[R-P] REENVÍO: otra visión de la reunión en Santo Domingo
Barbitas Carter
barbitascarter en gmail.com
Mar Mar 11 11:21:06 MDT 2008
ME LLEGÓ, ENTRE TANTAS COSAS QUE ME LLEGAN, ESTA INTERESANTE Y
DIFERENTE VISIÓN DE LO ACONTECIDO EN LA REUNIÓN DEL "GRUPO RÍO".
La guerra de los "Pimpinela": Chávez y el "cachorro", duelo sin sangre
11-Marzo-08
En la Argentina existe un dúo musical, llamado "Pimpinela", compuesto
por los hermanos Joaquín y Lucia Galán, que proyectaron su fama a
partir de simular una pelea de pareja con cada canción que
interpretan, siendo la más famosa una que empieza diciendo: "Me
mentiste, me engañaste"...
Informe especial
Los que miraron en directo por televisión el desarrollo y la
culminación de la reunión del Grupo Río, reunido en Santo Domingo para
tratar la triple "escalada militar" Colombia-Venezuela-Ecuador tras el
asesinato de Raúl Reyes, seguramente habrán sentido la misma sensación
que experimentan los seguidores del dúo Pimpinela cuando termina una
de sus falsas peleas musicales: Todo fue un show.
La triple "guerra tropical" desatada simultáneamente entre Colombia,
Venezuela y Ecuador tras el asesinato del segundo jefe de la FARC ,
Raúl Reyes, incluyó una movilización de tropas en la frontera por
parte de los gobiernos de Chávez y de Correa, además del retiro de sus
embajadores de Bogotá.
Nicaragua, en "solidaridad", también rompió las relaciones con
Colombia el jueves pasado, y su presidente Daniel Ortega, también
acusó de "asesino" a Uribe.
Además de los tambores de guerra, tanto Chávez como Correa iniciaron
una guerra mediática cruzada contra el presidente de Colombia, durante
la cual la acusación más chica de ambos hacia Uribe fue la de haber
asesinado a sangre fría a Reyes por orden de EEUU.
Un tercer escenario de la "guerra tropical" se montó luego en la
reunión de presidentes (léase gerentes de enclave por "derecha" y por
"izquierda" del Imperio) del llamado Grupo Río en Santo Domingo, donde
se desarrolló una cuádruple guerra, esta vez en el plano de los
discursos, entre Chávez, Correa y Daniel Ortega, de Nicaragua, por un
lado, y Uribe por el otro.
Chávez, Correa y Ortega, pedían que el organismo condenase a la
Colombia de Uribe por "violación de la soberanía" de Ecuador, mientras
le enrostraban al presidente colombiano una categoría política
parecida a la de un "Hitler sudamericano" al servicio del Imperio
yanqui que lo mueve como un títere.
Uribe, por su parte, respondía a los ataques acusando a su vez de
"farsa" a sus detractores, dado que, según él, Colombia solo estaba
desarrollando la "guerra contraterrorista" contra las FARC en el
plano de la "legalidad", que por otro lado, señalaba Uribe, estaba
siendo apoyada por todos los gobiernos de la región que se
encontraban en el cónclave.
Trasmitido en directo, el "show bélico" entre los "izquierdistas" y el
"cachorro" subía de tono mientras captaba la tensión internacional a
través de las grandes cadenas televisivas que mostraba el rostro de
los contendientes en tensos primeros planos.
Correa lo acusó a Uribe de "comandar el asesinato de Reyes y un ataque
contra mi Patria", y Chávez denunció que Bush y el presidente de
Colombia lo querían convertir en un "Milosevic latinoamericano"
juzgándole en una corte internacional por "financiar el terrorismo".
El tono de los discursos era de "guerra abierta" y las posiciones eran
tan irreductibles y enfrentadas que de las pantallas parecían
desprenderse chisporroteos de pólvora.
Entre estos dos bandos (el "cachorro" y los "izquierdistas") también
montaron su propio show los integrantes de un tercer grupo (el de los
impulsores de la "paz y la legalidad") liderado por la mandataria
argentina, Cristina Kirchner, embanderada con el discurso de exigirle
a Uribe que persiga a las FARC pero dentro del marco de la "ley y la
democracia".
Con una nueva réplica de Uribe a Correa y a Ortega, el enfrentamiento
tocó un pico de "tensión extrema" y la guerra parecía a punto de
comenzar en el mismo recinto, cuando de pronto Correa se levantó y le
propuso a Uribe que le enviara las "pruebas" enseguida (no se sabe
bien de qué) y Ecuador dejaría zanjado el diferendo.
La propuesta de Correa levantó un aplauso unánime en el recinto, lo
que hizo decir al presidente de República Dominicana, el anfitrión,
que la crisis había terminado.
Y se produjo el milagro que dejó boquiabiertos y sin saber qué decir
hasta a los conductores de la cadena imperialista CNN: Uribe se fue a
saludar y abrazar con Correa, luego hizo lo mismo con Chávez mientras
éste lo palmeaba y le hacia bromas, y luego se dirigió a abrazarlo a
Ortega, con quién bromeó diciéndole que le pagara el pasaje de vuelta
de su embajador (expulsado por el gobierno de Nicaragua).
Y, colorín colorado, la guerra tropical entre el "cachorro" y la
"revolución", para la sorpresa masiva de conductores y
teleespectadores, terminó como había empezado: con un final de show al
estilo del dúo "Pimpinela".
El "cachorro" del Imperio y los "gobiernos revolucionarios", luego de
una feroz batalla mediática y discursiva, resolvieron hacer la "paz"
y como por obra de un milagro despareció la "tensión regional" y la
"escalada militar" fue reemplazada por augurios de negociaciones de
"recomposición de relaciones".
El gobierno de Venezuela anunció este domingo la normalización de sus
relaciones diplomáticas con Colombia y ordenó trasladar "de inmediato"
al personal de la embajada en Bogotá, que había cerrado hace una
semana.
En un comunicado de la Cancillería , Venezuela destacó que tras la
desactivación de la crisis regional de la semana pasada en la Cumbre
del Grupo Río, el gobierno "ha decidido reestablecer el normal
funcionamiento de sus relaciones diplomáticas con el gobierno de
Colombia".
"El gobierno procederá a trasladar a Bogotá, de manera inmediata, al
personal diplomático encargado de ejercer la representación de la
república ante el gobierno de Colombia", señala el comunicado.
Igualmente, Venezuela "ha comunicado a las autoridades colombianas su
mejor disposición para recibir en Caracas, en el más breve plazo, al
personal diplomático que el gobierno de la hermana república tenga a
bien trasladar", añade el texto.
El sábado, Chávez ordenó el regreso a los cuarteles de las tropas y
tanques que había desplegado en la frontera de casi 2.200 kms con
Colombia, unos 6.000 hombres, en el marco de la normalización de las
relaciones.
Se espera también que a partir de este lunes se regularice totalmente
el intercambio comercial, especialmente el paso de mercancía a través
de la frontera terrestre.
A lo largo de la semana, los funcionarios venezolanos de los puestos
de control fronterizos retuvieron la mayor parte de los camiones que
traían mercancía de Colombia, país con el cual el intercambio
comercial llegó a unos 6.000 millones de dólares al cierre de 2007.
Y la gran pregunta de los analistas del sistema: ¿Será duradera la paz?.
Es muy difícil precisar la continuidad segura de la "guerra tropical"
Colombia-Venezuela si no se integran los tres planos de análisis
simultáneos que contiene: Chávez, por un lado, Uribe, por otro y EEUU,
el gran movedor de las piezas en el tablero, por otro.
Y los objetivos, sucintamente descriptos, son contrapuestos: Uribe
quiere sacarse de encima a Chávez y quitarle protagonismo
internacional con las FARC, Chávez quiere seguir haciendo "guerra
asimétrica" y construyendo "revolución socialista" por TV, y EEUU
quiere meter a Chávez y a Uribe en una guerra regional de verdad.
Por ahora, después de la guerra de cotillón saldada en el Grupo Río,
la "paz" campea pero sólo por un rato.
Chávez ya envió la primer estocada: "Oye, Marulanda, porqué no me la
envías a Ingrid" (Betancourt).
Y Uribe respondió precisando el escenario de la nueva guerra tropical:
"Colombia solo acepta la mediación de la Iglesia y de organizaciones
internacionales" en el caso de intercambio de prisioneros con las
FARC.
Y EEUU permanece callado a la espera de que los tanques vuelvan a la frontera.
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