[R-P] Igual que hace centenas de años
Néstor Gorojovsky
nmgoro en gmail.com
Dom Mayo 4 10:43:35 MDT 2008
Gentileza de Andrés Soliz Rada
EDITORIAL (Periódico "El País" (Tarija-Bolivia, 4-05-08)
Igual que hace centenas de años
Los datos divulgados por la delegación en Bolivia de la Comisión
Europea, dan cuenta que la región andina sigue exportando
fundamentalmente materias primas a Europa (86.4 por ciento de lo
enviado es eso), en tanto que el 83% de lo que los andinos compran a
esa subregión europea, son productos manufacturados.
Lo que no dice el informe, y es bueno anotarlo en mayúsculas, es que
también enviamos a sus Bancos y Tesoros la mayor parte del ahorro de
capital que nuestra región acumula pese al profundamente desigual
intercambio comercial, toda vez que casi la totalidad de los cerca a
300 mil millones de dólares de reservas internacionales de nuestros
países, se envían a Europa y Estados Unidos, en virtud a la aplicación
ciega y acrítica de "normas de prudencia" impuestas por el FMI y el
Banco Mundial en el pasado, en relación al uso y administración de
esos recursos.
En consecuencia, como hace centenas de años, sólo que esta vez en el
marco de "acuerdos comerciales" y "preferencias arancelarias"
voluntariamente firmados y que jamás se podrán aprovechar (una suerte
de esclavitud consentida, como la expuesta por George Orwell en su
1984), la región andina sigue subvencionando las satisfechas economías
del primer mundo, gracias a sendos a acuerdos aprobados por sus
respectivos poderes legislativos.
Fue Federico List, un economista alemán que emigró a Estados Unidos,
quien, allá por 1820, advirtió cómo los postulados de Adam Smith sobre
el libre comercio y competencia plasmados en su obra "La Riqueza de
las Naciones" (1776), sólo fueron aplicados por Inglaterra afuera de
sus fronteras, para comerciar con el resto del mundo, en tanto que
para su propia industria aplicó estrictas medidas proteccionistas, lo
que la convirtió en una potencia industrial.
Similar (y elemental) estrategia utilizó Estados Unidos para lograr en
poco tiempo su supremacía económica aventajado por la disponibilidad
de inmensas riquezas naturales en los territorios de los diferentes
Estados que, paulatinamente, se fueron integrando a la ahora conocida
unión.
El despegue económico de Estados Unidos tuvo su bases centrales en la
integración política y económica de sus diferentes Estados, así como
en la adopción de conservadoras medidas proteccionistas en relación a
Europa, Inglaterra y el resto de América.
El economista Walter Graziano nos recuerda que Smith se desenvolvió
como empleado a sueldo "del rapaz monopolio que fue la British India
Company, gran corporación monopólica que …se beneficiaba con el
tráfico de esclavos, cultivaba opio en India y lo vendía, a la fuerza,
en China para apropiarse de las reservas de oro de ese país", cuya
obra "dio el basamento teórico e ideológico" de la actual situación
esclavizante que nos genera "la ilusión de libertad y libre
competencia".
¿No es esclavizante perpetuar nuestra propia suerte en el destino de
nuestros hijos como miembros de naciones que voluntariamente se
someten a acuerdos que profundizan diariamente nuestra pobreza?. ¿Cómo
explicar a las generaciones futuras – a nuestros propios hijos – que,
voluntariamente, hemos financiado las economías industriales del
primer mundo enviándoles nuestros ahorros (reservas internacionales y
hasta el ahorro de la jubilación producto de nuestro trabajo) y,
simultáneamente, nos hemos arrodillado pidiendo préstamos a organismos
controlados por ellos?.
Los datos publicados por la delegación en Bolivia de la Comisión
Europea saldrán marginalmente en los medios de comunicación
tradicionales. Con certeza que lo harán también de modo aislado y
fuera del contexto histórico. La misma edición informativa a la que el
amable lector acuda (si es que, además, tiene la suerte de acceder a
la noticia), lo atiborrará de profusa información sobre el
"referéndum" autonómico cruceño y las "profundas disputas" y
diferencias entre gobierno y oposición.
Mientras entre 1700 y 1800 se hacían referéndums en Norteamérica para
integrarse a la unión, a inicios del siglo XXI en Bolivia hacemos
referéndums para partirnos en 36 nacionalidades o en indeterminado
número de autonomías.
En ese mar de cuentos, lo único rescatable hasta ahora aparte de los
pocos logros de la primera etapa de la nacionalización de los
hidrocarburos de mayo de 2006, es que YPFB logró ser accionista
mayoritario de empresas que sólo hace diez años atrás le pertenecían
íntegramente, aunque por ahora falta conocer el detalle de los
acuerdos y los entretelones, siempre extrañamente ocultos en la gaveta
de Carlos Villegas. Cabe recordar, para una adecuada contextualización
de los hechos, que esas empresas fueron entregadas en 1997 a empresas
extranjeras bajo simples (y ahora sabemos que incumplidas) promesas de
inversión, con el entusiasta aplauso de los "empresarios bolivianos"
de ese entonces que aceptaron felices y voluntariamente su vergonzosa
marginación en actividades económicas estratégicas para el país.
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Néstor Gorojovsky
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