[R-P] [redgeoecon] 216/08 - La penetración estadounidense en la sojización argentina (Luis E. Sabini Fernández)
Ezequiel Beer
ebeer en telecentro.com.ar
Jue Mayo 29 10:05:26 MDT 2008
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Subject: [redgeoecon] 216/08 - La penetración estadounidense en la
sojización argentina (Luis E. Sabini Fernández)
RGE 216/08
A propósito del Unicist Institute
La penetración estadounidense en la sojización argentina
Luis E. Sabini Fernández
www.rerbelion.org
27/5/08
En el Clarín Rural, uno de los voceros principales del "país de la soja", se
construye, sobre todo desde su última página, "Primer nivel", el fundamento
ideológico del proyecto de sojización permanente de los mandantes de su
gestor y alma máter, el ingeniero Huergo, quien parece haber mantenido su
fidelidad a lo permanente ya que no a la revolución.
Por allí desfilan los voceros de la AAPRESID, asociación de sembradores en
directa, de ASA, asociación de semilleros cabecera de puente de las
transnacionales, voceros directos de la producción de agrotóxicos como
Novartis, y algunos menos ligados a los productos de cada día y más ligados
a la ideología que los sustenta.
Tal es el caso de Enrique Seminario, un dirigente de la consultora E&M
Agronegocios. Pertenece al área tecnológica del Unicist Research Institute,
que, como su nombre lo indica es un engendro madeinUSA, aunque su carta de
presentación con un águila igual a la de los dólares billete nos cuenta que
están también en Brasil y España.
Clarín Rural, con su generosidad transfronteriza, le da cabida en Argentina.
Nos parece jugoso observar el vocabulario que usa dicho instituto, porque
junto con los rasgos del Unicist Research Institute nos darán la pauta de lo
que son, realmente.
El URI se basa en un descubrimiento típico de lo que Mario Bunge calificaría
pseudociencia. El de la "estructura del concepto". Como han descubierto eso,
y lo afirman categóricamente, como un avance radical, copernicano del
conocimiento humano, ahora sí se puede "estudiar la realidad". Y con
semejante instrumento se puede lograr "pronósticos de futuro que son en
realidad el fin último de los estudios sobre la realidad".
Aparte de la respuesta del cordobés chistoso, "si vua'ser pronósticos de
pasado", ya vamos entendiendo: tanto despliegue, para dominar lo futuro.
Y yendo, ya no a la pretensión de haber descubierto la pólvora, y antes de
ver la panoplia de recursos de que el URI dispone, veamos con qué léxico
cuenta nuestro aventajado asesor en Argentina, en un diario argentino.
Tenemos que enterarnos que el URI es un Knowledge-Bank, y que en su
actividad desarrollan "diferentes Think Tanks de la organización". En el
"mapa de acceso a la sede hispanoparlante" [sic] tenemos "Investigación",
"Intelligent Knowledge Management", "Corporate University", "Educación
Ejecutiva", "Partners", etcétera. ¿Qué querrá decir "hispanoparlante"? ¿Al
50%?
Y Seminario no se queda atrás: el chacring es el símbolo de la agricultura
con conciencia social [sic] y de negocio [¡ah!]. Por supuesto, quien habla
de chacring, hablar de chacrers, commodities, cluster.
Nos parece que se va transparentando desde dónde proviene tanta creatividad.
El mundo corporativo tiene una impronta nacional tan evidente que causa pena
tener que escuchar sobre abolición o superación de nacionalidades. En rigor,
sin embargo, es casi verdad: supresión de las nacionalidades sí, pero de las
periféricas. La meneada transnacionalización es una estadunidización del
mundo.
El Unicist Research Institute, que funciona como usina ideológica del Clarín
Rural y transitivamente de los grandes consorcios llamados transnacionales,
como Monsanto o Cargill, haciendo hincapié en aquel descubrimiento al
parecer capital, el de la "estructura del concepto" genera toda una suerte
de herramientas ideológicas, un discurso que conviene conocer: "partners
ideológicos", "Think Tanks" que definen como "investigaciones
multidisciplinarias en distintas partes del mundo", y, la frutilla del
postre, "Conceptual Learning Machine" [máquina de aprendizaje conceptual]
que la misma página-e del instituto la rebautiza: "mejor definida como
Intelligent Knowledge Manager [gerente de conocimiento inteligente]. Y se
trata de "prototipos" de inteligencia artificial con "motor de aprendizaje
basado en redes neuronales".
En 1986, finalizan el primer set de Sistemas Expertos con utilización de IA.
En 1993 construyen el sistema Blue Eagle (Águila Azul; aquí una diferencia
de color con el águila fundante de EE.UU., que era un águila blanca) para el
Knowledge Management (gerencia del conocimiento) para aplicar en 62 mercados
y 31 estados (no especifica los agraciados).
En el 2000 incorporan redes neuronales para alcanzar la gerencia de
conocimiento.
Todo dedicado a "una mayor asertividad [.] El desarrollo de la estructura de
ya casi 800 conceptos que cubren el espectro conceptual en lo económico y
social tanto macro como micro, modelados en su estructura, permite el
análisis de países, mercados, empresas con un altísimo grado de acierto en
su relaciones causales y su evolución" [sic].
Observemos, ¡eureka! que con "casi 800 conceptos" ya hemos logrado, por fin,
conocer la realidad, lo verdadero. ¡Gracias Unicist Institute por habernos
brindado al fin la clave! ¡Qué formidable clave aritmética! ¿Por qué no
serían 545 o tal vez 3 500?
Ante aquellas pavadas del pensamiento complejo, aquellas disquisiciones del
existencialismo, la epistemología, los devaneos de un Kant, un Marx, un
Pascal, aquella humildad de no pretender conocer lo futuro, ante todas esas
paparruchadas, ¡tenemos ahora el arma que nos permite ingresar a lo futuro
como amos!
¿Acaso no sabíamos que impulsando los bio-necrocombustibles iba a estallar
el hambre? ¡Claro que lo sabíamos! El pensamiento unicist ya lo tenía.
Es que con un poquito de poder, con una cucharadita de nuclear, unas cuantas
porciones de cohetería, algo de bombas de fragmentación y medios de
incomunicación de masas, esto sí, abundantemente regados, ya tenemos los
elementos de la receta ideal.
¡Qué importa si no conocemos el futuro!; ¡lo haremos! Con los ingredientes
recién descritos e inteligencia, mucha inteligencia (no, claro, la cerebral,
sino la de la seguridad) podremos cumplir nuestras propias profecías.
Vale la pena recordar que los boys del Pentágono, que siempre andan buscando
su Pearl Harbor ya han encontrado por lo menos dos, por no decir tres o
cuatro. Porque podríamos contar la voladura del Maine en Habana en 1898, y
la de los barcos del golfo de Tonkin en 1965, pero aun reduciéndonos a los
P.H. que los think tanks del Pentágono cuentan, al menos tenemos uno en 1941
y hay que agregar otro en 2001, setiembre 11.
Hay muy fuertes indicios y pruebas de los tres primeros acontecimientos,
pero tal vez el dato del 11 de setiembre como producto del conocimiento
humano o al menos estadounidense (y también de la acción del otro,
exactamente como fue el histórico P.H.) puede resultar un poco más
indigerible. Citemos entonces al think tank que lo pre-anuncia, por no decir
que lo invoca, lo necesita:
Personalidades del establishment pentagonal estadounidense como Roger
Barnett / U.S. Naval War College; Alvin Bernstein / National Defense
University; Eliot Cohen / Nitze School of Advanced International Studies,
Johns Hopkins University; Thomas Donnelly / Project for the New American
Century; David Epstein / Office of Secretary of Defense; David Fautua / Lt.
Col., U.S. Army; Donald Kagan / Yale University; Fred Kagan / U.S. Military
Academy at West Point; Robert Kagan / Carnegie Endowment for International
Peace; James Lasswell / GAMA Corporation; Mackubin Owens / U.S. Naval War
College; Steve Rosen / Harvard University; Gary Schmitt / Project for the
New American Century; Abram Shulsky / The RAND Corp.; Barry Watts / Northrop
Grumman Corp.; Paul Wolfowitz / Nitze School of Advanced International
Studies, Johns Hopkins University; Dov Zakheim / System Planning Corp.,
entre otros, escriben un informe, Rebuilding America's Defenses, subtitulado
"Report of The Project for the New American Century", setiembre de 2000, que
sin tapujos se dedica a explicar cómo afianzar el dominio planetario de
EE.UU. y su "preponderancia" en todos los órdenes, aunque muy especialmente
en el militar. Sus autores se quejan, página tras página, a lo largo de casi
300 000 espacios, de lo actuado hasta ese momento y el texto es una retahíla
de "presupuestos que deben incrementarse", "aceleración en la construcción
de submarinos", "experimentación más agresiva con nuevos conceptos
operacionales", "expansiva visión de futuras misiones posibles", "adición de
nuevas capacidades de los infantes de Marina", "mayor fuerza de infantería"
y reclamos por el estilo.
En medio de tal letanía acerca de las insuficiencias del aparato militar
estadounidense descuidado, según ellos, después del colapso soviético, estos
buenos señores procuran, empero, transformar esa dura realidad con que asoma
el nuevo siglo. Y comentan: "Más aún, el proceso de transformación, aun
cuando conlleve cambios revolucionarios, va a ser probablemente largo, de no
existir algún acontecimiento catastrófico y catalizador, como un nuevo Pearl
Harbor." Ah, bueno.
Es que la soja no viene sola.
* Docente del área de Ecología y DD.HH. de la Cátedra Libre de Derechos
Humanos de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, periodista y editor
de futuros del planeta, la sociedad y cada uno..
Geografía Económica
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