[R-P] Galasso le responde a Halperin Donghi y "La Nación" lo censura

Néstor Gorojovsky nmgoro en gmail.com
Mie Nov 5 08:37:43 MST 2008


Gentileza de Gustavo Battistoni

                                 RESPUESTA A TULIO HALPERÍN DONGHI

LA CARTA QUE EL DIARIO "La NACIÓN" NO PUBLICÓ

Para "La Nación", Suplemento adn Cultura.


              Bs.  As, 25 de septiembre de  2008-

Señor Director:

     En primer término, felicito a "adn cultura" y en especial a
Carlos Pagni por el reportaje al profesor T. Halperín Donghi publicado
el 13 de septiembre último, pues constituye un aporte valiosísimo a la
polémica historiográfica en la Argentina. En segundo lugar, agradezco
a dicho historiador pues me reconoce como "una especie de adversario",
actitud no habitual en él que siempre se ha posicionado  como dueño
exclusivo de verdades absolutas, desde cuya alta cima no reconocía
antagonistas. Lo sorprendente es que no sólo me reconoce sino que
otorga validez a mis argumentos, que ahora comparte.

Este reconocimiento se produce  con cierta tardanza pues hace ya más
de  trece años, desde  mi libro"La larga lucha de los argentinos",
vengo señalando que la corriente historiográfica que él orienta se
caracteriza por aparentar un depurado "rigor científico" ajeno a toda
subjetividad y a toda ideología y que, en cambio, es tan tendenciosa
como todas las demás interpretaciones históricas, entre las cuales
incluyo a la que pertenezco, con la diferencia que nosotros
reconocemos que valoramos los sucesos según nuestra propia escala de
valores y ellos, lo habían negado hasta ahora. Es decir, somos todos
tendenciosos en la hermenéutica, aunque seamos rigurosos en la
heurística, sólo que el profesor y sus discípulos nunca lo admitieron.

Ahora, en cambio, con esa sinceridad y serenidad que dan los altos
años, cuando la Parca nos está acechando para "tener nuestros ojos"
como decía  Pavese, el profesor acaba por confesar: "Cuando hago una
reconstrucción histórica, de alguna manera, lo que es un poco desleal,
es que eso lo tengo adentro, pero no lo muestro". Así resulta que
comparte conmigo – a quien considera "una especie de adversario-el
historiador 'nacionalista' Norberto Galasso"- que "para hacer historia
hay una etapa en que se junta todo y otra en la que, desde una
perspectiva militante, se explica la versión que a uno le gusta". De
esta manera, se  entiende que  cuando, en su libro "La democracia de
masas", omite que hubo  380 muertos, en el bombardeo del 16 de junio
de1955, afirmando solo que "se ametralló el centro porteño", eso se
origina en que tuvo la información pero la desechó porque no era "de
su gusto" revelar los crímenes de Aramburu y Rojas.  Resulta asombrosa
– y muy digna de su parte- esta confesión que, sin embargo, coloca en
dificultades a los profesores que en su nombre blasonaban de
"científicos" y "objetivos" y así decían que  enseñaban con rigor y
veracidad a sus alumnos. Uno de ellos, por ejemplo, señaló en su
cátedra que yo "era curandero" porque era tendencioso, pero ahora
resulta que "todos " somos tendenciosos y por otra parte, al
"curandero" la Secretaría Académica de la Facultad de Filosofía y
Letras  lo acaba de designar Profesor Honorario, con lo cual –agregada
a esta  confesión de Halperín- ahora  somos todos "curanderos".

Pero hay algo más, todavía, estimado profesor. Usted que investiga en
la placidez de las universidades extranjeras no puede calificarme de
"nacionalista" porque ello significaría  ignorar que he publicado una
decena de libros definiéndome como hombre  de  Izquierda Nacional.
Usted mismo ha reconocido a nuestra tendencia historiográfica –
federal provinciana, latinoamericana o socialista- hace más de  20
años cuando afirmó que "el neorrevisionismo de izquierda se identifica
con una historia continuada pero soterrada que gracias a ellos aflora
por un instante: es la de las clases oprimidas". (Revista "Punto de
vista", abril  1985). ¿Quizás  anda ahora algo desmemoriado? O
probablemente necesita otros  13 años más para informarse que he
escrito una biografía del socialista nacional Manuel Ugarte,
secuestrada por la dictadura genocida, así como "El Che y la
revolución latinoamericana", "Liberación Nacional, socialismo y clase
trabajadora", "El socialismo que viene", "El FIP y la Izquierda
nacional", "¿Qué es el socialismo nacional?, "Cooke: de Perón al Che",
"Socialismo y cuestión nacional" y, en dos tomos, "Aportes críticos a
la historia de la izquierda de la Argentina"?. Pero, bueno, tengo
paciencia y esperaré que usted se entere, especialmente ahora que
América  Latina está avanzando hacia "el socialismo del siglo XXI",

Y la yapa: usted reconoce que somos tendenciosos y que yo "soy su
adversario" –por los contenidos- pero que, además, en la forma, nos
diferenciamos porque yo uso un "estilo tosco". Quizás sea correcto: yo
escribo en mi país, como decía Ugarte, en una América Latina
convulsionada, entre huelgas y gritos, movilizaciones y violencias,
golpazos de puertas y ventanas que traen las protestas de la calle y
aquí, y en ese clima de lucha y de tensión no hay lugar  para
exquisiteces. Aquí sólo se puede ser "tosco" ( y si Agustín, mejor)

   Le agradezco desde ya al señor director la publicación de estas reflexiones-


                                    Norberto Galasso.

Aclaración:

Este texto fue enviado por correo electrónico al suplemento cultural
de "La Nación" para su publicación. La respuesta fue inmediata y muy
cortés: el director del suplemento – aún cuando proviene de "Perfil"-
manifestó que había leído mis libros con mucho gusto, pero que
lamentablemente el suplemento cultural no publicaba Cartas de Lectores
y que, en cuanto a la posible publicación de mi carta en Cartas de
Lectores del cuerpo del diario, no lo estimaba conveniente pues el
público que lee el diario, comúnmente no lee el suplemento. Pero
haciendo gala de  fervoroso democratismo, dicho señor me ofreció
hacerme un reportaje para "adn cultura". Contesté a través de otro
correo electrónico señalándole que mi larga experiencia en estas lides
me llevaba a considerar cualquier reportaje como "un campo minado"
donde "los grabadores" no siempre son fieles a las ideas que expone el
reporteado. No obstante, para encontrar una solución al entredicho le
propuse que  preguntas y respuestas se hicieran por correo
electrónico, pero que en medio del reportaje, en un recuadro, se
reprodujese la carta, que era mi  objetivo principal.   Probablemente
la propuesta no gustó a los directivos de la"tribuna de doctrina", lo
cierto es que han  transcurrido más de diez días y  no he recibido
contestación alguna,  por lo cual me considero con derecho para
reproducir mi carta y explicar el incidente a través de volantes o
periódicos que no tienen ni el prestigio ni la difusión del diario
fundado por Bartolomé Mitre, pero confiando en que la verdad tiene
suficiente fuerza como para meterse en plazas, calles, cafes y
organizaciones populares, "tosca" como es ella, desharrapada –o
"descamisada, para decirlo de otro modo- y llegar a aquellos para
quienes  escribo que, en  general , no acostumbran a  leer  "La
Nación".


                                    Norberto  Galasso.



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Néstor Gorojovsky
El texto principal de este correo puede no ser de mi autoría


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