[R-P] Una buena idea; y no es de Badia

Leonardo Cofré lcofre en hotmail.com
Vie Mayo 2 02:29:34 MDT 2008


A carlos Pagni -¿sera un apocope de pagani?- se le ocurre en su columna del 
diario La Nacion, declarar dado lo sucedido en Venezuela, lo que muchos 
ansian para estas pampas: empezar a re-tomar lo nuestro (y no hablo del 
liquido elemento que hay en la mayoria de las bodegas extranjeras en 
provincias argentinas, como Mendoza, Salta, San Juan, no); si no mas bien 
procurar que lo que deba ser del estado, vuelva a su origen, a ser del 
pueblo, e indica, sugiere,  propone (¿lo hara con sorna?) que se declare el 
primero de mayo de ahora en mas; "día de la estatización latinoamericana" 
propongo que lo tomemos como propio y lo difundamos y le agradezcamos tan 
señora noble intencion. Mandemosle e-mails de agradecimiento a su casilla o 
simplemente reenviemos la idea y el agradecimiento.
Leo Cofré
(va la nota de Pagni)

 NOTICIAS | Economía El escenario 2 de mayo
El kirchnerismo,cada vez más rehén de Chávez

Por Carlos Pagni
Hugo Chávez estatizó Siderúrgica del Orinoco (Sidor), la puso bajo el 
control de una comisión de funcionarios e insistió en pagar sólo 800 
millones de dólares por el 60% de la compañía, en poder de Ternium, 
subsidiaria del grupo argentino Techint. Es alrededor del 20% de su valor de 
mercado. Eso sí: el ejército venezolano no copó la planta ni Chávez la 
confiscó, sino que seguirá negociando la indemnización. Pequeñas atenciones 
en homenaje al vínculo bolivariano que lo une con Cristina y Néstor 
Kirchner.

Tal vez sea hora de declarar el 1° de mayo "día de la estatización 
latinoamericana". Hace dos años, Evo Morales capturó para el Estado los 
activos de empresas gasíferas, entre ellos los de la brasileña Petrobras, en 
cuyos yacimientos entró con el ejército. El año pasado, en la misma fecha, 
Hugo Chávez expropió cuatro petroleras extranjeras en la Faja del Orinoco. 
Anteanoche, otra vez sobre el filo de esa efemérides, el presidente de 
Venezuela estatizó la participación de Techint en la siderúrgica de su país. 
Y, ayer, Morales anunció la nacionalización de tres petroleras de capitales 
británicos, alemanes y peruanos, y de la mayor compañía telefónica del país. 
Además, firmó un acuerdo con Repsol mediante el cual el Estado boliviano 
pasará a controlar, en los papeles y en los hechos, la petrolera Andina (de 
lo que se informa en esta misma página).

En el caso de Sidor, cuya incautación fue anunciada hace 15 días, la 
reacción del gobierno argentino fue sobria: no emitió pronunciamiento 
alguno. Sin embargo, la Presidenta se comunicó en dos oportunidades con 
Chávez para hacerle conocer su preocupación. El lunes pasado, después de que 
el venezolano amenazara con confiscar la compañía, Néstor Kirchner se 
comunicó con el coronel para también hablarle de manera "franca". El 
matrimonio se reunió ese día con el titular de Techint, Paolo Rocca, y le 
prometió más gestiones para atenuar el costo de la expropiación. Se las 
encargó a Julio De Vido.

Desde el primer minuto de la crisis, Rocca se puso en manos de la Presidenta 
y, hasta ahora, confiesa sentirse acompañado por ella. Ya le escribió varias 
cartas para demostrar que Chávez justifica su embestida en falacias sobre el 
régimen laboral y ambiental de la empresa. El coronel advirtió el domingo 
pasado, desde su tribuna de Aló Presidente : "Yo le hago un llamado a los 
empresarios de la llamada Ternium Sidor. Vamos, dejen la mamadera de gallo, 
que aquí hay gente seria. No les voy a pagar 4000 ni 3000 millones de 
dólares por Sidor, y si no llegamos a un acuerdo en las próximas horas, el 
martes firmo el decreto de expropiación y mando a ocupar la fábrica".

Esas amenazas no se consumaron de modo pleno, acaso por las llamadas de los 
Kirchner. Anteanoche, Chávez envió los papeles de la estatización al 
Tribunal Supremo para que los convalide. Su principal argumento: "Promover 
el fortalecimiento de la industria nacional y todas aquellas actividades que 
permitan el desarrollo endógeno". Ahora el conflicto se centra en la 
valuación de las acciones que Venezuela debe pagar a Ternium.

Los tratados con ese país sobre inversiones determinan que las 
estatizaciones deben ser indemnizadas según el valor de mercado del bien 
incautado. Para eso, Ternium propuso cinco criterios alternativos: a) precio 
de empresas similares de la región que cotizan en Bolsa; b) precio de 
operaciones recientes de activos comparables; c) valores comparables de 
capacidad instalada en términos de precio por tonelada de producto; d) 
reportes de bancos de inversión; e) valor presente del flujo de fondos. En 
todos los casos se llega a unos 4000 millones de dólares por el 50% de Sidor 
(en la hipótesis de que el gobierno invitará a la empresa a permanecer en la 
operación con un 10% de la propiedad).

Gallina flaca

El gobierno venezolano, en cambio, pretende valuar esos activos según la 
inversión original de la privatización, en 1997, descontando la 
amortización. Chávez calculó US$ 800 millones. Los titulares de acciones 
clase B, entre los que hay empleados de Sidor, alertaron: "No vamos a 
admitir un precio de gallina flaca". La principal central empresarial 
venezolana, Fedecámaras, recomendó que "la tasación sea realizada por una 
entidad independiente".

Es posible que el gobierno de Kirchner no pueda hacer mucho más en defensa 
de la principal empresa industrial del país en este trance. La dependencia 
argentina con Venezuela es cada día más rigurosa. Está previsto que la 
semana que viene un grupo de funcionarios viaje a Caracas para discutir la 
colocación de un nuevo bono. El mercado internacional sigue cerrado para el 
país, cuyo riesgo superó el martes al venezolano. Además, en la negociación 
con el Club de París la Presidenta quizá perdió un discreto abogado, el 
titular del FMI Dominique Strauss-Kahn, por negarle el voto en la reforma 
que impulsa en la entidad.

El otro respirador bolivariano al que la administración Kirchner está 
conectada es energético. El Gobierno está urgido por importar fueloil para 
compensar el enorme déficit de gas. ¿Cómo enojarse, entonces, con el 
coronel? Pero también hay razones políticas para la prudencia presidencial. 
La estatización de Sidor se llevó adelante con una hostilidad que estuvo 
ausente en operaciones similares sobre empresas privadas mexicanas, 
francesas y estadounidenses. Chávez sólo atendió las llamadas telefónicas de 
la señora de Kirchner después de anunciar la incautación. Y no podía alegar 
desconocer el desvelo de sus amigos argentinos por Techint: desde 2005, 
Néstor Kirchner lo había interesado en tres oportunidades a favor de la 
empresa. Además, el discurso que envolvió la expropiación fue tan insultante 
que habría que indagar si esa agresividad tiene alguna vinculación con el 
cambio de actitud de los Kirchner ante los avatares judiciales del caso 
Guido Antonini Wilson. Una vez eliminada la Argentina de los alegatos, 
Alberto Fernández declaró que lo que se discutía era "un caso de espionaje 
venezolano en los Estados Unidos". La solidaridad bolivariana alcanzó ese 
día su grado cero.

Venezuela está acosada por la inflación -7% en el primer trimestre -y por la 
crisis energética -el martes pasado hubo un apagón en 40% del país-. Herido 
por la derrota en el referéndum constitucional del año pasado, Chávez teme 
otro traspié en los comicios de octubre próximo. En la dificultad, sustituyó 
a sus colaboradores más equilibrados -Juan Vicente Rangel, Alí Rodríguez- 
por los elementos más arcaicos del régimen. Envuelto en la bandera del 
socialismo, el emir caribeño tomó la vía rápida de la radicalización. La 
estatización de Sidor es una escala en ese viaje. Sería crucial saber qué 
opinan los Kirchner. No sólo sobre la embestida contra la principal compañía 
industrial argentina sino sobre un fenómeno de mayor alcance: la estrategia 
de su amigo Chávez para enfrentar la adversidad. 




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