[R-P] La inexistente burbuja del petróleo - PAUL KRUGMAN 08/06/2008
Ezequiel Beer
ebeer en telecentro.com.ar
Dom Jun 8 09:19:43 MDT 2008
La inexistente burbuja del petróleo
PAUL KRUGMAN 08/06/2008
La burbuja del petróleo, ¿a punto de reventar?'. Ése era el titular del
artículo publicado en National Review en octubre de 2004, que sostenía que
el precio del petróleo, entonces a 50 dólares el barril, pronto se
desplomaría.
Diez meses después, el petróleo se vendía a 70 dólares el barril. "Es una
enorme burbuja", aseguraba Steve Forbes, el editor, quien advertía que la
inminente caída en picado de los precios del petróleo haría que el reventón
de la burbuja tecnológica pareciera un paseo en comparación.
A lo largo de los cinco años de subidas de precios del petróleo, que lo ha
llevado desde los 25 dólares el barril hasta los 131 con los que cerraba su
cotización la semana pasada, han sido muchas las voces que han declarado que
se trata de una burbuja sin ningún fundamento en las leyes de la oferta y la
demanda.
Así que tenemos dos preguntas: ¿son los especuladores los principales, o
incluso los máximos, responsables de la subida de precios del petróleo? Y si
no lo son, ¿por qué han insistido tantos analistas, año tras año, en que hay
una burbuja del petróleo?
Es verdad que algunas veces los especuladores llevan los precios de las
materias primas hasta límites que rebasan con creces el nivel recomendado
por los fundamentos económicos. Pero cuando eso ocurre, hay señales
reveladoras que simplemente no encontramos en el actual mercado del
petróleo.
Imaginemos lo que ocurriría si el mercado del petróleo fuera viento en popa,
con la oferta y la demanda equilibradas con un precio de 25 dólares el
barril, y apareciera un puñado de especuladores que hace subir el precio
hasta los 100 dólares.
Aunque para los especuladores fuera simplemente un juego financiero, tendría
enormes consecuencias en el mundo material. Para hacer frente a la subida de
precios, los conductores conducirían menos, los dueños de viviendas tendrían
que bajar los termostatos de sus casas y los propietarios de pozos de
petróleo poco rentables tendrían que reabrirlos.
En consecuencia, el equilibrio inicial entre la oferta y la demanda se
rompería y traería consigo una situación en la que la oferta superaría a la
demanda. Este exceso de oferta haría bajar los precios de nuevo, a menos que
alguien estuviera dispuesto a comprar el exceso de oferta y lo retirara del
mercado.
Por consiguiente, la única manera de que la especulación pueda producir un
efecto permanente en los precios del petróleo es si se produce una
acumulación física, un aumento de las reservas particulares de la repugnante
sustancia negra. Esto es de hecho lo que sucedió a finales de los años
setenta, cuando el impacto de la interrupción del suministro iraní se vio
agravado por el pánico generalizado que llevó a una acumulación de las
reservas.
Pero esta vez no ha sido así: a lo largo de todo el periodo de la supuesta
burbuja, las reservas se han mantenido más o menos a niveles normales. Esto
nos dice que el aumento de los precios del petróleo no es la consecuencia de
una especulación desmedida. Está provocado por factores esenciales, sobre
todo la creciente dificultad de encontrar petróleo y el rápido crecimiento
de economías como la de China. El aumento de los precios del petróleo en
estos últimos años era inevitable para impedir que el crecimiento de la
demanda excediera el crecimiento de la oferta.
Afirmar que el alto precio del petróleo no es una burbuja no significa que
los precios no vayan a bajar nunca. No me sorprendería si una reducción de
la demanda provocada por los efectos retardados de los elevados precios
vuelve a colocar el precio del crudo por debajo de los 100 dólares por una
temporada. Pero sí significa que los especuladores no son los protagonistas
de la historia.
Entonces, ¿por qué seguimos oyendo afirmaciones en sentido contrario? Parte
de la respuesta puede ser el indudable hecho de que mucha gente está
invirtiendo actualmente en el mercado de futuros del petróleo, lo cual
alimenta la sospecha de que los especuladores dirigen el espectáculo, aunque
no hay pruebas concluyentes de que los precios hayan rebasado los límites.
Pero también hay un componente político. Por lo general, las denuncias sobre
la especulación provienen de la izquierda del espectro político. Sin
embargo, en el caso de los precios del petróleo, las protestas más fuertes
en contra de los especuladores como principales responsables vienen de los
conservadores, gente a la que uno normalmente no espera ver advirtiendo de
las viles actividades de los bancos de inversión o de los fondos de
cobertura.
La explicación de esta aparente paradoja está en que las falsas ilusiones le
han ganado la partida al pensamiento mercantilista. Después de todo, una
visión realista de lo que ha pasado estos últimos años da a entender que
estamos destinados a vivir una era con un petróleo cada vez más caro y
escaso.
Lo más probable es que las consecuencias de esta escasez no sean
apocalípticas: Francia consume solamente la mitad de petróleo per cápita que
Estados Unidos y, sin embargo, la última vez que me fijé, París no me
pareció un páramo salvaje. Pero todos los pronósticos indican que nos
dirigimos hacia un futuro en el que el ahorro de energía será cada vez más
importante y en el que puede que, ¡horror!, muchas personas tengan que ir a
trabajar en transporte público.
A mí, este panorama no me parece especialmente aborrecible, pero a mucha
gente, principalmente de derechas, sí. Y por eso quieren creer que con que
Goldman Sachs dejara de tener esa actitud tan negativa, enseguida
regresaríamos a la época dorada del petróleo abundante.
Una vez más, no me sorprendería que los precios del petróleo bajaran en un
futuro próximo; aunque yo también me tomo en serio la reciente advertencia
de Goldman de que podrían llegar a los 200 dólares. Pero dejemos de hablar
de una burbuja de petróleo.
http://www.elpais.com/articulo/semana/inexistente/burbuja/petroleo/elpepueconeg/20080608elpneglse_4/Tes/
Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular