[R-P] CAPITALIZACION METALICA O PRIMARIA versus PAPELES DEVALUADOS
Ezequiel Beer
ebeer en telecentro.com.ar
Vie Jul 11 12:11:23 MDT 2008
REPORTAJE
El maná de unas materias primas caras
Algunas empresas españolas se están haciendo de oro con la subida de los
minerales y de los productos agrícolas
FERNANDO BARCIELA 23/03/2008
La frenética alza de los precios de las materias primas en los últimos
cuatro años, un coco para los consumidores, está siendo una magnífica
oportunidad para algunas empresas, en especial las de cultivo o extracción,
trading y primera transformación de estos productos. Al margen de los países
productores, ellas están siendo las grandes beneficiadas de la locura de
precios altos que se ha abatido sobre minerales como el níquel, el estaño,
el cobre o el aluminio, y de productos agrícolas como la soja o los
cereales, con los que están ganando más dinero que nunca. Pese a que el
grueso del pastel se lo están comiendo las grandes multinacionales, también
algunas empresas españolas se han encontrado con el hecho de que una buena y
sostenida alza de precios puede ser toda una bendición. Y no un castigo,
como ocurre a la mayoría.
El níquel ha pasado de 9.600 a 27.700 dólares por tonelada métrica entre
2003 y febrero de este año, y el zinc, de 1.800 a 8.000 dólares
Se trata de empresas productoras de cátodo de cobre, aleaciones de níquel y
cromo, acero, y también de fabricantes de piensos, refinadoras de soja o
productoras de harinas, un grupo que mueve decenas de miles de millones de
euros al año en España y en el que podríamos incluir a Acerinox, Tubos
Reunidos, Tubacex, Befesa, Megasa, Celsa, Alcoa Inespal, Bunge Ibérica o
Ceralto.
Precios de vértigo
Lo que para otros representa un pasivo añadido, para éstas se presenta como
la posibilidad de repercutir esos altos precios en el cliente, a veces de
modo tan directo que logran elevar sus márgenes y disparar los beneficios.
Algo que se ha hecho, a lo grande, debido al estratosférico incremento de
los precios de las commodities, primero, las minerales, y, más
recientemente, las agrícolas, alimentarias o industriales. Oscilaciones al
margen, el níquel ha pasado, según la Bolsa de Metales de Londres, de 9.600
a 27.700 dólares por tonelada métrica entre 2003 y febrero de este año. En
el mismo periodo, el zinc pasaba de 1.800 a 8.000 dólares; el plomo, de 500
a 3.100 dólares, y el estaño, de 4.900 a 17.000 dólares. De vértigo.
"Precios que podríamos definir, sin duda, como históricamente altos", apunta
José Ramón Morales, director general de Unicobre.
Y que no tienen traza de volver a valores más razonables. Entre finales de
año y febrero, algunas de estas commodities han seguido disparadas. El cobre
ha subido más de un 20% en lo que va de año. Y los demás, al menos un 10%.
Pese a que los expertos aseguran que no habrá escasez, la sensación
contraria es generalizada.
Lo peor es que el fenómeno ha empezado a trasladarse también a partir de
finales de 2006 y principios de 2007 a otra área, aún más dañina para los
bolsillos de los consumidores: las materias primas utilizadas en la
alimentación. "Los cereales empezaron su escalada", comenta Jesús Rivera, de
Asaja, "a finales de 2006. De momento, el trigo y la cebada se han duplicado
y siguen en plena carrera alcista". Cierto. El trigo ha subido en la Bolsa
de Chicago un 178% entre 2005 y febrero de este año; el maíz, un 123%; la
soja, un 128%, y la colza, un 105%.
Como era de esperar, estas subidas han generado ya una escalada paralela de
derivados como el pan, la leche, los huevos o la carne de pollo. Se espera
ahora que el vacuno siga la misma senda alcista. "El aumento de los
cereales", explica Rivera, "dispara el precio de los piensos y acabará
inevitablemente por subir los de la carne. Es cuestión de tiempo".
Igual que en los metales, las materias primas agrícolas suben por la
sensación de escasez provocada por la demanda en Asia y la progresión de los
biocarburantes, que utilizan cereales (bioetanol) y oleaginosas (biodiésel).
Tanto es así, que los especuladores de futuros de las Bolsas de Londres y
Chicago han decidido apostar sobre estos productos, con la lógica alza de
sus precios. El impacto de estas subidas en la cesta de la compra está
siendo dramático.
Aun así, por muy altas que parezcan estas subidas, están siendo inferiores a
lo que cabría esperar si los fabricantes hubieran podido repercutir el
incremento de sus inputs (los piensos) en los precios finales. No han
podido, porque se han encontrado con el tapón de las grandes superficies,
que apenas les han tolerado subidas parciales. Las que sí han podido subir
sus precios de venta han sido las empresas que no están tan sujetas a la
competencia en la calle o no dependen de un oligopolio de compradores. Entre
estos afortunados están las grandes comercializadoras mundiales como
Cargill, Conagra o Bunge, que compran, venden, trasladan y semitransforman
miles de toneladas de commodities agrícolas a escala planetaria. Les va
bien. Cargill ha podido elevar su facturación en un 63% y sus beneficios en
un 82% en los últimos cuatro años.
Algunas empresas españolas de piensos y productos para la alimentación
animal han logrado resultados igual de espléndidos. Es el caso de Ceralto o
de la Compañía General de Compras Agropecuarias. La filial española de Bunge
elevó sus ventas en un 27%, y sus beneficios, desde 1,4 hasta 19,6 millones
en dos años.
Las grandes beneficiadas de la escalada de las commodities han sido, sin
embargo, las grandes empresas del sector minero y de primera transformación.
"Las mineras son las que más se han beneficiado. Están logrando precios
cuatro veces más altos, para una misma producción, infraestructura y
plantilla. No extraña que se hayan disparado sus ganancias", apunta José
Ramón Morales, de Unicobre. Entre 2003 y 2006, BHP Billiton, Freeport
McMoran o Río Tinto más que duplicaron su facturación. BHP Billiton y Río
Tinto multiplicaron en este periodo sus beneficios por cinco; Freeport, casi
por diez, y Alcoa, casi por tres. En España no hay grandes grupos mineros,
pero sí un puñado de empresas de transformación de metales con entidad.
Acerinox vivió en 2006, según su portavoz, "el mejor ejercicio de su
historia", un año en el que logró triplicar sus beneficios desde 154 hasta
503 millones de euros (pese a que la facturación había subido sólo un 33%).
Cierto que al año siguiente, la volatilidad y bajada de los precios del
níquel redujo el impulso de la facturación, que creció un 22%. "Además",
dice un portavoz, "hubo que hacer una provisión negativa de 164 millones de
euros para cubrir la depreciación de existencias provocada por la bajada de
las cotizaciones". ¿Resultado? Sólo ganó 312 millones de euros.
Dos grandes empresas del área de tubos, Tubacex y Tubos Reunidos, han tenido
también performances espectaculares, debido a la alta demanda de sus
productos y a que han podido repercutir precios. "Vendemos a sectores muy
boyantes, con mucha inversión en infraestructura, como es el gas, el
petróleo o la química", explica Fernando Gómez Pujana, de Tubos Reunidos.
Entre 2004 y 2007, Tubos Reunidos y Tubacex han incrementado sus ventas un
58% y un 101%, respectivamente. Sus beneficios crecieron en el mismo periodo
en un 608% y un 280%.
Igual pasó con algunas empresas de primera transformación de acero como
Celsa o Megasa. La matriz de Celsa subió su facturación entre 2005 y 2007 en
un 29%. Megasa subió la suya en un 31%. Las filiales de algunas
multinacionales en España presentaron ascensos fulgurantes. Atlantic Copper
subió sus ventas entre 2004 y 2006 de 701 a 1.785 millones (un 154% más).
Alcoa Inespal también incrementó su facturación en un 31% en el mismo
periodo. Especialmente fuertes fueron las subidas de Befesa, cuya principal
actividad (60%) es el reciclaje de residuos para la producción de aluminio y
acero. Duplicó sus ventas, entre 2004 y 2007, de 358 a 770 millones de
euros.
La escasez de materias primas en el mercado es tan fuerte, que en España se
van a poner en marcha este año dos minas de cobre, una en Sevilla (Cobre de
las Cruces) y otra en Huelva (Aguas Teñidas), que vendrán a añadirse a la de
Aguas Blancas, entre Badajoz y Huelva, que produce níquel y un poco de
cobre.
Volatilidad de las cotizaciones
Gómez Pujana reconoce que, de todos modos, resulta preocupante la actual
volatilidad de las cotizaciones. "Dificulta la gestión de la compra, donde
lo importante es saber comprar a buen precio, porque ahí está el beneficio".
El níquel ha sufrido tanta volatilidad, que el año pasado llegó a los 54.000
dólares, para acabar el año en 26.000. Esta volatilidad, explican en
Acerinox, es en buena parte producto de la intensa y creciente especulación
en torno a muchas materias primas. "Nadie consigue explicar", dicen en la
empresa, "por qué el año pasado las transacciones sobre níquel en el mercado
de Londres sumaron 22 millones de toneladas, cuando el consumo mundial es de
1,4 millones. Es 16 veces el consumo mundial".
No extraña que estas empresas se estén comportando en Bolsa mejor que la
mayor parte de los demás títulos. Se han convertido en valores refugio. "El
año pasado", comenta Pujana, de Tubos Reunidos, "subimos el 35% en Bolsa,
estuvimos entre las 13 primeras con mayor subida. Y en 2008, sólo bajamos el
9%, menos que el Ibex 35". Mientras el selectivo español muestra una curva
descendiente entre noviembre y enero y una meseta con picos con tendencia a
la baja a partir de entonces, algunas de las empresas beneficiadas por el
alza de las materias primas como Acerinox, Tubos Reunidos, Tubacex o Befesa
muestran cierta tendencia al alza o cierta resistencia frente al clima
general bajista. Y tampoco deja de llamar la atención que valores como
Campofrío o Ebro Puleva se muestran animados desde enero. Es evidente que
los inversores se preparan para la llegada de buenos tiempos.
http://www.elpais.com/articulo/empresas/mana/materias/primas/caras/elpepueconeg/20080323elpnegemp_1/Tes/
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