[R-P] [Fidel Castro Ruz] La Paz Romana
juan maría escobar
escobar45 en infovia.com.ar
Lun Jul 7 17:21:03 MDT 2008
www.cubadebate.cu
Reflexiones del compañero Fidel: LA PAZ ROMANA
Los datos que utilizo fueron tomados fundamentalmente de las declaraciones
del embajador de Estados Unidos en Colombia, William Brownfield, la prensa y
la televisión de ese país, la prensa internacional y otras fuentes.
Impresiona el derroche de tecnología y recursos económicos utilizados.
Mientras los altos jefes militares de Colombia se esmeraban en señalar que
la operación de rescate de Ingrid Betancourt fue enteramente colombiana, las
autoridades de Estados Unidos declaran que "fue el resultado de años de
intensa cooperación militar entre los ejércitos de Colombia y Estados
Unidos."
"?La verdad es que hemos logrado compaginarnos de una manera que pocas veces
hemos logrado en Estados Unidos, excepto con nuestros viejos aliados,
principalmente de la OTAN', señaló Brownfield, refiriéndose a las relaciones
con las fuerzas de seguridad colombianas, que han recibido más de 4 000
millones de dólares en asistencia militar desde el 2000."
".en varias ocasiones el gobierno de Estados Unidos tuvo que tomar
decisiones en sus más altos niveles para la operación.
"Los satélites espías estadounidenses ayudaron a ubicar a los rehenes
durante un período de un mes que comenzó el 31 de mayo y concluyó con el
rescate del miércoles."
"Los colombianos instalaron equipos de vigilancia de video, proporcionados
por Estados Unidos, que pueden hacer acercamientos y tomas panorámicas
operadas a control remoto a lo largo de ríos que son la única ruta de
transporte a través de densas zonas selváticas, indicaron autoridades
colombianas y estadounidenses.
"Aviones norteamericanos de reconocimiento interceptaron conversaciones por
radio y teléfono satelital de los rebeldes y emplearon imágenes que pueden
penetrar el follaje de la selva."
"?El desertor recibirá una suma considerable de los cerca de cien millones
de dólares que el gobierno había ofrecido como recompensa', declaró el
Comandante General del ejército colombiano."
El miércoles 1º de julio, la BBC de Londres publicó que César Mauricio
Velásquez, secretario de prensa de la Casa de Nariño informó que delegados
de Francia y Suiza se habían reunido con Alfonso Cano, jefe de las FARC.
Según BBC, este sería el primer contacto que el nuevo jefe aceptaba con
delegados internacionales después de la muerte de Manuel Marulanda. La
falsa información sobre la reunión de dos emisarios europeos con Cano había
sido transmitida desde Bogotá.
El fallecido líder de las FARC nació el 12 de mayo de 1932, según el
testimonio de su padre. Campesino liberal de origen pobre, partidario de
Gaitán, inició su resistencia armada hace 60 años. Fue guerrillero antes
que nosotros, como reacción ante las matanzas de campesinos perpetradas por
la oligarquía.
El Partido Comunista ?donde ingresó más tarde?, como todos los de América
Latina, estaba bajo la influencia del Partido Comunista de la URSS y no del
de Cuba. Eran solidarios con nuestra Revolución pero no subordinados.
Fueron los narcotraficantes y no las FARC quienes desataron el terror en ese
hermano país en sus pugnas por el mercado de Estados Unidos haciendo
estallar no sólo potentes bombas, sino incluso camiones cargados de
explosivos plásticos que destruyeron instalaciones, hirieron o mataron a
incontables personas.
Nunca el Partido Comunista de Colombia se propuso conquistar el poder con
las armas. La guerrilla era un frente de resistencia, no el instrumento
fundamental de la conquista del poder revolucionario, como ocurrió en Cuba.
En el año 1993, en la octava conferencia de las FARC, se decide romper con
el Partido Comunista. Su jefe, Manuel Marulanda, asumió la dirección de las
guerrillas de ese Partido, que siempre se distinguieron por un hermético
sectarismo en la admisión de combatientes y los métodos férreos y
compartimentados de mando.
Marulanda, de notable inteligencia natural y dotes de dirigente, no tuvo en
cambio oportunidades de estudio cuando era adolescente. Se dice que pudo
cursar sólo hasta el 5to grado. Concebía una larga y prolongada lucha, un
punto de vista que yo no compartía. Nunca tuve posibilidad de intercambiar
con él.
Las FARC alcanzaron considerable fuerza y llegaron a sobrepasar los 10 mil
combatientes. Muchos nacieron durante la propia guerra y no conocían otra
cosa. Otras organizaciones de izquierda rivalizaron con las FARC en la
lucha. Ya entonces el territorio colombiano se había convertido en la más
grande fuente de producción de cocaína del mundo. La violencia extrema, los
secuestros, los impuestos y exigencias a los productores de drogas se
generalizaron.
Las fuerzas paramilitares, armadas por la oligarquía, cuyos efectivos se
nutrían del enorme caudal de hombres que prestaban servicios en las fuerzas
armadas del país y eran desmovilizados cada año sin empleo asegurado,
crearon en Colombia una situación tan compleja que sólo había una salida:
la verdadera paz, aunque lejana y difícil como otras muchas metas de la
humanidad. La opción que durante tres décadas Cuba ha defendido en esa
nación.
Mientras los periodistas cubanos discuten en su VIII Congreso las nuevas
tecnologías de la información, los principios y la ética de los
comunicadores sociales, yo meditaba sobre los acontecimientos señalados.
Expresé con claridad nuestra posición en favor de la paz en Colombia, pero
no estamos a favor de la intervención militar extranjera ni con la política
de fuerza que Estados Unidos pretende imponer a toda costa y a cualquier
precio a ese sufrido y laborioso pueblo.
Critiqué con energía y franqueza los métodos objetivamente crueles del
secuestro y la retención de prisioneros en las condiciones de la selva. Pero
no estoy sugiriendo a nadie que deponga las armas, si en los últimos 50 años
los que lo hicieron no sobrevivieron a la paz. Si algo me atrevo a sugerir
a los guerrilleros de las FARC es simplemente que declaren por cualquier vía
a la Cruz Roja Internacional la disposición de poner en libertad a los
secuestrados y prisioneros que aún estén en su poder, sin condición alguna.
No pretendo que se me escuche; cumplo el deber de expresar lo que pienso.
Cualquier otra conducta serviría sólo para premiar la deslealtad y la
traición.
Nunca apoyaré la paz romana que el imperio pretende imponer en América
Latina.
Fidel Castro Ruz
Julio 5 de 2008
8 y 12 p.m.
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