[R-P] [J. Osorio] Venezuela: ánimo, desánimo y privatización de la Revolución
Néstor Gorojovsky
nmgoro en gmail.com
Mie Jun 4 05:24:41 MDT 2008
Gentileza de Fred Fuentes, que no sé porqué no lo mandó en forma
directa ya que está suscripto a esta lista...
[Una aclaración: se menciona en lo que sigue a M. Leibowitz como
yugoslavo. En realidad, es un economista marxista estadounidense que
hace varios años está en Venezuela, donde hace fuerte hincapié en la
experiencia autogestionaria de la Yugoslavia de Tito.
Uno de los privilegios de Reconquista Popular es que cuenta con
aportes que revelan debates internos de la Revolución Bolivariana.
Haciendo contrapunto con los de Carola Chávez, llegan cosas como ésta,
donde se exponen sin pelos en la lengua los problemas que puede
generar la hegemonía burguesa en un movimiento revolucionario
semicolonial.]
Con aprecio y respeto para José Vicente Rangel
¿Quien debe reflexionar?
Joaquín Osorio Secretario de Organizacion del Sindicato de
Electricista del estado Carabobo - www.aporrea.org
30/05/08 - http://www.aporrea.org/trabajadores/a57938.html
Con aprecio y respeto para José Vicente Rangel
¿Quien debe reflexionar?
Relacionado con la pasada conmemoración del 1º de Mayo, distintos
analistas ligados al proceso escribieron sobre la situación de la
clase trabajadora venezolana y su dirigencia, principalmente me llamó
la atención lo tratado por José Vicente Rangel el 4 de Mayo en su
programa televisivo "José Vicente Hoy" y reseñado en la pagina Web
"Aporrea".
El define la situación de la clase trabajadora como "sin duda compleja
y que bien podríamos calificar de preocupante." Y al explicar el
porque, nos dice: "Ante todo porque se capta en el ambiente una
valoración superficial, por parte de los trabajadores, del proceso
político, económico y social que se cumple en el país. La dirección de
la clase obrera, y ésta en general, parece no entender la inmensa
responsabilidad que tiene para con los cambios que se operan durante
los últimos años."
Este análisis, como la mayoría de los que él hace es correcto,
sucinto, muy preciso y muy poco habría que agregar. Mas aun, también
estoy totalmente de acuerdo con los gravísimos riesgos que esto tiene
para el proceso de transformación en el país y (aunque la clase
trabajadora no lo perciba) sobre todo para ella misma, porque como
siempre ha ocurrido en la historia es la que mas paga por las
derrotas.
José Vicente nos dice textualmente que "Es preocupante la situación
porque al producirse un vacío en la conducción del movimiento obrero
se le abre la puerta al caos, al aventurerismo, al reciclaje de la
vieja concepción sindicalera y manipuladora de los trabajadores.
También es preocupante porque se pierde de vista el objetivo
estratégico, que en un proceso revolucionario no puede ser sólo lo
reivindicativo, sino la meta superior de fortalecer el poder de ese
proceso. Y es preocupante por el riesgo que se corre, el del retorno
al pasado y la entronización de una situación de signo contraria a la
actual".
Sin embargo el problema empieza es en que por una parte, el mensaje va
dirigido a la dirigencia sindical a la que responsabiliza
exclusivamente de esta situación, pero por la otra, el Gobierno (del
que él fue Ministro y Vicepresidente) y la dirigencia política del
proceso (del que él es uno de los mas connotados y respetados
lideres), no aparecen por ningún lado en la reflexión y es ahí, en mi
opinión, donde José Vicente está profundamente equivocado.
No tengo ninguna duda que la dirigencia sindical es responsable de
mucho de lo que ocurre, que no ha estado a la altura de las
circunstancias, que en muchos pero muchos casos, ha primado "el
interés por la lucha fraccional y el enfrentamiento por el control de
los aparatos sindicales" como dice José Vicente y mas aun no se le ve
propósito de enmienda (tal vez ya ni puedan, por que así son las
lógicas infernales de las luchas fraccionales), pero el principal y
gran responsable de esta situación de retroceso en la conciencia y
actitud de indiferencia de la clase trabajadora, es el Gobierno y la
Dirección Política del proceso y estos con muy pocas excepciones,
(Chávez afortunadamente es una) no quieren enmendarse y eso si es muy
pero muy grave, mucho mas de lo que ahora empiezan a descubrir algunos
analistas serios comprometidos con el proceso.
Como se puede criticar las tendencias al reivindicatismo de la clase
trabajadora y su dirigencia, principalmente de ese movimiento sindical
mas organizado y con sindicatos de mas tradición, si además que todos
los días ven a muchos de los "lideres" del proceso nadando
ostentosamente en la abundancia, cuando quiso "politizarse" e intentó
jugar un papel protagónico y mas de vanguardia en el proceso, fue
pateada, escupida y acusada de "ambiciones de poder", de querer poder
para "no trabajar", de querer poder para aumentarse las
reivindicaciones y hasta hubo quienes desde el Gobierno le dijeron que
no le "cederían poder a la "aristocracia obrera" y todo esto dicho por
esos "tecnoburocratas" ( termino acuñado por Nicolás Maduro) que
abusan , se corrompen con el poder y se dicen a si mismos los
"genuinos revolucionarios"
En el año 2005 como muy bien recuerda el escritor y agudo analista de
origen yugoslavo Michael A. Lewobitz (en articulo en "Aporrea" el
16/04/08) la marcha del 1º de Mayo, convocada y organizada por esos
mismos dirigentes que hoy están en "lucha fraccional y enfrentados por
el control de los aparatos sindicales" tenia como consigna central
"COGESTION ES REVOLUCION" y todo el centro de las propuestas eran
alrededor de plantear poder (no participación accionaría) para la
clase trabajadora. Allí se le entregó al Presidente y a la Asamblea
Nacional un Proyecto de Ley de Participación de los Trabajadores y de
eso mas nunca se dijo nada ni siquiera que no servia para nada.
No fue solo en esa manifestación que la clase trabajadora y mucha de
su dirigencia planteó esta lucha política por abrirse un espacio
propio en el proceso de revolución, sino en sus luchas cotidianas, en
las empresas, publicas y privadas y donde fue mas "brutalmente"
golpeada fue precisamente en las empresas del Estado, en las dirigidas
por los "lideres" del proceso. Allí se trabajo con los métodos de la
derecha para demoler la conciencia política y revolucionaria que los
trabajadores estaban comenzando a adquirir y se intentó liquidar (en
muchos casos con lamentable éxito) política y sindicalmente a la
dirigencia.
Allí están la lucha que dimos en CADAFE que de no haber sido
erradicada, probablemente le hubiera ahorrado al Gobierno los
desastres y el desgaste político que ha habido (y probablemente
seguirá) en la industria eléctrica. VENEPAL convertida en INVEPAL muy
mal conducida por el Gobierno al entregar propiedad accionaría a los
trabajadores distorsionando su sentido de clase , INVEVAL primero
dejada en el abandono y ahora teniendo que seguir contra la corriente,
Sanitarios Maracay puesta a producir exitosamente por Comités Obreros.
Y ahí están las empresas básicas de Guayana, primero ALCASA donde como
en CADAFE se dio y se dio hasta liquidar el proceso de participación y
ejercicio de poder de la clase trabajadora y en todas lo mismo, sin
decir ni una palabra del porque el gobierno no aceptaba seguir el
proceso.
SIDOR, esa especie de "buque insignia" de la clase trabajadora
venezolana y principalmente de su movimiento sindical que estuvo desde
inicios del Gobierno revolucionario luchando por que se nacionalizara
y cesara la brutal explotación y la estafa a la nación allí presente,
sin que nadie del Gobierno respondiera o cuando lo hacían en privado
era para decir "que no era estratégico debido a los acuerdos con el
Gobierno argentino". Estoy convencido que de no ser por la oportuna
intervención del Presidente Chávez en ese conflicto, no solo se
hubiera perdido electoralmente esa Gobernación en Noviembre, sino que
lo peor es que la clase trabajadora en todo el país hubiera "roto"
políticamente con el proceso. Eso era lo que se percibía en los
centros de trabajo, al menos, en la de más tradición y nivel de
organización sindical.
Entonces compañero José Vicente, quien debe reflexionar y más
intensamente, es la conducción política del proceso y del Estado por
que las cosas no están bien en la clase trabajadora. Allí hemos visto
como su conciencia política y revolucionaria ha ido cambiando muy
peligrosamente desde la expectativa, apoyo y entusiasmo inicial,
pasando luego a la confusión y el desanimo hasta el momento actual
donde importantes sectores están en la desconfianza y casi al borde de
la ruptura política con el proceso. Quienes luchamos todos los días en
los centros de trabajo, quienes hemos defendido y seguimos defendiendo
el proceso si estamos muy preocupados y además de reflexionar enemos
que enfrentarnos a los "lideres" del proceso que son tan mal ejemplo
para la clase trabajadora.
Joaquín Osorio
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Néstor Gorojovsky
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