[R-P] Dulce impunidad, amarga justicia un menor estará hasta 10 años preso por robar Titas

Prensa cecilialista en yahoo.com.ar
Jue Nov 6 10:12:30 MST 2008


Puerta E: Dulce impunidad, amarga justicia: un menor estará hasta 10 años 
preso por robar TitasDulce impunidad, amarga justicia: un menor estará hasta 
10 años preso por robar Titas

Enviado por Agencia Pelota de Trapo
Por Alfredo Grande

“la cultura represora baja la imputabilidad de los de abajo y sube la 
impunidad de los de arriba” (aforismo implicado)

PROCESO Y JUICIO ORAL Hasta 10 años preso por robar golosinas

Es menor de edad y está acusado de robar Titas, Rhodesias, caramelos, 
alfajores y galletitas de un kiosco. ¿Es excesiva la pena?

La Sala Sexta de la Cámara del Crimen confirmó el procesamiento contra el 
menor y lo acusó de haber robado: "dos cajas de 'Tita', dos de 'Rhodesia', 
tres bolsas de caramelos 'Arcor', tres cajas de 'Bonobon', una de alfajores 
'Dulce Reina', cinco paquetes de galletitas 'Sonrisas', cinco de 
'Merengadas', cinco de 'Mellizas' y cinco de 'Diversión'".

(APe).- La carátula de una causa judicial es un potente analizador de la 
cultura represora. “Dime como caratulas y te diré quien eres”. El código 
penal es la evidencia sensible de la organización social y de la forma que 
reparte premios y castigos. Recordemos para no olvidar... al menos no del 
todo. Caso 1 de la fiscalía: “el” Bambino Veira, ídolo de los “santos” (¿qué 
le hace una paradoja más al tigre represor?) acusado de violación a un 
menor. Nació a la vida del fútbol como integrante de los inolvidables “caras 
sucias”. Se le volvió a ensuciar la cara cuando por ser tan lindo (al decir 
de su novia sonia pepe) todos (ellos y ellas) se enamoraban de él. La 
carátula final fue: “violación en grado de tentativa”. Por supuesto después 
de hábiles artimañas legales y culturales para explicar el delito desde las 
características psicofísicas de la víctima y no desde las características 
psicofísicas del victimario. Por lo tanto zafó legalmente, más allá que 
había zafado culturalmente cuando la hinchada santa le obsequió el canto: 
“bambino, bambino, dámela a sonia y te doy a mi sobrino”. Muy dulce. En este 
caso, un delito atroz tuvo la indulgencia mediática y legal para que todo 
quedara en el lugar de siempre. O sea el de la impunidad.

Otro caso de “carátula fácil” fue el del ingeniero Santos (con santos como 
éstos estamos tranquilos) Persiguió a los que le habían robado el santo 
grial del pasacassette y con el arma que llevaba en la guantera del auto 
para defender el sagrado derecho a escuchar música, los baleó. Para la 
justicia fue un “exceso en legítima defensa” . Nunca se entendió en defensa 
de qué, suponemos que del ser y el audio nacional. En las lunetas traseras 
de varios automóviles, los intrépidos conductores ponían la leyenda: “tengo 
pasacasette y soy ingeniero” . Con la ayuda del inolvidable Bernie Neustadt, 
fogoneaban la venganza, con la misma vehemencia que impedían la justicia.

Pero la impunidad es un plato que se come a la derecha de la imagen. Las 
carátulas para los delitos que la exclusión económica, política y cultural 
produce, y por lo tanto las penas solicitadas, son siempre remedios peores 
que la enfermedad. ¿Qué se quiere castigar? ¿El delito en si o el delito 
para si? Delito en si es la conducta que el código penal tipifica como tal. 
Pero el delito para si tiene que ver con el placer que tal delito trae al 
delincuente. Caso emblemático: la denominada violencia familiar, los abusos 
sexuales, la violación, la trata de personas. El crimen de las galletitas 
rápidamente llegó a juicio oral. (lo cual es lógico porque se trataba de 
dulces) . La mera enunciación de los cargos, con ese detallismo propio de la 
derecha, es para reír primero y para llorar después. O al revés. En este 
caso, el delito para si es lo que tiene el mayor castigo. La derecha no 
puede perdonar que los nadies disfruten de algún tipo de dulzura. A mi 
criterio la marca de la cultura represora es que consideran un agravante 
haber actuado “en banda” . Algo así como decir que el pobre y excluido hasta 
tiene prohibido hacer amigos. Que los burgueses vayan en patota para 
festejar aniversarios, cumpleaños, bautismos, etc, está buenísimo. Pero como 
dice el tango, “nunca faltan encontrones cuando un pobre se divierte”. Que 
la diversión pase por el delito, es absoluta responsabilidad de una cultura 
de la crueldad que a millones de personas les muestra y vuelve a mostrar 
aquello que nunca podrán comprar. La publicidad promueve un genocidio del 
deseo, que se extingue de tanto ver lo que está mucho más lejos del alcance 
de la mano. El estruendo de una vidriera rota pudo escucharse. El estruendo 
de los cristales rotos de las subjetividades estalladas es silencioso. No 
hay peor sordo que la cultura represora para no querer oír. Los garantistas 
hablarán de probation. Los inquisidores de penas ejemplificadoras. Ya está 
dicho: “imputabilidad por abajo, impunidad por arriba”. Nadie se acercará al 
lugar de detención de estos adultos encerrados en cuerpos de niños para 
comer junto a ellos, con una sonrisa y un abrazo, la rhodesia de la paz.

jueves, noviembre 06, 2008
Publicado por Puerta E en 9:05 AM

http://puertae.blogspot.com/2008/11/dulce-impunidad-amarga-justicia-un.html





Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular