[R-P] Algunas ideas para liquidar el conflicto agropecuario
Néstor Gorojovsky
nmgoro en gmail.com
Sab Jun 7 10:37:55 MDT 2008
[Estas ideas las hemos plasmado tras algún debate con dirigentes de la
Federación Agraria Argentina. Las expongo, por supuesto, a título
personal y no comprometen a nadie más que a mí mismo.]
A más de tres meses de pulseada, ¿dónde estamos parados?
Las retenciones del 11 de marzo no formaban parte, exactamente, de un
plan integral: fueron una respuesta a la disparada de precios en el
mercado mundial. Ante la situación, el gobierno trató de regular los
precios internos (a) para garantizar la seguridad alimentaria, y (b)
para que el conjunto de la sociedad argentina capitalice la renta
extraordinaria producto de estos acontecimientos que se dieron
fronteras afuera.
Planificado o no, el aumento de retenciones apuntaba a impedir los
recortes al consumo con simultánea evaporación de capital a que nos
tienen acostumbrados, en circunstancias parecidas, los economistas
oligárquicos. Como el Estado carece de otra herramienta para lograr
esos dos fines, utilizó el único instrumento que aún maneja: los
aranceles de comercio exterior. O sea: retenciones. Fue una medida de
la más estricta ortodoxia económica. El Estado le dijo a los
productores: "Si querés exportar lo que más plata te da, tendrás que
pagar más impuestos. Hacé tus números y pensá qué es lo que más te
conviene". Y los dejó en libertad de acción
¿Qué hicieron los productores, librados a su ingenio en un marco
arancelario distinto? Intentaron imponer "sus" leyes del mercado a las
leyes del mercado del representante legítimo del pueblo argentino. De
donde se deduce que la "economía" abstracta de los diversos vulgares
que, desde Martínez de Hoz a Cavallo, vienen azotando al país es tan
falsa como sicofántica.
Lo "sorprendente" fue, sin embargo, la alianza entre FAA y la Sociedad
Rural Argentina. En rigor, es un retroceso frente al pensamiento
histórico de la Federación Agraria. Y en los hechos se trata de un
acuerdo contra natura que la Sociedad Rural Argentina liquidará apenas
le convenga, dejando a los pequeños y medianos productores que ahora
se sienten llamados al Olimpo colgaditos del pincel y sin escalera
donde apoyarse.
La Sociedad Rural Argentina ha representado siempre al neoliberalismo
(procesista o menemista) y las políticas que apoya la SRA devastaron
el espectro de los pequeños y medianos productores (una de cada cuatro
explotaciones desapareció entre 1988 y 2002, y nunca entre las
grandes...). Durante el paro agrario de 1994, en cuyo transcurso la
FAA perdió a Mariano Echaguibel (quien se negó en su momento a hacerle
a Alfonsín un lock-out parecido al que ahora sufre la Dra. Kirchner),
la Sociedad Rural Argentina defendió el menemato.
Equívoco sobre el verdadero enemigo
Esta alianza se origina en la situación que afecta a los pequeños y
medianos (!) productores agropecuarios de la región pampeana.
Atrapados entre los tejemanejes de precios que hacen los exportadores
y los costos de los insumos que les proveen amigos o aliados de los
mismos exportadores (¿cuántas violaciones económicas se perpetrarán
por día en los puertos privados, verdaderos cotos privados de caza
regenteados por las grandes exportadoras y cuyas miserables migajas
hacen a la prosperidad rosarina?), se han convencido de que su
verdadero enemigo es el Estado argentino. A esto han contribuido tanto
los enviados de la SRA, que estuvieron difundiendo militantemente su
mensaje entre los chacareros -especialmente los más jóvenes, que
desdeñan conocer la verdadera historia de su clase y creen en todas
las tonterías del éxito individual que permean hoy día el pensamiento
de los sectores empresariales argentinos-, como la relativa sordera de
ciertos estamentos de gobierno a las señales claras que venían de ese
sector social.
Los pequeños y medianos (!) chacareros pampeanos están enceguecidos
por la suma de "retenciones y tipo de cambio", pero su verdadero
futuro radica en la presencia del Estado para proseguir y profundizar
la tarea de acumular capital nacional. Ganarlos para el campo
nacional, cuyo proyecto no es antagónico con la acumulación de capital
agropecuario sino muy por el contrario está decisivamente interesado
en que esa acumulación se produzca, es la principal tarea política
inmediata.
Los verdaderos enemigos del pequeño y mediano productor rural, que
fogonean el falso antagonismo con el Estado, son los grupos
exportadores concentrados que, al mismo tiempo y como dijimos arriba,
proveen a precios arbitrarios los insumos que requiere la producción
agropecuaria pampeana. Por medio de los precios que cobran por estos
últimos y los precios internacionales de las commodities reducen a los
pequeños y medianos productores a cautiverio. Son los únicos
verdaderamente interesados en que el Estado no intervenga en el
sector.
¿Cómo salir de esta encerrona?
Por empezar, no se debe ceder ni un milímetro en la defensa del poder
del Estado y la majestad del pueblo argentino representada en la
figura de la Dra. Fernández de Kirchner. En esto el gobierno se está
conduciendo con rumbo claro, y es de suponer que no ha de aflojar en
este aspecto de la pulseada.
Pero no alcanza.
De esta situación solo se puede salir con la intervención conjunta del
Estado y los pequeños y medianos productores, unidos en formas
asociativas que los potencien para alcanzar la escala requerida para
enfrentar exitosamente la extorsión del capital concentrado. El estado
tiene que fomentar -y formar parte de- pules de pequeños y medianos
productores asociados con reglas claras de conducta y límites precisos
a las atribuciones de cada socio. El estado tiene que intervenir
masiva y decisivamente en la comercialización y transporte de la
producción agropecuaria. Esto significa tomar la producción
agropecuaria como una "empresa nacional". Menos que esto, es seguir
dejándole los pequeños y medianos productores pampeanos a la
oligarquía y las grandes exportadoras/semilleras/proveedoras de
insumos.
Además, hay que recuperar un seguro agrícola integral, y ponerlo en
manos del Estado. Es una prioridad ineludible contar con una flota
mercante del Mercosur que nos potencie en un mercado internacional
demandante. El proyecto de expansión y ampliación de incumbencias de
la ONCCA, presentado ante la Cámara de Diputados, cuenta con todo
nuestro apoyo y es un primer paso fundamental en todo este proceso. Es
urgente la sanción de una nueva ley de arrendamientos que garantice la
equidad y la protección del suelo como recurso y bien no renovable.
Tenemos que convertir a la Argentina en un centro mundial de
excelencia en investigación, desarrollo y producción de semillas para
incrementar la capacidad soberana del país en la materia. El estado
tiene que volver a producir semillas, tiene que producir insumos,
tiene que asegurar que la comercialización se efectúe en beneficio del
país en su conjunto.
No saldremos de la crisis enfrentando las PyMEs agropecuarias con el
Estado, sino sumando sus esfuerzos en una empresa común. Y sí lo
haremos si el Estado deriva una parte sustancial de la renta que hoy
se evade por múltiples canales bajo los regímenes financieros y
económicos instalados por Martínez de Hoz, Menem y Cavallo a la
inversión industrial multiplicadora, a la promoción de las economías
regionales y al incremento de los salarios reales. En ese caso, esas
PyMEs agropecuarias tenderán naturalmente a retornar al seno del
pueblo, y propagandistas del racismo como la Alarcón quedarán
pataleando en el vacío.
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Néstor Gorojovsky
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