[R-P] A CINCO AÑOS DE LA INVASION A IRAK
maría Sola
mariadelsola en gmail.com
Dom Mar 16 06:31:03 MDT 2008
En el hospital de los médicos mendigos
La sanidad es un caos.
2.000 facultativos han sido asesinados
Á. ESPINOSA - Bagdad - 16/03/2008
El País. Madrid
El Centro de Cirugía Cardiológica Ibn al Bitar constituye un ejemplo
de la capacidad de resistencia de los iraquíes. Sólo hay que mirar las
fotos que el director, Husein al Hili, guarda en su ordenador. Los
saqueos de abril de 2003 destruyeron aquella clínica, hasta entonces
inevitablemente llamada Sadam Hussein y que contaba con 250 camas y
ocho quirófanos. Un mes después, el personal se reunía en asamblea y
decidía sacarla adelante. Hoy funciona con 140 camas y cuatro
quirófanos pese al abandono del Ministerio de Sanidad.
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"No podemos desperdiciar ni un trozo de algodón", confía Al Hili
"Es el único centro de esta especialidad en todo Irak, atendemos a
80.000 pacientes de todo el país", declara orgulloso Al Hili, un
especialista en gestión hospitalaria que procede del campo de la
radiología. Pero el camino no ha sido fácil. "El saqueo fue peor que
la guerra. A pesar de que había un carro aquí fuera, los soldados no
hicieron nada para impedirlo", recuerda dolido. "Incluso compré armas
para que los trabajadores defendieran las instalaciones, pero los
asaltantes les redujeron y se las quitaron".
A raíz de aquello, una delegación de médicos fue a ver a las
autoridades religiosas, chiíes y suníes, para que frenaran el
descontrol y les ayudaran a recuperar los materiales robados. Pero las
cosas no mejoraron mucho cuando regresó el orden. "En ningún momento
hemos tenido un ministro capacitado para el cargo; todos los que han
pasado por Sanidad desconocían su trabajo. Se lo he dicho a los
estadounidenses, hemos sufrido una doble destrucción, la producida por
la guerra y la causada por el ministerio", explica Al Hili.
No hace falta que él lo diga porque es vox pópuli que el control del
ministerio ha sido un completo desastre. Aunque no se les ha condenado
porque los testigos se retractaron, a principios de este mes se juzgó
a dos altos cargos del mismo por utilizar la cobertura del ministerio
para organizar y financiar el asesinato de suníes que buscaban
atención médica en los hospitales públicos.
Ese clima de inseguridad y caos ha afectado sobre todo a las clases
medias profesionales. Dos mil médicos han sido asesinados en los cinco
años transcurridos desde la invasión y se estima que la mitad de los
34.000 que había registrados entonces han abandonado Irak. El 90% de
los 180 hospitales del país carecen de los suministros básicos, lo que
ha elevado las tasas de mortalidad infantil y materna. "Hasta ahora no
hemos recibido absolutamente nada del ministerio. Se limitan a
pagarnos nuestros salarios", asegura el director del Ibn al Bitar.
¿Cómo consiguen el material quirúrgico, las válvulas o las medicinas?
"Mendigamos".
Al principio no fue así. Contaron con la ayuda del español Movimiento
para la Paz, la Democracia y la Libertad (MPDL) y de la ONG francesa
Première Urgence (financiados por la Oficina Humanitaria de la
Comisión Europea, ECHO). Aún pueden verse sus pegatinas a la entrada
de la clínica. "Incluso llegamos a firmar un acuerdo para el
intercambio de doctores, de forma que nuestros especialistas pudieran
formarse en España y Francia, y médicos de esos países venir a
ayudarnos aquí".
Pero el agravamiento de la violencia a partir de 2004, ahuyentó de
Irak a la mayoría de las organizaciones humanitarias. El Ibn al Bitar
volvió a quedarse solo. "Tenemos muchas necesidades. Aún sobrevivimos
con material procedente del programa de Petróleo por Alimentos. Hay
gasas, compresas, agujas y otros básicos que están caducados, pero los
esterilizamos y los utilizamos. No podemos desperdiciar ni un trozo de
algodón", confía Al Hili.
A la vez, este hombre inasequible al desaliento tiene que luchar
contra la corrupción que gangrena el país. Las medicinas más escasas y
el instrumental nuevo se guardan bajo llave en su despacho. En tanto
que centro estatal, el Ibn al Bitar no cobra a sus pacientes, pero uno
de los entrevistados por esta periodista aseguró que una enfermera le
había pedido dinero por una inyección que oficialmente no estaba
disponible.
"Los estadounidenses, y esto también se lo digo a ellos, han destruido
este país, no han hecho nada por nosotros y encima nos han traído a
los terroristas", lamenta Al Hili, "por eso la gente, está convencida
de que todo esto estaba planeado. No le encontramos otra explicación".
"No es que estemos peor que hace cinco años, es que estamos peor que
hace un siglo, hemos vuelto a los tiempos de Abu Baker, hace 1.300
años", concluye dispuesto, a pesar de todo, a no tirar la toalla.
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