centroamericanos tendrían mucho que
perder en esa competencia porque producen la misma mercancía que China:
textiles, zapatos, juguetes, aparatos electrodomésticos y otros objetos de
baja complejidad tecnológica.
La industria brasileña de zapatos también se vería golpeada por la oferta
masiva de productos chinos, si no fuera porque el gobierno implementa
políticas proteccionistas fuertes en ese sector. Pero esa tampoco es una
medida sostenible para garantizar la salud de una economía nacional; la
historia de la economía mundial nos enseña que el proteccionismo a largo
plazo no tiene sentido.

DW:  El proteccionismo no es una medida efectiva para impulsar las economías
nacionales a largo plazo, pero muchos latinoamericanos reaccionan
negativamente cuando oyen hablar sobre la necesidad de liberalizar la
economía. ¿Cómo pueden los países latinoamericanos competir en igualdad de
condiciones con China u otras potencias sin implementar condiciones de
trabajo inhumanas, procesos de producción dañinos para el medio ambiente o
paquetes económicos que incrementan los índices de pobreza y comprometen la
convivencia ciudadana pacífica y la estabilidad de las instituciones
democráticas?

HS:  Aparte del proteccionismo o la liberalización de la economía, existe
una tercera opción: la inversión masiva en la investigación científica, la
capacidad innovadora y la educación; no solamente en la educación
universitaria, sino sobre todo en la primaria y la secundaria. Gran parte de
la población joven en Latinoamérica carece de los estudios más elementales y
eso hace que un potencial valioso para el desarrollo del subcontinente pase
inadvertido y se desperdicie.

La mano de obra barata y sin educación formal es buscada en China y en
África porque en Latinoamérica el nivel de los sueldos ya es demasiado alto.
América Latina sólo podrá competir en el mercado internacional cuando
invierta masivamente en el capital humano con el que ya cuenta, es decir,
cuando prepare a su gente para encargarse de oficios que aporten un alto
valor a la producción.
Las sociedades latinoamericanas tienen una ventaja competitiva frente a
China: sus ciudadanos tienen potencial para la reflexión creativa y el
desarrollo de innovaciones. Pero esa ventaja sólo puede aprovecharse
optimizando el sistema educativo.

DW:  En su ponencia “China y Latinoamérica: ¿socios económicos o rivales?”
dice Usted que las relaciones económicas entre naciones no generan
necesariamente ganancias equitativas para los involucrados. En el caso de
las transacciones chino-latinoamericanas, ¿qué intercambios comerciales son
los más provechosos para ambas partes?

HS:  Aquellos en donde las necesidades de ambas partes se complementan
mejor. Las relaciones de la República Popular China con Brasil son muy
buenas. Cuando le preguntas a un exportador chino por Latinoamérica, lo más
probable es que solamente conozca a Brasil, todo lo demás le resulta poco
interesante porque Brasil compra sus productos terminados y le vende a China
recursos minerales y materia prima de vital importancia.

México y la mayoría de los países centroamericanos producen la misma
mercancía que China y entran en competencia con ella, pero en posición de
desventaja. Ellos son rivales en el mercado internacional.

DW:  Estados Unidos teme que su abastecimiento energético se vea afectado
negativamente por la transferencia de energía de Latinoamérica a China. ¿Qué
razones tendría Europa —y en especial Alemania— para temerle a la conexión
China-Latinoamérica?

HS:  Europa y Alemania reciben materia prima de Latinoamérica, pero muy
pocos recursos energéticos y, en consecuencia, ellas tienen poco que temer.
Lo que a Estados Unidos le preocupa es el coqueteo frontal del gobierno
venezolano con el chino, su intención de enviar su petróleo al otro lado del
Pacífico, la dureza del discurso antiestadounidense de Hugo Chávez y la
disposición de China —más retórica que de facto— a apoyar a los países
latinoamericanos que desean independizarse económicamente del “gran hermano”
del Norte.
Pero el envío de petróleo de Venezuela a China es complicado y muy caro
desde una perspectiva logística y técnica. Además, China ha invertido
masivamente en una cadena de producción en África —desde la exploración
hasta el transporte, pasando por el procesamiento y la infraestructura— para
poder sacar de allí gran parte de sus recursos energéticos.

Se suele decir que Latinoamérica recibió a China con los brazos abiertos,
pero hay sectores influyentes que siempre sostuvieron una posición crítica
frente a ese país, sobre todo en materia de derechos humanos y ecología.

Y ciertamente, no todos los proyectos de inversión anunciados por empresas
chinas se han llevado a cabo. Los inversionistas chinos tuvieron que
aprender que las sociedades civiles latinoamericanas tienen la voluntad y la
capacidad para rechazar los proyectos que juzguen desfavorables para sus
intereses. 
Por ejemplo, protestas de ecologistas retardaron considerablemente la
construcción de una fábrica de acero en la provincia brasileña de Maranhão
valorada en casi 4 miles de millones de dólares estadounidenses; su
inauguración estaba prevista para 2005, pero su planificación fue retomada
apenas en abril de 2007 tras introducir cambios notables inspirados por
estas protestas.

 
Evan Romero-Castillo, DW-World





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