[R-P] Proyecto Sur: Así no seguimos - Por Alberto J. Lapolla, Ana T. Lorenzo, Marcelo Arbit, siguen las firmas. * -

Ezequiel Beer ebeer en telecentro.com.ar
Sab Jul 26 08:30:11 MDT 2008


Proyecto Sur: Así no seguimos

Por Alberto J. Lapolla, Ana T. Lorenzo, Marcelo Arbit, siguen las firmas. *

Con dolor comunicamos al conjunto de nuestros compañeros de Proyecto Sur que 
así no seguimos. En agosto de 2007 contribuimos a crear este espacio como un 
intento de reconstrucción democrática y plural del campo nacional, popular, 
antiimperialista y latinoamericanista. Al inicio de la crisis agropecuaria, 
incidimos positivamente en una posición correcta de Proyecto Sur en el tema 
que, entre otras anteriores, se plasmó en la declaración consensuada del 17 
de mayo. En ella se denunciaba al salvaje lockout agrario, a las grandes 
empresas exportadoras multinacionales, a los pools de siembra y sus 
arrendatarios, a los grandes terratenientes nativos y extranjeros. Se 
criticaba el proceso de sojización, la concentración de la propiedad, el 
trabajo en negro de los peones, la pérdida de chacareros y de productores 
pequeños. Se advertían los intentos desestabilizadores, tanto externos como 
internos, y se recordaba el nefasto papel cumplido por la SRA y CRA en todas 
las dictaduras. Hacíamos explícito también la necesidad de debatir 
democráticamente un Plan Nacional Agropecuario.

Sin embargo, continuando el conflicto, la "mesa nacional" de Proyecto Sur, 
negando decisiones de varios distritos en contra del lockout y la 
desestabilización, se negó reiteradamente a aceptar que había en marcha un 
fuerte proceso de desestabilización política y de condicionamiento económico 
motorizado alrededor del conflicto desatado por la oligarquía terrateniente 
y sus socios, acompañados esta vez por las clases medias rurales y urbanas, 
los medios de comunicación, los partidos de la izquierda colonial y los 
políticos de derecha. (Ver solicitadas en PáginaI 12 del 25-06 y 16-07-08 y 
artículos en PáginaI12 del 12-07 y del 25-7-08.) Esto objetivamente colocaba 
a Proyecto Sur en una complicidad con el bloque reaccionario.

Fue imposible convencerlos de participar o apoyar, desde una posición 
independiente, alguna de las marchas donde convergimos los sectores 
populares en respaldo del gobierno legítimo contra el golpismo y los 
privilegios de los de siempre. A esos actos concurrimos espontáneamente 
muchos compañeros de Proyecto Sur, guiados por nuestra conciencia. Lo 
hicimos diferenciándonos, por supuesto, porque no somos kirchneristas; pero 
muchos de nosotros, cuando defendimos a Raúl Alfonsín en Semana Santa 
tampoco éramos alfonsinistas; pero entendíamos -al igual que ahora- que se 
trataba del destino de la nación y del respeto a la voluntad popular.

Si Proyecto Sur se hubiera posicionado en una actitud de respaldo al 
Gobierno, sin ocultar críticas ni diferencias, se hubiera llenado de 
prestigio, habría mostrado grandeza patriótica y habría ganado el respeto de 
la militancia e, incluso, de la izquierda kirchnerista. Sólo se necesitaba 
claridad de análisis, generosidad y amor a la patria y al pueblo. En lugar 
de ello, Proyecto Sur eligió criticar acerbamente al Gobierno -ignorando 
todas las concesiones realizadas por éste a la Federación Agraria-, 
desconocer el lockout y el desabastecimiento y colocarse en la vereda de 
enfrente. Peor aún: quienes invitamos en forma personal y colectiva a 
participar de las manifestaciones, pero sin utilizar el nombre de Proyecto 
Sur, fuimos duramente cuestionados por la "mesa nacional".

¿Cómo es posible que, cuando en la nación se desata un lockout patronal de 
cuatro meses, con todos los medios de comunicación del poder económico 
transmitiendo en cadena, con acciones simultáneas de desestabilización en 
Bolivia, Ecuador, Venezuela y Nicaragua, no se vea la mano del Imperio 
detrás? ¿O se cree que Thomas Shannon vino cinco veces a la Argentina, que 
Luciano Miguens viajó a los Estados Unidos, o que Duhalde se entrevistó con 
Uribe con fines de intercambio cultural? ¿Acaso la puesta en movimiento de 
la Cuarta Flota Imperial se destinará para fines turísticos? ¿No era 
atendible la razón desestabilizadora, cuando el propio comandante Hugo 
Chávez señalaba que "lo que está ocurriendo en Argentina es lo mismo que ha 
pasado en Venezuela, cuando se produjo el golpe de Estado"? ¿Es que Chávez 
miente o está siendo operado? ¿O se cree que la SRA, CRA y Carbap, 
integradas por funcionarios de todas las dictaduras, cómplices directos y 
beneficiarios del genocidio, sólo defienden los "intereses del campo"? ¿Cómo 
no se advierte que este nuevo y poderoso bloque está ahora posibilitado de 
condicionar cualquier medida, por tibia que sea, que afecte esos intereses?

La culminación de este proceso de abandono de las posturas iniciales de 
Proyecto Sur se produjo mediante el voto vergonzoso de Claudio Lozano, el 
único diputado nacional electo en nuestra representación. Votó en contra del 
proyecto de retenciones móviles y diferenciales, al que había apoyado en 
marzo cuando no incluía ninguna de las mejoras que la Federación Agraria 
reclamó. Mejoras obtenidas y que premiaban a los pequeños y medianos 
terratenientes pampeanos. Lozano intentó justificar su voto negativo con 
argumentos absurdos. Si las retenciones se cobran mal o se evaden, la 
solución no es eliminar las retenciones garantizando de esa manera la 
gigantesca ganancia del complejo oligárquico-sojero, sino corregirlas y 
hacer eficiente su cobranza.

La correcta denuncia de negociados era perfectamente compatible con un voto 
afirmativo hacia el único proyecto de retenciones móviles que estaba en 
discusión. Resulta inconcebible que se afirme que, "como el kirchnerismo no 
aceptó nuestro proyecto votamos en contra", confirmando el refrán 
tradicional respecto de que lo mejor es enemigo de lo bueno. Urquía, 
Reutemann, Romero y demás sojeros deben estar felices con el nuevo compañero 
de ruta.

Finalmente en su nombre Lozano terminó perjudicando a los pequeños y 
medianos productores sojeros a quienes decía defender que ahora no 
dispondrán de ninguna compensación. Lozano completó su lamentable rol a 
favor del bloque reaccionario asesorando a los senadores fueguinos para que 
cambiaran su voto, ayudando así a la SRA, a Duhalde, Bergoglio, Nosiglia, 
Macri, Menem, Reutemann, Romero, Barrionuevo, Carrió y Cobos, a voltear el 
proyecto oficial, consumando una parte del golpe destituyente. Por ello, 
resulta insólita la defensa a ultranza de ese voto que realiza hoy la 
"conducción" de Proyecto Sur. Su lamentable papel colocó a nuestra 
incipiente fuerza al lado de los sectores más reaccionarios del país. Cuando 
la situación política se polariza de tal manera, no hay lugar para 
neutralidad o medias tintas.

De esta manera, no seguimos en Proyecto Sur, pero ninguno de nosotros se 
retira a su casa a meditar. Por el contrario, nuestro compromiso militante y 
político con la causa del pueblo y de la patria es más alto que nunca, como 
lo hemos demostrado en estos días de profundo ataque de la derecha, donde 
por todos los medios a nuestro alcance hemos trabajado en función de 
denunciar los planes golpistas, de movilizar y de ayudar a la unidad de las 
fuerzas populares. La situación del país es grave, la derecha ha conseguido 
su más importante victoria después del gran triunfo popular del 19 y 20 de 
diciembre de 2001 e irá por más. De allí que creemos necesario construir 
colectiva, democrática y pluralmente el espacio que Proyecto Sur se negó a 
realizar.

Los campos han quedado nítidos. De un lado, están la derecha y sus lacayos. 
Del otro lado, se encuentra un conglomerado enorme de grupos y 
organizaciones, cuya mayor debilidad es la falta de unidad y organización. 
Queremos ayudar a concretar un poderoso movimiento social, cultural, 
político, transformador que alumbre una nueva etapa del movimiento de 
liberación nacional y social del pueblo argentino. Movimiento que se debe 
basar en la actualización de las banderas históricas del pueblo argentino: 
una patria justa, libre y soberana con una profunda democracia participativa 
y una fuerte distribución de la riqueza que elimine el hambre, la indigencia 
y la pobreza de nuestro suelo, recuperando para el Estado nacional las 
palancas principales de la economía, nuestros recursos naturales y 
estratégicos. Llamamos a los compañeros y compañeras de Proyecto Sur y de 
otras organizaciones populares que compartan estos anhelos a construir una 
herramienta representativa, plural, de unidad en la diversidad para 
continuar la gran patriada.

* Ignacio Nacho Ivancich, Fanny Martín, Jorge Paolini, Gabriel Rubinstein, 
Oscar Oriolo, Angel Aloatti, Nicolás Codesido, Juliana González, Guillermo 
Gómez, Compañeros Para la Liberación, 19 y 20 de diciembre en Proyecto Sur, 
siguen las firmas.

http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-108499-2008-07-26.html 





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