[R-P] Argentina está acompañada - Derechos, prohibiciones y hasta estatización de exportaciones constituyen las políticas de decenas de países para alentar su desarrollo.

Ezequiel Beer ebeer en telecentro.com.ar
Mar Jul 8 08:00:01 MDT 2008






Argentina está acompañada
Derechos, prohibiciones y hasta estatización de exportaciones constituyen 
las políticas de decenas de países para alentar su desarrollo.

 Por Cledis Candelaresi
No será prueba del mismo ímpetu innovador que se demostró con el colectivo, 
la birome o el dulce de leche, pero es cierto que la actual versión de las 
retenciones distingue a la Argentina entre los países de la región, que no 
las aplican. Sin embargo, está lejos de ser el único que grava o interviene 
de algún modo en el flujo exportador para capturar una renta extraordinaria 
de privados o para disciplinar el abastecimiento y precios en su mercado 
interno. China, Kazajistán o el propio Brasil son algunos ejemplos, entre 
tantos. Los países petroleros por excelencia ni se plantean esta cuestión: 
el Estado es soberano de ese preciado recurso.
La intervención estatal en las ventas al exterior de commodities, cuyos 
precios parecen no encontrar techo, es un recurso frecuente en el mundo, 
aunque no replique la discutida fórmula local. Un reciente informe de la FAO 
(Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) 
da cuenta de que existen casi cuarenta países que hoy regulan sus 
exportaciones con el fin de evitar que a su población le falten alimentos o 
que éstos resulten excesivamente caros.
Vietnam, principal vendedor del mundo de arroz, cerró el grifo de sus ventas 
externas con ese fin, al igual que Brasil, que suspendió las exportaciones 
arroceras para evitar un faltante. El principal socio del Mercosur no impone 
retenciones. Pero el control fiscal sobre la producción agrícola en general, 
cuyo propósito es permitir al fisco capturar su utilidad, es mucho más firme 
que el que hasta ahora ejerció la administración local sobre el campo. La 
informalidad, justamente, hace difícil una estrategia fiscal orientada a 
gravar las ganancias y no directamente el ingreso, como hacen las denostadas 
retenciones.
En la lejana Asia Central, Kazajistán honró su status de sexta exportadora 
mundial de trigo gravando las exportaciones de este cereal para frenar las 
ventas al exterior. China hizo lo propio no sólo con granos (el gigante 
importa y exporta productos agrícolas) sino que también impuso fuertes 
gravámenes sobre los agroquímicos necesarios para producirlos y sobre otros 
bienes que considera necesarios para atender la demanda interna. Así aplicó 
derechos sobre la venta de metales, con el llamativo argumento de que era 
necesario evitar el drenaje de energía utilizada en producirlos.
Los hidrocarburos siguen un camino similar a los alimentos, ya que resultan 
cada vez más caros y escasos. Argentina también grava las escasas ventas al 
exterior de gas, petróleo y naftas con retenciones que subieron de modo 
importante, acompañando el alza de los precios internacionales. Otra medida 
urticante, porque reformula el negocio de los operadores privados que 
despotrican contra lo que consideran "casi una confiscación".
Esta controversia con el capital privado no existe en el rico Oriente Medio. 
El Estado es dueño del recurso a través de firmas como Saudi Aranco (Arabia 
Saudita), KPC (Kwait), o Petronas (Indonesia) u otras tantas. Quizás una 
consecuencia ilustrativa de este esquema propietario es el de la Burj Dubai: 
la torre más alta del mundo fue construida con fondos públicos de los 
Emiratos Arabes Unidos.
Cuando empezó la última escalada de los precios del crudo, Venezuela impuso 
el gravamen a la "renta súbita", en alusión al repentino refuerzo de los 
ingresos de un sector, independiente de cualquier esfuerzo inversor o mejora 
en su productividad. Pero Hugo Chávez tomó esa decisión desde un lugar muy 
distinto, ya que las exportaciones hidrocarburíferas son manejadas por la 
estatal Pdvsa. Aquel impuesto ayudó a que las arcas públicas también 
participen de una porción del negocio de los privados que operan en tierra 
caribeña, con contratos ligados al precio internacional.
Una similar bonanza disfruta Chile con el cobre, cuyo valor se multiplicó 
varias veces en los últimos años. Pero la principal dueña del mineral es la 
estatal Codelco, que provee el 30 por ciento de los ingresos fiscales. No 
gravó las exportaciones de las mineras privadas que operan desde la década 
pasada, pero les impuso un royalty a la producción, alterando el ventajoso 
marco legal que las ampara. Aun a riesgo de que se vulnere el prestigio 
chileno de buen anfitrión del capital privado.



Zoellick se preocupa
El presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, exhortó a los líderes de 
las ocho economías más grandes del mundo y a los mayores productores de 
petróleo a actuar de manera inmediata para frenar el actual aumento de los 
precios de los alimentos y de la energía. "El mundo está entrando en una 
zona peligrosa", alertó el titular del organismo. Zoellick insistió en que 
el mundo "no está siendo testigo de un desastre natural" sino de "una 
catástrofe hecha por el hombre", y que como tal "debe ser solucionada por 
personas".
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-107414-2008-07-08.html 





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