[R-P] [H. Dieterich] Derrota geoestratégica de Evo en Santa Cruz

Néstor Gorojovsky nmgoro en gmail.com
Lun Mayo 12 14:02:29 MDT 2008


Gentileza de la lista Tribuna Boliviana

"¡Derrota geoestratégica de Evo Morales en Santa Cruz!", peligro de
destrucción del Bolivarianismo latinoamericano
Heinz Dieterich

1. El autoengaño sobre la derrota Con la peligrosa derrota
geoestratégica de la política de Evo Morales y Álvaro García Linera,
en Santa Cruz; la activación de la Cuarta Flota Imperial en Mayport,
Florida (28.4.), y la de facto autorización de la Organización de
Estados Americanos (OEA) de la división de Bolivia, Washington ha
avanzado tres pasos trascendentales para reestablecer su control sobre
el "patio trasero" y destruir la revolución democrática-bolivariana de
América Latina.

La afirmación de Evo de que el "referendo" fue un "rotundo fracaso"
---repetida por las agencias de propaganda oficiales de los gobiernos
afines y sus intelectuales liberales--- es otro más de los autoengaños
que han caracterizado la política del Palacio Quemado frente al cáncer
de la subversión imperial-oligárquica en las cuatro provincias
separatistas, durante los dos últimos años.

2. Combatiendo el cáncer con aspirinas La esencia de esta política ha
sido enfrentar ese cáncer con las aspirinas del diálogo pacífico; de
la redacción de papeles en la Asamblea Constituyente; de la petición
de socorro al Departamento Colonial de Washington, la OEA; de la
mediación de la reaccionaria Iglesia católica; de la inoperante ONU y
del, en el contexto actual, insignificante Premio Nóbel de la Paz.

El resultado fue previsible. Mientras el gobierno situaba su terapia
en las elevadas esferas de la democracia burguesa, del diálogo y del
humanismo, el cáncer crecía rápidamente en el darwiniano mundo de la
realpolitik boliviana ---alimentado desde su cordón umbilical, la
embajada gringa, y fortalecido por las bandas paramilitares (UJC)---,
haciendo metástasis en otras cinco provincias[*los otros cinco
departementos]. El final del desfase entre la enfermedad imperialista
y la terapia humanista nacional es pronosticable. Si el gobierno de
Evo no cambia cualitativamente su política y si no logra un apoyo real
de los países latinoamericanos decisivos, antes de los referenda
separatistas de junio, el oriente boliviano terminará como Panamá y
Kosovo.

3. La largamente previsible crisis del gobierno boliviano en Santa Cruz.

La noche del sábado, 9 de diciembre de 2006, el gabinete boliviano se
reunió en el exclusivo "Hotel Portales" de Cochabamba, para deliberar
sobre el peligro de sedición separatista de la oligarquía de Santa
Cruz. Coordinaba la sesión uno de los tres hombres decisivos del
Palacio Quemado. Durante un breve receso comentó que la opinión del
gabinete se inclinaba hacia la militarización de las provincias
sediciosas. "En algún momento el Estado tiene que mostrar fuerza",
decía. "Este momento ha llegado."

4. "Recuerden el estado de sitio de Fernando de la Rúa" Conociendo
bien la historia boliviana, y habiendo hablado con oficiales de la
Fuerza Armada de Bolivia sobre la situación, me permití decirle al
amigo: "Si mañana mandan las tropas, pasado mañana tendrán que
entregar el gobierno. Las Fuerzas Armadas de Bolivia no van a matar
por ustedes. Si decretan el estado de sitio y los civiles salen a la
calle y las Fuerzas Armadas no disparan, tienen que entregar el poder.
Recuerden lo que pasó con Fernando de la Rúa, el 11 de diciembre del
2001."

5. Memorando del Bloque Regional de Poder Popular (BRPP), al Gobierno
Esa misma noche, una delegación del Bloque Regional de Poder Popular
(BRPP) ---fundado en el "Primer Encuentro de Pueblos y Estados por la
Liberación de La Patria Grande", en octubre, 2006, en Sucre, Bolivia--
- redactó un memorando sobre el escenario de la subversión separatista
en los Departamentos de la "Media Luna", sugiriendo una serie de
medidas para contrarrestarla.

En esencia, el documento sostenía que era demasiado tarde para parar
la conspiración tan sólo con la fuerza del gobierno central. Que,
entre otras medidas, era urgente organizar un programa nacional de
formación de cuadros, una campaña mundial de información sobre la
conspiración, fortalecer un movimiento multisectorial de solidaridad
latinoamericano y, lo más importante, enviar misiones diplomáticas
bolivianas capaces a determinadas capitales latinoamericanas, para que
Brasil, Argentina, Venezuela y Cuba encabezaran una enérgica
iniciativa política latinoamericana, destinada a neutralizar la
conspiración oligárquica-imperial.

La calidad teórica-política y el realismo de este documento ---
redactado por delegados de Perú, Paraguay, Argentina, Venezuela y
Bolivia, entre otros países--- estaban plenamente establecidos, entre
otros factores, por el fracaso del planeado golpe policiaco-militar
del 11 de octubre, 2006, contra Evo; fracaso que se debe esencialmente
al BRPP y a Hugo Chávez, contrario a algunas declaraciones tontas que
posteriormente hizo el entonces vocero presidencial, Alex Contreras.

6. Ideas liberales y políticas legalistas, en lugar de realpolitik
antiimperialista En la tarde del domingo, 10 de diciembre de 2006, en
una reunión televisiva con el Presidente y el Vicepresidente, se le
entregó al Vicepresidente el memorando. Obviamente, no tuvo
consecuencia alguna.

En lugar de implementar un plan estratégico regional para neutralizar
el proyecto de Washington, el gobierno seguía insinuaciones exógenas
para realizar congresos de intelectuales liberales en Bolivia y
distrajo la escasa capacidad de su aparato diplomático en el proyecto
del "premio Nóbel de la paz"; en vez de realizar cursos de formación
política revolucionaria en todo el país, promovió a los intelectuales
de la burguesía imperial, desde los confusionistas "postmodernos" de
Hart y Negri, hasta la socialdemocracia europea y académicos españoles
de flaca solvencia teórica; creyó en la quimera del "conflicto local"
y del posible arreglo local con la oligarquía, aumentando sus
subsidios económicos; se aferró a la Asamblea Constituyente, aún
cuando ésta se había convertido en el caballo de Troya de la derecha
y, posteriormente, a los buenos oficios de la jerarquía católica y de
la OEA. En fin, errores teóricos-políticos garrafales en cadena.

7. El debacle geoestratégico y el desastre que se viene Las
consecuencias políticas de la derrota geoestratégica son
potencialmente catastróficas. El vocero imperial, el Washington Post
(WP), las formuló el 6 de mayo, sin tapujos: "Si Bolivia tiene suerte,
el Señor Morales reconocerá que la mayoría de su país jamás aceptará
una política etnocéntrica… Si, instigado por el Sr. Chávez, prosigue
imponiendo su Constitución, es probable que el resultado sea un baño
de sangre". Más claro aviso de un golpe de Estado no puede haber.

Los ejecutores del "baño de sangre" anunciado serán los sectores
militares golpistas bolivianos y las bandas paramilitares, al igual
que en Chile. El brazo externo lo proporcionan las bases militares
estadounidenses en Colombia, Manta, Ecuador, y la Cuarta Flota
Imperial. Anunciando la reactivación de la U.S. 4th Fleet, el
Comandante de la Marina de Guerra (CNO), Almirante Gary Roughead, dijo
que se trataba de mandar "una fuerte señal a todos los servicios
marítimos civiles y militares en América Central y América Latina".

Considerando, que el Pentágono conceptualiza actualmente sus Fuerzas
Navales y Aéreas como la "reserva estratégica" de su poderío militar y
que el Comandante de esta nueva fuerza intervencionista es el actual
Jefe del Comando Naval de Operaciones Especiales, el mensaje es tan
claro como el del Washington Post.

8. Los objetivos estratégicos del enemigo La derrota geoestratégica de
la política de Evo y Álvaro en las provincias separatistas ha
convertido la situación boliviana en un asunto hemisférico, tal como
la agresión de Uribe a Ecuador transformó el conflicto interno
colombiano en un asunto de paz y guerra regional. En este escenario de
ofensiva generalizada de Washington, la próxima jugada de la Casa
Blanca es clara: con el informe de INTERPOL sobre las supuestas
computadoras de Raúl Reyes, que se publicará a mediados de mayo, se
pondrá a Hugo Chávez o a Venezuela en la lista de países que apoyan el
"terrorismo internacional"; salvo que acepte cambiar esencialmente su
política de integración latinoamericana.

Los objetivos de esa ofensiva para este año son evidentes: neutralizar
o hacer caer el gobierno de Evo Morales; facilitar la derrota
electoral del Presidente Chávez en noviembre e intimidar al Presidente
Correa, Lula y Cristina Kirchner, para impedir la Constitución del
Consejo de Defensa de Sudamérica, planeada para septiembre.

9. La hora del Termidor A todo proyecto serio de desarrollismo
latinoamericano, desde el Dr. Francia en Paraguay, el General Perón en
Argentina, la Revolución Sandinista y el Coronel Hugo Chávez, le llega
pronto la hora del golpe militar. Esta es la coyuntura que vive
América Latina: es la hora del Termidor.

Ante este momento decisivo, es necesario un cambio cualitativo en la
política del gobierno boliviano, porque la continuidad de su política
actual significaría la destrucción del Bolivarianismo latinoamericano.

Siendo evidente: 1. la incapacidad del gobierno boliviano de resolver
esta crisis; 2. que está en juego la sobrevivencia del proyecto de la
Patria Grande y, 3. que el desenlace de esta derrota geoestratégica es
un asunto de seguridad nacional para Bolivia, Venezuela, Nicaragua,
Ecuador, Cuba, Brasil y Argentina; es imprescindible que los
Presidentes de estos países encuentren, a la mayor brevedad posible,
la forma de implementar un plan estratégico para contener el avance de
la subversión separatista imperial-oligárquica.

La derrota geoestratégica de Bolivia es, al mismo tiempo, una derrota
estrepitosa de los ineptos aparatos diplomáticos latinoamericanos y la
catastrófica falta de inteligencia y planeación estratégica de esos
gobiernos, que ante un peligro mortal evidente desde enero de 2006, no
lograron hacer otra cosa que reaccionar en el último momento mediante
firmas de intelectuales y declaraciones desdentadas de sus
diplomáticos. Si este proyecto de integración bolivariano se malogra,
no será por la falta de condiciones objetivas para triunfar, sino por
el descuido catastrófico de esos gobiernos en cuanto a la creación de
instituciones de planeación e inteligencia estratégica de alto nivel.

10. El Orden de Batalla Ante los anuncios de matanza por los voceros
imperiales, Evo puede ahorrarse el tiempo de protestar ante el
Departamento de Estado o la OEA. La hora del Termidor
(contrarrevolución) es la hora del poder real y con eso, la hora del
Orden de Batalla. Es decir: la identificación precisa de los factores
que deciden la guerra, entre ellos los efectivos, la estructura de
mando, el despliegue de las unidades y el equipo de las fuerzas
militares y civiles enemigas, así como de las fuerzas propias.

Esta correlación de fuerzas y objetivos determina tanto los probables
cursos de acción del enemigo, como las operaciones tácticas y
estratégicas de las fuerzas bolivarianas. Fidel Castro es el más
grande estratega militar de América Latina. Hay que pedirle que inicie
con urgencia el análisis de este Orden de Batalla, no desde la Razón
del Estado cubano, sino desde el campo de la batalla de Tierra Firme.

¡Tal como hizo, en su momento, Simón Bolívar!

Nota de Tribuna Boliviana:

Los artículos publicados en Tribuna Boliviana expresan la opinión de
sus autores, y no significa que los moderadores compartan las
opiniones vertidas en los mismos. El presente artículo nos demuestra
que le autor tiene muchas lagunas en su conocimiento sobre la temática
que aborda.

[*] Referente al tema, se debe entrender que el autor se refiere a los
departamentos y no a las provincias que conforman Bolivia.

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Néstor Gorojovsky
El texto principal de este correo puede no ser de mi autoría


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