[R-P] Un informe de Observatorio Pyme
INFOR-MET
rmermet en yahoo.com.ar
Jue Nov 6 07:58:15 MST 2008
Mas alla de compartir ( o no ) el pronostico mas o menos pesimista del trabajo, o sus conclusiones, resulta por lo menos interesante -al menos para mi- algunos datos que proporciona, sobre la casi nula utilizacion de la financiacion bancaria (credito) por parte de las Pymes argentinas y su particularidad de financiarse en cambio con proveedores o apelando al propio capital de trabajo....
Tambien es interesante la comparacion con Chile y Brasil.
Es un poco tecnica la nota, pero seguramente, algun cro formulara observaciones politicas al respecto.
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Vivir con lo propio (cada vez más)
FINANCIAMIENTO EN TIEMPOS DE CRISIS: Las empresas siempre han enfrentado las distintas crisis con autofinanciamiento y ayuda de proveedores. Pero este último actor ya no es referente. A corto plazo, se achican los plazos de pago y el capital propio es el único motor en la generación de flujo de fondos. : Martín Coccaro
El sistema financiero y las pymes rara vez transitan el mismo camino. Las empresas siempre han enfrentado las distintas crisis con autofinanciamiento y ayuda de proveedores, un actor que se desdibuja. Los plazos de pago se achicaron y el capital propio es el único motor en la generación de flujo de fondos. La confianza empresaria se ubica hoy en el nivel más bajo de los últimos años.
Históricamente, el sector empresario argentino, y en mayor medida las pequeñas y medianas compañías, han apostado al autofinanciamiento como palanca de su expansión. Varias cuestiones estructurales han alentado a esta situación: la abismal diferencia entre las tasas que ofrecen los bancos y la capacidad de pago de las empresas; la concentración de la oferta del fondeo en el sistema bancario dado la casi nula participación de otras alternativas de financiamiento, como el mercado de capitales, aún en período de tenue desarrollo en el país; y también la inestable relación con proveedores, que en períodos de bonanza se pelean por extender los plazos de pago para fidelizar a sus clientes, pero ante la primera turbulencia económica esa cadena se reduce en forma abrupta o se corta.
Las pymes están entrenadas para ser las primeras en recibir los golpes de una crisis, pero también reaccionan de manera rápida, por el expertiz de navegar en mar picado. De acuerdo a un relevamiento del Observatorio Pyme, organización financiada en mayor medida por el Grupo Techint, que encuestó a más de 400 pequeñas y medianas firmas industriales de todo el país durante el primer semestre del año, la rentabilidad de las compañías se sostiene con financiamiento propio. En la Argentina, mientras que la rentabilidad promedio de las industrias medianas ronda el 7,2% (resultado neto sobre ventas), los costos financieros superan el 16%.
Es notoria la diferencia con países europeos, como España e Italia, modelos a la hora de ejemplificar el desarrollo del sector pyme a través de estratégicos clusters. En las naciones europeas, es cuanto menos llamativa la misma curva que une al costo del crédito con la rentabilidad de la industria, que se unifican en torno al 4 o 5%, es decir que ambos indicadores están alineados.
"Cuando hablamos de rentabilidad de las pymes argentinas, hay que compararla con el riesgo de la tasa de interés. El 7,2% confirma que las pymes no van al banco y se viven autofinanciando; en demasía", afirma Vicente Donato, director del Observatorio.
En la medición, más del 66% de las firmas se financió durante todo el año pasado con recursos propios, y sólo dos de 10 empresarios lo hicieron a través de un banco. Otro indicador llamativo es que sólo el 7% de los ejecutivos recibió "ayuda" de sus proveedores. Un dato de interés: apenas el 2% de las pymes industriales se financia a través de programas públicos, mientras que en otros países ronda el 20%.
En materia financiera, la palabra que subyace en cualquier empresario pyme se vincula a lo que sucederá en 30 o 60 días, a cortísimo plazo, ya que serán siempre los más perjudicados por gozar de una menor espalda. Un reciente informe elaborado por la Compañía Inversora Bursátil, destaca que los cheques de pago diferido se presentan actualmente como la alternativa más viable para las pymes ante la contracción del crédito bancario. Sin embargo, aquellas que obtienen capital de trabajo a través del mercado bursátil de descuento de cheques vieron incrementado su costo financiero: en promedio, debieron abonar un 21% por estas operaciones, a la vez que se redujeron el volumen y los plazos operados. En octubre de 2007, la tasa se ubicaba apenas por encima del 17%.
Menor ganancia, menos pedidos de crédito
En las últimas semanas, los empresarios no se cansan de preguntar a consultores y economistas cercanos si esta crisis crediticia hay que asociarla a la incertidumbre que sembró la crisis financiera mundial o si se deben resignar a que será un obstáculo estructural. Y las perpectivas no son las mejores. El mediano empresario se deberá acostumbrar a vivir con lo propio cada vez más. Según destaca Rodrigo Alvarez, gerente de Economía y Finanzas de Ecolatina, el mayor problema a corto plazo no transita únicamente por una cuestión de oferta de crédito, sino de margen de ganancia. "Por más que hoy el banco salga con una línea accesible; si la rentabilidad de la empresa es muy baja, como se observa cada vez más, difícilmente la compañía se endeude, ya que no se está embarcando en nuevo proyectos", indica el experto, quien agrega que "por eso marcamos que ha sido tan importante el tipo de cambio alto en términos reales para generar algún
colchón de rentabilidad para financiar los procesos de crecimiento. Si analizás la dinámica de la inversión desde 2003, el rol del sistema financiero ha sido marginal y las empresas aumentan su capital con el propio flujo del negocio".
Otro factor necesario para que el empresario se embarque en el análisis de la conveniencia del crédito se vincula directamente a la confianza en la economía y el mediano plazo. Y el ítem del optimismo se encuentra totalmente ausente. "El espíritu inversor es la primera condición antes de evaluar si existen fuentes de fondeo y si tienen costos razonables o no. Eso no se observa. Por lo que el principal problema no es la tasa que pide el banco. La mayor preocupación está dada por cómo seguirá el ritmo de crecimiento, el tipo de cambio, el contexto internacional, la inflación. Existen muchos focos de incertidumbre que exceden los problemas que se generan en el mercado de crédito", enfatiza Alvarez.
Por estos motivos, actualmente, el margen para autofinanciarse es menor, ya que la rentabilidad está mucho más resentida. La capacidad para utilizar esos potenciales flujos se encontrará aún más restringida.
Déficit estructural
A la hora de evaluar el sistema financiero local, las comparaciones son ilustrativas. El crédito, como porcentaje del PBI, oscila 50% en Chile y supera el 40% en Brasil. En la Argentina no supera el promedio de 11% desde 1970, lo que demuestra, según la definición de Donato, que estamos frente a un caso muy particular de "capitalismo sin crédito; no existe el sistema financiero".
"Sin dudas nunca se desarrolló el crédito en el país, y el escaso que existe es bancario. Por eso la principal renta de la pyme es, y será a corto plazo, el capital propio", afirma Dante Sica, director general de la consultora Abeceb. El ex secretario de Industria agrega que, como la estructura de la pyme generalmente es más bien familiar, no suele buscar el mercado de capitales, ya que tiene aversión al capital de riesgo. "La ausencia de crédito, más que llegar para quedarse, es un problema estructural. Aunque no nos podemos comparar, sobre fines de los '90 en Estados Unidos el sistema financiero se distribuía en 30% para el mercado bancario y 70% abarcaba el de capitales. Aquí no existe mercado de capitales. Y no creo que resurja a corto plazo", subraya Sica, agregando que cualquier monto que hoy reciba una pyme no termina actuado como palanca, ya que el costo de tomarlo corroe la rentabilidad. Según el Observatorio Pyme, hoy el interés
más que duplica a la rentabilidad.
Otra de las conclusiones que acompaña el estudio muestra que los bancos están asignando créditos según rentabilidad. Las empresas que pidieron y obtuvieron crédito bancario tienen una rentabilidad (ROA) de casi 18%. Es decir, el sistema financiero no está rechazando empresas con buena rentabilidad.
Sin embargo, el entorno es cambiante. "El banco, más que mirar la rentabilidad de la empresa, observa su patrimonio. Cada vez serán menos tomadores de riesgo", sostiene Sica, quien adelanta que se observa un escenario con crédito caro y escaso para el año que viene.
¿Olvidarse del sistema financiero como palanca?
El director del Observatorio Pyme, Vicente Donato, se pregunta si una gran oferta de la banca pública para fondear la inversión pyme puede llegar a reducir el costo financiero total (este escenario se podría dar si el Gobierno destina una parte de los $ 90.000 millones que tomaría de las AFJP en generar un fondo para pymes, siempre y cuando el Congreso apruebe la estatización de la jubilación privada y luego el Ejecutivo tome la iniciativa, que por el momento son rumores de pasillo). Según Donato, volcar por ejemplo $ 30.000 millones a la banca pública podría alentar a una reducción de no más de 4 puntos en el costo del crédito, que no alcanzaría para enfrentar esta difícil problemática. "Aún si se lograra efectivizar una masiva repatriación de capitales de forma absolutamente exitosa (unos u$s 150.000 millones), se pusiera en pesos y se colocara en los bancos, recién se podría igualar el sistema financiero de Chile. Pero es una
situación casi imposible. El desequilibrio estructural es enorme y no se resuelve en pocos años", analiza Donato.
Según el director de Abeceb, la posibilidad de crear un fondo pyme con parte del dinero de las AFJP sería sólo un aliciente y no resolvería el problema de fondo. "Cuando la pyme supera el problema de la tasa, debe enfrentar el del patrimonio de la empresa, que siempre es menor al que le exigen", asegura Sica.
¿Impacta la crisis mundial?
El análisis del Observatorio Pyme considera que la crisis financiera mundial que hoy azota tanto a países desarrollados como emergentes, no tendrá demasiado impacto en el nivel de crédito para la inversión de las empresas, puesto que éstas casi no hacen uso del mismo. Aunque, podría haber algún efecto negativo en el financiamiento a través del descubierto en cuenta corriente que se usa para el funcionamiento habitual.
El gerente de Economía y Finanzas de Ecolatina, en cambio, observa que la crisis mundial, de alguna forma, impactará en todo el universo empresario. Si bien subraya que "el sistema financiero nunca tuvo un rol fundamental en el financiamiento de las pymes, ello no quiere decir que el sector se encuentre mejor posicionado para enfrentar el escenario de retracción de crecimiento. La crisis puede afectar a los clientes y a sus proveedores; indirectamente la sentirá".
Estas son algunas conclusiones del Observatorio sobre la crisis finaniera global:
- Podría verse afectado el financiamiento de capital de trabajo de las pymes industriales, a través del probable encarecimiento del crédito bancario a corto plazo.
- Es de esperar la caída de los precios de los commodities, a raíz del menor nivel de actividad de la economía mundial, que ejercerá una menor presión sobre el costos operativo total de las compañías. Se estima que un 53% del costo operativo se relaciona a materias primas, partes y componentes, el 29% corresponde al costo salarial y un 8% de las erogaciones totales es propiedad de las empresas de servicios públicos.
- Es probable que la competitividad de las pymes industriales se vea afectada aún más como producto de los ajustes del valor nominal de ciertas monedas extranjeras, en particular, por la ganancia de competitividad de los productos brasileños, como consecuencia de la fuerte devaluación del real.
- De todos modos, la competencia del principal socio comercial del Mercosur ya se sentía fuertemente entre los industriales previo a la devaluación de su moneda.
- Los sectores más afectados por la competencia brasileña siempre serán los más intensivos en mano de obra, como textiles, cuero y calzado, aunque también se advierte como una amenaza a la producción local el fuerte ingreso de aparatos eléctricos.
"Antes de esta crisis se notaba un problema de competitividad, pero había margen para adoptar otras políticas. Pero Brasil y Chile devaluaron mientras nosotros perdemos reservas", enfatizó Donato, partidario de ejecutar una brusca devaluación. Si bien no dijo cuánto hay que debilitar el peso, consideró que debe ser "lo suficiente para dejar de recurrir a las reservas", ya que es necesario mantenerlas en el nivel actual. "Eso protegería a las pymes frente a los stocks de mercadería que pueden venir, sobre todo, del más competitivo Brasil. Porque el mayor problema se dará por la entrada de mercaderías y no tanto por la exportación, ya que sólo un 20% de las pymes exportan, y de ellas, el 25% lo hace a ese país", concluye Donato.
Actividad y empleo en caída libre
Los empresarios pequeños y medianos ya empezaron sentir una caída en la actividad a principios de año, cuando aún la crisis financiera mundial no figuraba en la agenda.
En agosto, el índice de confianza (que adelanta proyectos de inversión) que releva el Observatorio descendió 20 puntos respecto al inicio de la medición, en abril de 2005, ubicándose en el nivel más bajo de la serie. Hace tres años, el 60% de los ejecutivos manifestaba optimismo por el desandar de la economía. En la última medición, hace 90 días, ese indicador derrapó al 36% de los empresarios. Ocho de 10 directores pymes indicaron que es un mal momento para invertir en maquinaria y equipo.
En tanto, el nivel de actividad de medianas empresas (entre 50 y 200 empleados) y pequeñas (entre 10 y 50 trabajadores) venían creciendo a igual tasa hasta marzo de 2007. Entre esa fecha y el cuarto trimestre de igual año, se observa una neta separación entre las líneas. Las medianas suben, pero las más pequeñas comenzaron su desaceleración y a principios de 2008 la caída es unánime. En el segundo trimestre de este año frente a igual lapso de 2007, la caída de actividad en las pequeñas trepa a 9,7%, y en las medianas al 4%.
Entre los factores que los industriales atribuyen a la disminución en el nivel de actividad, el 80% lo vincula a una disminución general de la demanda de los productos de su sector, mientras que cinco de 10 lo relaciona a la reducción de los plazos de pago y cobranzas.
En materia laboral, la ocupación que venía aumentando a tasas del 10% anual en 2007 se frenó totalmente en el segundo trimestre. "No observamos destrucción de puestos de trabajo, pero tampoco lo demandan", indica Donato. Antes de un despido, las empresas lo piensan muchas veces, ya que conseguir mano de obra calificada no es tarea sencilla. "Esperamos que esta situación se mantenga. Las empresas tienen problemas hasta para contratar trabajadores no calificados. Les viene sucediendo a cuatro de 10 compañías. Proyectamos que la generación de empleo siga en 0% o en -0,5%; no vemos ni una reactivación ni una destrucción masiva de puestos de trabajo", sintetiza.
Inversiones
Fuente de Financiamiento
En porcentajes
Recursos propios 66,1
Financ. bancarios 21,9
Financ. proveedores 7,4
Otros 4,6
Fuente: Fund. Observatorio PyME
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