[R-P] Dolar Desvalorizado - Armas Quimicas Inexistentes en Irak y otras Yerbas - Hipocresia Comercial de los EEUU- Entrevista a J. Stiglitz / Premio Nobel de Economia 2001

Ezequiel Beer ebeer en telecentro.com.ar
Dom Jun 1 15:16:43 MDT 2008


La caída será otra de las señales del cambio del orden económico global.

UNA RECESIÓN DE INCIERTA SALIDA. ENTREVISTA JOSEPH STIGLITZ

Escrito por Carmela Cruz

 El mundo ya se está desplazando desde la dependencia del dólar como moneda 
de reserva, ya que el dolar ha revelado ser una forma muy pobre de preservar 
el valor.
UNA RECESIÓN DE INCIERTA SALIDA.

 ENTREVISTA JOSEPH STIGLITZ Por Carmela Cruz01/06/08

Stiglitz contribuyó a crear una nueva rama de la economía: "la economía de 
la información", destinada a analizar las consecuencias de las asimetrías 
informativas.

En el año 2001 recibió el Premio Nóbel de economía por sus trabajos sobre 
mercados con información asimétrica.

Sus libros Globalization and Its Discontents  y Making Globalization Work 
tuvieron una amplia recepción.

Su ultimo libro, The Three Trillion Dollar War (La Guerra de los tres 
billones de dólares), publicado en marzo de 2008, analiza los costos de la 
Guerra de los EEUU en Irak, pero no sólo para los EEUU sino para el mundo 
entero, y propone una estrategia para la retirada de las tropas 
norteamericanas.

En una entrevista con Carmela Cruz, Stiglitz compartió sus ideas sobre la 
recesión en los EEUU y sus consecuencias globales, los ciclos económicos 
burbuja/estallido de las últimas tres décadas, las "limitaciones de los 
mecanismos de mercado", la necesidad de encontrar formas de medir la calidad 
de vida de las personas distintas -y mejores- que la métrica del PIB y 
algunos temas de su último libro.

Carmela Cruz: ¿Los EEUU están actualmente en recesión?  ¿Esa recesión podría 
arrastrar al resto del mundo, o algunos países se salvarían y, posiblemente, 
se produciría una reestructuración del orden económico global?

Joseph Stiglitz: Todo contado, los EEUU están pasando por una gran 
ralentización, muy probablemente una recesión.  Es factible que se trate del 
peor bajón del último cuarto de siglo, mucho más serio que unas simples 
medidas correctivas.  La crisis afecta al sistema financiero, que es el 
corazón de la economía.  Si bien el crecimiento de China e India significa 
que el mundo podría no ser tan dependiente del crecimiento de los EEUU, 
Norteamérica es todavía la economía más grande del mundo.  Una caída de EEUU 
afectará a todos los países y, por supuesto, a algunos más que a otros. Los 
países que, como México, son muy dependientes de EEUU para sus exportaciones 
serán los más afectados.  La caída será otra de las señales del cambio del 
orden económico global.  El mundo ya se está desplazando desde la 
dependencia del dólar como moneda de reserva, especialmente desde que el 
dólar  ha revelado ser una forma muy pobre de preservar el valor.  Que los 
íconos de EEUU Merril Lynch y Citibank tengan que acudir a fondos soberanos 
estatales extranjeros para su rescate es mucho más que un mero símbolo.

Cruz: El Congreso de los EEUU aprobó un paquete de estímulo económico de 
$152 miles de millones para mitigar el impacto de la recesión.  ¿Funcionará? 
¿con qué costos?  ¿cuánto más podrá la Reserva Federal cortar los tipos de 
interés?

Stiglitz: El paquete de estímulos fue muy exiguo, llegó tarde y estaba mal 
diseñado.  Sí, estimulará la economía, pero no lo suficiente para impedir 
una gran ralentización.  No se diseñó para maximizar el efecto de la 
intervención pública, el estímulo por dólar del gasto de déficit.  Por 
ejemplo, hubiera sido mucho mejor aumentar el seguro de desempleo.  Tampoco 
estuvo diseñado para enfrentar los problemas a largo plazo de Norteamérica. 
Después de todo, el bajo consumo familiar no es un gran problema en los 
EEUU.  Y muchos hogares fuertemente endeudados usarán el dinero para 
cancelar sus pesadas deudas.  Uno de los problemas es que los excesos de 
deuda y de déficit dificultan el diseño de un paquete de estímulos adecuado.

Cruz: En los últimos treinta años, al menos 100 crisis financieras han hecho 
estragos en el mundo, todas ellas precedidas de un ciclo de boom y estallido 
de burbuja.  ¿Tan ineptos han sido los bancos privados, los bancos centrales 
y las instituciones financieras como para no haber podido evitar unos 
desastres que habrían podido predecir,  en algunos casos, años antes de que 
ocurrieran?  ¿Es posible poner fin a este ciclo sin desafiar seriamente los 
límites impuestos por el capitalismo?

Stiglitz: Durante años los expertos predijeron este bajón.  Todavía hoy, los 
sistemas de gestión del riesgo que emplean los bancos y las agencias de 
crédito no alcanzan a reconocer los problemas profundos y esenciales.  Esto 
sugiere que, a pesar de todos los avances en las técnicas de gestión del 
riesgo, el mecanismo del mercado ciertamente tiene limitaciones que producen 
booms y estallidos de burbuja a lo largo de la historia del capitalismo

Cruz: En su libro,  Making Globalization Work, las soluciones preferidas 
para problemas como cambio climático, la pobreza,  los desequilibrios 
comerciales y la inestabilidad financiera pasan por un esfuerzo de 
concertación valiente entre las naciones.  Esto incluye un impuesto uniforme 
para las emisiones de gases tóxicos, y un mayor control de las actuales 
instituciones internacionales, como el FMI, o la creación de nuevas 
instituciones, como un Sistema de Reserva Mundial.  Sus críticos señalan que 
esto es utópico e inalcanzable, dadas las actuales asimetrías e injusticias. 
Ciertamente, para que  los gobiernos nacionales y  las instituciones 
internacionales estén preparados para un mundo globalizado más equitativo, 
es necesario que estén ancladas en una simetría estable entre la libertad 
individual y la responsabilidad.  ¿No entrañaría esto revertir la 
globalización, más que rediseñarla, que es lo que usted. ha propuesto?

Stiglitz: En mi libro Making Globalization Work, presenté una agenda amplia 
y no simplemente una idea sobre la orientación que teníamos que tomar; 
pasos concretos a dar en lo inmediato, que al menos harían que la 
globalización funcionara mejor.  Cuando diseñaba esta agenda programática, 
yo era perfectamente consciente de las distintas fuerzas que han inhibido el 
cambio -incluidos quienes se han beneficiado del sistema actual-, y fui 
particularmente cuidadoso a la hora de identificar aquellas reformas 
mediante las cuales  todos los individuos, o al menos, la gran mayoría, 
resultarían ganadores.

Cruz: ¿Cómo afectaría un proteccionismo mayor de los EEUU - resultante de 
los problemas económicos actuales- a la promoción de la globalización?

Stiglitz: Siempre hubo un ingrediente de hipocresía en la política comercial 
norteamericana y en su retórica.  Los acuerdos de libre comercio deberían 
llamarse con mayor exactitud acuerdos dirigidos de comercio.  Los 
representantes del comercio norteamericano con frecuencia han ignorado los 
efectos adversos de los acuerdos comerciales en muchos de los países en 
desarrollo.  Hoy se ha comenzado a hablar del descenso del nivel de vida, y 
no solo de quienes están más abajo sino también en el medio, personas cuyos 
intereses han sido virtualmente ignorados por la administración Bush.  Y 
esto hace que las reformas en la globalización del comercio del tipo de las 
que hablo en mi libro  resulten imperativas.

Cruz: Usted. ha elogiado el éxito económico del Este Asiático, a pesar de 
los bajos niveles de reconocimiento de derechos humanos en algunos países. 
Pero, como economista del Banco Mundial, hablaba de que la lucha contra la 
corrupción era un ingrediente fundamental para el desarrollo, y en su 
disertación en la entrega del Premio Novel citó las ideas de John Maynard 
Keynes sobre las decisivas influencias de la economía y la filosofía 
política en la estructuración del mundo.  ¿Estaba Ud. preparado para 
reconocer el imperativo moral de no solamente elevar la economía, sino 
también la vida de las personas?

Stiglitz: Siempre he dicho que el éxito es algo más que el aumento del PIB, 
y que perseguir de manera implacable el aumento del PIB, de hecho, puede 
llevar a largo plazo a bajar el nivel de vida.  En este momento soy el 
encargado de la Comisión de Medición del Rendimiento Económico y el Progreso 
Social que creó el Presidente de Francia con miembros de todo el mundo.  Lo 
que medimos afecta aquello que hacemos.  No sólo existe el imperativo moral 
de aumentar el PIB, sino también de elevar el nivel de vida, y necesitamos 
mejores métodos para medir nuestro éxito en alcanzar esos objetivos.

Cruz: ¿De qué trata su ultimo libro?

Stiglitz: Mi ultimo libro, The Three Trillion Dollar War: The True Costs of 
the Iraq Conflict, escrito en colaboración con Linda Bilmes de la Kennedy 
School,  Universidad de Harvard, muestra justamente lo costosa que ha sido 
esta Guerra equivocada.  Ahora mismo es la segunda guerra en cuanto a su 
duración, y la segunda más costosa en la historia de los EEUU.  ¡Más costosa 
incluso que la Primera Guerra mundial, luego de ajustar los costos de 
acuerdo a la inflación! Hemos calculado los costos para el Presupuesto y 
para la economía Norteamericana.  Pero los costos, tal como los hemos 
evaluado, van mucho más allá.  Hay costos para la economía global, y están 
los perjuicios generados en Irak. También costos en la seguridad 
norteamericana.  Mientras nos ocupábamos de las armas de destrucción masiva 
inexistentes en Irak, se sumó otro país al Club nuclear; mientras nos 
ocupábamos de un país que no tuvo conexión con el 11/9, las cosas empeoraban 
en Afganistán, un país que sí la tuvo.  Norteamérica es hoy menos segura, y 
nuestras fuerzas armadas -agotadas, luego de cinco años de combate- están en 
peor situación para enfrentarse a las amenazas que podamos sufrir en un 
futuro.  El libro concluye con una serie de recomendaciones políticas: cómo 
prevenir, o al menos hacer menos probables, los problemas que hemos 
detectado.  Por ejemplo, ninguna nación debería depender de apropiaciones de 
emergencia durante cinco años de guerra. Norteamérica ha engañado a sus 
tropas y a los veteranos que han retornado: una política miope que no sólo 
es inmoral, sino que es también costosa.  En el libro presentamos reformas 
concretas para terminar con esos abusos.  Y lo que es más importante, hemos 
diseñado un marco para pensar una estrategia exitosa.  La administración 
Bush reflexionó muy poco antes de embarcarse en esta aventura mal concebida.


 La periodista Filipina Carmela Cruz entrevistó al Premio Nóbel de Economía 
Joseph Stglitz para la revista norteamericana de izquierda Foreign Policy 
Focus

 *Joseph Stiglitz fue Premio Nóbel de economía en 2001.

Traducción para www.sinpermiso.info: María Julia Bertomeu 





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