[R-P] La Cuba de Raúl mira a la región - Por: Luiz Alberto Moniz Bandeira

Ezequiel Beer ebeer en telecentro.com.ar
Mar Jul 29 05:44:08 MDT 2008



CLARIN 29.07.2008


TRIBUNA

La Cuba de Raúl mira a la región

Como parte de la apertura y los cambios graduales que está introduciendo el 
régimen cubano, el acercamiento a Brasil y el Mercosur parece ser la mejor 
alternativa para evitar caer dentro de la órbita económica estadounidense.

Por:  Luiz Alberto Moniz Bandeira

Fuente: HISTORIADOR Y POLITOLOGO, AUTOR DEL LIBRO "DE MARTI A FIDEL" (NORMA, 
2007)

Por Horacio Cardo (http://www.horaciocardo.com/)

Raúl Castro ha comenzado un proceso gradual de cambio en la economía y las 
relaciones internacionales de Cuba. En el interior de Cuba, espera legitimar 
su gobierno con la mejora de niveles de vida. Fuera de Cuba, no desea quedar 
cautivo del único respaldo internacional del régimen cubano: el presidente 
venezolano Chávez. Castro cree en dar mayores incentivos a los trabajadores 
agrícolas.

Ha autorizado la venta de maquinaria y herramientas agrícolas -centralizada 
hasta ahora- directamente a los agricultores, así como la entrega de tierras 
en desuso a cooperativas privadas y otras organizaciones que las soliciten. 
También canceló las deudas de algunos pequeños productores y elevó los 
precios que paga el Estado por la leche y la carne.

En otra medida destinada a mejorar la vida del común de los cubanos, ha 
eliminado restricciones para adquirir computadoras, hornos microondas y 
otros aparatos.Las autoridades cubanas recalcan que el propósito de estos 
cambios es mejorar la eficiencia, "no alterar el modelo socialista". Sin 
embargo, igual que China y Vietnam, el gobierno tendrá que abrazar el 
mercado más abiertamente si es que en verdad desea mejorar las condiciones 
de vida. Sólo con inversión extranjera y liberalización económica -un 
proceso que en cierta medida ya ha comenzado- puede Cuba esperar ofrecer a 
sus 11,2 millones de habitantes más bienes de consumo y comodidad, mejorar 
el sistema de bienestar social y rehabilitar la infraestructura del país.

Esto es esencial no sólo para construir un "mejor socialismo", como ha 
prometido Castro, sino especialmente para legitimar la continuidad del 
régimen creado por la revolución de su hermano Fidel.

Por ahora, Cuba es políticamente estable. La evolución de su situación 
interna no deja dudas acerca de la consolidación de la autoridad de Raúl 
Castro. Hay un poco más de libertad de expresión, con debates y críticas de 
varios aspectos del modelo socialista de Cuba, como los bajos salarios y el 
sistema monetario doble, que ha generado desigualdad del ingreso al 
favorecer a quienes trabajan en el turismo y para compañías extranjeras.

Sin embargo, es poco probable que se produzca una mayor liberalización 
política a corto o medio plazo. Cuba argumenta que el apoyo financiero y 
político de Estados Unidos a la oposición lo impide. En todo caso, con 
Felipe Pérez Roque como ministro de Asuntos Exteriores, Cuba sigue 
impulsando una política exterior pragmática. Venezuela y China se han 
convertido en los principales socios económicos y comerciales y es posible 
que lo sigan siendo. Sin embargo, Raúl Castro desea evitar la dependencia en 
sólo uno o dos países. Su objetivo es diversificar las relaciones exteriores 
de Cuba y prevenir los problemas que podrían causar a su régimen los cambios 
en cualquiera de estos países, lo cual es un imperativo constante desde el 
colapso de la Unión Soviética.

Como resultado, se está dando una mayor normalidad a las relaciones con los 
gigantes de América latina, Brasil y México, y también están mejorando las 
relaciones con España. Más aún, se han reanudado las conversaciones con la 
Unión Europea, se está promoviendo un mejor entendimiento con el Vaticano, y 
Castro mismo ha sugerido públicamente la posibilidad de un diálogo con 
Estados Unidos.

Aunque Venezuela destina entre 1.500 y 2.000 millones de dólares a Cuba, 
Castro ve a Chávez como una especie de dolor de cabeza, debido a su retórica 
y a su dura actitud con varios países. Chávez no es la persona correcta para 
ayudar a Cuba a normalizar relaciones internacionales. Más aún, Venezuela 
tiene sus propios problemas económicos, a pesar de sus enormes reservas de 
dólares. Como consecuencia de los controles de precios y la creciente 
inflación, hay escasez de medicinas y alimentos básicos, como leche, azúcar, 
huevos, carne y pollo. Esto recuerda a Castro las distorsiones económicas 
que hicieron que la Unión Soviética recortara su ayuda a Cuba en los años 
previos a su colapso.

Los problemas de Venezuela hacen aún más importante la colaboración con 
Brasil y la obtención de su apoyo, ya que es la mayor potencia industrial 
del hemisferio sur. Durante la visita del presidente Lula a La Habana en 
enero del 2008, Brasil y Cuba firmaron varios acuerdos comerciales y 
económicos. Brasil duplicó su préstamo a Cuba para la compra de alimentos y 
medicinas, a 200 millones de dólares y ha dispuesto proyectos para 
rehabilitar su infraestructura. Otros acuerdos prevén un proyecto en el que 
la compañía energética de Brasil, Petrobrás, y Cupet, de Cuba, extraerán 
petróleo del golfo de México, y otro que incluye ayuda tecnológica para el 
desarrollo de la producción de soja en Cuba. Como lo sugieren estas 
iniciativas, el reacercamiento con Brasil y el Mercosur parece ser la mejor 
alternativa internacional de Cuba en su afán de evitar caer dentro de la 
órbita económica estadounidense.

http://www.clarin.com/diario/2008/07/29/opinion/o-01725283.htm 






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