[R-P] Más de 2006 (nada nuevo bajo el sol)

Néstor Gorojovsky nmgoro en gmail.com
Jue Jun 19 11:58:19 MDT 2008


[Un volante de Patria y Pueblo]

¡CASTIGO EJEMPLAR PARA LA OLIGARQUÍA VACUNA!

La pelea por el precio de la carne es para saber si en la Argentina
manda el pueblo o manda la oligarquía.

La Sociedad Rural Argentina, CARBAP y Confederaciones Rurales
Argentinas se retiran de las negociaciones de precios para dejar en
claro que ningún gobierno, y mucho menos un gobierno de intención
popular, les va a decir qué es lo que tienen que hacer. Pretenden así
imponer su ley minoritaria a un presidente que representa la voluntad
general.

Es que la oligarquía necesita ser una casta privilegiada. No puede
tolerar que la ley sea pareja para todos, porque todos sus intereses
se oponen a los del país. Y esto se ve claramente en las negociaciones
abortadas.

La carne sube de precio porque la oligarquía no produce

En la Argentina está la mejor tierra ganadera del mundo. Pero esta
riqueza, que es un activo de todo el país, se encuentra en manos de
una gavilla de parásitos holgazanes e improductivos. Bajo su comando,
el rodeo bovino se estancó en torno a los 40-50 millones de cabezas
durante la primera mitad del siglo XX mientras que la población creció
de 16 a 40 millones.

La dieta de los argentinos incluye una importante ración de carne
bovina; al mismo tiempo esta carne es una de las principales fuentes
de ingresos por exportaciones.  Como la producción no aumenta, tenemos
una sola opción:  o comemos o exportamos.  La oligarquía siempre gana,
porque como la misma carne hay que repartirla entre cada vez más
bocas, disfruta de precios crecientes en el mercado interno;  y cuando
puede vender al exterior, recauda dólares que por el esfuerzo de todo
el país se están cotizando a tres pesos.  Su verdadero ideal es que en
la Argentina coman carne solamente los que pueden pagar el precio
internacional.

Por cualquier lado se llenan de plata:  cuando no pueden colocar
afuera su producción nos la comemos los argentinos.  Y como
monopolizan los grandes campos, imponen sus condiciones. Dicen ser
meros juguetes de las leyes del mercado, pero cuando sus intereses
están en juego dejan de vender animales al frigorífico, con envidiable
unanimidad.

La oligarquía se amotina contra el crecimiento económico

Pero cada vez que la economía argentina se reactiva, la población
puede comer mejor, y además el país necesita aumentar las
exportaciones para financiar la industrialización.  De inmediato
aparece la muralla oligárquica, y ante los reclamos gubernamentales la
mafia ganadera se subleva.

No solo rechaza todo tipo de gestión colectiva de los precios, sino
que además pretende devorar sola las superganancias que genera el
actual tipo de cambio;  además, se aprovecha del enorme esfuerzo que
hizo el país (y no ella, que por el contrario lo boicoteó) para
liberarse de la aftosa..

No piensa invertir un centavo, por lo cual si queremos exportar carne
tenemos que dejar de comerla nosotros. Y si no nos gusta, amenazan con
no enviar más carne a los mercados de hacienda.  Esto, en cualquier
país serio, se denomina sedición y merece el máximo castigo posible.

O terminamos con la oligarquía o la oligarquía terminara con nosotros

Hoy en día es perfectamente posible determinar la aptitud potencial de
la tierra en todo el país. A partir de allí corresponde reimplantar la
Ley Agraria y el Impuesto a la Renta Normal Potencial de la Tierra que
propuso el Ingeniero Giberti bajo el último gobierno de Perón. Según
esta legislación, los campos que producían por debajo de su capacidad
serían sujeto de impuestos más pesados que aquellos que sí lo
hicieran.

Ahora corresponde incluso ir más allá: a los sediciosos hay que
quitarles la herramienta extorsiva.  Hay que devolver al dominio
público las tierras -generalmente malhabidas- que posee la oligarquía,
y con una gran empresa nacional de producción agropecuaria, una PdVSA
de las carnes y los granos- poner en manos del país el recurso más
rico de los argentinos.

Desde 1930 hasta la fecha, la oligarquía vacuna ha derrocado a todos
los gobiernos que privilegiaban al pueblo contra sus intereses de
mafia librecambista, y desató vendavales de horror sobre el país.  Los
argentinos tenemos que vencer en esta nueva batalla que nos está
presentando.  El gobierno tiene que aplicar castigos ejemplificadores
para que no alce la cabeza.  Porque si nos gana en esta pulseada y
alza la cabeza, inmediatamente lo harán todos los enemigos de la
Patria.

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Néstor Gorojovsky
El texto principal de este correo puede no ser de mi autoría


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