[R-P] [E. Díaz Rangel] Pobres en las universidades
Néstor Gorojovsky
nmgoro en gmail.com
Mar Jul 29 18:23:48 MDT 2008
/Desde que el estado estableció un tope en el aumento de la
matrícula, además de algunos religiosos, también se movilizaron
algunos padres en contra de esa medida. En nombre de la libertad de
elegir cuanto quieren pagar, lo que desean es que los colegios
privados sean tan elitistas que imposibilite que en esos colegios
estudien los de los estratos medios y bajos. E.D.R./
Pobres en las universidades
por Eleazar Díaz Rangel
Casi inadvertida pasó la tesis doctoral La exclusión de los pobres
de la educación superior, de Eduardo Martínez Gil, luego de ser
aprobada con méritos en la Universidad Simón Bolívar en 2003. No
obstante la gravedad de sus conclusiones no generó mayores
reacciones, pero bastó que aquí comentáramos sobre su contenido,
exactamente hace tres años, para que se produjeran las más diversas
opiniones.
Como el tema se ha actualizado a propósito de la discusión sobre el
sistema de ingreso, y parece que en reciente reunión los rectores
estuvieron de acuerdo en que subsiste la exclusión y que, para
nuestra sorpresa, hay sectores estu-diantiles que defienden los
injustos sistemas de ingreso vigentes, quiera recordar algunas cifras
reveladoras de un oscuro panorama que apenas ha cambiado.
Tomemos dos universidades, la UCV y la USB. En la Central, en
1981, 65,19% de sus estudiantes eran egresados de los liceos
oficiales y 34,75% de los colegios privados; casi 20 años después, en
2000, esas proporciones habían dado un vuelco, de los liceos sólo
ingresó 22,45% y de los colegies 71,24%. Esa disparidad se reforzaba
porque de los niveles socioeconómicos de más altos ingresos (A y B)
en 1981 entró 25,58% y de los niveles mas pobres (D y E), 21,77%,
pero sucede que en 2000 se había acentuado la inequidad: mientras de
AB entraba 53,29%, de los pobres (DE) sólo ingresó 6,59%. Dramática
esa realidad, pero conmovió a pocos.
Pueden imaginarse lo que ocurrió en la USB, con fama de ser
elitesca. En 1981 ingresó 42,32% desde los liceos y 57,68% de los
colegios; de ellos, 51,61% del sector rico o pudiente (AB) y 13% de
los pobres (DE). Casi 20 años después, en 1999, en la USB se inscribió
desde los liceos apenas 8,89°/o pero de los privados ingresó 84,07%.
Desde el punto de vista socioeconómico, la desigualdad fue mayor
74,45% eran de extracción social alta, mientras apenas 0,93% era del
sector D y ninguno del sector E. Tales desproporciones, con sus
variantes, se repetía en todas las universidades, e incluso en los
institutos militares.
A esta fecha han mejorado las proporciones a favor de los antes
excluidos, pero sigue existiendo una odiosa disparidad que sólo se
corregirá con un sistema de inscripción que no discrimine y que sea
justo. Por ejemplo, si se estableciera este año que del medio millón
de bachilleres que egresan, incluidos 210 mil de la población
flotante, al menos 65% debería ser de los liceos públicos, como
reflejo de su población de egresados y flotantes 2008.
Question, Nº 60, Año 6, pág.47
(PD) Hay que tener en cuenta que algunas universidades dan
facilidades para el ingreso de su personal (docentes, empleados y
obreros) y de sus familiares, por lo cual los pocos que ingresan de
los estratos D y E pueden provenir de ese sector.
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Néstor Gorojovsky
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