[R-P] Aleluya, aleluya
Néstor Gorojovsky
nmgoro en gmail.com
Lun Mar 17 07:36:48 MDT 2008
Gustos son gustos
El viernes 14 y sábado 15 de marzo, el macrismo dispuso que en hora
pico se realizaran sendos piquetes evangélicos en torno al Obelisco,
para beneficio del predicador Luis Palau. Apenas si cosechó 150 000
personas en total.
Rápida y correctamente se criticó lo más evidente: que el macrismo
aceptaba en el Obelisco, para un vendedor de Biblias protestantes, lo
que negaba a los juntadores de cartones en la estación de Belgrano (la
ocupación del espacio público para sus propios fines).
También se resaltó el antisemitismo flagrante de la macrista Cintia
Hotton, promotora del piquete oficialista porteño.
El pobre Palau no logró, por más beatíficas sonrisas que haya
derramado, desprenderse de su vínculo con Bush. Sería tan difícil como
para Macri lo es desprenderse de su vínculo con Menem y Videla. Mejor
lo hace, por cierto, el Opus Dei...
Pero, con ser importante, nada de esto es central. Lo que debe verse
es que con el acto de Palau, el macrismo acaba de celebrar su
apoteosis ideológica. Es su Congreso Eucarístico propio y miserable,
la reivindicación del peor individualismo como norma de vida terrena y
ahora también de trascendencia post-mortem. Palau representa esa
variante del protestantismo que hace de los problemas personales y de
la solución salvaje -insensible al Otro- de cualquier dolor íntimo, el
núcleo fundante de la religiosidad. Por más que _diga_ lo contrario,
con su particular modo de creer en Dios Palau representa el estado de
ánimo que lleva a las masacres en las escuelas secundarias de EEUU. Y
así es como piensa Macri y el macrismo.
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Néstor Gorojovsky
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