[R-P] El derecho del Estado Por Néstor Vicente * Ex dirigente de Izquierda Unida, ex diputado porteño

Ezequiel Beer ebeer en telecentro.com.ar
Vie Jun 6 11:03:06 MDT 2008


El derecho del Estado

Por Néstor Vicente *



Observando la realidad política por la que atravesamos, tratamos de 
convencernos de que es cierta la afirmación de que cada crisis conlleva una 
oportunidad, y nos disponemos a analizar la situación, afirmando que no 
estamos entrando "en el peor de los mundos", como afirman muchos 
comunicadores que responden a intereses que desde siempre han sido 
beneficiados con la inestabilidad del país. La confrontación, que no es sólo 
económica, sino esencialmente política e ideológica, no se ha dado en los 
términos que hubiésemos deseado quienes pensamos que Argentina necesita 
perentoriamente un proyecto de país en desarrollo y sustentable en el 
tiempo. Pero así es la realidad y no como la idealizamos. Podríamos 
desmenuzar el devenir de los acontecimientos que llevaron al actual 
conflicto que "mediáticamente" (y para nada inocentemente) se ha dado en 
señalar entre el Gobierno y el campo. Podríamos también intentar 
conclusiones sobre las responsabilidades de unos y otros para que el nivel 
de la crisis llegara a inquietarnos. Sin embargo, éste es el momento de 
definir una posición a partir del aquí y ahora, confuso e imperfecto.
De lo que estamos convencidos es de que no hay espacio para terceras 
posiciones. Todos, por acción u omisión, aportaremos fortaleza a uno u otro 
frente. No es nuevo en nuestra historia el hecho de los contrapuestos. 
Unitarios o federales, civilización o barbarie, peronismo o antiperonismo, 
dictadura o democracia. Esta definición no se contrapone con privilegiar a 
"los que reflexionan dos veces, los que ven la cancha completa, los que son 
capaces de dialogar y negociarlo todo, los que saben perder en beneficio del 
bien común" a que hace referencia Mempo Giardinelli en su "Elogio de la 
tibieza y la media tinta", que se publicó en estas páginas. Posiblemente no 
sea una expresión feliz la de "negociarlo todo", pero las restantes 
características representan racionalidad y prudencia en la acción política y 
no se contrapone el elogio a esas virtudes con el hecho de que en la 
discusión actual es sólo especulativo sentirse equidistante.
Y es entonces que resulta importante señalar que estamos del lado del Estado 
en su necesidad de definir las reglas de juego de la economía frente a una 
aparente diversidad de sectores que confluyen en el liderazgo de los grupos 
monopólicos de la economía ligados a los intereses agropecuarios. En este 
sentido es que apoyamos al gobierno que encabeza Cristina Fernández de 
Kirchner. Sin nada que condicione ese apoyo en esta coyuntura. Un gobierno 
para con el cual tenemos reclamos que no dejaremos de expresar, pero que, en 
modo alguno, pueden ser un factor que debilite la convicción de que se debe 
definir de qué lado se está en esta discusión que excede a las retenciones y 
se adentra en la disputa por decidir si el Estado -conducido por quienes 
fueron elegidos democráticamente- puede imponer políticas que tiendan a la 
construcción de una sociedad diferente a la que imaginan los sectores del 
poder económico concentrado.
Al Gobierno le reclamamos por la redistribución de la riqueza que en su 
concreción está por debajo de las posibilidades en una inmejorable situación 
económica. Le reclamamos por los insuficientes avances en la lucha contra la 
marginación y la pobreza estructural y por una política que defienda 
positivamente la explotación de nuestros recursos naturales. También le 
reclamamos que el gravamen de las retenciones -que compartimos- pueda verse 
reflejado en el consumo interno, por ejemplo disminuyendo el IVA a los 
productos básicos, y que el combate a la inflación tenga en la mira la 
defensa de los intereses de usuarios y consumidores. Pero a la vez que 
destacamos estos reclamos al Gobierno, le reconocemos logros significativos 
e impensados hasta hace no mucho tiempo, en lo que hace a la economía, los 
derechos humanos, la salud y la educación y la recuperación de la política.
Confrontando con el Gobierno está la "derecha" tradicional, los resabios de 
la dictadura, los intereses del capital más concentrado, los oportunistas 
que especulan con resultados electorales y los sectores medios urbanos que, 
salvaguardados de vaivenes económicos, se enfrentan al Gobierno por disentir 
con sus modos, constatar que la corrupción no puede ser desterrada del 
espacio público y desaprobar la supervivencia de dirigentes sindicales cuyas 
prácticas generan gran resistencia. Podríamos sintetizar el debate diciendo 
que se enfrentan nuevamente en la Argentina dos visiones sobre el rol del 
Estado y de la importancia de lo público respecto de lo privado. La idea de 
un Estado protagonista generador de una sociedad integrada, desarrollada y 
solidaria enfrenta al pensamiento liberal que pretende un Estado casi 
ausente, al que sólo se le pide seguridad y promoción del accionar privado 
para que haga negocios sin limitación alguna. No hay que ser demasiado 
perspicaz para darse cuenta de que esa política en el país tuvo un nombre: 
"menemismo". Y, parafraseando a Serrat, entre esas posiciones y nosotros hay 
algo personal.

* Ex dirigente de Izquierda Unida, ex diputado porteño.

http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-105541-2008-06-06.html 





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