[R-P] ¿Los presidentes de Shell y Esso procesados?
juan maría escobar
escobar45 en infovia.com.ar
Lun Jul 7 18:14:38 MDT 2008
"Los presidentes de Shell y Esso importaron gasoil a pérdida porque un
dictamen jurídico los alarmó con la posibilidad de quedar presos por la
aplicación de la ley de abastecimiento. Hay 69 causas judiciales contra
ellos."
El saldo: menos poder
Por Carlos Pagni
Para LA NACION
Lunes 7 de julio de 2008 | Publicado en diario de hoy
Los Kirchner cuentan hoy con mucho menos poder para resolver una crisis
económica que se agudizó durante el conflicto con el campo. En la Cámara de
Diputados quedó demostrado que Néstor Kirchner no controla el PJ: se quebró
el bloque del partido y el fragmento que retuvo el ex presidente no alcanza
para aprobar una ley. Desde la presidencia de la Corte y desde la jefatura
del Senado, con modulaciones distintas, pusieron límites a la Casa Rosada.
La imagen negativa de Cristina Kirchner llegó a niveles inquietantes (75% en
la Capital Federal, 77% en La Plata) y la positiva se derrumbó en áreas
"subsidio-intensivas" como Berazategui y Avellaneda. La foto con la
Presidenta fue un factor de derrota en Río Cuarto.
Llega el 9 de julio y el empresariado sigue sin firmar el Acuerdo del
Bicentenario, mientras la CGT camina hacia la fractura de mañana: "¿No
leyeron lo que pasa? ¿Quieren una foto con Kirchner, De Vido y Kunkel? Yo
no", razonó Luis Barrionuevo delante del cuarteto que le propuso apoyar a
Hugo Moyano.
Extramuros, la Presidenta sometió su política agropecuaria a la innecesaria
consideración del Mercosur y provocó una derrota para la Argentina. Tampoco
puede visitar España. Nunca nadie enojó a tantos en tan poco tiempo.
Mientras se erosiona el poder, la gestión energética hizo colapsar el
mercado de combustibles. Hasta un "experto en mercados regulados" como
Sebastián Eskenazi, de YPF, quedó enfrentado con Kirchner. Los presidentes
de Shell y Esso importaron gasoil a pérdida porque un dictamen jurídico los
alarmó con la posibilidad de quedar presos por la aplicación de la ley de
abastecimiento. Hay 69 causas judiciales contra ellos.
Se prometen compensaciones al campo, pero el Tesoro dejó de pagar los
subsidios a la generación eléctrica. Kirchner agrandó la incógnita fiscal:
reveló que sin subir las retenciones no podría pagar la deuda que renegoció.
Sin embargo, con las concesiones de trasnoche en Diputados, resignó casi
todo lo que pensaba recaudar. Increíble balance para una guerra de 100 días.
Salvo que se adhiera a la tesis que predominó en Olivos durante los festejos
del sábado, cuando el dueño de casa gritaba "¡le ganamos a la oligarquía!".
La inflación es de alrededor del 30% y la inquietud financiera persiste: los
expertos sospechan que, a la larga, no se saldrá de la encerrona por una vía
clásica, sino a la venezolana, desdoblando el tipo de cambio.
El principal problema de la Argentina actual es que para enfrentar estas
amenazas cuenta con un gobierno disminuido. Por eso, anteayer las asambleas
de productores no repusieron los cortes de ruta. "Nos echarían la culpa de
la falta de gasoil o de alimentos", explicó Alfredo De Angeli en
Gualeguaychú. Pero advirtió: "A lo mejor vuelve la furia, porque no todos
los chacareros conocen el chiste de que el Gobierno dejará de conceder el 31
de octubre lo que concedió anteayer". Ese plazo para las compensaciones es
el mayor motivo de irritación. No habrá "escraches", pero circularán
panfletos con los nombres de quienes convalidaron las retenciones. ¿Influirá
en los senadores, esta semana? Como confesó el diputado Agustín Rossi a un
amigo, "el drama no es si puedo aprobar la ley, sino si puedo volver a
Rosario o debo empezar otra vida".
Aunque hay quien calcula que la oposición contará con 33 votos, el desafío
del Senado es más cualitativo que numérico. Allí se sientan figuras
decisivas en el proceso de fragmentación del peronismo. De Juan Carlos
Romero a Carlos Reutemann, de Adolfo Rodríguez Saá a Hilda "Chiche" Duhalde.
Además, es la Cámara de Cobos. Un dato para ponderar el malestar de Cristina
Kirchner con su vice: decidió no ir a Madrid para no dejarle la presidencia.
Y todos saben lo que vale para ella un almuerzo con el rey.
Cobos espera una visita de Alberto Fernández en su despacho de la Casa
Rosada para superar el trauma institucional. Persistiría, claro, la fisura
con la UCR oficialista.
En el Senado será clave la conducta del radical rionegrino Pablo Verani,
inspirado autor de la frase "lo que Kirchner necesita juntar no son votos,
sino cerebros". ¿Entregará el suyo a cambio de la supuesta rebaja en las
retenciones a la manzana, como hizo su correligionario Hugo Cuevas en
Diputados?
Los dirigentes agropecuarios irán hoy al Senado con la aspiración de
modificar algunas cláusulas de la ley. Por ejemplo, extender el vencimiento
de octubre. O evitar que los reintegros queden en manos de la Oncca.
Modificada, la iniciativa volvería a Diputados.
Anteayer, Kirchner volvió a demostrar que le gusta caminar por la cornisa.
Ordenó a su bloque bajar al recinto sin votos y sin texto. El dictamen
oficialista se fue modificando durante la noche, sin que la oposición
hiciera un escándalo. Se negoció con la Federación Agraria de Eduardo Buzzi
y con el ARI residual de Eduardo Macaluse. Pero las concesiones de Rossi no
alcanzaron. El fantasma de la "borocotización", sobre todo si la denunciaba
De Angeli, bloqueó cualquier entendimiento. Queda por desentrañar la
enigmática abstención del fueguino Leonardo Gorbacz. ¿Impulsará Kirchner la
ley de arrendamientos pactada con Buzzi y Macaluse? Para él sucedió lo peor:
pagar sin contraprestación. Una "mexicaneada", diría el hampa.
La mayoría de anteayer se fue alcanzando durante la sesión. Los rionegrinos,
adánicos, se dejaron seducir con manzanas. La bonaerense Mabel Müller, con
un telefonazo del marido. El ex diputado Oscar Rodríguez volvió de
Montevideo, donde está empleado por la SIDE, y doblegó a su esposa. Ella,
que había convencido a otros de ir contra el Gobierno, cambió de bando entre
sollozos.
La pérdida del control de la Cámara de Diputados, que Kirchner vislumbró
anteayer, tiene como trasfondo la dispersión que desató en el PJ el
conflicto agropecuario. Su escenario principal es la provincia de Buenos
Aires, a la que el Gobierno confía su suerte para las elecciones de 2009.
Allí, el balance de poder está cambiando. Como otrora con Antonio Cafiero,
Carlos Menem, Carlos Ruckauf y Eduardo Duhalde, la primicia de la virazón la
dio Felipe Solá, quien mira a la gobernación atado de nuevo al campo. Los
intendentes Juan José Mussi (Berazategui), Raúl Otacehé (Merlo), Pablo
Bruera (La Plata), Jorge Rossi (Lomas de Zamora), Baldomero Alvarez
(Avellaneda) y Darío Díaz Pérez (Lanús), entre otros, cavan túneles hacia
Eduardo Duhalde. Hugo Curto (Tres de Febrero) propuso a un colega: "Seré el
que apaga la luz". Al ex presidente de la Cámara Alberto Balestrini (La
Matanza) el viernes pasado le pidieron que, como Eduardo Caamaño -al
servicio de De Vido-, ayude a disciplinar a los diputados. Se fue a su casa.
Los caudillejos del conurbano buscan negociar con el duhaldismo las
concejalías del PJ opositor.
Pero el problema mayor de los Kirchner en la provincia es otro. La corrosión
de su base electoral afecta, además de su presente, su futuro. Daniel
Scioli, que podría ofrecerles una sucesión solidaria y ordenada, quedó
atrapado en la red de la obediencia y se arrastra también en la caída.
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