[R-P] 2 - Porqué nuestros economistas, en general, no nos sirven
Inti Alpert
intialpert en yahoo.com.ar
Vie Jul 18 17:13:07 MDT 2008
PREGUNTAS POSTERIORES A LA CHARLA
1) ¿Qué puede hacerse con respecto a los asesores extranjeros en
Eduplan?
O. Varsavsky: Algunos de nosotros estamos haciendo esfuerzos para tener
alguna injerencia en ese estudio. El Instituto donde yo trabajo (CENDES)
tiene formalmente algo que ver con éste, y pensamos participar con la mayor
fuerza posible, y hacer pesar nuestras opiniones frente a las que den los
demás asesores. Los expertos pueden ser muy útiles sean extranjeros o no,
cuando uno sabe lo que les quiere preguntar y no va a tomar la respuesta
como la Biblia, sino que la va a pesar, la va a digerir, y si interesa y es
una idea novedosa, la acepta, y si no, no. Nosotros quisiéramos que por lo
menos se consiguiera esto en ese estudio. Ahora, qué otro tipo de medidas se
pueden tomar, supongo que aquí, en la Escuela de Educación, tienen que estar
informados del asunto; son ellos los que tendrían que opinar al respecto.
2) ¿Para un país subdesarrollado no es más conveniente trasplantar la
ciencia moderna que tratar de ser originales?
O. Varsavsky: Trasplantar la ciencia es el primer método que se puede
adoptar. Cuando uno está muy subdesarrollado no hay más remedio que pasar
por esa etapa; pero cuando hay un grupo que sabe lo que quiere, no hace
falta pasar necesariamente por todas esas etapas de trasplante. En mi país
teníamos un gran profesor de Física que opinaba muy seriamente que era más
barato cerrar toda la Facultad de Ciencias, becar a todos los alumnos a
EE.UU. por tres o cuatro años y luego, cuando volvieran, sí, entonces ya
teníamos profesores suficientes y volvíamos a abrir la Facultad, y así iba a
caminar todo. En el estado en que estaba la Argentina en ese momento eso era
absurdo; a lo mejor cien años antes no hubiera sido tan absurdo. De manera
que el trasplante depende de las condiciones en que esté el país. En
Venezuela yo no creo que se deba hacer trasplante; parece que ya se está
suficientemente adelantado.
3) ¿Pueden plantearse grandes proyectos de investigación cuando se cuenta
con tan poco personal bien preparado?
O. Varsavsky: Creo que no hay que ser tímidos en eso. La experiencia en
otros países subdesarrollados indica que las cosas empiezan con poca gente
que va formando escuela, que se van adaptando, que van cometiendo errores y
que, cuando hay un problema específico que ellos no saben resolver y que se
sabe resolver en Upssala, se van a Upssala a resolverlo. Pero no, como tal
vez podría desprenderse como conclusión de lo que usted dice, no se puede
esperar a que todo el sistema educativo funcione bien, a que todos los
ingenieros o la mayor parte de los ingenieros sean realmente buenos. Hay que
empezar por alguna parte, y cuando hay gente que se tiene confianza y que
está decidida; a esa gente hay que darle la posibilidad, esa gente se va a
educar en el trabajo, que es como se educa la gran mayoría de los obreros,
de los técnicos, de los profesionales y de los científicos.
4) ¿Cómo afectaron los últimos sucesos políticos de Argentina al desarrollo
renovador que se llevó a cabo en la Facultad de Ciencias de la Universidad
de Buenos Aires, hace 13 años?
O. Varsavsky: Bueno, no demasiado, no demasiado porque el trabajo que
hicimos fue muy eficiente, desgraciadamente fue muy eficiente. Así que ha
quedado una buena cantidad de gente que políticamente es o indiferente o
reaccionaria y que científicamente no es tan mala. La situación es muy
distinta de lo que era en la época de Perón, en que realmente la Universidad
quedó en manos de gente que no servía para nada científicamente, que los
alumnos tenían que soportar clases como ustedes no se imaginan; las de
ustedes son ejemplos en comparación con aquéllas. Ahora no, de manera que si
Onganía sigue diez o quince años en el poder, la ciencia argentina a nivel
de la Facultad de Ciencias por lo menos, habrá sufrido un grave tropiezo,
pero no catastrófico. No se va a morir.
5) Al hablar de ciencia nacional ¿no se está ayudando a esos profesores
anticuados que para evitarse juicios internacionales se dedican a estudiar
la flora o la fauna del país sin ninguna seriedad científica?
O. Varsavsky: Efectivamente, puede ocurrir, puede ser que al hablar de
ciencia nacional se esté dando algunas armas a esa gente de la cual dije al
principio que, por supuesto, es la primera que hay que eliminar. Eso es
verdad; es un riesgo que hay que correr y hay que hacerlo con inteligencia
para que ese riesgo no tenga mucha importancia, pero estos profesores
fósiles ya están vencidos por la Historia, ya están caducos, están
"obsoletos y periclitados", como dice un célebre venezolano. Pueden durar
unos años más, pero evidentemente una persona que no sepa manejar las
técnicas científicas tarde o temprano se tiene que ir. El futuro no está en
ellos, ya están formalmente vencidos aunque puedan perdurar y molestar
todavía durante algún tiempo. Las batallas contra ellos son batallas fáciles
aunque se puedan perder, pero son fáciles. Es un enemigo muy claro; las
cosas que ellos hacen son criticables, cualquiera de los aquí presentes
puede escribir un artículo periodístico diciendo por qué todos esos señores
se tienen que ir y por qué hacen daño al país.
El motivo de mi charla, justamente, fue dejar eso de lado y plantear el otro
peligro. No quiero decir que en lo único en que hay que pensar es en este
otro peligro, porque todavía el primer enemigo no se murió, evidentemente,
pero si no pensamos en él va a suceder aquí lo que sucedió en Buenos Aires:
van a tener una excelente Facultad, moderna según todos los criterios
internacionales y no le van a servir al país. Los criterios de evaluación no
son los criterios internacionales: señores, el único criterio para evaluar
el trabajo de un científico es estudiar ese trabajo. Estudiar ese trabajo y
formarse una opinión. Si en esta Facultad no hay nadie que sea capaz de leer
los trabajos que hacen los investigadores de esta facultad, entonces sí: la
Facultad francamente es subdesarrollada y no tenemos más remedio que aceptar
lo que nos digan del extranjero, somos incapaces de formarnos una opinión
nosotros de lo que están haciendo nuestros investigadores aquí.
Los científicos del IVIC están muy orgullosos por el libro que publicaron
con la Rockefeller: Hemos dejado de hacer ciencia subdesarrollada, dicen.
Están haciendo ciencia colonizada; se están sometiendo a lo que la Fundación
Rockefeller entiende por criterio científico. Para muchos de los trabajos
que están allí a lo mejor coincidimos y a lo mejor los elogios nuestros
serían todavía mayores que los que hacen los críticos norteamericanos; pero
no se puede aceptar ese criterio. Aquí se ha elegido un Decano y un Consejo
de Facultad; si ese Decano y ese Consejo de Facultad no se atreven a opinar
ellos o a elegir ellos en cada caso a las personas de su confianza para que
lean y opinen sobre cada trabajo, entonces estamos perdiendo el tiempo y no
hay renovación posible, es mejor que nos olvidemos de la renovación hasta
dentro de cinco años, y vamos a ver si dentro de cinco años aparece esa
gente más capaz. Esa capacidad mínima tiene que existir, si no la renovación
es una farsa. La responsabilidad de juzgar no se puede claudicar; los
directivos de una Facultad tienen como primera misión: no administrar el
presupuesto, sino opinar, dirigir, orientar y evaluar lo que se hace en el
terreno docente y la investigación.
6) ¿Sería recomendable que la Facultad se abocara ahora a hacer un doctorado
a nivel internacional?
O. Varsavsky: Depende de cuáles fuera a hacer. Creo que en algunos
Departamentos se podría hacer, pero me parece que es un esfuerzo que podría
esperar un poco, no tiene ninguna urgencia. Me parece que no tiene ninguna
urgencia si hay conciencia en los estudiantes de que tienen ellos también
que tener un poco de paciencia. Es decir, si ocurre como fenómeno real que
los muchachos recién graduados, al no tener un doctorado aquí se van todos a
EE.UU., bueno, entonces es mejor "echar p'alante" y crear doctorados, aunque
no sean perfectos y aunque cueste un esfuerzo mayor; pero sí se puede
convencer a esa gente de que se aprende lo mismo, o se aprende mejor, diría
yo, empezando a trabajar y a enseñar aquí, entonces lo del doctorado puede
esperar un poco.
7) ¿Qué opina de la aplicación del CHEM en la Facultad de Ciencias?
O. Varsavsky: Sobre el método que usted menciona yo no debería opinar porque
no lo conozco ni sé cómo se está aplicando aquí, pero a partir de estas
consideraciones generales le puedo decir que seguro que ese método se puede
adaptar, pero seguro que no está bien tomarlo como viene, sobre todo si se
trata de un método que sirve para enseñar, un método didáctico: seguramente
que hay que adaptarlo. Apostaría cualquier cosa, porque la probabilidad de
que esté realmente adaptado a las necesidades de Venezuela es prácticamente
cero.
8) ¿Es bueno traer científicos extranjeros a la Facultad de Ciencias? ¿Deben
traerse técnicos del exterior?
O. Varsavsky: Los científicos extranjeros que vengan aquí, si tienen la
visión demasiado restringida, pueden efectivamente ser perjudiciales por eso
es importante seleccionarlos no por el criterio de los "papers", sino con
criterios más generales. Hay que, o conocerlos personalmente, si se puede, o
tener algún intermediario que los conozca personalmente o pedir un tipo
decurriculum que hable de otras cosas. Porque efectivamente no ganamos nada
con traer un señor que domina perfectamente la técnica de usar
espectrómetros de masa y que no sabe absolutamente ninguna otra cosa y no
puede enseñar otra cosa y al contrario, acostumbra a los estudiantes a tener
ese tipo de mentalidad.
Y en cuanto a cómo se consiguen los técnicos que pueden ayudar a trabajar ,
creo que el entrenamiento se hace un poco en el trabajo y otro poco también
en el extranjero. De lo que estoy en contra es de mandar jóvenes al
extranjero sin el grado de madurez suficiente como para no ser enlatados
científicamente, no ser colonizados científicamente. Cuando una persona se
gradúa, creo que debe empezar a trabajar en un equipo que esté trabajando en
algún problema nacional, a nivel primero aplicado, para que se empape del
problema, y si tiene características de científico teórico que empiece a
pensar en los problemas teóricos que se refieren a ése, y cuando -sea
aplicado o teórico- tenga una comprensión exacta de a dónde va y qué es lo
que quiere, entonces él mismo podrá, revisando la literatura internacional,
decidir que hay un señor en tal lugar del mundo que ése sí sabe lo que él
quiere y no consigue por sus propios medios. Entonces hay que mandarlo ahí a
aprender esa técnica.
9) ¿Está Venezuela capacitada para tener una Política científica?
O. Varsavsky: Yo creo que sí. Además se acaba de crear el Consejo Venezolano
de Investigaciones Científicas, uno de cuyos propósitos va a ser ese, de
manera que va a haber aquí una cantidad de señores que se supone que son los
que mejor conocen la ciencia venezolana y que van a opinar explícita o
implícitamente; van a decidir en realidad al distribuir los fondos de los
subsidios, cuáles son las líneas que deben favorecerse en la investigación,
porque esas opiniones en general no hace falta decirlas de viva voz, cuando
hay una cantidad limitada de dinero y hay muchos científicos, muchos equipos
de investigación que piden en total diez veces más que ese dinero, la forma
en que eso se reparte es una política científica.
Esa política científica en parte se hace ahora en la Facultad, con los
escasos fondos que tiene la Facultad y el Consejo de investigaciones se
supone que va a disponer de fondos mucho mayores. Justamente, la existencia
de ese Consejo hace mucho más apremiante que se tenga una idea clara de
adónde se quiere ir, porque si no va a ocurrir que otra vez -la experiencia
de mi país- se va a poner a un premio Nobel o algo semejante al frente de
ese Consejo, como está el Dr. Houssay al frente del Consejo Argentino. El es
el que prácticamente selecciona a sus colaboradores; entonces la mayoría de
los colaboradores son médicos, fisiólogos o bioquímicos, todas gentes que
tienen intereses muy relacionados, y los subsidios se reparten hacia esas
ramas de la ciencia. El Dr. Houssay es una persona que por supuesto vive en
esa aristocracia científica, y en lo único que cree es en eso, y recompensa
a los científicos que siguen esa línea. De manera que la forma en que se
constituya el Consejo de investigaciones y la política que se consiga que
adopte, va a ser decisiva para lo que se haga en Venezuela. Pero de que se
puede, se puede; es más se está haciendo ya, llamándola por ese nombre o no.
Cuando el Rector asigna tantos millones a la Facultad de Ciencias ya está
haciendo una política científica.
Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular